- enterramiento -

Julio 15, 2006

En estas dos últimas horas he conseguido mucha paz.

Porque hay algo en la Aceptación de que las cosas no se pueden Cambiar que la procura. Cuando la luz de los ultravioleta se apagó, me quedé tumbada a oscuras sobre la almohada, pero de cara, y sobre los cuarzos que se clavaban en mi vientre. La esclava si la llevo puesta en el tobillo en esos momentos pero es fundamental cuando estás cargando algo para otra persona el que exista un vínculo de energías sutil, a falta de un soporte físico (vamos a llamarlo así). Y el cuero tiene ese poder y los metales son buenos conductores. El cuero además de los aromas, el de su piel y el de su sudor, registran la memoria de las vibraciones. Y además formó parte de todos nuestros Encuentros.

Siete Encuentros sexuales en total. Número mágico por excelencia.

 

Porque para mí el séptimo tal vez fue el más intenso, quizás porque en ese contacto de mi caricia sobre su sexo ya sabía que estaba enamorada por completo de él, y también porque en esos breves kilómetros que duró yo sentía que era una Despedida.

Ahora me pondré con esas transcripciones. Pero la única determinación que he tomado es no leer su blog, el que escribe para su Ella. Y eso fue lo único que hice al llegar a casa de madrugada ayer. Él me dijo que eso era lo único que podía Elegir hacer o no hacer. Y no creo que haga falta que me desprenda de su teléfono porque mi intención no es molestarlo, ni provocarle ningún tipo de interferencias en esa historia. Y si en algún instante le llamo o le escribo.. es porque sienta que deseo hacerlo. Tampoco estoy cerrada a mis deseos. Sólo deseo enterrar mis Sentimientos.

-enterramiento

Leave a Reply