Querida c.,
El error es la constante en nuestra ecuación vital. Acertar es sólo un componente aleatorio.
De aquellos lodos sólo recuerdo, casi entre risas sordas, la sensación de reparación que me quedaba.
No era un acto de valentía supongo, pero era sanador. A mí me sanaba el espíritu de algún que otro dolor.
El dolor de no ser, de no atreverse, de no decir a tiempo. Los que sufren el sadismo de los otros durante años, desarrollamos una cierta tendencia a la pira dialéctica. Los hay peores.
Aprender a decir es el primer paso. Yo lo he dado. El otro no siempre queda al alcance. No a mí por ejemplo.
No importa lo que fue. Aquí no pasa nada importante. Lo contingente ocurre fuera de este espacio. Tampoco importa lo que será, ni lo que estas palabras representen acaso. A mí me sirven y el espacio es público. Lo siento.
Y de lo otro… casi mejor no hablar. Son cosas que me pertenecen a mí. O mejor aún yo les pertenezco. No son nada trascendente, es lo que pasa en todos los lugares comunes del mundo. Lo que lo convirtió en un hecho singular es que fue a mí a quién ocurrió. Y YO lo he vivido.
Hola qué tal? estuve viendo algunas cosas en tu blog. Trabajo con posicionamiendo web y tengo una propuesta de publicidad : 50 euros cada mes por incertar pequeños links de nuestros anunciantes. Son 50 euros mensuales para cada blog que se registre con nosotros.Es compatible con publicidad de google-
Saludos -comunicate-
Desde nuestro pasado más remoto hasta los albores de la genómica en la llamada Era Molecular. El futuro al que se enfrenta ''homo sapiens sapiens'', la especie humana, el hombre que sabe que sabe. Página a página, descrito de la manera más sencilla posible.
diciembre 24, 2009 at 12:01 pm
Querida c.,
El error es la constante en nuestra ecuación vital. Acertar es sólo un componente aleatorio.
De aquellos lodos sólo recuerdo, casi entre risas sordas, la sensación de reparación que me quedaba.
No era un acto de valentía supongo, pero era sanador. A mí me sanaba el espíritu de algún que otro dolor.
El dolor de no ser, de no atreverse, de no decir a tiempo. Los que sufren el sadismo de los otros durante años, desarrollamos una cierta tendencia a la pira dialéctica. Los hay peores.
Aprender a decir es el primer paso. Yo lo he dado. El otro no siempre queda al alcance. No a mí por ejemplo.
No importa lo que fue. Aquí no pasa nada importante. Lo contingente ocurre fuera de este espacio. Tampoco importa lo que será, ni lo que estas palabras representen acaso. A mí me sirven y el espacio es público. Lo siento.
Y de lo otro… casi mejor no hablar. Son cosas que me pertenecen a mí. O mejor aún yo les pertenezco. No son nada trascendente, es lo que pasa en todos los lugares comunes del mundo. Lo que lo convirtió en un hecho singular es que fue a mí a quién ocurrió. Y YO lo he vivido.
febrero 17, 2010 at 2:35 am
Hola qué tal? estuve viendo algunas cosas en tu blog. Trabajo con posicionamiendo web y tengo una propuesta de publicidad : 50 euros cada mes por incertar pequeños links de nuestros anunciantes. Son 50 euros mensuales para cada blog que se registre con nosotros.Es compatible con publicidad de google-
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