‘Si has de amarme que sea solamente/ por amor de mi amor…//’
- Elizabeth Barret Browning -
Museo de Historia de la Ciudad de Viena, 1895
El sorprendente éxito de la primera serie de ‘Alegorías y Emblemas’ condujo a la realización de una segunda serie en la que Klimt participó con la Alegoría de la Escultura, La tragedia y El Amor.
Este último cuadro, pintado al óleo sobre tela, constituye -dice L. Payne- otro ejemplo típico de la creciente fascinación del pintor por el Jugendstil, el equivalente alemán del Art Nouveu o modernismo. Esta creación azucarada (almibarosa, diría yo, que a mí, particularmente, en algunos prerrafaelistas me apasiona pero que no me atrae , en absoluto, de mi artista fetiche) y romántica es un interesante precursora Kitsch (quien quiera informarse ‘bien’ de lo que es el detestable kitsch, del que ni una está libre… que lea a Kundera…) de la más famosa obra de Klimt, El beso (1907), aunque aquí la pareja aparece en el momento anterior al abrazo ( pero yo , ya digo, que no lo veo así).
El ambiente oscuro de El Amor recuerda al estilo del romántico alemán Caspar David Friedrich (si sobre todo en esos monjes solitarios bajo la inmensidad del cielo, no te digo), cuyas primeras obras del siglo XVIII se consideraban una dedicación simbólica a la luz.
En El Amor, la luz emana de la blanca virginidad de la joven (tal vez el cuadro debiera llamarse, pues, la ingenua y el seductor…) y se eleva hacia una zona superior poblada por rostros de ángeles y arpías inquietantes (esta interpretación ,a mí, tampoco me es válida pero quizás lo que pienso sería material para un cuento y no lo sea éste su lugar). Es un amor mezclado con un horror de tipo gótico (el amor despierta a la niña que una fue, a la mujer y al abandono que se es en brazos de un Hombre,y la envidia y los juicios de los muertos … al menos en vida)
Las columnas blancas y lisas que enmarcan el panel central intensifican el movimiento ascendente de la luz, mientras el entorno dorado sigue evolucionando como símbolo preferido de Klimt para representar el amor trascendente: un concepto de unión espiritual más allá de la carne.
En esta pintura se encuentra asociado con la imagen medieval clásica del amor, una rosa, cuyas espinas tienden una trampa al hombre del panel central (decidido, la señora Payne y yo no miramos las cosas igual pero ella es la entendida y yo ya me resarciré con el tiempo, aunque diré que los amantes se han internado en el bosque, más allá del umbral del jardín)
2 comentarios por mucho
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SI HAS DE AMARME
Si has de amarme que sea solamente
por amor de mi amor. No digas nunca
que es por mi aspecto, mi sonrisa, el modo
de hablar o por un rasgo de carácter
que concuerda contigo o que aquel día
hizo que nos sintiéramos felices…
Porque, amor mío, todas estas cosas
pueden cambiar, y hasta el amor se muere.
No me quieras tampoco por las lágrimas
que compasivo enjugas en mi rostro…
¡Porque puedo olvidarme de llorar
gracias a ti, y así perder tu amor!
Por amor de mi amor quiero que me ames,
para que dure amor eternamente.
Versión de Carlos Pujol
comentario por evasiva Agosto 14, 2007 @ 11:45 pmPoemas de Elizabeth Barret Browning
http://www.vivir-poesia.com/2007/04/si-has-de-amarme/
…Nunca es tarde para descubrir el verdadero Amor,gracias por su maravillosa pagina, a la vez les confieso que estoy enamorada de las pinturas de Gustanv Klimt, la culpa muy sencilla, mi novio poeta y escritor …..
comentario por Conny Septiembre 29, 2008 @ 3:55 pm