- Recuerdos con ”calor” de hogar -
Julio 24, 2006
Y continúa el dolor muscular pero no el vértigo. Por eso me conecto y abro la ventana de L. para explicarle que fue lo que sucedió ayer. El motivo de mi marcha apresurada porque en realidad yo tenía previsto quedarme mucho más rato allí. Una discusión barriobajera entre los dueños del bar o los esclavos o lo que sean… con expresiones tan gráciles como: ‘Vete a tomar por el culo hijo de puta’ y ‘Mecagondios y mecagon mi Puta madre’. Pero a gritos. Y que me alteró los nervios. Porque eso es como un resorte en mí. Demasiados recuerdos con ”con calor de hogar”. Entonces me levanté para pedirle al gordo el cambio que se había olvidado de devolverme. Y él me dijo: ‘No, tú tranquila, y sientate ahí que esto no va contigo’. Sí, vale pero yo quiero mi cambio. Joder, y el tío que se había olvidado, de todas todas, de que le había pagado siquiera y hasta me lo ponía en duda. Así que como para haberme ido sin esperar por el cambio. Menuda broma. Y la conversación con L. me resulta interesante. Tan distintos puntos de vista o de mirar como decía Anna… y N. también se conecta pero yo prefiero seguir hablando tranquilamente con L. Porque lo del chico de la marca oscura en la pierna ya sigue otros derroteros. Además él también tiene muchas cosas que contar en su blog y poco tiempo para hacerlo y yo prefiero que lo haga. Aunque luego sí que intercambiamos unas palabras y ya le leo, y él me cuenta lo que no ha escrito y que son las auténticas novedades y luego me dice que esta semana volverá a encargarse de cerrar el bar pero yo callo y no pregunto nada. No porque no me apetezca hacerlo sino porque… me habla de Ella y de su hermana… y yo no sé dónde estoy ahí y además me incomoda que él lo interprete como algún tipo de presión por mi parte… y yo estoy sólo ahí, esperando… sin haber cerrado ninguna ventana todavía… Abierta a esa última vez o no, en la que quisiera que él matara todo lo que yo Necesito que mate en mí pero sin querer repetírselo para que las escusas no sean necesarias… Y entonces, cuando él se va, vuelvo a pensar en L. y en algo de lo que hablamos y escribo un mensaje que dice:
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16h19min… 24 de julio… Sólo cuando Port muere.. Kit se libera de la excesiva preocupación que sentía por si misma.. Imaginaré que estás muerto y me daré un baño en el mismo estanque en el que Ella se desnudó aquella noche.. -ahora sonrío yo-
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Y sorpresa, porque lo he cursado con acuse de recibo pero lo que recibo en ese mismo instante es una imagen, de un libro de un tal Richard Ford que no conozco: ‘De mujeres con hombres’.
Tres historias, tres relatos largos, que cabalgan entre dos Continentes y protagonizadas por hombres que viajan o Viajeros. Eso lo ignoro, pero que mantienen complicadas relaciones con mujeres… Entonces tecleo de nuevo sobre la misma imagen: Vaya una casualidad nuestros pensamientos se han cruzado en el mismo minuto :-). Y así, lo hago sin comas. Y ya sin preocuparme. Y vuelvo a sonreír, porque …
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16h31min… 24 de julio… Ya ves, las casualidades… justo ambas señales se cruzaron en algún punto de esta ciudad, sobre algún edificio…
















Julio 12, 2007 at 10:35 am
nº66 de julio
Julio 28, 2007 at 8:56 pm
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