Apareció…

 … el guaperas del año pasado, y ahora me estoy dando un paseo por la playa. Eso dice la primera de las grabaciones. Ha pasado por delante una niña rubia vestida de rosa y blanco. Ha sido después de que la amiga de Él se haya levantado y se fuera con su amiga. La niña ha saludado alegremente a alguien del bar. Era preciosa. Auténticamente preciosa. Como esas niñas que parecen ángeles.

angeles-

Me he vuelto un segundo. Yo estoy sentada de espaldas a la entrada. He alzado los ojos. El negrito abrazaba a su hermano. Cuando antes me di la vuelta Ella sonreía mirando a la niña. Una foto bonita. La chica viste de blanco y está embarazada. Posa debajo del horreo. Sujetándose a uno de sus pilares. Máximo no está en el parque y a quien saludaba la niña era a la camarera rubia, que le correspondió desde la ventana.

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Ahora digo en esa misma grabación: lo que nunca hice para fumarme un cigarro y la contractura es insostenible. El viejecito se ha sentado en el muro pero no parece estar ni mejor ni peor que hace ese par de años. Yo hoy voy vestida de rojo y negro.

 /Elmitomano

 

 

Con una ropa muy antigua y elegante, de esos tiempos en que yo me empeñaba en resultar elegante.. Es que la ropa elegante es lo que tiene, que envejece mal, y que me regaló Alma. Ahora me ha sucedido una cosa muy bonita. La segunda que me ha sucedido aquí. He sentido una voz dulce, muy dulce. He levantado la cabeza. Un niño de unos seis años con unos ojos inmensos y acuosos como una charca sembrada de juncos.. se dirigía a mí y me preguntaba: oye, por favor, ¿me dejas que te coja un par de servilletas? Se me ha iluminado el alma. Es que esa mirada.. y le he sonreído con una sonrisa muy amplia y hecha de vida mientras le decía: Claro, que sí, te dejo que cojas un par y las que quieras. Al niño entonces también se le ha iluminado algo. Pero he sido incapaz de determinar el qué. Sólo que esa sonrisa y esa voz dulce tuvieron un efecto absolutamente sedante sobre mí. Porque la dulzura lo tiene, lo tiene siempre.

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Canto hacia dentro y quedo: Dulces ojos, pues que tanto me cautivan he perdido la razón… Y es Chusa, la voz de aquella profesora tan interesante, aquella mujer tan fascinante que fue mi tutora en el colegio, cuando tenía doce años. Un día se lo dije. Un día que me la encontré trabajando yo de monitora con Ellos, en los vestuarios… y le encantó mi Recuerdo. Sobre todo porque ella no lo recordaba y seguro que nadie le había dicho nunca de forma tan intensa y nostálgica cuanto había significado en el futuro, como ideal.. Habían transcurrido veinticuatro años.

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En la siguiente grabación se que se escucha el bramido del mar mientras paseo por la playa en dirección a la otra punta; a la más occidental. Estoy alejándome de Coga. Escondiéndome para que no me vea fumar pero también buscando algo más que eso. Los ciruelos del parque están preciosos en esta época. Frondosos y apacibles. La camarera rubia sólo me trajo un sobre de azúcar con el café pero no he querido pedirle otro para no resultar cargante. Esta mañana no había café en casa. Coga se ha vestido y al rato sí que lo había pero yo me sentí morir en ese rato. Dolores reumáticos y falta de cafeína es demasiado para un despertar. Nora me ha dejado un mensaje en el contestador. Era para esta tarde. Para vernos y hablar de algo. Ahora ya es casi fijo que Oscar se irá de casa el domingo. Ella hoy lleva una bonita blusa también sin brazos, como la mía, como las que suele utilizar a diario pero muy distinta a la mía. El fondo es blanco y sus arabescos azules. Me ha parecido una de esas diapositivas que se forman en un caleidoscopio.

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Ahora busco otro archivo. Uno cualquiera que esté en una de esas cuatro carpetas. Si la grabadora digital se me hubiese estropeado me hubiese comprado otra hoy mismo. Dice: Lo próximo que surgió fue la mirada del prestidigitador. Estas son las grabacioenes que N. tuvo en su poder desde uno de nuestros Encuentros hasta el otro, el último. Dijo que no las escuchó. Simplemente entiendo su indolencia. A mí me ocurre lo mismo. Yo misma tampoco he escuchado muchas de ellas. Ahora he visto pasar una sombra por detrás de mí. Era la de un hombre pero no comprendo muy bien por qué la he visto porque no miraba hacia atrás. Supongo que eso sería la antitésis de la zona muerta. Son las dos menos veinte. Pero no sé a qué hora he llegado aquí. Me voy a encender un último cigarro mientras escucho esta grabación.

yutza.

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Está siendo Estremecedor escucharme hoy por primera vez pero ESTREMECEDOR. Y el roble frente a mí está inmenso pero INMENSO, y ahora el viento lo agita todo. Está cambiando. El viento está cambiando. No he sido capaz de escucharla hasta el final. Ahora lo recojo todo. Fumo un cigarro, ahora sí el último y …

cigarro

One Response to “– Porque la dulzura lo tiene, lo tiene siempre -”

  1. lasalamandra Says:

    Nº 28 de JULIO

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