La Bitácora de las Criaturas


- La pesadilla (The Nightmare) – Henry Fuseli -

Nightmare

Siempre me gustó este cuadro. Pero hasta ayer en PHILO OUSIA nadie me había descubierto el secreto que velaba… Hoy me encuentro allí con un comentario muy interesante que hace, al respecto de los sueños y sus hermanas terribles: las pesadillas, un lector

Para mí la relación entre el pánico (o la pesadilla) y la lujuria supone una paradoja que no he llegado a “comprender” (no me refiero a la comprensión discursiva, de ahí las comillas), es decir, que no identifico en mi alma; que Pan (o Efialtes) sea el dios que rige ambas cosas a mí me deja perplejo, pues no veo cómo pueden estár relacionadas entre sí, ni siquiera en virtud de una presunta oposición. Lo único que veo en común entre el miedo pánico y el raptus erótico es la pérdida del control consciente.
Y en cuanto a las pesadillas, si las entendemos en su sentido etimológico, a saber, como una sensación disnea angustiosa que tiende a asociarse con el peso sobre el tórax de algún ser, creo que no he tenido nunca una, mientras que pesadillas en el sentido más lato de sueño terrorífico o angustioso, he tenido más que cañamones dan por un duro. ¿Alguien puede encender una cerilla, aunque sea, para que atisbe algo entre las brumas de este tema?

Y yo también quisiera averiguar algo con respecto a esto. He tenido una intuición. Espero poder ahondar en ella. A modo de recordatorio queda esto aquí, hoy, para no olvidarme del todo de ese propósito. De alguna forma para Balthus, el cuadro de Fuseli también resultó una inspiración como podemos observar, incluso en la repartición de elementos, en ‘La habitación’.

Balthus

‘La Chambre’ 1952


6 comentarios por mucho
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kasandra (11:06:26) :

Es muy muy interesante lo que expone el aspirante a domador. De hecho me lo voy a guardar para intentar descubrirlo. Yo he tenido pesadillas como las que ¿él? describe. Pero mi abuela parece que está afiliada a ellas. Lo que ocurre es que mi abuela tiene branqui… (como se diga: unas placas en los pulmones de una pulmonía mal curada), y somatiza así sus pesares…. porque no le gusta ser una mujer débil y expresar esa vulnerabilidad en la vida no durmiente. O no puede…

http://filousia.wordpress.com/2007/10/13/la-pesadilla-de-fuseli/

comentario por kasandra

Para mí la relación entre el pánico y la lujuria es, sí, una paradoja; pero, digamos, “comprensible”. Juego aquí con el mismo recurso del lector para con las comillas, pues cuando digo “comprensible” lo es en un sentido más de experiencia (él convoca a su alma) que discursivo. Hay en el hacer política (no sólo en escribir sobre ella) como en el subirse a un escenario, tanto pánico como lujuria. Es este doble carácter, estoy seguro, que me enlaza a ambas actividades y que me deja pendiendo de la tercer columna que sostiene mi vida: el amar. No el amor como sustantivo, sino el verbo, la acción. Es en la acción de amar donde habitan, creo, la lujuria y el pánico; no en el amor como idea. Lo mismo sucede al encarnar un personaje y mostrarse al público como actor vistiendo la palabra, los movimientos, los deseos, las perversiones del otro que es el personaje y las propias; como un acto de exhibicionismo. Igual pasa organizando y asistiendo a una asamblea, una marcha, un acto cualesquiera que sabes puede ser reprimido. Amando, luchando, actuando, el cuerpo se pone de manifiesto y el alma queda a flor de piel; cuando eso pasa, la lujuria y el pánico son una misma sensación y a más miedo más deseo, y a más excitación más terror. ¿La pesadilla? Es expresión, creo, de la misma paradoja pánico-lujuria: allí donde el deseo ha sido satisfecho comienza la pesadilla de saber que todo ha terminado; allí donde el miedo se confirma y reafirma comienza la pesadilla de saber que todo ha empezado. El fin de la excitación y el principio del terror son igualmente inciertos: no sabemos cuándo acabará el fin de una ni hasta donde llegará el principio del otro. Allí encuentro yo a la pesadilla posándose enmedio del pecho, no como una presión; sino como un vacío… vacío donde todo, miedo y lujuria comienzan de nuevo ante aquello que no sabemos, que nos es desconocido, porque lo sabido no aterroriza ni seduce.

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Madre mía, que lujazo de comentario me has dejado. Lo he tenido retenido todo el día de ayer porque andaba muy acelerada y no podía perderme en él. Pero he estado rumiándomelo para poder digerirlo. Es extraordinaria tu aportación. Para mí lo es. No olvidaré que esto está aquí guardado. Como un tesoro. Yo creo que te harás un hueco (ya te lo has hecho) en cualquier cosa que yo escriba. Porque como tú, que yo me haya encontrado por este medio… muy pocos :)

Besazo con abrazo para ti.
Y tienes que perdonarme que en esta etapa ande así.
Ya llevo meses metida pero tengo la bitácora al 30 por ciento solamente y mira que ya llevo seis meses construyendo…
Algún día la terminaré… tampoco te prometo que me quede menos desacelerada.
Mi vida es una espiral porque vivo precisamente como tú bien has explicado aquí… amar y amante son mis ”palabras”

comentario por Sebastián

Celebro que estas palabras torpemente engarzadas sean de tu agrado; cuando uno se siente a gusto suele pasar que aunque el enredo prime la idea florezca, y esto ha pasado aquí. Como antes, como siempre, pasar por estas tus letras, echarme un chapuzón en ellas y salpicarme de tu generosidad se permuta en delicia o, para no perder el hilo de la conversación, en miedo y lujuria. Gracias por la deferencia para conmigo; otro hueco queda, lleno de tan vacío, para la interminable y apasionante incógnita de tu presencia virtual en mi vida. Saludos a tu Alma.

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Nada es por casualidad, supongo…
De tu ‘a-parte’ :))

comentario por Sebastián

[...] – La pesadilla (The Nightmare) – Henry Fuseli - [...]

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soluciones de pesadillas… por favor visitar mi sitio web en cuanto pueda…….dejar informacion en base de entrada… en la de datos no vas a lograr tener acceso despues de lo demas me encargo yo

comentario por gabriel cuello

Supongo que conoceréis la obra de J. Hillman “Pan y la pesadilla”. En esta obra se recoge un trabajo de W. Roscher, cuyo título abreviado es “Efialtes”. ahí se explica bastante bien la relación entre lujuria y pesadilla; también se exponen las teorías de la época (de hace más de un siglo) como fenómeno fisiológico, lo cual explica que en diferentes civilizaciones haya una figura representante del mismo.
En cualquier caso, la alteración en la respiración y el estado de excitación es común a la pesadilla y la lujuria, elementos cuya fusión tenemos encarnada en las figuras de los íncubos y súcubos.
Dulces sueños!

comentario por Gus




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