- EL CULO… LOS CULOS.. EN ALGÚN FRAGMENTO LITERARIO -

agosto 16, 2007

 

‘Hace ya varias décadas, Witold Gombrowicz proclamó el advenimiento de la civilización del culo. El anuncio causó sensación, y las reacciones de pensadores e intelectuales no se hicieron esperar. Entre nosotros, Josep Pla, con su irredento conservadurismo de pequeño propietario rural, afirmaba hacia 1970 que nunca la parte posterior del ser humano había sido puesta en evidencia como en esta época, ni por medios más sabiamente concertados, y que esa ostentación sólo podía ser un signo de decadencia, porque cuanto más cerca está una civilización del culo, más lejos está de la cabeza…’

- JAVIER CERCAS –

 

MUJER DE ESPALDAS

16 de diciembre de 1909
44 Fontenoy Street, Dublín

… Desnuda, cógeme, solamente con tus medias y tu sombrero puesto, acostados en el piso, con una flor roja en el culo, montándome como un hombre, con tus muslos entre los míos y tu robusto trasero. Móntame vestida con tu bata de estar (ojalá tengas esa tan bonita), con nada debajo de ella, ábretela repentinamente y muéstrame tu vientre y tus muslos y tu espalda y empújame sobre ti, encima de la mesa de la cocina. Cógeme con tu culo, boca abajo en la cama, con tu cabella suelto, desnuda, pero con tus adorables bragas rosas perfumadas, abiertas desvergonzadamente de atrás y medio caídas, de modo que se pueda entrever un poco de tu trasero…

 

- J. JOYCE –

(a Nora Barnacle)

 

culo nescafe

 

… Valérie puso una mano en la cabeza de Margarita para guiarla, sin dejar de masturbarme con la otra mano. Sentí que iba a correrme, y me alejé para buscar un preservativo en el neceser. Estaba tan excitado que me costó trabajo encontrarlo y luego ponérmelo, se me nublaba la vista. El culo de la negrita ondulaba mientras ella iba y venía sobre el pubis de Valérie. La penetré de una sola vez, tenía el coño abierto como un fruto. Ella gimió débilmente y tendió las nalgas hacia mí. Empecé a moverme dentro de ella, un poco al tuntún, la cabeza me daba vueltas, todo mi cuerpo se estremecía de placer. Caía la noche, y ya no se veía gran cosa en la habitación. Oí los jadeos de Valérie subir de tono, como si vinieran de muy lejos, de otro mundo. Apreté el culo de Margarita con las manos, la penetré cada vez con más fuerza, ya no intentaba contenerme…

‘Platorma’

- M. HOULLEBECQ -

 

 

ASS

 

‘… los dedos entraban y salían sin ningún adorno, sin ninguna figura literaria que les diera otra dimensión distinta que un par de dedos gruesos incrustados en el culo de una desconocida…’

‘Amberes’

- R. BOLAÑO -

 

MUJER CON TATUAJE

 

‘… Cuerpo tirado sobre las sábanas mi idea de la perdedora:/ por entre las nalgas baja un hilillo de semen como luz propia/ Su pelirroja grita en tiempos verbales pasados y ella se viene/ a través de la idea dedo que en el culo toca la estalactita/ Poética por ascensión pelirroja por ascensión un delta visual que compone/ su Chile erecto tocado por la luna que la sujeta…//’

‘Iceberg’

- R. BOLAÑO -

 

ASS

 

‘… Por otra parte, la pintura y la escultura siempre han sido generosas con el culo, pero la literatura -con la salvedad de la literatura pornográfica- siempre ha sido muy mezquina, con el resultado palpable de que ignoramos cómo eran los culos de los grandes mitos eróticos de nuestra civilización: no sabemos cómo era el culo de Helena de Troya; no sabemos cómo era el culo de Isolda, ni el de Beatriz, ni el de Laura, ni el de Julieta -ni siquiera sabemos cómo era el culo de Dulcinea-; no sabemos cómo era el culo de Emma Bovary, ni tampoco el de Ana Karenina. El vacío es desolador, pero lógico …’

- JAVIER CERCAS -

 

HORTERA

 

‘La única chica que había en top-less se puso de pie y su culo, enorme y redondo cono una pera, reflejó todo el sol del atardecer… Pero el culo, apenas atravesado por la tirilla del tanga, seguía clamando al cielo mientras su dueña se recogía el pelo en una coleta y giraba lentamente… con los brazos levantados, hasta que él pudo ver unos pechos grandes, perfectos, con los pezones apuntándole directamente entre los ojos…’

‘El polvo del siglo’

- M. GISTAIN -

 

PEDAZO DE CULO

‘Pegó su boca a la mía. Fue como una ventosa de goma húmeda. Apareció la lengua gorda. La chupé. Luego le alcé el vestido. Tenía un culo grande y lindo. Mucho culo. Bragas azules anchas con un agujerito en el lado izquierdo. Estábamos enfrente de un espejo de cuerpo entero. Agarré aquel gran culo y luego metí la lengua en aquella boca-ventosa. Nuestras lenguas se enredaron como serpientes locas…’

Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones.
- CHARLES BUKOWSKI -

 

‘… En cierta ocasión le jugó una mala pasada haciéndolo de ese modo. La había magreado hasta tal punto, que ella estaba fuera de sí. El caso es que, después de casi haberle sacado brillo al culo a fuerza de barrenarla por detrás, se retiró por un segundo, como para refrescarse la picha, y entonces, muy lenta y suavemente, le introdujo una zanahoria gorda y larga por el chocho…’

‘Trópico de Capricornio’

- HENRY MILLER -

 

LAURA

 

‘… Laura, la ninfómana, esgrimiendo su vagina, con los dulces labios de pétalo de rosa dentados con garras de rodamiento de bolas y culo como una articulación de rótula. Centímetro a centímetro, milímetro a milímetro empujan por la pista el cadáver copulador. Y después, ¿zas!…’

‘Trópico de Capricornio’

- HENRY MILLER –

 

CULO CON MARCO

 

‘El sexo era una flor que le metías en el culo a una muchacha’

- NORMAN MAILER –

 

 

ass

‘… hincado a cuatro patas sobre una mesa, el culo erguido, los muslos separados, esperando. La carne perfecta, reluciente, parecía hundirse satisfecha en sí misma sin trauma alguno, sujeto y objeto de un placer completo, redondo, autónomo, tan distinto del que sugieren esos anos mezquinos, fruncidos, permanentemente contraídos en una mueca dolorosa e irreparable. En los bordes, la piel era tensa y rosa, tierna luminosa y limpia… ‘

‘Las edades de Lulú’

- ALMUDENA GRANDES –

 

CULO

 

“… un culo probablemente estupendo, a juzgar por la curva que marcaba en el perfil del pantalón…. Aprecié la calidad de su carne… como dos hoyos casi colmados, sobre un culo perfecto, el mejor, el más hermoso de todos los culos que he visto nunca, redondo y rotundo y carnoso … y duro y firme y elástico y claro y suave y amasable y mordible y engullible y deglutible, como ningún otro culo haya existido jamás.’

‘Malena es un nombre de tango’

- ALMUDENA GRANDES -

 

sex

 

‘… En el rincón de un corredor había un plato con leche para el gato: Los platos están hechos para sentarse”, me dijo Simona. “¿Apuestas a que me siento en el plato?” —”Apuesto a que no te atreves”, le respondí, casi sin aliento. Hacia muchísimo calor. Simona colocó el plato sobre un pequeño banco, se instaló delante de mí y, sin separar sus ojos de los míos, se sentó sobre él sin que yo pudiera ver cómo empapaba sus nalgas ardientes en la leche fresca. Me quedé delante de ella, inmóvil; la sangre subía a mi cabeza y, mientras ella fijaba la vista en mi verga que, erecta, distendía mis pantalones, yo temblaba. Me acosté a sus pies sin que ella se moviese y por primera vez vi su carne rosa y negra que se refrescaba en la leche blanca. Permanecimos largo tiempo sin movernos, tan conmovidos el uno como el otro. De repente se levantó y vi escurrir la leche a lo largo de sus piernas, sobre las medias. Se enjugó con un pañuelo, pausadamente, dejando alzado el pie, apoyado en el banco, por encima de mi cabeza, y yo me froté la verga sobre la ropa, agitándome amorosamente por el suelo. El orgasmo nos llegó casi en el mismo instante, sin que nos hubiésemos tocado; pero cuando su madre regresó, aproveché, mientras yo permanecía sentado y ella se echaba tiernamente en sus brazos, para levantarle por atrás el delantal sin que nadie lo notase y poner mi mano en su culo, entre sus dos ardientes muslos.’

‘Historia del ojo’

- BATAILLE -

 

HERMOSURA

‘¡Qué culo tan rico tienes! —dijo en su dialecto gutural y acariciante—. Tienes un culo más hermoso que nadie. ¡Es el más hermoso, el más hermoso culo de mujer que existe! Y cada pedacito de él es mujer… /…/ Tienes un culo de verdad, suave y redondo, como le gusta a un hombre con pelotas. ¡Es un culo que podría servir de apoyo al mundo! /…/ Y las puntas de sus dedos tocaron las dos aperturas secretas de su cuerpo una y otra vez con una suave caricia de fuego. —Y si cagas y meas, no me importa. No me gusta una mujer que ni cague ni mee…’

El amante de lady Chatterley’

- D. H. LAWRENCE -

 

EL FACTOR MARÍA

 

¿Y bien? ¿tú a cual le darías la más alta nota?

¿Te apetece contarnos algo sobre los culos?

¿Conoces algún otro fragmento literario que quieras dejarnos en los comentarios?

Porque ahí encontrarás ampliados estos fragmentos… y algún otro post, de escritores en red, sobre el , prosaico y no tanto, ”tema” del culo

 

32 Responses to “- EL CULO… LOS CULOS.. EN ALGÚN FRAGMENTO LITERARIO -”

  1. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    16 de diciembre de 1909
    44 Fontenoy Street, Dublín

    Dulce niña querida, ¡finalmente me escribes! Seguro que has masturbado ferozmente ese sucio coñito tuyo para escribirme una carta tan incoherente. En cuanto a mí, estoy tan fuera de forma que tendrás que lamerme una buena hora antes que pueda tener un cuerno lo suficientemente firme para metértelo, no digamos para follarte. He hecho tanto y tan seguido que me da miedo mirar cómo lo he hecho, después de todo me lo he hecho. Querida, por favor no me folles demasiado a mi vuelta. Folla todo lo que quieras fuera de mí por ahí de la primera noche; pero dame tiempo para reponerme. Querida, toda la follada debe ser hecha por ti, porque como estoy blando y diminuto ninguna niña en Europa, a excepción tuya, desperdiciaría su tiempo y energía conmigo. Fóllame, querida; en todas las nuevas formas que tu deseo sugiera. Fóllame ataviada con tus vestidos de calle, con tu velo y tu sombrero puestos, con tu cara sonrosada por el viento y el frío y la lluvia y tus botas embarradas; fóllame también a caballo sobre mis piernas, cuando esté sentado en una silla, montándome de arriba hacia abajo mostrándome los ribetes de tus bragas y mi pito firmemente clavado en tu coño, o móntame sobre la espalda de un sillón. Desnuda, fóllame, solamente con tus medias y tu sobrero puesto, acostados en el piso, con una flor roja en el culo, montándome como un hombre, con tus muslos entre los míos y tu robusto trasero. Móntame vestida con tu bata de estar (ojalá tengas esa tan bonita), con nada debajo de ella, ábrela repentinamente y muéstrame tu vientre y tus muslos y tu espalda y empújame sobre ti, encima de la mesa de la cocina. Fóllame con tu culo, boca abajo en la cama, con tu cabello suelto, desnuda, pero con tus adorables bragas rosas perfumadas, abiertas desvergonzadamente de atrás y medio caídas, de modo que se pueda entrever un poco tu trasero. Fóllame si puedes acuclillada en el baño, con tus vestidos levantados gruñendo como una puerca que caga y una gran cosa gruesa sucia serpenteando con lentitud fuera de tu trasero. Fóllame en las escaleras, en la oscuridad, como una niñera follando con su soldado, que le desabotona gentilmente la trusa y desliza su mano en su pajarito y lo acaricia con su camisa y con ese contacto se va humedeciendo y entonces lo toma con suavidad y lo acaricia junto con sus dos bolas a punto de estallar y finalmente agarra atrevida la pija que ella mama y la manosea y la acaricia suavemente, murmurando para él en sus oídos palabras obscenas e historias indecentes que otras chicas le han contado a ella y ella dice cosas sucias y se mea las bragas con placer y deja salir suave, quieta tranquilamente tibios peditos de su trasero hasta que su clítoris está tan firme como el de él y de pronto se lo mete y lo monta.

    ¡Basta! ¡Basta per Dio!

    He acabado y todas las tonterías han desaparecido. ¡Ahora, la respuesta a tus preguntas!

    Todavía no hemos inaugurado. Te mando algunos carteles. Esperamos inaugurar el veinte o veintiuno. Cuenta catorce días a partir de entonces y tres y medio más para el viaje y estaré en Trieste.

    Prepárate. Coloca un lindo linóleo marrón agradable en la cocina y, por la noche, cuelga un par de cortinas rojas comunes en las ventanas. Procura un sillón cómodo y barato para tu perezoso amante. Haz todo lo que te digo, querida, pues una vez que llegue no me moveré de esa cocina en una semana, leyendo, repantingándome y mirando como preparas la comida; y hablándote, hablándote, hablándote, ¡Qué supremamente feliz seré! ¡Dios mío, allí seré feliz! I figlioli, il fuoco, una bona mangiata, un caffé nero, un Brasil, il Piccolo della cera, e Nora, Nora mía, Norina, Noretta, Norella, Noruccia, etc, etc…

    James Joyce a Nora Barnacle

  2. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    Plataforma (fragmento)

    Por Michel Houellebecq

    El objetivo de las empresas de turismo es hacer feliz a la gente, previo pago de cierta tarifa durante cierto período de tiempo. Una tarea que puede resultar fácil o sencillamente imposible, según el temperamento de la gente, las prestaciones propuestas y otros factores. Valérie se quitó el pantalón y la blusa. Yo me tumbé en la cama gemela. Los órganos sexuales son una fuente de placer permanente y disponible. El dios que nos hace desgraciados, que nos ha creado transitorios, vanos y crueles, también ha previsto esta débil forma de compensación. Si no hubiera un poco de sexo de vez en cuando, ¿en qué consistiría la vida? Una lucha inútil contra las articulaciones que se anquilosan o la formación de caries. Y todo, además, completamente falto de interés: el endurecimiento de las fibras de colágeno, el crecimiento de las cavidades microbianas en las encías. Valérie separó las piernas encima de mi boca. Llevaba un tanga muy fino de encaje malva. Aparté la tela y me humedecí los dedos para acariciarle los labios. Ella me abrió el pantalón y me cogió el sexo en la palma de la mano. Empezó a acariciarme los testículos con suavidad, sin prisa. Yo doblé una almohada para tener la boca a la altura de su coño. En ese momento vi a una empleada que barría la arena de la terraza. Las cortinas estaban descorridas, y el ventanal abierto de par en par. Cuando nuestras miradas se cruzaron, la chica resopló de risa. Valérie se enderezó e hizo un gesto para que se acercara. Ella se quedó donde estaba, dudosa, apoyada en la escoba. Valérie se levantó, dio unos pasos hacia ella y le tendió las manos. En cuanto entró: la chica empezó a desabrocharse la bata: no llevaba nada debajo, salvo unas bragas de algodón blanco; tendría unos veinte años, tenía la piel muy morena, casi negra, los pechos pequeños y firmes, las nalgas muy respingonas. Valérie cerró las cortinas, y yo también me levanté. La chica se llamaba Margarita. Valérie le cogió la mano y la puso en mi sexo. Ella estalló en carcajadas otra vez, pero empezó a masturbarme. Valérie se quitó rápidamente el sujetador y las bragas, se tumbó en la cama y empezó a acariciarse. Margarita tuvo un último instante de vacilación, pero luego se quitó las bragas a su vez y se arrodilló entre los muslos de Valérie. Primero le miró el coño, acariciándola con la mano; luego acercó la boca y empezó a lamerla. Valérie puso una mano en la cabeza de Margarita para guiarla, sin dejar de masturbarme con la otra mano. Sentí que iba a correrme, y me alejé para buscar un preservativo en el neceser. Estaba tan excitado que me costó trabajo encontrarlo y luego ponérmelo, se me nublaba la vista. El culo de la negrita ondulaba mientras ella iba y venía sobre el pubis de Valérie. La penetré de una sola vez, tenía el coño abierto como un fruto. Ella gimió débilmente y tendió las nalgas hacia mí. Empecé a moverme dentro de ella, un poco al tuntún, la cabeza me daba vueltas, todo mi cuerpo se estremecía de placer. Caía la noche, y ya no se veía gran cosa en la habitación. Oí los jadeos de Valérie subir de tono, como si vinieran de muy lejos, de otro mundo. Apreté el culo de Margarita con las manos, la penetré cada vez con más fuerza, ya no intentaba contenerme. Cuando Valérie gritó, yo me corrí. Durante uno o dos segundos tuve la impresión de que me vaciaba de peso, que flotaba en el aire. Luego volvió la sensación de gravedad y me sentí agotado de repente. Me dejé caer en la cama, entre los brazos de ambas.

  3. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    * Amberes. Anagrama. 2002.

    Roberto Bolaño publica ahora una novela que escribió 22 años atrás y que reconoce como un juguete a la medida de sus curiosidades de entonces: Amberes. Estructurada a partir de capítulos breves que se entrecruzan, la novela acude a un uso embrionario de recursos que en el futuro expresará a plenitud: los personajes excéntricos y las situaciones raras de la vida nómada, donde brilla una prosa de enorme calidad. La anarquía feliz.

    Un policía perdido entre Castelldefels y Barcelona, una pelirroja de la que todos hablan pero nadie ha visto, un vagabundo jorobado que vive en un bosque, un asesinato congelado en la memoria de unos pocos, escenas sadomasoquistas que aparecen como relámpagos… Una novela que transcurre a orillas de un mar desierto, durante un largo otoño y que es una nueva muestra del prodigioso talento narrativo de Roberto Bolaño.

    http://sololiteratura.com/bol/bolanoobras.htm

  4. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    Amberes se niega, en cada uno de los 56 fragmentos, a establecer coordenadas referenciales, asumiendo la sucesividad del fragmento numerado y los destellos intermitentes de ciertos fantasmales personajes, como las únicas líneas de fuerza disparadas hacia el infinito. El jorobadito o el policía o un sudamericano indocumentado o el pálido tipo de veintisiete que ha dejado atrás toda la mierda literaria y que solo viaja o la pelijorra sodomizada o un cadáver en las afueras del pueblo o el inglés que proyecta una película en medio del bosque cuya sinopsis se encuentra recién en el fragmento Nº 20. Partiendo siempre de lugares o situaciones que de algún extraño modo se van recuperando unos a otros, cada relato nos ubica siempre en la potencialidad continua del inicio. Se destruye la trama, el máximo paradigma del ideario estético anarquista de Bolaño en aquel período, en tanto no hay coherencia lógica en el planteamiento del relato y en los trayectos que los personajes realizan. Sin principio ni finalidad, sin anécdota, sin un hecho detonante, sin un culpable ni un protagonista: solamente contamos con el trayecto del narrar y el post scriptum donde el autor nos lleva a sospechar demoledoramente que la realidad se articula mediante la forma de una escritura “a lo humano y a lo divino”. Es por ello que la metaficción ocupa un sitio tan importante en este libro. Se trata de un estar en alerta continuo respecto al acto creativo: “De lo perdido, de lo irremediablemente perdido, sólo deseo recuperar la disponibilidad cotidiana de mi escritura, líneas capaces de cogerme del pelo y levantarme cuando mi cuerpo ya no quiera aguantar más”. Es casi la descripción del éxtasis místico o alucinógeno que consigue desasirse del cuerpo como lastre mediante una escritura que se niega a la descomposición y que permite acceder a la revelación. Amberes nos enfrenta a la presencia de ese cuerpo gastado, cansado, al cual las palabras de los otros resultan ininteligibles y que solo la adopción del porno logra hacer más real lo real: “los dedos entraban y salían sin ningún adorno, sin ninguna figura literaria que les diera otra dimensión distinta que un par de dedos gruesos incrustados en el culo de una desconocida”. La pornografía aparece en este volumen como el deseo por el exceso de realidad, o por una hiperrealidad siempre asumible a pedazos: “Sólo me salen palabras sueltas, le dijo, tal vez porque la realidad me parece un enjambre de frases sueltas. Algo así debe ser el desamparo”. Desoyendo el principio de causalidad, contigüidad, organicidad que la literatura y la crítica tienden enfermizamente a imponer, solo queda el desamparo de cualquier ley o paradigma: “Toda escritura en el límite esconde una máscara blanca. Eso es todo. Siempre hay una jodida máscara”. Adoptar una escritura que opere en la frontera y que pueda desafiar cualquier “dentro oculto” mediante la misma escritura. Bolaño juega con la fragilidad, ¿todo riesgo no sería una forma de romper con la propia fragilidad?, y la vuelve un reto extraordinariamente expuesto en Amberes; un texto presagio, prefiguración de todas las páginas posteriores, actualidad y anuncio a la vez del enorme y raro talento de este autor. Patricia Espinosa

    http://sololiteratura.com/bol/bolpatricia1.htm

  5. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    ICEBERG
    Roberto Bolaño

    I
    Mi idea de la perdedora que la muchacha conozca a la muerte
    pierna fuera de las sábanas como su Chile tocado por la luna

    Camino astado de conocimiento la puerta se abre
    y el tipo sonríe como imbécil su slip abultado por la luna

    Como Dios conoce a los perdedores ella ha reconocido
    la llegada de la muerte el momento Chile su instante de soledad

    Su pelirroja su solidaridad un Chile debajo del toque lunar
    un momento puro el encuentro de la desnudez y su soledad

    Cuerpo tirado sobre las sábanas mi idea de la perdedora:
    por entre las nalgas baja un hilillo de semen como luz propia

    Su pelirroja grita en tiempos verbales pasados y ella se viene
    a través de la idea dedo que en el culo toca la estalactita

    Poética por ascensión pelirroja por ascensión un delta visual que compone
    su Chile erecto tocado por la luna que la sujeta

    Mientras se viene grita se estremece idea fija otra vez indecible
    como cuerpo ensartado que compone transpiración como velo

    Las manos bajan el calzoncillo y aparece Chile su horror
    su grito blanco como el calzoncillo tocado por la luna

    Su ojo azul se voltea y ofrece la grupa un hilillo de semen
    como luz alba enferma que cubre la raya rosada y el ojo marrón

    Del culo el ojo oscuro cubierto de leche como alba su razón
    tocada por la leche como cinta franja línea que aún grita

    Sus propios tiempos verbales caóticos para componer la figura
    De su pelirroja ensartada que se viene hasta la estalactita

  6. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    TEORÍA DEL CULO

    Hace ya varias décadas, Witold Gombrowicz proclamó el advenimiento de la civilización del culo. El anuncio causó sensación, y las reacciones de pensadores e intelectuales no se hicieron esperar. Entre nosotros, Josep Pla, con su irredento conservadurismo de pequeño propietario rural, afirmaba hacia 1970 que nunca la parte posterior del ser humano había sido puesta en evidencia como en esta época, ni por medios más sabiamente concertados, y que esa ostentación sólo podía ser un signo de decadencia, porque cuanto más cerca está una civilización del culo, más lejos está de la cabeza. La idea tiene la ventaja de ser elegante, pero el inconveniente de ser falsa: sería como afirmar que, cuanto más sexo, menos amor, y cuanto más amor, menos sexo; esto podía permitirse pensarlo -digamos- un moralista francés del XVIII, pero a nosotros, incluidos a los moralistas de nuestro tiempo, la experiencia nos veda ese dudoso privilegio. ¿Significa todo esto que, cuanto más cerca está una civilización del culo, más cerca está también de la cabeza? No necesariamente, pero yo no me atrevería a descartarlo sin más. Y si es así, ¿tenemos el culo más cerca que nunca de la cabeza?, ¿vivimos de verdad en la civilización del culo?

    Tal vez no sea pecar de optimismo reconocer que algunos indicios apuntan que así es. No me refiero a la televisión, ni al cine, ni a Internet, ni a los quioscos, ni a las playas; me refiero a cosas menos visibles, pero más significativas. Por ejemplo, desde hace tiempo, al menos en castellano, ya casi nadie se atreve a sustituir la hermosa y rotunda palabra culo por ningún eufemismo, sobre todo por ninguno de esos eufemismos (como pompis) que son completamente imposibles de escuchar sin sentir un impulso irreprimible de soltarle un tremendo guantazo a quien lo usa. Por otra parte, la pintura y la escultura siempre han sido generosas con el culo, pero la literatura -con la salvedad de la literatura pornográfica- siempre ha sido muy mezquina, con el resultado palpable de que ignoramos cómo eran los culos de los grandes mitos eróticos de nuestra civilización: no sabemos cómo era el culo de Helena de Troya; no sabemos cómo era el culo de Isolda, ni el de Beatriz, ni el de Laura, ni el de Julieta -ni siquiera sabemos cómo era el culo de Dulcinea-; no sabemos cómo era el culo de Emma Bovary, ni tampoco el de Ana Karenina. El vacío es desolador, pero lógico: la espiritualidad del amor romántico -ese gran género literario acuñado en el siglo XII por Occidente, y que durante siglos ha contaminado la realidad- no es compatible con la redonda carnalidad del culo. De hecho, esa ausencia sólo empieza a corregirse en el siglo pasado, y no es hasta los años sesenta, justo en el momento en que Gombrowicz anunciaba la llegada de la civilización del culo, cuando, al menos entre nosotros, empieza a colmarse el vacío, y entonces, por poner sólo un par de ejemplos cercanos, aparece un fenomenal culo “en pompa” en un poema de Gil de Biedma, y aparece en una novela de Juan Marsé un personaje llamado Juan Marsé pellizcándole el culo a las chicas. Y así hasta hoy, cuando no hay obra literaria con alguna ambición que no contenga por lo menos un buen culo.

    ¿Estamos entonces en la civilización del culo? Ya digo que no faltan indicios de ello, pero los indicios son un material gaseoso. Sean serios y hagan el experimento que, llevado de mi espíritu científico, hice yo el otro día. Suban al metro; elijan un culo joven, ceñido y respingón, uno de esos culos radiantes que abundan en cualquier ciudad; salgan del metro con la propietaria del culo y síganla por la calle a prudente distancia: observarán que ni uno solo de los hombres que se cruzan con ella -ancianos, maduros y adolescentes; estudiantes, ejecutivos, trabajadores y desocupados- es capaz de sobrepasarla sin volverse a mirarle el culo. Aunque la escena complacería a Buster Keaton, ustedes no se rían, porque la cosa es seria; aunque las mujeres no se chupan el dedo y también adoran los culos, no sigan un culo masculino, porque el experimento no funciona. ¿Qué conclusiones podemos sacar de todo esto? ¿Que hemos pasado de la civilización del piropo -esa improvisada efusión literaria que ha pasado a mejor vida, para secreta contrariedad de algunas mujeres nostálgicas o impetuosas- a la civilización del culo? ¿Que la civilización del culo nos ha vuelto a todos locos por el culo? ¿Que siempre hemos estado todos locos por los culos -verdaderamente locos-, pero sólo al llegar la civilización del culo nos hemos atrevido a reconocerlo? ¿Que estamos confundiendo el culo con las témporas? No tengo ni la más remota idea, pero mientras me estrujaba el cerebro tratando de encontrar una respuesta a estas preguntas -como si en la respuesta se escondiera una de las claves escondidas de nuestro tiempo-, me acordé de que mi maestro Juan Ferraté se pasó los últimos años de su vida elaborando una “teoría del culo”, que nunca acabó de escribir, y cuyos mimbres mantuvo siempre en secreto, y me acordé también de que, cuando Ferraté murió, yo concebí como una venganza el propósito imposible de escribir algún día un artículo titulado Teoría del culo. Como ven, no tengo ninguna teoría del culo, pero este descabellado artículo demuestra que, si uno se lo propone, hasta los propósitos más descabellados acaban cumpliéndose.

    JAVIER CERCAS
    http://www.elpais.com/articulo/paginas/Teoria/culo/elpepusoceps/20070603elpepspag_13/Tes

  7. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    La única chica que había en top-less se puso de pie y su culo, enorme y redondo cono una pera, reflejó todo el sol del atardecer. [...]

    Pero el culo, apenas atravesado por la tirilla del tanga, seguía clamando al cielo mientras su dueña se recogía el pelo en una coleta y giraba lentamente… con los brazos levantados, hasta que él pudo ver unos pechos grandes, perfectos, con los pezones apuntándole directamente entre los ojos…

    Demasiado tarde para retroceder… Su trayectoria le llevaba hacia ese grupo fatalmente [...], y a cada paso que daba le era más difícil cambiar un rumbo que parecía trazado desde siempre… Ella seguía con los brazos en alto, recreándose en su coleta, exhibiendo su cuerpo vertiginoso, como si supiera que ésa era la última tarde del verano… Él seguía andando, tropezando con el aire… Tengo que detenerme, esquivarlos, es demasiado tarde, estoy encima, he de decir algo, buenas tardes, lo que sea… Ella tenía la nariz aguileña y el pelo rubio, no medía más de 1,60 y los pezones habían invadido mi cerebro cuando me atropelló la bici.

    La chica de la bici era la hermana mayor de la de los pezones. Se llamaba Ana y me casé con ella.

    EL POLVO DEL SIGLO
    MARIO GISTAIN

    http://enver555.ensanjose.net/blog/index.php?entry=entry061114-164031

  8. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    «¡Sácala!», decía abriéndose un poco la bragueta. «¡Sácala con la lengua!» (Se la tenía jurada a toda la pandilla, porque, según decía, se lo mamaban una a la otra a su espalda.) El caso es que, una vez que sentía su sabor en la boca, se podía hacer con ella lo que se quisiera. A veces la hacía ponerse sobre las manos y la empujaba así por toda la habitación, como una carretilla. O bien lo hacía como los perros, y, mientras ella gemía y se retorcía, él encendía un cigarrillo, indiferente, y le echaba el humo entre las piernas. En cierta ocasión le jugó una mala pasada haciéndolo de ese modo. La había magreado hasta tal punto, que ella estaba fuera de sí. El caso es que, después de casi haberle sacado brillo al culo a fuerza de barrenarla por detrás, se retiró por un segundo, como para refrescarse la picha, y entonces, muy lenta y suavemente, le introdujo una zanahoria gorda y larga por el chocho. «Esto, señorita Abercrombie», dijo, «es una especie de doble de mi picha normal», y acto seguido se separó y se subió los pantalones. La prima Abercrombie había quedado tan pasmada ante todo aquello, que se tiró un pedo tremendo y la zanahoria salió disparada.

    Henry Miller – Trópico de Capricornio

  9. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    ” Laura, la ninfómana, baila la rumba, con el sexo exfoliado y retorcido como la cola de una vaca.La danza del sábado por la noche, la danza de melones que se pudren el cubo de la basura, de moco verde fresco y ungüentos viscosos para las partes tiernas. La danza de las máquinas tragaperras y los monstruos que las inventan. La danza de los revólveres y los cabrones que los usan. La danza de la cachiporra y los capullos que golpean sesos hasta convertirlos en un pulpo de pólipo. La danza del mundo del magneto, la bujía que no hace chispa, el suave zumbido del mecanismo perfecto, la carrera de velocidad en una plataforma giratoria, el dólar a la par y los bosques muertos y mutilados. El sábado por la noche de la danza vacía del alma, en la que cada bailarín que brinca es una unidad funcional en el baile de San Vito del sueño de la tiña.Laura, la ninfómana, esgrimiendo su vagina, con los dulces labios de pétalo de rosa dentados con garras de rodamiento de bolas y culo como una articulación de rótula. Centímetro a centímetro, milímetro a milímetro empujan por la pista el cadáver copulador. Y después, ¿zas!. Como si desconectaran un conmutador, cesa la música de repente y con la interrupción los bailarines se separan, con los brazos y las piernas intactos, como hojas de té que bajan al fondo de la taza. ”

    Henry Miller. Trópico de Capricorni (fragmento)

  10. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    ‘Miller tuvo una madre de quien jamás recibió el menor afecto. Durante su infancia permanece, mientras se encuentra bajo la influencia de sus padres, herméticamente alejado de toda sexualidad. Sea lo que sea el sexo, se halla oculto tras una pared. Su primera y fundamental relación con una mujer es detestarla […] Las tres cuartas partes de las mujeres con quienes hace el amor (en sus obras) son trabajadas más de prisa que jodidas. Después de todo Miller proviene de un medio ambiente en el que el sexo, cuando no es sórdido, tiene algo de malo. El último espasmo de contracción de la era victoriana pudo haber sido la asfixia de la sexualidad de los padres de Miller y de los padres de cuantos le rodeaban (como si todos estos tardíos padres victorianos de clase trabajadora o clase media de Brooklyn tuviesen una visión de pesadilla del turbulento caos sexual que se avecinaba), mientras sus hijos eran unos disolutos… El sexo era una flor que le metías en el culo a una muchacha”

    - GENIO Y LUJURIA -
    Norman Mailer

    http://millerhenry.blogspot.com/2004/05/crtica-cuando-ests-tan-ocupada-con-el.html

  11. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    Las edades de Lulú, p 9:

    “Un hombre, un hombre grande y musculoso, un hombre hermoso, hincado a cuatro patas sobre una mesa, el culo erguido, los muslos separados, esperando. La carne perfecta, reluciente, parecía hundirse satisfecha en sí misma sin trauma alguno, sujeto y objeto de un placer completo, redondo, autónomo, tan distinto del que sugieren esos anos mezquinos, fruncidos, permanentemente contraídos en una mueca dolorosa e irreparable. En los bordes, la piel era tensa y rosa, tierna luminosa y limpia”

    Malena es un nombre de tango, p 409 y 362:

    “Era más alto que bajo, delgado, el pelo negro entreverado de canas, las manos a juego, y un culo probablemente estupendo, a juzgar por la curva que marcaba en el perfil del panta¬lón.[...] Aprecié la calidad de su carne, su espalda inmensa, lisa, un trapecio perfecto, y las huellas circulares de los riñones como dos hoyos casi colmados, sobre un culo perfecto, el mejor, el más hermoso de todos los culos que he visto nunca, redondo y rotundo y carnoso y plano y duro y firme y elástico y claro y suave y amasable y mordible y engullible y deglutible, como ningún otro culo haya existido jamás.”

    Malena es un nombre de tango, p 16:

    “Su culo temblaba como los muslos de una virgen añosa en su noche de bodas”.

    Malena es un nombre de tango, p 121:

    “meditó durante un cierto tiempo sobre la posibilidad de darle por culo”.

    - ALMUDENA GRANDES -

  12. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    “-TODOS TENEMOS UN AGUJERO EN EL CULO, ¿NO? ¿HAY ALGUIEN EN ESTA HABITACIÓN QUE NO TENGA UN AGUJERO EN EL CULO? SI ES ASÍ, QUE LO DIGA DE INMEDIATO, DE INMEDIATO. ¿ME OIS?
    Jon Pichot me clavó el codo en un costado:
    -¿Ves? Es un genio, ¿ves?.”
    (Hollywood. Charles Buckowski)

  13. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    En La posibilidad… vuelven los temas clásicos de MH: el sexo, el éxito, el éxito que provee sexo, el sexo que produce éxito social, la soledad, el desencanto, el egoísmo, el individualismo, la belleza, el ocaso de la belleza (“tenían el culo gordo y los pechos como manoplas”, p. 24) el hastío hacia nuestra época y la búsqueda de soluciones, de islas, de Lanzarotes, para combatir todo ese paquete existencial tan poco ilusionante: en este caso la secta de los Elohim y su receta de inmortalidad.
    http://blogs.periodistadigital.com/elnaufrago.php/2005/12/12/ihouellebecq_o_el_terrible_adolescente

  14. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    Bénédicte Martin en su jardín de amor rodeada de sus adoradas flores reconoce (n° 2 de Bordel) que “embruja a hombres lúbricos, magnéticos, cachondos o juveniles” pero a los que no les impresionan sus magnolias. Amantes que prefieren “sus pelos a sus flores y regar su chocho antes que sus chopos”. Bénédicte cuenta cómo, por fin, encontró al querido “con delgadez de rebelde, bigotes finamente recortados y ¡tan lindo! Al despertarnos olía a vainilla y yo se la chupaba amorosamente. ¡Gilipollas que fui! Nunca hubiera debido pasear mi hocico de pasionaria ni mis labios lubrificadores por su entrepierna. Me sisaba el maquillaje, me aconsejaba en faldas y sólo gozaba en mi culo. Imagino sus felices sodomías con bigotudos en las noches más violentas…Me largo!”. Vuelve en el número tres de Bordel: “Bajo su ciruelo el viento la despeinaba amorosamente… Fue un momento intenso como un orgasmo… Buscad los claros instantes y repetid sin parar sólo hay una vida, por lo tanto es perfecta”.

    En Cuba Joëlle Cuvilliez cuenta la noche de un intelectual francés: por diez dólares se compra la noche de una habanera desesperada que acaba de ser traicionada por su amado Alfredo. “El extranjero, sentado al borde de la cama, la arrodilló entre sus muslos cogiéndole la nuca con las manos. Exhibía un par de testículos redondos, repletos, lisos, hinchados y morados como higos. Ella hizo como si se los fuera a tragar. Luego, como se lo pedía, pasó su lengua por el ojo de su culo: ‘Mete sólo la punta. Ahora cógeme la polla. Dale vueltas y revueltas con tu lengua rosa. Toma el capullo en la boca, sin las manos. Mamala. Lámela toda de arriba abajo. Más deprisa. Qué bien lo haces. Otra vez. Más.’ Movió su cabeza como para espantar las ideas negras. Tenía, ella, derecho a vivir.”

    http://www.arrabal.org/news4.php?printi=true&id_news=11

  15. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    En verano abundan las listas de libros para la playa. Pero ¿Qué pasa con los libros de cagar? Sí, de cagar, que nadie se rasgue las vestiduras porque todos leemos algo mientras le damos gusto al vientre. Yo tengo los míos. El preferido es “Gracias y desgracias del ojo del culo” de Don Francisco de Quevedo y Villegas (de la Edición Alivio, no es broma). Una auténtica maravilla, un verdadero alegato contra el eufemismo, tan de moda hoy en día:
    “Pues bien mirado (hablando del ojo del culo) es el más perfecto y bien colocado dél, y más favorecido de la naturaleza, pues su forma es circular como la esfera (…) su sitio es en medio, como el del sol; su tacto es blando, tiene un sólo ojo pues se parece a los cíclopes que descendían de los dioses. El ojo del culo, de pliegues lleno y con una ceja que puede ser cola de algún matalote, ó barba de letrado, ó médico. (…) Bésame dónde no me da el sol”
    Observamos que Quevedo no se muerde la lengua. Para él sería imposible vivir en este mundo lleno de personas de color, de reinsercciones, de palabrejas como explosionar o problemática y de señores que se empeñan en llamar guerra preventiva a una masacre asesina.

    http://diariodeunjabali.com/archivos/categorias/literatura_y_cultura/libros_de_cagar.html

  16. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    “…Anoche fui a un café con unos amigos. Cantaba una cantante muy pálida, muy guapa, sentada sobre un piano. Tenía una voz poderosísima que casi no nos dejaba sitio para respirar. En un momento de máxima potencia la cantante pálida y guapa se levanta del piano y oigo a un amigo rumorear: ¡Que increíble…! Culo pensé yo al tiempo que mi amigo decía: ¡Que increíble voz!. La cantante pálida y guapa tenía un considerable culo del que yo y otras muchas mujeres del café nos avergonzábamos y que ningún hombre vio. El culo solo nos hablaba a nosotras. Sacaba a la luz tantos maravillosos momentos estropeados por un grano, unas piernas sin depilar o cualquier otra catástrofe de la naturaleza….”

    COLOMA FERNÁNDEZ ARMERO “Querida yo”

  17. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    Terminé por leer la novela completa más de quince años más tarde. Antes conocí Transatlántico (1), que compré de noche, la primera vez que fui a la librería Logos (donde trabajé diez años después), un jueves de concierto en el teatro Bellas Artes—cómo no recordarlo. Amo en esta segunda obra el sanguinario cuestionamiento de todo sentimiento nacional; las escenas intransitivas donde la gente camina sin razón ni pausa, juega tenis y se reta a duelo; y las mayúsculas Improcedentes, Oh, y ubicuas. Pero lo que hace la lengua comunitaria en Ferdydurke es irreal. Como lo dice Piglia, “parece una lengua futura” (2). En ella se asocian las voces de ese comité, igualmente irreal, que se reunía en el Café Rex para jugar ajedrez y ver qué hacía con las hojas que Gombrowicz cargaba, un borrador en un español sin la estabilidad de una geografía y una historia.

    Sería exagerado decir, claro, que el resultado tiene del todo el respaldo de hablantes numerables y patentes. Se trata en verdad de un tejido de sustantivos que saltan en pedazos y se reproducen como conejos híbridos. Un solo vocablo polaco, pupa (culo), tiene una pila de reencarnaciones: culito, cuculito, cuculazo, cucucú, cuculí, cuculucho, cuculandrito, cuculeíto, cuculeco… La profusión es bastarda y mestiza y combustible, puede muy bien incendiar una actitud artística y un medio artístico. Quizá la necesaria irreverencia espantó a Danuta Borchardt, la última traductora de la novela al inglés (3), que se limitó a repetir pupa cada vez que Gombrowicz habla de pupa. Esa fidelidad puede ser peor que una ruptura.

    http://contrapaso.blogspot.com/2007/04/el-ferdy

  18. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    Hablamos un rato más. La mujer elegante me dijo que por favor me fuera, que su marido iba a llegar de un momento a otro y que era demasiado celoso. Nos pusimos de pie para despedirnos: le di mi tarjeta de contacto y un beso en la mejilla. Pero, al acercarme, deslicé la palma de mi mano sobre su firme culo y apreté. A ella no le gustó que le agarrara el culo de aquella forma, supongo que mucho menos porque lo hice en público. Pero yo se lo apreté con fuerza. Y disfruté de su mueca de incomodidad.
    http://blogs.20minutos.es/ezcritor/post/2007/04/06/un-culo-el-ritz

  19. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    as chicas hacen pasarela por el local exhibiendo sus encantos a la venta (en esto no se diferencian mucho del zarrio español, en la exhibición, claro, porque lo de los encantos creo que ya lo he dejado claro, además, el zarrio sale mucho más caro que estas tías buenorras). Enseguida advertí la presencia en el otro lado de la barra de un animal sexual con tacones, esperé pacientemente a que diera la vuelta, mientras Kaizen y Kas disertaban de no sé qué, cuando llegó a mi altura la llamé para que se acercara, ¡coño! Si es Alexandra, la amiga de Kas, mi gozo en un pozo, pensé (se la querrá tirar Kas). Estuvimos hablando un rato, pero como veía que no nos decidíamos nos dijo Ciao, entonces, con unos reflejos dignos de héroe marveliano le pregunté a Kas si pensaba follársela, estoy desganado, me dijo. La chica ya se iba tras oír semejante declaración de principios, a lo que yo contraataqué preguntándole a Alexandra si mi dinero también le valía, con una sonrisa divina vino a apretar sus grandes pechos contra mí mientras me metía la lengua en la nuez. Kas y Kaizen se retiraron discretamente a la barra a continuar teorizando. Cuando bajé Francho ya había vuelto a subir con otra (Dios mío!!) y allí estaban los dos teóricos del amor platicando sobre la irracionalidad sexual del hombre. Me acerqué sonriente, mientras observaba la maniobra de una chica rubia que se había colocado de espaldas junto Kaizen discretamente apoyada en la barra obsequiándonos con una visión fantástica de un culo realmente perfecto (escasos centímetros separaban las maravillosas nalgas de Kaizen). Nada más llegar junto a ellos hice la oportuna observación con una simple mirada, Kaizen se separó ligeramente para que corriera el aire, pero la chica ladeó su culo marcando una excelente diagonal, maniobra que yo aproveché para interponerme entre Kas y Kaizen, evitando una segunda retirada de éste. Kaizen sudaba esperma, la perfección anal ya rozaba su cuerpo erizado. En ese momento sugerí que la chica se sentía atraída por Kaizen y que debía decidirse pronto ya que se acercaba la hora de cierre, es una oportunidad única, le dije. Kaizen insistió en su propósito de fidelidad conyugal, nunca le he sido infiel. Le tuve que recordar el affaire Mara. Eso fue otra cosa, dijo. La nalga ya empezaba a moverse suavemente rozando el pantalón de Kaizen, mientras Kaizen ya empezaba a mostrar síntomas de debilidad, intelectualmente os comprendo, acertó a decir visiblemente nervioso. La hora de cierre se acercaba. Me acerqué a la chica y le dije hola cómo te llamas, ella volvió la cara y con unos ojos de color verde intenso me dijo sensualmente: Franciska. Lo siento Franciska, pero no tienes nada que hacer con el hombre de hielo. Sí, pero yo soy de Fuego, contestó mientras su culo acariciaba sensualmente la mente de Kaizen. En ese momento salió el último cliente (era Francho) y se encendió la maldita luz.

    http://rutamudejar.blogia.com/2007/080101-el-hombre-de-hielo-y-la-mulher-de-fogo.php

  20. ellateniaunuteroimaginario Dijo:

    Entre tormenta y tormenta reparé en que ya no hacía frío. Joder, me dije, parece que ya no se me encogen los cojones al salir a la calle. Parece que ya no moqueo ni sufro esa desagradable sensación de muerte al madrugar. Mierda, aseveré, algo está pasando. Algo no marcha. Algo se está jodiendo. Por eso, decidí aventurarme en la cocina para consultar el calendario.

    Las cocinas son unos sitios estupendos para colgar calendarios y relojes. Aunque no te guste el tiempo. Aunque no te guste cocinar. Las cocinas tienen el punto de intimidad cerámica del cuarto de baño y el exhibicionismo de las salas de estar, con su luz, con su apertura al exterior. El caso es que miré el cartón pintarrajeado y allí estaba. La primavera se movía ágilmente a lo largo de las cifras. Era primavera. Olía a primavera…

    No. No exactamente.

    La mañana había sido templada tirando a calurosa, unos 25 grados, pero la tarde había venido acompañada de un progresivo oscurecimiento de cielo, luz y expectativas. Era una tormenta, sin duda. Olía a hierba mojada, a tierra húmeda y a flores en el estado previo al estallido polínico.

    Realmente, olía a culo.

    El culo de la diosa primavera era una imagen mucho más que poética. El universo publicitario y femenino de las barriadas parecía estallar en forma de retazos llenos de luz y seductora curvatura. Entiéndeme, amigo, porque por aquí había mucha Jenny y mucho anuncio de bragas para zorras con pretensiones y salidos oligrofénicos a la caza de RAM masturbatoria. Entiéndeme, amiga, porque por aquí había demasiado ruido y escasas nueces. La gente cada vez le daba más importancia a esa burbuja de apariencia exterior totalmente diferente a su esencia. Ellos hacía tiempo que habían perdido alma y sexo para convertirse en marionetas gratuitas al servicio de la industria del aspecto.

    Pero el fenómeno perduraba. Olía a culo. Olía a primavera. Los autobuses bajaban la calle llenos de carne y sexo. El cielo proyectaba el majestuoso paso del tiempo en forma de viento y nubes. Mi polla oscilaba entre la apatía y el suicida entusiasmo ante los miles de estímulos, ante las posibilidades imposibles de perpetuación y solazamiento. Tu coño aleteaba grácil sobre las traiciones de la tristeza y el desencanto. Enjambres de pollas y coños se mezclaban en el aire formando caprichosas figuras geométricas, similares a la estructura molecular de los copos de nieve, de las gotas lubricantes, de los chorros de esperma.

    Tu vestido parecía diseñado por el mismísimo Onán. Corto hasta el extremo de poder saludar al ojo de tu culo cuando se cayera al suelo esa afortunada moneda. Florido, como la época, como las ramas marchitas de los injertos botánicos. Dorado, como la base de mi deseo mucho antes de enviar su señal nerviosa a todo el mecanismo erector-eyaculador. Tu vestido también era sereno, desplegado por el viento para mostrar el milagro siempre similar y nunca idéntico de tus nalgas.

    Tenías un vestido mágico, querida zorra.

    Pero, además, eras materia amasable, terminación carnal erizada por la caricia y el rayo. Eras el fragor de un millón de cosas por decir y el silencio de aquello que sólo algunos escogidos podían escuchar. Inaccesible, pero a la vez susceptible de ser poseída en tu totalidad. Distante, pero a la vez tan próxima como el espasmo de reconocimiento que sentían los que te adoraban, por mucho que en su interior creciera el resquemor por no haberles dado lo que siempre quisieron. Por mucho que sólo fueran una pandilla de resentidos pajilleros amargados.

    Primavera, te tenía calado.

    Mi invernal materia no se dejaría vencer por el olor de tu culo. Tenía en mi poder la humedad de cien amaneceres helados. La niebla de los páramos campestres donde los muertos intercambiaron su lujuria tiempo atrás. Poseía el secreto de los días acortándose mucho antes de que la piel del melocotón empezase a sugerir sexo y decadencia. Era el jodido invierno, amo y señor de los ocasos y los desengaños y los diagnósticos médicos chungos. Era, al contrario que tú, la cara sórdida de la vida.

    Por eso, primavera, antes de morir bajo tus dulces nalgas te haría probar la dureza del que sabe que todo tiene un fin. Que la energía sólo se transforma. Que todo aquello que ha de vivir también ha de morir.
    Por eso, primavera, disfrutaré anticipándote el placer salvaje que el verano sentirá cuando te folle hasta eclipsarte en un aquelarre de estrellas fugaces, cometas incandescentes y temperaturas abrasadoras.
    Por eso, primavera, conmigo conocerás el sabor de ese polvo absoluto que nos sumirá en el olvido, allí donde belleza e intensidad se convierten en el crudo ocaso de la aniquilación.

    http://diarioimpresentable.blogspot.com/2007/04/lucha-de-estaciones-2007.html


  21. Impresionante post. Un trabajo fino. Una delicia visual -reconozco que me pierden los culos redondos y en forma de corazón-, una tarta hecha de golosinas literarias y dulces visuales… Lástima que al abrir los comentarios me encuentre tanta información: me disperso. ¡Y anda que no me disperso yo poco!

    He visto, María, que quieres entrevistar a la niña interior de Lucía Etxebarría… ¡olé! A ver si lo consigues…

    Yo he estado ayer con Juan Manuel de Prada y me parece un niño grande, que disimula muuuuy bien. También tuve posibilidad de hablar un poco con Espido Freire pero al final no pudo ser, mi mujer se puso muy nerviosa con la foto. ¿Cuántas horas cuesta sacar al niño interior de dentro en directo? Quizás tus entrevistas sean más factibles vía web o mail. El teléfono ya lleva el matiz de la voz, y conlleva múltiples malentendidos.

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    Si te gusta la literatura erótica (a mí me da igual… a mí me gustan sólo algunos libros, algunos autores, solamente… en algunos momentos ) y llegas aquí… por lo menos que tengas acceso a la misma información gratuita que yo tuve… entonces puedes o no dispersar tu mente como yo dispersé la mía para encontrarla ;)
    El conocimiento literario jamás sobra, de los grandes, de los menos conocidos… lo que no se debe es obligar a consumirlo. Aquí nadie obliga, aquí todo sigue la ley de la fluidez… el que busca los culos, el que los deja en grises y los invierte, el que facilita las referencias… el que llegue, el que se quiera ir ~:)
    Mira, hace no mucho alguien me dijo por el teléfono… no, o tú que ahora tienes mi teléfono.. ¿yo? pero sino llamo a mis amantes siquiera, eso no se lo dije… no, por nada, porque no, probablemente por dispersión personal, porque siempre estoy demasiado dispersa o demasiado ocupada, aunque sea masturbándome, para algo que no sea Completo… si hasta mi madre sabe que no es bueno llamarme así como así… a veces tardo un mes en dar señales de vida, a veces dos o tres… depende. Ahora uniendo temas… si la química experimentada por medio de la voz no es buena… no hay mail ni hostias que valga. Y te lo dice una enemiga del teléfono, ¿por qué? Por los ojos. A mí me robas los ojos uff… y es que yo soy endemoniadamente visual :)
    Pero decía Jules Renard… Escribir es hablar sin ser interrumpido. ¡joder! total. Has de probarlo. Se la haría así… en una tarde cannábica. Porque miniña interior no sale ni de coña por medios naturales sino confía… y aún así… es difícil… En realidad sólo sale por amor, por intimidad, por comodidad con el otro. Pero no tengo ningún interés en hacerle, ojo, especialmente, ninguna entrevista a Lucía. Sólo sería así pero ya he empezado a escribir cartas, en ese mismo sentido, hasta a desconocidos y ”famosos” (y uno en concreto, relevante, me dijo que sí en quince minutos, ven el lunes a mi despacho; y miniña le dijo ¿y a dónde va usted con tanta prisa? Que yo no soy fácil o para eso no :))
    Lo haré múltiplemente, como una asenina de esas que mata en serie. Por apuntalar el sentido nuevo, como todo. Para las entrevistas formales ya estais los profesionales. Para lo ”diferente”, si lo logro, difícil, si acabo pillando por donde va la idea… espero que me ayude mi niña interior, sí, pero yo no mando sobre ella. Es independiente de mí … Ella tiene sus propios quereres y desquereres. Y es pero que muy personal :))
    Ahora es lo mejor de mí, lo tengo clarísimo. ¿Por qué motivo? Porque no tiene malos sentimientos. Pero ni uno. Es una niña muy buena. Pero porque ella se siente sólo bien siendo buena… Ha elegido esa opción. Conoce las dos. Se puede elegir entonces. Lo otro sobre lo que me preguntas.. no sé si te interesa, de verdad o no… pero procuraré contártelo. En general… es parte de mi ”proyecto” o de ”mis objetivos”. Y es que en ese sentido estoy completamente de acuerdo con lo que dijo Maslow acerca del tema… (ya te cuento…)
    Tu chico: no tenía ni idea ni de que existía. Pero tengo un fragmento suyo de los coños. Por aquí caerá… ahora, lo que he leído en su web… sus fragmentos elegidos… no me lo hacen especialmente interesante. Me gusta el ritmo de Houllebecq. Se me hace ágil… demoledor. Si la que lo lee es una mujer de mi edad. ¡Menos mal que me lo esperaba! ¡Oh Borges! Pero ya me llegó en una edad en que ni dioses literarios me tienen cabida. Adoro mal y soy crítica hasta la exasperación… cuando la que lee soy yo… y miniña ama las comas puntos de Saramago… en su memorial de un convento… ya ves. En algún tiempo fuimos amantes de Kundera… Ahora, cualquier día de estos, me espera Linspector; la tengo frente a mí … Me puso la historia De Toro, la tenía pendiente, 13 campanadas, porque me la monté con un truco… Pero sé que ”tu chico”, anda en tratos con ‘gerrigan’ o ‘guerrigan’; que no es otra que la representante de este profe, que sólo se acuesta con tías jovencitas y que escribió aquel libro que empecé por las fechas de tu chirona, del ingreso y que se quedó ahí, a medias… el Galvez del paseo de los caracoles… ¿Prada es amante también de Plá? Y tengo muchas ganas de que me llegue un libro que tengo encargado, Huston Smith, ‘la percepción divina’. Porque quiero escucharle hablar de ese potencial ”religioso” de las sustancias enteógenicas… a ver si me entero bien ;)
    Así que fíjate de qué vamos a tener que hablar con Lucía… pero una vez, hace años leí algo, circunstancialmente, en un periódico, que dijo y que sí me interesó… misma línea de lo mencionado de Maslow… pero tengo una amiga que la adora… una autora de mi página ;)

    Y también tengo una cuenta pendiente con Espido… supongo, porque Irlanda anda por ahí… Por cierto, ¿qué foto? A mí las cámaras han vuelto a darme yuyu, a no ser que sea yo la que esté detrás :))

    Diré muchos disparates, Pablo Santiago :)
    Me importará nada. O sólo nadha.
    Es lo que tiene envejecer y divertirse mucho haciéndolo ;)
    Besos…


  22. Saramago y Memorial del Convento: ¡qué experiencia! Todos quisiéramos tener al lado a alguien como Blimunda. O morir aplastados por aquella enorme piedra. O volar sobre la masa. Pero no menos que “Todos los nombres”, me pareció tan kafkiana y tan dulce al tiempo… ¡Qué amor de hombre, coleccionar vidas de otros y encontrar a la amada cuando ya no está!

    A Lucía no la sigo mucho, aunque me hacen gracia las coñas a su costa en “La Fiera Literaria”. Creo que los denunció por un paquete que le enviaron. Cosillas que tiene la fama, supongo. Y eso de encontrar algo que un autor dice en un periódico y luego leerlo sólo por eso a mí me sucede constantemente. De hecho, muchos posts mientras estaba en el pozo surgieron de entrevistas a autores. Ayer mismo leí en un diario digital una declaración de una escritora mexicana y se la envié a mis editores: “los editores no tienen ni idea de literatura”, para amenizarles las vacaciones.

    ¿Foto? La que se hizo mi mujer con Espido. La tienes en el mail. Quería hablar con ella de tantas cosas (su bulimia, que dejó Derecho, como nosotros, etc) pero esa mujer crea un cinturón de fuerza a su alrededor que la hace inaccesible. O inasequible, ya no sé. ¿Te dan yuyu las cámaras? Decían que una de mis virtudes era conseguir que la gente saliera “natural” en las fotos… es muy fácil, sólo hay que hablar con ellas mientras se las haces, aunque a veces se sorprende uno diciendo tamañas estupideces, pero así las sorprendes y sacas su lado entre divertido y curiosón. Yo no sé qué leer. No me encuentro, debo organizarme. La vida de amo de casa me agota, pero no por el trabajo -es irrisorio- sino por la planificación, que me pierde.

    No te preocupes por los disparates: sólo los niños y los viejos podemos permitirnos decirlos. Sin que pase nada. Más besos

    _________________________________
    _________________________________

    ¿Tú crees eso? No, yo creo que Blimunda asusta :)
    Pero yo si quisiera ser tan encantadora que un clavicordista me tocase música mientras enfermo…
    Te leo más tarde con calma o mañana, que ahora mismo tengo pesadillas con las imágenes de Hundertwasser ;)
    Y sobre el mail… a ver si me abro camino hasta él
    Besos :)

  23. Juan Carlos Bragueta Dijo:

    LOS HOMBRES NO TIENEN CULO??

    ¿PORQUE TODOS ESOS CULOS SON DE MUJERES?

    ______________________________
    _______________________________

    Caballero, muy buena pregunta: tal vez porque quien buscó las imágenes prefiere los culos femeninos.
    Peor no es cierto lo que dice… en los fragmentos literarios hay dos culos que son de hombre. Y fíjese como se habla de ellos…
    ¿Los ha notado? ¿o sólo le interesa lo visual?

  24. k Dijo:

    bello e inteligente manojo de derrotas. Me encanta esta hermosa ventana abierta a los campos ardientes del culo.

    como regalo este cestillo de frutade los arbustos dorados del paraiso:

    http://lasfloresencarnadas.blogspot.com
    saludos redondos
    k

    :::::::::::::::::::::::::::::::::

    ::::::::::::::::::::::::::::::::

    Ya, ya conocíamos tu blog por la mística…
    Saludos normalitos, que aquí hoy hay resaca.

  25. kasandra Dijo:

    Este post ha sido visualizado 999 veces

  26. kasandra Dijo:

    VISUALIZACIONES: 1542
    (indice 3)

  27. hueso Dijo:

    todo sobre los culos en http://www.loskulos.com
    la mayor clasificacion de culos de toda la red.

  28. unsabbat Dijo:

    Visualizado 2010 veces

  29. nandara Dijo:

    Los culos no me dicen nada, la verdad.
    Un compañero que trabaja en mamografías contaba quele decía a su esposa: “¿Pero cómo crees que voy a tener la líbido, si me paso todo el día viendo tetas?” Por los suelos, por los suelos….

    ____________________________
    _____________________________

    Creo que tu compañero se excusaba malamente :)
    A mí si me dicen. Los masculinos :)
    Bueno y algunos de tía que me dan una envida fatal :)


  30. [...] <<… Desnuda, cógeme, solamente con tus medias y tu sombrero puesto, acostados en el piso, c… [...]


  31. escelente pagina de comentarios de la desnudes

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