- LA DESPEDIDA MÁS DOLOROSA DE MI VIDA -
enero 6, 2005
Laura
Gabriel’s Oboe..
Ennio Morricone.
Escuchando eso.
La música que le prometí ayer a Cristina que llevaría conmigo la próxima vez que la visitase.El gambito de Muzio tiene fama de ser el más romántico y salvaje de los gambitos. Y justo cuando escribo estas palabras recibo un último mensaje de Max ,en el que me dice que le gustaría hablar tantas cosas conmigo… pero que se resiste a hacerlo, aunque quizás lo haga algún día, cuando todo esto se haya enfriado aún más. Creo que olvida que la tierra ya se enfrió aquel día en que dejó de ser una bola de magma y comenzó el ciclo del agua y desde entonces todo lo que tiene que suceder sólo sucede, y yo me hallo aquí, de nuevo, frente a esta pantalla que es mi sitio en el mundo, un territorio virtual en espacios virtuales gratuitos, un hogar virtual de acogida y bebiendo cava a solas, serena… tan serena a pesar de las incertidumbres….
Howard Staunton en su momento llegó a ser, según dicen, el mejor jugador del mundo con su ajedrez espectacular y su brillante caza del rey
Yo no juego al ajedrez. Nunca quise. Pero cuando era niña uno de mis momentos felices era sentarme al lado de mi padre y anotar los movimientos de todas aquellas partidas que él jugaba contra la calculadora de ajedrez, la primera que le trajeron unos reyes cuando yo contaba ocho años. Luego conocí a un tipo que solía decirme que puede que los demás no lo entendieran pero que tal como él me veía, eso era lo que yo me dedicaba, a jugar en el tablero de escaques de la vida. Pensaba que me la tomaba como una partida de ajedrez de la que me había acostumbrado a ir anotando todos los movimientos. ‘Y pieza tocada, pieza movida’, es lo que me apetecería escribirle ahora a Max pero no lo haré… prefiero beber otro sorbo de mi copa, y contarte que una vez otro alguien me explicó en que consistía la excepcionalidad del gambito de Muzio. Se dice que cualquier ajedrecista cuando ofrece un sacrifico de pieza, se enfrenta a la incertidumbre de que el rival lo acepte o lo rehúse. Un gambito puede ser rechazado de varias maneras y una es oponiendo otro gambito, menos el de Muzio, que es el único que si no se acepta supone la pérdida de la partida.
El ajedrez es imaginación decía Bronstein, y también decía que si un jugador tiene miedo a perder en una competición nunca podrá tener un juego creativo. Y hay una definición de creatividad que he leído por ahí y que me resulta satisfactoria:
‘La creatividad es el proceso de presentar un problema a la mente con claridad (ya sea imaginándolo, visualizándolo, suponiéndolo, meditando, contemplando, etc.) y luego originar o inventar una idea, concepto, noción o esquema según líneas nuevas o no convencionales.
Supone estudio y reflexión más que acción’
Me extraña pero veo que Laura camina hacia mí con ese paso con el que sólo la he visto caminar cuando camina al lado de su padre y él no ha querido comprarle el capricho de turno. Trae puesto el chaleco y lleva las manos en los bolsillos y sus ojos albergan la misma expresión que había aquel día cuando me dijo: ‘¿Puedo contarte un secreto? Pero no se lo digas a nadie. ¿Me lo prometes? Mi abuela no me quiere. Quiere a Cora pero a mí no me quiere’
He venido a decirte algo, me dice. No puedo volver a estar contigo. Mi padre no me deja. Dice que puedo venir a saludarte pero que nunca más podré volver a estar contigo. Sí, no me equivocaba. Eran esos mismos ojos pero yo le sonrío y le digo que ya me lo imaginaba. ¿Por qué?, quiere saber ella. Ellos te pidieron que no vinieras al parque, ¿no es verdad? No, cariño. Ellos no pueden pedirme eso. Sólo pueden decirte a ti lo que No tienes que hacer. Como yo al ‘acosador’, no puedo obligarle a que no venga al parque, porque él es libre de estar dónde quiera. Por cierto, ya ha salido la fecha el juicio pero ella no se alegra con la noticia, y creo que puedo comprender el por qué y él cómo se siente. Yo he tenido tiempo de prepararme. Tuve ese tiempo necesario con Max, en el que comprobé que mis sentimientos están intactos, me acompañan a dónde vaya y que no se mueren porque tengan que morirse los sueños a los que creían pertenecer.
Pero yo quiero estar contigo. Y estarás conmigo siempre. Le aseguro. Yo ya te llevo conmigo y además seguiré viniendo al parque de vez en cuando y tú podrás verme y nos miraremos.
Pero eso no es lo mismo. Si que lo será. Será suficiente. Ya lo verás…Yo descubriré la manera de que lo sea. Además tú y yo ya nos habíamos despedido hace un mes, así que esto no es una despedida auténtica. ¿Cuándo? ¿Te acuerdas el día en que nos encontramos por la calle y me dijiste que habías tenido una pesadilla en la que a mí me daba un ataque epiléptico y yo te abracé y te pedí que no me olvidaras nunca porque yo nunca me olvidaría de ti . Sí, pero no sabía que aquello era una despedida. ¿Cómo podías saberlo tú? Y se me viene a la boca utilizar la expresión: ‘porque soy más lista que ellos’. Pero me callo a tiempo y le digo: porque voy por delante de ellos. Porque veo más de lejos… (más de lejos que de cerca, aunque me enfrente al mundo físico a través de mi miopía pero esto te lo digo sólo a ti) y de la misma forma en que conocía que tú y yo nos enfadaríamos como nos enfadamos, y que luego nos perdonaríamos exactamente como lo hicimos… por eso sabía que tus padres iban a prohibirte estar conmigo. ¿O no te acuerdas de aquello? Lo habíamos hablado algunos meses antes y cuando ocurrió tú me preguntaste que cómo había podido saberlo. Sí, pero no entendí cómo… dijiste que no era ningún presagio. Pues porque era lo mismo que ahora, y no, no era ningún presagio, porque yo tengo muchas cosas en contra pero la experiencia está de mi parte. Y llegará un día en que tú puedas elegir a tus propios amigos y yo, si vivo, estaré aún ahí, esperando por ti, esperando a que cumplas tus dieciocho años y seas libre para elegir a tus amigos. Entonces podremos volver a estar juntas si tú aún quieres. Pero me puedo olvidar de ti en ese tiempo. No, eso es imposible. Pueden ocurrirte muchas cosas y a mí, pero ya nunca te olvidarás de mí Laura. ¿Cómo estás tan segura? Porque te escribiré un libro como regalo, uno que ya está escrito, y tú, la que eres ahora, te encontrarás en él.
¡Pobrecilla! Laura, mi niña tempestuosa, se traga las lágrimas. Ya entiendo, así es como ella, la niña magmática, ‘nunca llora’. Por eso olvida que llora. Esa niña que es como chocar contra un muro ígneo de confrontaciones y tan pétrea y milenaria como una ‘svástica’. Laura y lo infinito. Así se me ha quedado impresa en las vísceras, mi mejor y más tierno coqueteo con la eterna primavera, ahora un dibujo tibetano trazado en el pecho de un muerto.
Y ahí va a quedarse abandonada ella, confinada dentro de mí y de ella misma, volcán y averno, aterida, sin comprender que eso que siente tan a menudo y que la nubla… es frío, el frío de las frías decisiones de otro. Laura ese dolor contenido que de vez en cuando irrumpe en forma de rabia y sin nadie a mano que sea capaz de Entender la magnitud de esa escala, o por lo menos de no asustarse cuando se encuentra ante ese ímpetu devastador. Nacida así y desatada. Laura huracán de furias al que llaman locura, y Laura torrente de espontaneidad. Aurea Laura promesa hecha de versos de Pitágoras
¡Ojalá ellos lleguen a aceptarla tal como es, y la amen tanto como yo la amé sin que fuera mía, sin que me perteneciera, sin desearlo! ¡Ojalá que ellos aprendieran a amarla y dejaran de lado esa idea estúpida de pretender domesticarla!
Los necios siempre tratan de doblegar a los irreductibles.
¡Qué Asco! Ya está aquí el jodido llanto. Debe ser por el cava navideño pero estoy llorando igual que comencé a hacerlo anoche con esa mujer, cuando no sé por qué tuve que contárselo y ella utilizó aquella fórmula tan genial para consolarme. Me dijo que le había ocurrido una cosa parecida con alguien y que… bueno, eso es personal y no quiero que ella pueda leer mañana este comentario y encontrarse una confidencia suya y que se me hace en la intimidad, aquí escrita. Pero la cuestión es que yo tampoco me siento ‘farolillo rojo’ (yo prefiero decirlo así, discúlpame) para Laura sino ‘faro’… y sentirse faro es de las sorpresas más hermosas que me ha deparado la vida. No me lo esperaba.
- ROGER LUCA -
Si acaso más tarde continúo porque la historia se agrava…
Martes, 05 de enero del 2005





























abril 26, 2007 at 9:27 pm
He vuelto a leerlo ahora y he vuelto a sentir la misma Emoción.
Y en parte la Salamandra o criaturas imaginarias… se crea esperando que un día Laura, la protagonista de gran parte de esta bitácora, aunque a fecha de hoy no se haya incluido ese ”libro” del que le hablo… llegue hasta aquí y pueda encontrarse en lo más bello que fue para alguien.
Laurita te quise mucho, que lo sepas.
Profundamente.
Más que a tu padre.
Más que a ningún hombre
Mejor que a nadie.
Con todo mi amor.
abril 26, 2007 at 9:28 pm
abril 26, 2007 at 9:33 pm
Pitágoras
LOS VERSOS DE ORO
Honra, en primer lugar,
y venera a los dioses inmortales,
a cada uno de acuerdo a su rango.
Respeta luego el juramento,
y reverencia a los héroes ilustres,
y también a los genios subterráneos:
cumplirás así lo que las leyes mandan.
Honra luego a tus padres
y a tus parientes de sangre.
Y de los demás, hazte amigo
del que descuella en virtud.
Cede a las palabras gentiles
y no te opongas a los actos provechosos.
No guardes rencor
al amigo por una falta leve.
Estas cosas hazlas
en la medida de tus fuerzas,
pues lo posible se encuentra
junto a lo necesario.
Compenétrate en cumplir
estos preceptos,
pero atiénete a dominar
ante todo las necesidades
de tu estómago y de tu sueño,
después los arranques
de tus apetitos y de tu ira.
No cometas nunca
una acción vergonzosa,
Ni con nadie, ni a solas:
Por encima de todo,
respétate a ti mismo.
Seguidamente ejércete
en practicar la justicia,
en palabras y en obras,
Aprende a no comportarte
sin razón jamás.
Y sabiendo que morir
es la ley fatal para todos,
que las riquezas,
unas veces te plazca ganarlas
y otras te plazca perderlas.
De los sufrimientos que caben
a los mortales por divino designio,
la parte que a ti corresponde,
sopórtala sin indignación;
pero es legítimo que le busques remedio
en la medida de tus fuerzas;
porque no son tantas las desgracias
que caen sobre los hombres buenos.
Muchas son las voces,
unas indignas, otras nobles,
que vienen a herir el oído:
Que no te turben ni tampoco
te vuelvas para no oírlas.
Cuando oigas una mentira,
sopórtalo con calma.
Pero lo que ahora voy a decirte
es preciso que lo cumplas siempre:
Que nadie, por sus dichos o por sus actos,
te conmueva para que hagas o digas
nada que no sea lo mejor para ti.
Reflexiona antes de obrar
para no cometer tonterías:
Obrar y hablar sin discernimiento
es de pobres gentes.
Tú en cambio siempre harás
lo que no pueda dañarte.
No entres en asuntos que ignoras,
mas aprende lo que es necesario:
tal es la norma de una vida agradable.
Tampoco descuides tu salud,
ten moderación en el comer o el beber,
y en la ejercitación del cuerpo.
Por moderación entiendo
lo que no te haga daño.
Acostúmbrate a una vida sana sin molicie,
y guárdate de lo que pueda atraer la envidia.
No seas disipado en tus gastos
como hacen los que ignoran
lo que es honradez,
pero no por ello
dejes de ser generoso:
nada hay mejor
que la mesura en todas las cosas.
Haz pues lo que no te dañe,
y reflexiona antes de actuar.
Y no dejes que el dulce sueño
se apodere de tus lánguidos ojos
sin antes haber repasado
lo que has hecho en el día:
“¿En qué he fallado? ¿Qué he hecho?
¿Qué deber he dejado de cumplir?”
Comienza del comienzo
y recórrelo todo,
y repróchate los errores
y alégrente los aciertos.
Esto es lo que hay que hacer.
Estas cosas que hay
que empeñarse en practicar,
Estas cosas hay que amar.
Por ellas ingresarás
en la divina senda de la perfección.
¡Por quien trasmitió a nuestro
entendimiento la Tetratkis*
la fuente de la perenne naturaleza.
¡Adelante pues!
ponte al trabajo,
no sin antes rogar
a los dioses que lo conduzcan
a la perfección.
Si observares estas cosas
conocerás el orden
que reina entre los dioses inmortales
y los hombres mortales,
en qué se separan las cosas
y en qué se unen.
Y sabrás, como es justo
que la naturaleza es una
y la misma en todas partes,
para que no esperes
lo que no hay que esperar,
ni nada quede oculto a tus ojos.
Conocerás a los hombres,
víctimas de los males
que ellos mismos se imponen,
ciegos a los bienes
que les rodean,
que no oyen ni ven:
son pocos los que saben
librarse de la desgracia.
Tal es el destino
que estorba el espíritu
de los mortales,
como cuentas infantiles
ruedan de un lado a otro,
oprimidos por males innumerables:
porque sin advertirlo
los castiga la Discordia,
su natural y triste compañera,
a la que no hay que provocar,
sino cederle el paso
y huir de ella.
¡Oh padre Zeus!
¡De cuántos males
no librarías a los hombres
si tan sólo les hicieras
ver a qué demonio obedecen!
Pero para ti, ten confianza,
porque de una divina raza
están hechos los seres humanos,
y hay también la sagrada naturaleza
que les muestra
y les descubre todas las cosas.
De todo lo cual,
si tomas lo que te pertenece,
observarás mis mandamientos,
que serán tu remedio,
y librarán tu alma
de tales males.
Abstiénete en los alimentos como dijimos,
sea para las purificaciones,
sea para la liberación del alma,
juzga y reflexiona
de todas las cosas y de cada una,
alzando alto tu mente,
que es la mejor de tus guías.
Si descuidas tu cuerpo para volar
hasta los libres orbes del éter,
serás un dios inmortal, incorruptible,
ya no sujeto a la muerte.
http://www.poesur.com/Pitagoras.htm
mayo 2, 2007 at 6:20 pm
No sé, me he emocionado yo leyendo esa dedicatoria a Laura, es taan bonita…
Besos
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octubre 28, 2007 at 5:29 pm
[...] es dos. O más. Candela Arias espera por su hija allí. Se acostumbrará a esperarla muchas tardes. La esperará por más de cinco años. Sabe que la hija repite los gestos, los bancos, el no pudor… Se irá a cierta hora. Tendrá [...]
noviembre 21, 2007 at 3:54 pm
[...] es dos. O más. Candela Arias espera por su hija allí. Se acostumbrará a esperarla muchas tardes. La esperará por más de cinco años. Sabe que la hija repite los gestos, los bancos, el no pudor… Se irá a cierta hora. Tendrá [...]
noviembre 26, 2007 at 6:57 am
Mi abuela paterna murió cuando yo entraba en la adolescencia, cuando la necesitaba de verdad y por muchos años que pasen no se me olvidan sus enseñanzas de paz, de bienestar, de encuentro. No se olvida, Candela. Es un recuerdo imborrable, cuando alguien de pequeña te escucha de verdad y comparte sentimientos, no se olvida la sensación de paz y tranquilidad… son oasis.
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enero 24, 2008 at 7:40 pm
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