
A la Roja le pareció en aquel primer instante que aquel extraño de ojos azules, que reposaba sobre la cama con su vaso de vino en la mano, quería decirle que ya sentiría más su muerte que la de la mayoría de sus hermanos.
La Roja había estado cruzando la mesetaria Meseta azuzada por el instinto de la búsqueda de sus besos mesetarios durante toda la tarde. Él había juntado las camas mientras Ella se soltaba un recogido que hacía su rostro más aniñado en el baño y que había permanecido con ella desde la misma tierna infancia. Luega Ella misma dijo: tengo calor, y él, de andares livianos, de presencia liviana, había bajado algo el aire acondicionado de la habitación. Después volvió con dos vasos de cristal del mismo baño y minutos más tarde…
El hombre tenía un aire sumamente espiritual y frágil, como de alma elevada que siente la nostalgia del convento del siglo XIII. Claustro diencéfalo. Y escribo eso mientras pienso en el poder tan evocador de la saliva. Llovieron mares de saliva sobre la Roja. Llovieron mares de abrazos… cumulonimbos de abrazos y deseo. El viaje a la estratosfera…
Abril 6, 2007 at 11:48 am
SOBRE LA IMAGEN DE OUKA LELE QUE HE ELEGIDO… UNAS LINEAS DE UN ARTÍCULO QUE PODEIS LEER COMPLETO EN:
http://www.geocities.com/diogenes_atica/oukalele.htm
El principal tema de su obra es el relacionado con la infancia…
Es una apasionada por las tonalidades estridentes y los colores.
Para ella la fotografía es un “escape de la realidad”, es “poesía visual, una forma de hablar sin usar palabras”.
Abril 14, 2007 at 12:10 pm
[...] EL VIAJE A LA ESTRATOSFERA ( – ii - parte) – i – parte [...]
Julio 17, 2007 at 10:01 pm
[...] – xviii – El VIAJE A LA ESTRATOSFERA [...]