- La charla amable - v -
By: kasandra
tags: Khayyam, McNeill Whistler, mimetismo, Omar, porcelana, princesa
Category: .K.A.O.T.I.C.A.-∑-., Pinturas, Soliloquios
‘El ayer ya dispuso del hoy la suerte triste, / y el silencio y el triunfo y el dolor del mañana: / ¡Bebe! pues que no sabes cuándo y porqué viniste / e ignoras porqué y dónde predestinado fuiste.’
- OMAR KHAYYAM -
- J. McNeill Whistler - 1864 -
- Sí, pero es que además es una obra muy estudiada.
Ella debía de tener entre 25 y 28 años. Era morena, enjuta y en conjunto poco atractiva, pero su novio, digo yo que lo sería, la miraba con el mismo primor que si contemplara a ‘La princesa del país de la porcelana’, que pintó McNeill
- ¿La comprendes? - le pregunté
- No. La verdad es que soy bastante inculta, en ese sentido. Pero sí que me gusta.
- Y qué sientes ante ella, que es lo que a mí me importa. Lo que despierta en las personas. Porque para mí ella, que era lo que le comentaba a mi amigo, resulta completamente impenetrable. Y eso es lo que me ocurre. Algo raro…
- También es… depende… cuando la vayas a ver de la luz que tenga.
- Ya, pero aquí hay muchas luces. Ha sido mirada desde muchos ángulos, por otros, que tal vez trataban de recrear algo que les dijo… pero yo sería incapaz de escribir nada cierto. Es muy difícil.
- Y además de esa obra he escuchado también que no se sabe muy bien en que estaba pensando el autor; si dolor, si alegría, si amor, si compasión… furia, rabia, es increíble
- Claro, claro.
- Yo te digo que la primera vez que la fui a ver me dio la sensación de compasión.
Interviene O’Toño en ese instante
- El hombre que le rompió la nariz era un individuo bastante extraño. Porque decía que el diablo había hecho esa obra para pedirle perdón a Dios. Antes la obra se podía contemplar dándole la vuelta e incluso tocarla. No había ningún problema. Es una obra pequeña. No está a tamaño natural. Y el tipo fue un hombre que se obsesionó tanto que quiso sacar a la virgen de dentro. Quiso sacarle la vida a la estatua rompiendo lo que la rodeaba. Fue algo brutal. Pero bueno, la verdad es que sucedió más de una vez. Tuvo más de un atentado. Mendas que iban para allí con pistola y se liaban a tiros con ella.
- ¡Qué fuerte! -dije yo. ¿Qué sabes de la realización?
- ¿Pero qué estás buscando?
- Todo.
- ¿Todo sobre esa pieza?
- No. Todo. Hoy es esta pieza mañana es otra, ¿entiendes?
- Entonces, ¿para qué quieres mi mente? ¿en qué puedo ayudarte?
- Porque… - silencio aquí. Los clientes aún no se han ido. En minutos lo harán.
- ¿Cómo te haces llamar ahora en la Red?
- No sé, imagínatelo…
- Dora.
- ¿Dora por qué?
Hablamos de nuestra amistad. Le explico que como no somos ya amantes…, me encuentro en disposición de ofrecérsela, sin temor a que eso cambie. También me disculpo por lo que sucedió la madrugada del 2 de agosto del 2006. No trato de disfrazarlo de ninguna otra cosa. ‘Ya sabes lo que puede el coño, ¿no? Pues yo estaba muy encoñada con aquel jovencito…’ Eso él si puede entenderlo, y yo creo que lo aprecia. Insiste en que no debo sentirlo y nos olvidamos del tema. Hablamos más, de más, le cuento más… Se alegra de que esté teniendo una vena creativa. De que quiera oler y masticar. Le parece maravilloso.
- ¿Por qué me enseñaste ‘La piedad’?
- Porque ayer… yo siempre busco algo para ‘La Mística Oscura’… La mística oscura sólo es un nombre que podría asustar a cierto tipo de fauna, mimetismo batesiano… quiero vivir más tranquila, incluso en el mundo virtual; ahora existe la sonrisa de la mística… quiero alejar a mi sonrisa de la gente que no va a comprenderla… Tú tampoco me estás entendiendo desde el principio: yo admito todas las posibilidades, todas las variaciones, todos los conceptos. Te toca hablar
- Mira, estoy leyendo un libro muy interesante, ahora… ‘Mito, Símbolo, Rito’. Los mitos son siempre los mismos en todas las culturas. Los ritos son herramientas que utilizan los que los conocen para modificar las conciencias. Y lo más importante son los Símbolos. Porque los símbolos son anteriores a la existencia del hombre. Pertenecen al conocimiento profundo.. Acuérdate de que no estás escribiendo para ti. El inteligente…
- Ya, pero ya sabes que yo no lo soy. Sólo sensible. ¿Cuántas veces tendré que repetírtelo?
- Simplifica. ¿Cuánto tiempo llevas en esta etapa?
- Tres meses.
- ¿Duermes algo? Te va a reventar la cabeza.
- Muy poco - sonrío muy ampliamente-. Pero para compensarlo existen los éxtasis de 2 horas… ¿Si tú pudieras crear un personaje… cuál sería?
- Sin implicarme demasiado, supongo. Es como cuando tocas la trompeta. No puedes decirle a alguien cómo tiene que tocarla si tú no tocas la trompeta…
- Venga, regálame un personaje… Yo pienso en un hombre que es capaz de ver los sesos de una vaca y obsesionarse con esa idea (es un recuerdo antiguo de algo que él mismo me dijo en un paseo nocturno por la playa; se acuerda, mi memoria es prodigiosa cuando los detalles sentimentales andan cerca)
- El personaje…
Pero parroquianos con sed de vino y de muerte. Algunos beben como si quisieran matarse a golpe de porrón; otros como si fueran a morirse mañana mismo o al salir por la puerta de la bodega
.
..
Un último apunte de esa primera tarde: Hubo un pintor que dijo que el retrato era la única forma que existía de escuchar artísticamente a alguien. Sé que él no lo dijo así, exactamente, pero a mí me apeteció escribirlo así, en la página 45, del cuaderno -xxi -
Y otro, que casi había olvidado. O’Toño me llama retrógrada por creer en la evolución. O casi, casi..
- ¿Qué es eso de que la muerte existe?
- ¿Y tú sin tu cerebro qué eres? Sí, si te conviertes en abono para margaritas entonces puede que para ti no exista la muerte. Pero eres sólo abono de margaritas. Pero ¿y a mí qué me importa esa vida? Quiero decir si la tengo que celebrar.
Para mí estar viva es tener cerebro. Para mí estar viva es saber que todo ‘miyo’ acaba con la muerte, pero que todas las ”otras vidas” están en ésta, si uno quiere. Por eso hay que vivir todas las vidas posibles, que se puedan; las imposibles también. Y yo pregunto una cosa: ¿no nos estamos perdiendo algo por no follar más? No sé por qué dices que me quieres mucho. No lo acabo de entender. Porque yo si te quiero mucho a ti, y quiero verte… (pág 51)

[...] - La charla amable - v - (10 / octubre / 07) [...]