– La margarita dijo: ‘Sí, quítatelas…’ (-ii-)

diciembre 22, 2002

SE ABRE UN PARÉNTESIS

Esta mañana un hombre se puso en contacto conmigo curiosamente para hablarme de su admiración por otra mujer. Ella era ”sisifufu”.

Sisifufu declara en su página ser una puta. O sea que es su profesión. ¿Pero son o somos putas las que no ejercemos ese oficio? Recordé que en uno de mis libros se hablaba de Venus, de la mitológica Venus como una meretriz. Y las mujeres somos de Venus . Pero ¿qué diferencias hay? Así que busqué aquella lectura y me encontré con un capítulo de Liz Greene. Una analista jungiana dedicada al mundo de la astrología. Y dice así:

” Una puta simplemente se vende. Una meretriz puede hacerlo, pero el término sugiere más bien desenfreno y libertad sexual. Hablar de ‘prostituta’ es describir un trabajo, mientras que ‘ramera’ es una forma de decir lo mismo en lenguaje vulgar. La palabra ‘cortesana’, por otra parte, implica cultura, estilo, y habilidad en las artes amatorias, un poco como la geisha japonesa. Esta mujer se vende, pero a un precio sumamente alto, y sólo a aquellos que tienen buen gusto además del dinero necesario” (pág.85) de ‘Los planetas Interiores’

¿Yo entonces qué soy? Porqué estoy dispuesta a vender hasta el alma al diablo a cambio de encontrar el auténtico amor…

Continúa Liz Greene diciendo, que la meretriz puede ser salvaje y desenfrenada, y quizá no se venda siquiera o, si lo hace, no de la manera fría y calculadora de la prostituta. Por ello el término ‘meretriz’ suena más bien a abandono sexual que a venta del propio cuerpo por dinero.

¿Y qué somos entonces aquellas que entregamos el cuerpo cuando lo que buscamos es sólo AMOR?

¿Y qué somos aquellas que nos damos a hombres que duermen a nuestro lado y con quien nunca nos vinculó, un sencillo e irrevocable profundo sentimiento?. ¿Qué somos aquellas que estamos aún con ellos, sólo porque nuestros pensamientos nos convencieron de lo conveniente que él le era a nuestra vida?. Aquí, muchas, vivís esa situación. Entonces ¿qué somos … putas o señoras?

En penumbra, 17 de mayo del 2002, en la Red

SE CIERRA EL PARÉNTESIS

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– EL MIÉRCOLES-

El miércoles estaba haciendo la comida cuando se me ocurrió pensar, de nuevo, en eso a lo que tantas vueltas le habré dado de que una mujer cuando se acuesta con su marido por cumplir, sin sentimientos, ni deseos, ni deseo, o sea ‘ganas’, ¿en realidad qué tipo de delito contra sí misma acomete? ¿O un marido que convive con una mujer que no ama, ni por supuesto apetece hace un siglo pero que llama a eso ‘el amor que existe en el matrimonio’ y que de vez en cuando le echa un polvo para tenerla tranquila aunque ella no se le moje ni de coña entre los dedos? Y creo que por fin encontré la pista de una respuesta que me sirve: uno en algún momento creyó que quería, o hasta que amaba (aunque esto último es más dudoso y admite menos confusiones) y ese sucedáneo de amor: llamémosle apego, necesidad, capricho, espejismo, costumbre, locura, cariño, encoñamiento, conveniencia, estulticia crónica o transitoria, ‘cumulonimbos’… yo que sé pero me imagino que podemos darle tantos nombres como de ambages lo revistiéramos en su momento para titularlo, y dependiendo de cuales fuesen los valores con los que los acuñamos. Pues eso, que yo creo que esos pensamientos o sentimientos medios, o estados, o sensaciones, o recuerdos… fueron a parar a una especie de ‘falsa memoria poética’, a la que apelamos o recurrimos en esos momentos de mayor intimidad con otro ser humano al que de ser sincero y desde el primer día, con él y sobre todo contigo… sabes de sobra que no te vincula nada trascendente (¿Y cómo se va a rozar la plenitud sin trascendencia?). Bueno pensaba en ello el miércoles cuando hacía la comida pero es evidente que aún no he atado los cabos… quizás un día de estos acabe por saber adonde quiero ir exactamente a parar. Pero lo de la supuesta suplantación de la memoria poética, después de escribirlo aquí, ya es seguro que no se me olvida. Y casi de fijo que puedo acogerme a alguna enmienda enmohecida si es que existe ‘una próxima vez’ y sobre todo por las que durante años han sido. Es más, yo recuerdo vagamente haberle querido con franqueza en un tiempo pasado pero hace tantos años de aquello que… Sí, esa, me temo, es otra historia pendiente… Y es que quien halla la ‘ley’ encuentra si quiere la trampa pero lo importante fue que el miércoles llovía de nuevo y que yo había quedado a las cuatro con Nora frente a la puerta de su oftalmólogo y antes de salir de casa tenía que decidir si me pondría las bragas o me iba sin ellas otra vez. Y es que el miércoles me daba el pálpito de que si vería al hombre del coche aunque no tenía claro ni dónde, ni cómo. Pero que digo pálpito. No, no, me quedo corta; tenía la absoluta certeza de que le vería y que me daría placer. La tenía porque la noche del martes me ‘recriminó’ casi seriamente el que la conserje morenita saliera disparada tras de mí cada vez que me veían aparecer. Y dijo que así no había manera de subir ni un rato al baño a rozarse conmigo. Vaya, vaya, señal de que su deseo estaba próximo a ponerse a la altura del mío. Yo no sé si lo sabéis pero el ‘pecado’ mezclado con peligro es una droga tan potente, tóxica y adictiva que una vez que la pruebas te envenena el espíritu y no puedes dejar de querer consumirla una y otra vez, pero si le añades al cóctel sentimientos como los que albergo yo y sus miles de correspondientes locas mariposas … entonces no existe sensación comparable en la vida y no cambiarías un beso robado y cuatro malas caricias eróticas de alguien que literalmente va a incendiarte y que no quiere prometerte ni atarse a nada, por señores que estén en disposición de comprometerse a viajar mil kilómetros en un día para atarte a una cama e idolatrar a tu cuerpo y a tu alma y a tu mente como nadie lo ha idolatrado en la habitación del mejor hotel de tu ciudad, ni por eso, ni por mejores partidos más cercanos. Pero claro, eso lo sé para poder contarlo ahora que lo he probado y ya tengo la experiencia para comprender que son mis insobornables mariposas las que me obligan y eligen por mí a quien desean entregarme rendida sin condiciones y pertenecer mientras no las dañen… Y definitivamente llevaría bragas porque eran tres o cuatro horas vagando por el mundo y ni siquiera yo creo que esté preparada para pasarme tres o cuatro horas constantemente excitada.

Me puse la misma ropa del lunes y las mismas botas pero me decidí por un abrigo clásico camel, un recogido y unas gotas de un perfume exótico, penetrante y embriagador: ‘Alquimia’ … quería sentirme elegante y sofisticada y llovía. Cuando pasé por delante de correos coincidió que ‘JL’ abría en aquel instante la puerta del almacén para asomarse y pude leer en sus ojos sin ningún tipo de ambigúedades la reacción natural que el verme aparecer de forma inesperada le provocaba a su cuerpo y a su mente; no así a su alma (no es de los que se deje leer en el alma así como así, ni tomándolo por sorpresa. El quiere, quiere o ama pero dudo mucho que alguna vez se entregase. No sé … con él no sé. Tendría que mostrar mis cartas primero y yo no soy de las que deja leer en el alma a quien no quiero). Pero bueno que ni a él le dio tiempo a vestirse con la máscara habitual de perfecta profesionalidad, control y astuta eficacia que le caracteriza, ni a mí a esconder a mi ‘penumbra’ de las esquinas de su ‘penumbra’. Aunque los dos sabemos que por lo que sea, prudencia probablemente (que extraño tratándose de mí), decidimos ignorarnos desde casi el principio, a pesar de nuestra mutua intriga, y no jugar partidas de ajedrez como ‘contrincantes’. Digamos que puede que sea el único hombre con el que he firmado ese tipo de tablas incomprensibles que una vez me contaron que se pueden pactar y que se aceptan en los primeros movimientos porque el otro sabe que el otro no cometerá ningún fallo…. Es un hombre atractivo e interesante, más profundo, abisal y fatalmente prometedor de lo que se permite mostrar a nadie. Otro hombre con aristas… Y en el segundo que tardé en darle la espalda los matices que asomaron a su rostro frente a mí fueron lo suficiente elocuentes como para confirmarme a mí misma que se me sentía elegante y sofisticada. Llovía y esbocé, sólo para mí, una sonrisa, pero si él infierno no regresa … sé que nunca me sentaré en la misma mesa que él a disputar una de mis hipotéticas ‘partidas de ajedrez’. No, mientras la vida me sonría. Ahora también llueve y un tablero de escaques figura como testigo mudo, de este teclear onánico, a mi lado. Me he puesto un poco nostálgica quizás porque mañana cumpliré 35 años y sé que mi abuela me llamará y me llamará Mariñana, como apenas nadie me llama, y me deseará felicidades de corazón y me preguntará si me siento bien y este año podré decirle que sí, por fin.

Apúrate que no llegas (me dije porque me gusta ser puntual) y ya cuando iban a dar las cuatro vi a una Nora muy atractiva esperando en el portal del facultativo que íbamos a visitar. Hace tiempo que me dice que él le atrae. Yo no le conocía pero daba por supuesto que si le gusta a ella, de ninguna manera, podía ser mi tipo. Y así fue. Una enfermera con más pinta de mosquita muerta que de ninguna otra vocación, nos pasó a una salita de espera confortable que daba por lo que puede observar a un patio interior y que luego Nora me comentó que era un patio infame para tener que soportarlo porque en la hamburguesería del portal vecino solían celebrarse los cumpleaños y los niños salían a jugar a ese preciso espacio, y ya se sabe como de insufribles son los niños. El edificio era antiguo pero el piso-consulta estaba decorado con gusto fino y un discreto encanto. Tenía clase y no despuntaba como nota ambiente ese antipático olor a humedades rancias que parece apegado a las viejas casas. Pensé en Ismael, el psicólogo de la calle Correda, no sé porqué en el momento en que cruzaba el pasillo. Bueno sí lo sé; pensé que si él hubiera invertido algún dinero más en la decoración de su clínica probablemente, con o sin estafa de su secretaria, ésta no habría quebrado (la gente que puede permitirse el lujo de pagarse una terapia en un psicólogo es tontería que no le pida sino lujo si clase al lugar) pero no le dije nada a Nora que estaba de lo más ansiosa por culpa de su visión. Y tampoco le dije que lo que le sucedía no era que de repente fuera a quedarse ciega, como ella sospechaba desde hacía unos días, sino que estaba muy turbada por los próximos minutos que vendrían a continuación con un hombre al que respetaba y, al mismo tiempo, encontraba atractivo; hecho desconcertante éste que a Nora entre tanto miedo que la navega no suele pasarle. Lo que hace el desconocerse ¿no?. Si alguien hay cercano a mí, que yo comprenda y aprecie, que sea un mar de cobardías y temores con respecto al amor y al deseo… esa es Nora. Puede que exagere un poco en estos momentos pero creo que ella donde siente palpitaciones aceleradas por una naciente posibilidad del cauce del sentimiento … cree entrever otro nuevo desprendimiento de retina. Hombre, yo no digo que no tengan, los síntomas de ambas circunstancias, ciertas similitudes sobre todo por la capacidad de dejar ciega a una, que las dos tienen pero de ahí a … ¿suponer catástrofes? Vale, digamos, para atenuarlo, que existe un metafórico punto concurrente. Pero yo me quedé de aquel momento con la copla de Sara; una niña preciosa de 17 meses que pululaba por la salita de espera repartiendo periódicos y revistas por doquier y llenándola de torpes movimientos infantiles y risas mías y por fín de ella, y cuyo mal era un ojo derecho con cierta evidente tendencia a divagar hacia el lagrimal… que por cierto Nora advirtió sin que nadie se lo señalase (es muy observadora) y que yo no habría percibido jamás si no me lo hubiesen hecho notar (soy tan despistada). Es más, estoy convencida de que ese pequeño defecto era lo que le daba aquel encanto duende que la mirada le tenía. Una Sara con los ojos plagados de mariposas impresas en la retina que era para abrazarla y comérsela a besos. Se parecía muchísimo a su madre en la dulzura de las facciones; que suerte de madre; que suerte, digo yo, nacer sencilla y no espiral…

Y nos tocó el turno a nosotras y él desde el pasillo nos hizo pasar a su consulta. Era moreno, fuerte, no demasiado alto, tampoco bajo que conste, agradable, de facciones muy agradables y con unos ojos oscuros e intensos, algo mórbidos, que me delataron, sin escollos ni celadas, las turbias pasiones de un individuo con puntos débiles, capaz de sentir devoción sólo por una mujer de fuerte condición y carácter. ¿Me estaba precipitando al hacer el jucio? No, estoy segura de que era un ‘sumiso de espíritu’ porque yo noté en seguida que se me empequeñecía al lado y hasta la mosquita muerta de su ayudante, supongo que podría manejarlo sin demasiada dificultad si alguno de los dos fuera capaz de soltar las riendas del caballo de sus perversidades. Pero ser jinete de ese corcel da miedo y todo el mundo no se atreve a desvelarlo aunque todos lo deseemos secretamente, aunque nos muramos por él; en realidad lo que deseamos es que llegue ese verdugo nuestro que nos someta y lo convierta todo en inevitable. Lo supuse atado a su inconfesable deseo probablemente desde el primer embarazo de su esposa (una chica irreprochable, seguro, pero con tantos acechantes deseos sombríos y oscuros como él, deseos perturbadores que nos van creciendo como yedras opresivas en los muros de las mazmorras, cárceles y torres del alma).

Tomás (acabo de consultarlo en la tarjeta que tomé de su mesa) hace tiempo que teme y desea la llegada de una mujer de impávida e imperturbable obsidiana que lo omita exigente, y lo libere, por algunos instantes, de su destino de prisión en trajes gris marengo de marca; creo que se la imagina con su fusta en la mano y todo el aspecto de ‘la esgrimadora’ de Flagg. Sé que la imaginación de Nora se excitará inmediatamente al leer estas líneas pero es que ella no sé ha hecho preguntas sobre la procedencia de ese aire tan agradable y dulce que ella le encuentra y yo sólo fui encajando las respuestas que se desprendían como gritos de él; incluso el lío con su ayudante. ¿qué es que no observaste lo que se generó entre ellos cuando ella se puso celosa de mí. y él se vio obligado a tomarla en cuenta y a darle aquella explicación? Pobrecillo parecía un adolescente explicándole a su mama que no fumaba pero con la boca aún llena de humo. Con lo bien humorística y profesionalmente hablando que le había quedado la respuesta a aquello tan absurdo del diagnóstico del iris que yo le pregunté…. Hay almas que no esconden secretos para otras almas; un día podría pasarme a mí … Yo misma viví bajo esa mirada horas después, pero lo viví bajo la inspección de la mirada que toda mi vida he deseado sentir mirándome porque en su caso yo le quiero y además no mando; luche a muerte contra él, perdí, me negué a rendirme pero al final no me quedó otro remedio que entregarle todas mis armas.

Y porque sé hasta que punto se disparará la imaginación de mi Nora con la lectura de estos fragmentos, por eso mismo no contaré ni una palabra más de lo que mi mente vivió en aquellos largos minutos de consulta porque… porque hasta aquí la aliento pero a partir de aquí lo más fácil es que la asustase… Solo diré que el despacho era de mi agrado: la mesa sólida y patente se había apropiado de la estancia. ¿Ves? Lo femenino dominando implacable; la biblioteca con estilo y buen gusto, los volúmenes justos, ninguno ajeno que desentonase; sí, era un joven con indudable sensibilidad; diría yo que de los que lamería agradecido tus pies y tu sexo durante minutos y minutos interminables, rozando hasta lo lamentable y sintiendo un placer extremo en ser íntimamente devaluado. Su traje gris marengo de corte caro (seguro que Nora se fijo en la marca) no podía disimular el vaho de vapores de anhelos tan sórdidos como inconfesables. Es más, parecía atrapado en él y yo envidié o admiré su escribanía verde, del verde del tapiz de los billares. No supe distinguirlo, quizás porque pensé en una mesa de billar en aquel momento y hace tiempo que me muero porque el hombre del coche, por el que salgo a la calle sin bragas y caminando como gata caliente sobre tejado de zinc ; sí como Liz en el papel de Maggie… me muero porque él con un taco en la mano y obscenamente desnudo y enervado, agarrándome por el cabello me haga andar de rodillas, a cuatro patas, por una de esas mesas de juego con tapiz de terciopelo verde como quien muestra a su perrita de lujo ante el respetable público de una de esas exposiciones caninas que rebosan orgullo de dueño hasta los bordes de los insoportable y después… ¡Que extraños son algunos pabellones del interior humano!

Pero que mal le estoy pagando al doctor de Nora todas sus amables explicaciones. Encima de que me sacó de una duda importante… Estaba pensando en operarme la miopía porque el año próximo me habían propuesto un viaje, toda una aventura y ese suceso si que pensaba que merecía el riesgo de pasar por el quirófano pero él me dijo que si no lo tenía todo muy claro y si seguía tolerando las lentillas como hasta ahora, quizás no fuera una buena idea someterme a ella. Excedo en varias dioptrías de lo recomendado y la verdad nunca lo he tenido demasiado claro… Fue un buen rato pero cuando dilataron a Mora para hacerle un fondo de ojo yo decidí no regresar de nuevo ante Tomás y adelantarme mejor a por la hija de Mora que a las cinco y media salía de clase. Pero antes la mosquita muerta de la pelirroja (ni residuos quedaban en ella del pequeño ‘ataquito de celos’ que había padecido un cuarto de hora antes en mi presencia y por eso me felicité porque voy aprendiendo a tranquilizar a la gente sin renunciar a mí) me indicó dónde estaba el lavabo. Sí y lo previsible me enfrente a la pregunta de la semana: ¿me quito o no me quito las bragas?. El aseo estaba muy limpio pero no olía a ningún tipo de ambientador y le tomé el pulso a su savia (a la del hombre del coche) palpitando por mi sangre… los niveles de ansiedad y adrenalina parecían normales. Eso quería decir que faltaba tiempo para que él llegara. Aún no era el momento pues y me las dejé puestas. Cuando abrí la puerta del aseo y salí cerrándola tras de mí, me di cuenta de que raspaba un tanto el suelo. O sea que la puerta se negaba deliberadamente a ser cerrada; oponía una débil fuerza de rozamiento a mi fuerza de acto; que detalle para un lugar como aquel donde todo estaba tan pulido y cuidado. Era como un desliz que venía a querer confirmar precisamente todos mis pensamientos previos acerca de Tomás. El aseo, lugar por excelencia donde nadie puede ocultarse de sus más míseras humanidades. Cuenta mi abuela que su abuela decía: ‘Caga el rey, caga el papa, y sin cagar nadie pasa’. Creo que ese ha sido el peor refrán que viniendo de ella yo me he tomado; de niña me resultaba insoportable el escucharlo: era tan sucio y desagradable. Y la mandaba callar ofendida y me tapaba los oídos, pero es que todos cometemos actos sucios y desagradables porque no nos queda otro remedio aunque siempre procuremos cometerlos a solas y hacer como que no suceden frente a los demás. Salvando a los escatológicos en forma enfermiza, creo que la esencia de la perversidad es encontrar compañía con quien acometer los actos sucios y denigrantes y que eso nos perturbe y nos excite a un tiempo el ánimo. Eso es lo que yo llamaría la connivencia de las llamas, y también diría que es un buen antídoto contra la soledad. Compartir los abismos porque compartir los cielos es mucho más complicado. Y con una sonrisa amplia en la cara, como la de ‘Te recuerdo Amanda’ y una disculpa en los labios por mis evidentes torpezas que ni siquiera fueron torpezas (soy demasiado impetuosa y hasta a mí me parece a veces que puedo arrollar algo a mi paso) me despedí de la ayudante de Tomás que por supuesto no me caía nada mal; una chica pelirroja, como otra cualquiera, con aire de mosquita muerta de las que las matan callando. Y salí a la calle. Sólo lloviznaba. Fin de la primera parte del miércoles.

One Response to “– La margarita dijo: ‘Sí, quítatelas…’ (-ii-)”


  1. <<El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos>>.

    PLATÓN -, siglo IV

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    ¿Esto te hace pensar como a mí lo que me hace pensar a mí? Es para que lo valores… yo partí hacia un camino francés [este fue su primer arcano: hay una tirada en él, una tirada esperándote…], camino a Santiago, con los arcanos mayores de un Tarot y fue así porque tras casi tres décadas de contacto con la baraja (para conseguir mi primer Tarot tuve que robar dinero durante meses, tenía entonces 13 años) quería averiguar en qué podía ayudarme, a qué podía conducirme y jugué un juego vivo a través de esa travesía de 40 jornadas y regresé a mi hogar con tan sólo un arcano en mis manos. El número XVII.

    EL TAROT EN EL CAMINO DE SANTIAGO

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    Ese camino, hoy, en el invierno del 2012 he comenzado a transmutarlo, por medio de la alquimia de la voz, del que se está leyendo la propia narración, que fue relatada sí, hasta un punto pero que no se concluyo, ya que el camino es una energía viva y trascendente, que va entregando la energía de sus lecciones, lentamente, con el transcurrir del tiempo… Lo que sigue ya es una copia de una página que aquí hubo desde el principio y que a partir de ahora ya no podrás encontrarte cuando nos visites, a mí y a los caminos y a las voces que perduran aquí… Sin embargo, si tú descubres esta entrada y quieres jugar como ya te he señalado… aunque sutilmente… yo estaré ahí, imagino, mientras no me encuentre en el camino o mientras me encuentre todavía en él…

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    EL TAROT (Diccionario de los Símbolos)

    Triunfos fue el nombre que en sus orígenes recibieron los arcanos mayores del Tarot. Algo que los príncipes y señores de las cortes de Lombardía (comenzó ahí) encargaban pintar a los artistas y posiblemente inspirado en un poema del mismo nombre y firmado por Petrarca. El medievo iba a dejar paso al renacimiento y ésta será una de sus manifestaciones.

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    EL TAROT DE LA EVOLUCIÓN

    [o la paradoja de un Camino Simbólico]

    pero no debes hacer ningún caso a la publicidad…

    el Sistema la incluye porque se escucha a Dido de fondo y eso lo autoriza…

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    Profundizaremos, en los próximos meses, en estas nociones… y procuraremos hacer un recorrido por el libro que es la baraja, incluidas sus cuatro cortes.

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    EL LOCO DE LE MAT CHEMIN -primera parte –

    [Tarot del Camino de la Evolución]

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    [14. FEBRERO. 2012. Yo el Tarot me lo llevé al Camino, al francés primero, un Rider-Waite y que comienza aquí, con la ETAPA DEL MAGO, y luego al del Norte un Marsella… y jugué con él en vivo y aprendí a través de él quizá pero sobre todo de mí…]

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    21. 7. 2011. Si ya conoces los significados tradicionales asociados a los arcanos… quizá te interese avanzar conmigo en esta otra dirección trascendente: Te sugiero que comiences por LA LECTORA – II – Visconti-Sforza. Pero debes saber que, por fin, están siendo introducidos, primero, los arcanos menores de la bajara Rider-Waite

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    Esta baraja fue creada hacia 1910 por Arthur Edward Waite, antiguo miembro de la Golden Dawn, en colaboración con el editor londinense Rider; y pictóricamente realizada por una joven artista americana, Pamela Colman-Smith, también antiguo miembro de esta orden.

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    El diablo del Tarot Rider Waite.El Mundo del Tarot Rider-Waite.el arcano 17 o la estrella.el  tarot de la Templanza.la emperatriz del tarot rider-waite.

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    Tarot16 O LA TORRE HERIDA POR EL RAYO.El jucio o arcano xx.El Ermitaño Rider-Waite.La muerte Rider Waite.colgado..lOS ENAMORADOS.La luna rider Waite.

    El sol waite..El carro Rider Waite.The fool o el Loco Rider Waite.....

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    <<LA JUSTICIA SIN LA FUERZA ES IMPOTENTE. Y LA FUERZA SIN LA JUSTICIA ES TIRÁNICA>>

    – BLAISE PASCAL

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    ARTICULOS

    EL TAROT: una imagen del camino de la iniciación

    Los arcanos mayores del Tarot Rider-Waite

    Documental: la historia del Tarot

    TAROT DE LOS IMAGINEROS (o los tarots del ‘Misterio de Compostela’ – L. Charpentier-)

    De la relación entre el Sumo Pontífice y el Emperador: León III y Carlomagno a los Triunfos

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    El Camino del Loco (primavera 2009)

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    AS DE OROS (del Tarot del Camino)

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    Significado básico de los arcanos mayores

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    ¿Quieres realizar esta tirada? ENTRAR

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    actualización (12/ octubre/ o9): Lee atentamente el siguiente enlace:

    BIENVENIDO AL FASCINANTE MUNDO DEL TAROT DE MARSELLA (presentación de LE MAT y su enseñanza)

    Ejecuta las primeras instrucciones que se te facilitan en esa entrada (intenta responder -para ti mismo -en tu interior – a las preguntas esenciales que se te plantean) y regresa si quieres seguir adelante. Y recuerda la frase de Lao-Tsé << Un camino de mil kilómetros comienza por un primer paso>>.

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    LOS 22 ARCANOS DEL TAROT DE MARSELLA(Marsella, 1760)

    Significados básicos de los arcanos mayores – (JAN GARBAREK- we are the stars)

    LOS ARCANOS MAYORES DEL TAROT DE MARSELLA 1760 (Nicolas Conver)

    2009 Noviembre 24

    4444 – BIENVENIDO AL MÉTODO DE LA CRUZ SIMPLE DESDE ESPAÑA

    2009 Noviembre 22

    EL REGISTRO DE LOS COLORES EN EL TAROT DE MARSELLA (códigos)

    2009 Noviembre 25

    DEL SIGNIFICADO SIMBÓLICO Y DE LOS NIVELES DE LOS 7 TERNARIOS DEL TAROT

    2009 Noviembre 26

    DEL SIGNIFICADO SIMBÓLICO Y DE LOS NIVELES DE LOS 3 SEPTENARIOS DEL TAROT

    2009 Noviembre 26

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    EL TAROT COMO CAMINO INICIÁTICO: vías activa/solar y pasiva/mística

    2009 Noviembre 28
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    Significado de los arcanos menores de bastos o elemento creativo del espíritu (introducción)

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