- not_s -
Julio 8, 2006
He encontrado algo más por la red de ese argumento que pienso desde hace tiempo. Esto lo escribí en agosto y fue cuando decidí la muerte que quería para Ella… Lo hablé con Enate y me dijo que yo no quería morir, que lo que ocurría que tenía un Impulso de Vivir tan Grande que eso me hacía sentir lo contrario.
Es que en mí la realidad y la fantasía están mezcladas hasta tal punto qué… por eso la gente puede creer que las Amelies de este mundo no existen pero viven ahí, en algún lugar, como tú… reinventando hasta Agua para chocolate…
la noche del miedo y las presencias … ( -VI-)
Eran las dos y media de la mañana y sus empleadas aún no se habían ido, allí seguían pétreas como criadas victorianas hablando con él del precio del pescado de todo el universo y creo que habrían podido hacerlo hasta las siete de la mañana si hubiera sido necesario y hubieran tenido claro que con quedarse allí perennes más y más tiempo fuera de su horario de trabajo bastaba para conseguir que yo, esa desvergonzada litilth lamia de la esquina, fuera a irme pero creo que no era eso lo que parecía porque yo me limité a tomarme aquello tan de comportamiento timorato de la España profunda como si fuera arte figurativo, o yo lo fuera… ‘Mujer en la roca’ , por ejemplo, de Elie Nadelman… y ellas no lo sé, pero la oronda Belén seguro que un cuadro de Botero… sentido del humor y sensibilidad y sobre todo no perder la paciencia (…)














