- La última cena: versión subtitulada -

 

‘La última cena’

- LEONARDO DA VINCI - 

-Busco mujer para emborracharme con ella a golpe de Enate Merlot-Merlot, sobarnos después en el cine Verdi y acabar copulando en un banco del Paseo de Gracia.

-Ella me escuchaba en silencio desde el otro lado de la mesa, esperó mientras su sonrisa se trocaba en una expresión grave y seria, súbitamente dejó escapar una exclamación y, sin mediar palabra, se levantó y se fue en dirección al lavabo. (…)

(…)

-Las gentes se contentan con buscar cosas muy corrientes, y se contentan más con encontrarlas, después, de lo más vulgar; parece que es un sino inevitable de la humanidad tan poblada de mediocridades. -Estábamos de acuerdo en lo esencial, su voz deshuesaba la conversación con plácida malicia y sus actos de abierta provocación me excitaban en un vaivén inarmónico de sensaciones.

-Yo no bebo agua … -Dijo para acompañar su gesto de desdén al tapar una de sus copas con lo que, evidentemente, eran las bragas de aspecto evanescente y brillos perlados con las que había estado jugueteando desde su vuelta del lavabo.-¿Acaso tú bebes agua …? -Preguntó atravesándome con sus ojos negros ya endiabladamente abiertos y fijos.

- Bueno, yo tampoco bebo agua … y eso ya lo sabe la camarera, además, no se me ocurre con qué narices tapar la copa si no es con mis pantalones. -El vino había seguido manando con generosidad durante la cena y, mientras buscaba argumentos para zafarme del leve embotamiento que ya nublaba mi claridad de ideas, mis ojos, desobedientes a todo intento de control voluntario, danzaban indómitos saltando desde la pieza de lencería abandonada, aprisionada entre los destellos del cristal, a su mirada burlona, y de ésta a las masas redondeadas y blandas que emergían de su escote sin el más mínimo recato. Quise imaginar como habría de discurrir el resto de la noche. -Creo que voy a pedir algo más de vino … -Acerté a balbucir notando una irreverente excrecencia dura y enhiesta entre las piernas (…) (Disponible versión íntegra)

a, 19 de mayo del 2004

- LEMPRIER -

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