- El lado oscuro del corazón – vi -
octubre 18, 2007
tirves ed grone y sejarfi ne sal cescru grasne led Nomica le Nomica se premsi rapa al catimis racuos premsi doenciha le Nomica le racuos Nomica ne sol josneco grosne ed al tersu led boyplay ne voserci grosne euq mengi us otihas orilacecar dedes nu checo joro ne sol tosga grosne breso sol nesquidoa lirsa ne cabus ed Lesñase ueq canduzcon la garlu toxace rop le garlu toxace tirves ed grone is
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Vestir de negro y fijarse en las cruces negras del Camino. El Camino es siempre para la mística oscura. Siempre haciendo el Camino, el oscuro Camino. En los conejos negros de la suerte del playboy, en ciervos negros que gimen su hastío carcelario desde un coche rojo, en los gatos negros sobre los adoquines… Salir en busca de Señales que conduzcan al lugar exacto por el lugar exacto. Vestir de negro, sí, y a la madrugada consultar un Oráculo que escribe su respuesta en un espejo. ‘Verte azul turquesa… pero antes, doscientos cincuenta pasos antes, echarme a temblar.’ En esa esquina desabrida, donde sucede la turbación del alma y el suspense. Decirle a tu madre que tú ya no usas colonias humanas. Asustándola sin querer pero ser fiel a tu lenguaje. Querer asustarle tal vez a él, con el frasquito en el que se venera el pétalo de un húmedo secreto. Bendecirte a ti misma con ese aceitoso aroma que ahora es el vino de la ebriedad, que se bebió en otra boca, y salpicar con el vértigo póstumo del perfume de ese amor a la driada del árbol sagrado. Inventar un muro que es un poema, en el que un triángulo se fusiona con un círculo y un cuadrilátero palidece de dolor. Entender lo que el traidor quiso decirte desde los versos púgiles, equivocados o no.
- Le pides un poeta y te elige tres poetas maricones. ¿Entiendes ahora el mensaje sublime? ¡Que te den por el culo! Églogas de la noche. Llámalo así.
Candela Arias habla con su amiga. Ha intentado llamar antes a otra persona. Pero el teléfono había desaparecido. ‘Sácame de aquí, por favor. Me siento perdida y él se va’. Pero se va aproximadamente por su lado. La oreja presta atención. Antes hubo algo extraño. Una Sensación. La que la hizo recurrir al teléfono con un curso de sangre que era un alud. Un desliz del cerebro. Le pareció que la mirada de él tiraba de su cabeza y la levantaba a 15 metros de distancia. Tal el es el poder de una Atracción. Él querrá saber que fue lo que leyó en el guión. Yo no lo he escrito. Nadie lo ha confesado. Todavía. Fue un documental. Escenas de excrementos animales, de inmundicias. Contado como si fuera ella, la araña que se convierte en Muerte para alimentar a sus larvas. Y todo así… Se escribe de la biología para impresionar a la biología. Pésimo Malasaña vomitó.
Entonces un beso a una vieja sin detenerse. ‘Hola Rosa, hoynomeparoquevoyhablando… ~) ~) ~) ~) x2… No me dejes. No me dejes. Aún no’. Sigue caminando. ‘Tú la de siempre’ -le dice la amiga. Ya está en el lugar. Allí ha visto a su hija. Fue el día que le conoció a él. Al hombre con el que pasó su última noche en un ático cercano a una glorieta; donde a la mañana siguiente ella sola se tomará un café. La hija está en el banco. Con ella hay dos niños. Candela Arias pasa de largo, haciéndose la embebida. No hay chal. No desaparece crepuscular. Ayer sí. Pésimo Malasaña la conoce por eso. Sabe cuando es sólo una y cuando es dos. O más. Candela Arias espera por su hija allí. Se acostumbrará a esperarla muchas tardes. La esperará por más de cinco años. Sabe que la hija repite los gestos, los bancos, el no pudor… Se irá a cierta hora. Tendrá que dar una vuelta para esperar que se abran las puertas verdes de la sonrisa naranja de la bodega más roja. Pero entonces verá a un viejo con los ojos azules de alguien, y eso ya no sucederá en el supermercado. Seguirá esa calle y se comprará una diadema para el pelo, muy ancha. Entonces verá a un adolescente que fue niño, los ojos azules también. El primer amor de su hija… Pésimo Malasaña y Candela Arias comparten su atracción por los fatídicos ojos escualos. Pero él seguirá echando de menos a la solitaria centaura. Y la centaura al centauro ejemplar que veía en él. Tan Quirón. Tan jodidamente vampiro o mago.
- ¿Por qué te vas tan pronto? ¿después de haber hablado tanto y tan bien? -le preguntará otro hombre una hora más tarde como si fueran dos extraterrestres.
- Quiero llegar a la librería antes de que cierre. Necesito con urgencia un libro: ‘Sexo Varón’ de Nancy Friday.
Candela Arias sólo hace pequeñas paradas. Viste siempre de negro y siempre regresa a los lugares donde se escribe la propia historia desde el lado oscuro del corazón.
VÍA: - El verbo satánico -





























noviembre 21, 2007 at 3:57 pm
2 comentarios to “- El lado oscuro del corazón – vi -”
1.
[…] desde hace unos días… Andamos perdidas con la búsqueda hacia la que parece orientarse Candela Arias. Para Pésimo Malasaña, Candela ha sido siempre la Mística pero nosotros la conocemos como la […]
– En el climaterio se comulga solo o con muy pocas cosas – i – « – LA MÍSTICA OSCURA – said this on Octubre 26, 2007 en 1:06 pm (editar)
2.
[…] Al darle la vuelta, se la leí, estaba en rojo, porque dice que mi letra es muy bonita pero que.. es difícil de leer. La había copiado del diario de Fernando; él a su vez lo hizo, porque fue el texto que leyeron en la reciente boda de uno de sus hermanos, y se sentía muy desgraciado. Como yo, y aunque ya no lo recuerde, aquella mañana. Me extralimité mucho el día de la caverna. Me extralimité, mucho más, pero de verdad, volando… sobre una alfombra persa. Inolvidable. Corintios… Stanislaw se fijó… Ya no puedo hablar contigo. ¡Qué bien! Ya no puedo hablar contigo. Mira, como no lo vas a escuchar… prometes, prometías mucho. No creo ni que seas tan buen Profesional como yo pensaba, ni tan humanitario y sensible. Y Pésimo, Pésimo… Me pareció ver su fantasma. Creí que había visto un fantasma. Materializándose a escasos metros de las puertas de la bodega. La vi a ella. Salí de casa. Se me hizo tarde. A última hora sentí la necesidad de cambiarme el peinado. Según salí a la calle vislumbré a un hombre, que venía frente a mí y que me hizo dar un giro radical. En ese momento el destino cambió. Ignoré la puerta de Guernika. Y recordé el banco del parque. El parque que ocupamos ella y ahora yo. […]
– Entrada – i6pq – del diario de KSNDR – « – LA MÍSTICA OSCURA – said this on Octubre 28, 2007 en 8:50 pm (editar)