– La margarita dijo: ‘Sí, quítatelas…’ (-v-)

diciembre 22, 2002

– Desde la cara oculta de la luna –

pubis

Había transcurrido una semana cuando narraba los anteriores acontecimientos pero hoy se cumplen quince días y ya no me siento feliz. Su olor se ha desvanecido por completo de mi cama….

Me temo que incide en mi estado no sólo lo de ayer (él tuvo uno de esos días suyos de demonios internos) sino el que mi periodo va a presentarse de un momento a otro y todo mi cuerpo se queja y mis niveles hormonales se mutan y permutan y yo me vuelvo algo así como acuosa e insoportable; se me descabalgan las lágrimas a nada que se me diga. Todo lo malinterpreto. Y es que una pierde los papeles cuando le llega esta parte del mes. Puede ser cosa de unas horas e incluso días si la tensión premenstrual se acumula y no estalla pero me encamino sin remedio hacia la hecatombe: no morirán cien bueyes pero sacrificaré más de cien deseos o anhelos, cualquiera que surja de mis instintos… ; me torturaré emocionalmente; me sentiré desquerida; comenzaré a pensar en venganzas ante afrentas probablemente imaginarias que nadie ha cometido. Panorama desolador este que me pinto pero itinerario ya escrito de manera irrebatible. Me odio cuando llegan estos días por lo atroz que llego a ser conmigo… ¿Y ahora desde la desdicha cómo voy a ser capaz de relatar la crónica de una felicidad? ¿Y si esperara? Si esperara todo podría empeorar… son cinco años de experiencias parecidas. Saulo no mejorará, no va a cambiar… Eso he de decirme para atenerme a los hechos y a las consecuencias. Soy yo quien se supone que ha crecido por encima de las mareas y las marejadas y los buenos propósitos que se olvidan cuando el viento del miedo sopla y te apabulla con esa gélida brisa de pensamientos racionalistas que levanta. Soy yo quien sabe el proceso que se ha desencadenado en su cerebro para convencerle de que no soy importante, que no soy nadie que si se pierde duela, que soy meramente un superficial sentimiento, que aquel momento que vivimos no fue en realidad ningún momento… Y si fuera por como me siento ahora yo misma abandonaría pero no olvido las noches de este último año en que creí que no lo quería, que nunca lo había querido y mi llanto…

Durante el día yo estaba convencida de que Saulo no había sido amor. Es más me engañaba contándome la historia de que había amado a Primo… y lo diferenciaba diciendo: Saulo era apego, porque era algo enfermizo y yo siempre sentía celos de él. El amor no puede ser tan sucio. El amor no puede ser tan turbio, ni tan posesivo o egoísta, ni tan intransigente, ni tan montaraz o artero. El amor no pueden ser puñaladas. Amar es dar… es maravilloso y gratuito. Es un sentimiento profundo, una fuerza, un camino… una entrega… Le quería, vale; le había querido… pero amaba a Primo… Eso me decía día tras día. Eso le decía a quien quisiera escucharme que yo escuchase. De eso era importante convencerme y así fui convenciéndome de ello durante días, que dieron en meses, que se convirtieron en surcos de tronco de árbol… como se cuentan; pero cuando llegaba la noche y me acostaba al lado de mi marido, sobre todo este último año en el que ya estaba por completo convencida de que jamás había amado a Saulo y lo que fuera no fue amor y sentía a mi marido durmiendo profundamente a mi lado con su olor inofensivo y lo insustancial e inexistente que ha sido el pobre para mí desde que hasta le extravié el odio y los malos sentimientos y lloraba, lloraba queda, lloraba con un dolor sordo clavado en el centro del pecho del que me era imposible alejarme o evadirme u olvidar. Cuando lloraba como lloran sus mariposas, con el llanto de sus mariposas, las que él despertó, las que le pertenecen, las que le echaban de menos, las que no soportaban vivir con el peso de ruina inminente que suponía su ausencia… era por él por quien lloraba y no por Primo. Y así en el insomnio de minutos, quizás de cuartos de hora, que asediaban las horas posteriores de sueño no hubo noche sobre todo de este último año en que estaba plenamente convencida de que ya no lo quería, de que nunca fue amor que no llorase por él, pensando en él, diciéndome: Con lo que yo quiero a este hombre porqué tengo que estar separada de él. ¿por qué la vida me hace esto a mí??. ¡Que difícil es engañarse cuando uno se queda a solas consigo mismo!

Y desde este punto de partida nos veo en la silla. Yo a horcajadas sobre él. Estoy frotando mi sexo contra el suyo y él me dice:

– ¿Vienes de follar?

¡Ay sus ojos de entonces! Me rompen sus sospechas…

– NO. NO. NO (no me reconozco ya en esa voz) ¿Cómo me dices eso? ¿No me crees? Hace meses que no estoy con nadie. Desde que regresé contigo. Ni siquiera he vuelto a estar con mi marido… hace meses. Ya no me quiere. Ya no quiere estar conmigo…

Y me quedo mirándole desesperada

– ¿No me crees?

Y él dice con aquella expresión indemostrable de torturador ‘torturado’

– Sólo era una pregunta…

Una turbulencia, ha sido una turbulencia como la de quien viaja por el cielo y atraviesa por una zona de turbulencias aéreas… Se ha desatado una tormenta de adrenalina y quien sabe que mas más compuestos químicos en mi interior. Me siento abandonando mi atmósfera. Y sigo frotando mi pecho contra el suyo, y mi sexo; comiendo sus labios, y llegan más oleadas de oxitocina que me invaden y no me pertenezco y son ellas las que me hacen confesarle mi locura, la que él supone para mí. Y le digo:

– Me tienes loca. No paro de masturbarme pensando en ti.

– ¿Ah sí?

– Sí, veo películas, trocitos de pelis porno y me pongo en situación y me excito y acabo cerrando los ojos y pensando en ti e imaginando que cuando ellas se la meten en la boca soy yo y él, tú y mi sexo se encharca como ahora de deseo

– ¿Así que te tocas pensando en mí? Bien pues vas a hacerlo, ahora, para que yo te vea ( y se levantaba apartándome…)

– No, no por favor. No me dejes sola. No me dejes sola aquí. Sola no…

Era una desolación batiente por dentro. Era un principio de muerte masiva e inminente de lepidópteros, un pánico asaltándome en aleteos y gritos inaudibles… Era un páramo fatídico reventándose en angustias en la boca de mi estómago, un infierno asomándoseme asolador, una grieta estéril dibujándome desiertos y mares muertos en el mapa de mi cuerpo, o una tundra, un suelo helado, el permafrost… No, eran cráteres lunares impávidos y fantasmales, aridez estelar, ingravidez: yo sedienta de intimidad, de necesaria fusión, o fisión o lo que sea y él alejándose para librarse de mí, de mis olores y vanos vahos, del amor de mi rosa, de sus pétalos, del terciopelo. No me gusta que me haga eso, a mi mente no le gusta, no me gusta que se marche y me deje sola… no cuando debería de ser mío y no de él, no cuando debería de empaparse de mí, de quererme. En ese momento justo pienso que no debería haber bajado allí. ¿Para estar sola? ¿para el sólo sexo? ¿para el rechazo y el desprecio? Y me caigo de mi cima, de la punta de mi sueño, del iceberg en que me he convertido en ese instante en que esos pensamientos me abordan traicioneros y me invaden como un eco futuro de migrañas y se me suman crueles. Eso son, dolores de cabeza, punzantes dolores de cabeza que apelan a mi corazón, que aporrean su puerta como si viviéramos él y yo en un estado de sitio y nos hubiésemos saltado con nuestra luz el toque de queda, pensamientos entrecomillas que me reprueban hirientes desde mi censura para censurar mi deseo… Estaba atravesando un agujero negro

sexo espiritul

Y me veo en la silla sentada abierta de piernas como él me colocó y me miro y me veo desnuda menos en las botas negras. Soy una mujer sentada en una silla con mis piernas abiertas enfundadas en unas botas de piel que hacen juego con el vello púbico de mi sexo y no puedo evitar pensar que debe vérseme fascinante allí, fatalmente erótica con mi pelo revuelto de un castaño dorado que no delata la negrura de las raíces de mi sexo, que lo desmiente… Y me agarro morbosa el seno izquierdo y mirándolo a él que está encendiendo un cigarrillo del que aspira el humo intensamente, me lamo la piel del seno esmerándome en alcanzar el pezón con mi lengua díscola. Y nada se parece a su mirada, nada que yo haya visto antes . He sobrevivido a la espiral de la succión del agujero negro y sus ojos son una galaxia. Es como si hubiéramos despertado a una dimensión nueva, al menos yo y pudiera o pudiese leerme en sus pensamientos; Él es el centro de mi vértigo; su mirada es mi vértigo, esa voracidad que habita en ella, ese lobo que me acecha, que me revuelve hasta la última gota de mi sangre y se lo digo en el mismo silencio, en el mismo idioma mudo, en la misma longitud de onda y frecuencia en que me toco y me acaricio exactamente como él quiere, pensando en lo que él quiere y me doy cuenta de que ya no estoy mojada, de que me he secado y de que ya no sé como hacer para que eso suceda, de que no volveré a saber, de que no soy nada sin él… Y me abro aún más de piernas y me abro pisando el extremo del banquillo con mi pie derecho, levantándolo, quedándome obscenamente indecente desnuda frente a él, abierta sin recatos, ni disfraces, ni empalizadas; sin crestas, ni aristas pero me quedo abierta agrediéndole, enseñándole los dientes de mi lascivia distante y su respuesta no se hace esperar: su sexo golpea el aire como si fuera un látigo que se esgrime… que me azota. Y así fue que yo recuerde como comenzaron a hacerse el amor, pero el amor, las miradas…

Y vino hacia mí. Me puso contra las cuerdas. Me sometió. Me obligó a morder el polvo. Me apabulló desde la arrogancia más despiadada. Me hizo asentir y acatar. Se erigió mi dios, y mi hombre; le habría amado como una madre, como una hija, como una meretriz, como una amante, como una esposa, como una esclava, como su dueña con un resumen, o un concierto de amor; como le amé. De repente separó su sexo de mi cara y apagó la luz:

– Como a mí me gusta… en la penumbra (me sentí decir)

Y siguió rozándose contra mí. Y hasta se sentó sobre mis piernas a horcajadas como si fuera un baile ante un espejo pero con cuidado, primero yo, luego él, el reflejo tardío de un mimo… y supe lo que he sabido siempre … que entre él y yo no tiene porque haber papeles prefijados, establecidos, inamovibles, condenatorios… por eso es que podríamos serlo todo, uno para el otro, en un momento dado y al momento siguiente no haber sido nada; porque sé que el estigma del individuo libre es desear serlo todo en un momento dado para no ser nada al momento siguiente, nada que ate, que comprometa, sólo la libertad; Existe un deseo de trascender al límite, a cualquiera, al de la piel, o al del cerco del compromiso. Existe en nosotros un deseo vago y constante de autoinmolarse en aras del amor y al instante posterior en aras sólo de la libertad; de poseer y desposeer, devaneos del mando ahora te acato y luego te obligo a acatarme. Precios y requisitos de la pasión. Desprecios … Vivir y no naufragar en ese eterno dilema que somos y ante el imposible que supone el que a uno le comprendan el misterio de la naturaleza incomprensible de sus propios anhelos… Vivir y no seguir perdiendo en el día a día la fe y las ganas de vivir a raudales, como se van, como se le están yendo, como se me irán posiblemente; Vivir y no seguir perdiendo lo que ya no se sabe como atrapar… Es tan corta la tregua de la paz. Me da miedo que me contagie su desencanto a perpetuidad. Acabo de reparar en ello. Me da miedo no ser capaz de contagiarle la naturaleza contemplativa de mi mundo interior. Son tan largas y arduas las luchas y tan corta la tregua de la paz…

Recuerdo que me dejé resbalar por su piernas y que repté por ellas hasta oradar con mi lengua su ano como si fuese una lengua de reptil y mis brazos boas constrictor aferradas a sus piernas…

‘Vamos… piensa en tu rosa, le has dedicado tiempo.
Estoy perdiendo mi tiempo en ti… en ti no existe el tiempo.
Eres mi rosa. Me has domesticado. Eres responsable de mí…’

Es tan limpio que fui incapaz de detectar un mísero mal sabor en él, ni un olor; hasta su ano se comporta de manera irreprochable conmigo. Nada suyo puede no gustarme y sin embargo él no ha lamido nunca mi sexo. Es cierto que me lo ha pedido y que yo siempre le he puesto reparos, que me he sentido incómoda ante la simple mención del hecho pero es por él… Con otros jamás me ha importado. Allá ellos si les gustaba o no, pero a él no quiero no gustarle. El problema está en que yo lamí un sexo de mujer una vez hace diecisiete años y no me gustó; era viscoso y desagradable..

Me lo puso fácil. Subió su pierna a la silla y se abrió para como mi rosa. Se dejó hacer primero por mi lengua y luego por el índice de mi mano y él no hizo amago. No me penetró a mí por detrás como siempre hace. Es un baile. Eso es. Bailamos con el juego del poder… Será mi dueño pero le haré mi esclavo. Le penetraré…

Y me aferró contra él y me penetró y yo entré en una escalada de violencia imparable donde me escuchaba darle ordenes y batirme contra él:

‘Rómpeme, rómpeme…
No dejes nada sano. Quiero sentirte…’

Y me oía insultarle, llamarle cabrón

‘Cabrón, cabrón. Me vuelves loca.
No puedo hacer otra cosa que pensar en ti
Cabrón, ¿qué me haces?. Rómpeme’

Y le sentía sometido a mis necesidades, plegado hasta a las más párvulas, hasta a las más incipientes, hasta las más esquivas. Pendiente de concedérmelo todo, de satisfacerme hasta en el más mínimo deseo caprichoso que como espuma de mar le salpicase. Porque yo sólo era una mujer haciéndome mar entre sus manos. Sólo él ha sido capaz de hacerme sentir mujer y mar al mismo tiempo; y volcán y roca, y perra en celo, y esfinge e insecto, cometa y sobre todo árbol; Y de pronto se había abierto el abismo a mis pies y sólo me escuchaba gemir y decirle una y otra vez:

‘Mi amor. Mi amor. Mi amor. Mi amor. Mi amor.
Mi amor. Mi amor. Mi amor. Mi amor. Mi amor.
Mi amor. Mi amor. Mi amor. Mi amor. Mi amor….’

Mi amor, decía, Mi amor, decía sin tregua… Eso creo recordar. Pero nunca podré olvidar como me sostenía contra él.

‘No me dejes caer. No me dejes caer…’

Me sentí entonces gritar… No sé a donde estuve, probablemente en el ‘horizonte de sucesos’, si es que existe, rozando la plenitud con mis labios. Es de nuevo indescriptible. Volví a cruzar aquel vacío absoluto de la mente donde existe esa ‘nada’ que era una ausencia absoluta de … ¿todo?. Yo que sé… No sé como explicarlo pero esta vez fui con él, en los brazos del amor, de su mano. No estaba sola y muerta de miedo en la penumbra de ningún hotel con un extraño, experto en artes amatorias, guiándome hasta las puertas de lo desconocido. Estaba en los brazos del hombre que desde la noche de los tiempos reconozco que he amado, traspasándolas con él, abrigada por él. Si alguna vez regreso allí, a ese estado ignoto, a ese lugar sin nombre, ni definiciones… procuraré recordarlo en palabras. Me fijaré más en sus vórtices. Sólo sé que hay vórtices Lo prometo. Lo retendré en mi memoria si es posible. El otro día la experiencia me sorprendió por completo. Me apabulló. No me la esperaba. Pero probablemente sólo fue eso, que me entregué por completo, algo tan sencillo y tan improbable … abierta el alma ante el pavoroso borde del abismo. El abismo que son las simas del alma, como una delicada, o frágil, o preciosa flor… como una rosa. Se me ocurre pensar en eso mismo que decía Stendhal, que ‘El amor es una flor preciosa que hay que tener el valor de recoger en el pavoroso borde del abismo’. ¿Divago? Probablemente….

¿Y luego que ocurrió? ¿Acaso algo podría mejorarlo? Pues sí. Ocurrió que muy poco a poco regresé y él me hizo sujetarme a la silla y se convirtió en el hombre más tierno y querible del mundo; porque él no es así aunque yo desee que lo fuese. Y me acariciaba y me decía tranquila, tranquila, tranquila… tranquila… tan suave… Fue como si supiese lo que me había sucedido, que nos habíamos ido lejos, muy lejos él y yo; ¿Es tan inconcebible pensar que estuvo allí, donde fuese, verdaderamente conmigo? Sé que es imposible pero sentí como se abría su corazón. Y me dijo: ‘Ven. Date la vuelta y abrázate a mí’. Y da igual que él me asegurase hacía tiempo que no pensaba abrirse nunca porque aquel día nos abrimos juntos. Y la soledad no existía; de nuevo no existía… Aquel instante entre sus brazos, aquel instante en que me quiso, fue el instante por el que yo he esperado toda mi vida por él; el que toda mi vida desee; por el que tantas noches, una seguida de otra, de un mes y de otro, hasta convertirse en años… lloré en silencios inconfesables. Los deseos se cumplen. ¿Ves? Pero ¿habría sido posible si antes Primo Aguilares no me hubiera abrazado de la misma manera librándome de mi maldición? Nadie había sido tan protector y amante conmigo como en aquel instante él… nadie hasta el Saulo del hoy…

Cuando el abrazo se disolvió… yo creo que los dos rebosábamos amor pero quizás me engañe; quizás era yo sola… Le dije que podría tener mil y un éxtasis más y era cierto. ¿Cómo explicar que lo que me sucedió había sido inexplicable? Él desea más que nada en este mundo que yo disfrute; Eso me trasmite, siempre se preocupa de darme placer. A veces pienso que no le importa tanto su placer como mi placer. Pero me imagino que me engaño…

Cuando el abrazo se disolvió yo rebosaba amor por él y le hice sentarse y me entregué a besar y a lamer su sexo como sólo el amor besa y lame; con amor auténtico, con auténtico amor… Le pregunté si en algún momento de todos estos años en que me conoce me había visto hacer algo en la vida que no me gustase verdaderamente. Dijo que no. Lo negó con y sin palabras, mirándome. También dijo que quería follarme antes de … pero yo no quería; porque era mentira, no quería especialmente follarme, sólo quería complacerme. ¿Por qué lo sé? porque yo sólo deseaba complacerlo a él y le aseguré que él podría follarme cuando y como quisiera. Era mi manera de decírle que no había precios, ni intermedios, ni paréntesis, ni letra pequeña, que estaría incondicionalmente pero aquella tarde lo único que yo necesitaba era beberme su semen. Era mi premio. Le dije que le prohibía que nunca lo echase fuera de mí, que aunque se nos derramase yo tenía derecho a lamerlo… Asintió y me hubiera quedado allí arrodillada entre su piernas como un perrillo, su perrillo, con mi boca prendida a su sexo por tiempo infinito, mirándole a los ojos y recibiendo sus caricias constantes en mis brazos. Quizás no se atrevió a palmearme la cabeza… Para mí una felación con ese hombre no es una felación. Para mí siempre ha sido un acto de amor, un intercambio de sentimientos. Los hombres cargados de aristas como él, necesitan declaraciones de amor que se les asomen y al mismo tiempo se les escondan por las esquinas; declaraciones de amor como puestas de sol…

Nunca emite un gemido que acompañe a su orgasmo. Es un hombre de silencio y sentimientos pero nadie lo diría… Brotó en mi boca, en la penumbra de mi boca… estalló, manó y languideció sin ver la luz

Cuando todo acabó me abracé a él en el baño, mientras se lavaba, sabiendo que el tiempo ya existía. Nos sonreímos y él me preguntó: ¿qué hueles? A ti, le dije yo. Para llevarme conmigo todo lo que pueda de ti. Y luego el tiempo … dejó sin efecto nuestro ‘tiempo muerto’, nuestro no-tiempo

Y nos vestimos las ropas y las individualidades y él aferró mis nalgas por encima de la falda con su mano mientras me decía:

– ¿No te las pones, eh?

– No (contesté seria)

Ya no quise reconocer delante de él que desde que le conozco no hago más que preguntarle por él a las margaritas…

2 Responses to “– La margarita dijo: ‘Sí, quítatelas…’ (-v-)”

  1. lasalamandra Says:

    Fecha: lunes, 18 de abril de 2005 14:50

    Asunto: Agustín… acuse de recibo
    Acabo de encontrarme tu crítica inmisericorde y yo sigo esperando por esas hojas…
    un beso Agustín :)
    c

    En algún día de septiembre del 2004
    Hace tiempo, algún tiempo, o quizá bastante tiempo, que cuanto haya sido ya no recuerdo, hubo alguien que en un medio amorfo, si bien cristalino como el agua clara, me preguntó de qué sería que yo le hablase al hacerle el amor. Pura retórica, malsana curiosidad, mórbido interés; cualquiera de tales razones que cierta fuese habría bastado para producir un leve desconchado en mi natural desinterés; sin embargo, y en cualquier caso, se trataba de una mera hipótesis harto improbable y demasiado dilatada en un tiempo incierto, que nunca había amenazado con llegar, como para dotar a la idea del más mínimo atisbo de verosimultud.
    Recuerdo que, en esencia, contesté algo así como que eso, semejante respuesta, si la hubiese, exigía un esfuerzo de imaginación y que, solamente, cabía dotarla de contenido en un relato nacido a caballo entre la fantasía y la esquiva posibilidad escogida de entre todas las posibilidades que pudieran alumbrarse por el pensamiento; esa fue, en esencia, la respuesta.
    Nació el relato, un relato breve, y fue durante una tarde de verano de hace un año, germinando de una breve y sutil idea cobijada al amparo de la sombra de un tilo; un soplo de aire fresco de la tarde preñado de salitre bastó y surgió vida entre las hojas cayendo sobre la mesa, hojas sobre las hojas blancas del papel.
    Pudiera yo haber enviado aquellas páginas escritas; sin embargo, languidecen aún, y para siempre, en un discreto paquete apilado entre otros discretos paquetes encerrados en una caja de cartón para sórdidos archivos olvidados; esa fue la idea original, una idea sin vocación de permanencia ya que, de forma inopinada, ulteriores acontecimientos quebraron la línea del discurrir simétrico del tiempo y lo que hubiera sido posible dejó de existir en cualquier plano de lo simplemente plausible.
    Nació el relato en un repliegue del tiempo para, con el tiempo, morir en otro repliegue del espacio… es hora, en este momento, de que aquella narración se deje leer.
    Este es, pues, el peaje; la obligación de ganarme el supuesto derecho a que una anónima pléyade de virtuales críticos literarios examinen bajo la lupa de su atenta mirada y presunto buen criterio la nunca intencionada calidad de lo que escribo; ese es el peaje, el trueque, dos críticas por un escrito … y éste el tuyo, mi tercera crítica; una crítica inmisericorde que a continuación se sigue …
    Sobre este relato leído con paciencia, no me atrevería a añadir nada que pudiera perturbar el aquelarre lindante con la pornografía en el que parece querer sumergir al lector; al lector poco precavido, por supuesto; al lector impresionable, claro; al lector de fáciles sentimentalismos semánticos ajeno a la más elemental cuestión estrictamente técnica. Y es que, verdaderamente, no hay mayor dificultad, salvando la subjetividad biográfica, que hacer transitar la literatura por el terreno de la sensualidad y el erotismo sin quebrar unas mínimas normas de estética poética. Nunca me gustó la poesía, tampoco la crónica desabrida e infame, pero a medio camino entre ambas se abre un espacio variopinto de concreciones y opciones narrativas; la finura frente a la fiereza, la sutileza frente a la firmeza, la calidez frente a la dureza, la sinrazón frente al error recidivante que se hace pesadilla crónica; un Mundo, en definitiva, alrededor del que girar frente a un mundo que nos gira en derredor … Y como siempre, cuestión es de matices, casuales matices ajenos a toda fantasía.
    Un resumen bastaría, pero no basta; un resumen bastaba aunque, solamente, bastará en otro comentario para otro momento.
    Agus.


  2. <<El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos>>.

    PLATÓN -, siglo IV

    .

    ¿Esto te hace pensar como a mí lo que me hace pensar a mí? Es para que lo valores… yo partí hacia un camino francés [este fue su primer arcano: hay una tirada en él, una tirada esperándote…], camino a Santiago, con los arcanos mayores de un Tarot y fue así porque tras casi tres décadas de contacto con la baraja (para conseguir mi primer Tarot tuve que robar dinero durante meses, tenía entonces 13 años) quería averiguar en qué podía ayudarme, a qué podía conducirme y jugué un juego vivo a través de esa travesía de 40 jornadas y regresé a mi hogar con tan sólo un arcano en mis manos. El número XVII.

    EL TAROT EN EL CAMINO DE SANTIAGO

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    Ese camino, hoy, en el invierno del 2012 he comenzado a transmutarlo, por medio de la alquimia de la voz, del que se está leyendo la propia narración, que fue relatada sí, hasta un punto pero que no se concluyo, ya que el camino es una energía viva y trascendente, que va entregando la energía de sus lecciones, lentamente, con el transcurrir del tiempo… Lo que sigue ya es una copia de una página que aquí hubo desde el principio y que a partir de ahora ya no podrás encontrarte cuando nos visites, a mí y a los caminos y a las voces que perduran aquí… Sin embargo, si tú descubres esta entrada y quieres jugar como ya te he señalado… aunque sutilmente… yo estaré ahí, imagino, mientras no me encuentre en el camino o mientras me encuentre todavía en él…

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    EL TAROT (Diccionario de los Símbolos)

    Triunfos fue el nombre que en sus orígenes recibieron los arcanos mayores del Tarot. Algo que los príncipes y señores de las cortes de Lombardía (comenzó ahí) encargaban pintar a los artistas y posiblemente inspirado en un poema del mismo nombre y firmado por Petrarca. El medievo iba a dejar paso al renacimiento y ésta será una de sus manifestaciones.

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    EL TAROT DE LA EVOLUCIÓN

    [o la paradoja de un Camino Simbólico]

    pero no debes hacer ningún caso a la publicidad…

    el Sistema la incluye porque se escucha a Dido de fondo y eso lo autoriza…

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    Profundizaremos, en los próximos meses, en estas nociones… y procuraremos hacer un recorrido por el libro que es la baraja, incluidas sus cuatro cortes.

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    EL LOCO DE LE MAT CHEMIN -primera parte –

    [Tarot del Camino de la Evolución]

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    [14. FEBRERO. 2012. Yo el Tarot me lo llevé al Camino, al francés primero, un Rider-Waite y que comienza aquí, con la ETAPA DEL MAGO, y luego al del Norte un Marsella… y jugué con él en vivo y aprendí a través de él quizá pero sobre todo de mí…]

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    21. 7. 2011. Si ya conoces los significados tradicionales asociados a los arcanos… quizá te interese avanzar conmigo en esta otra dirección trascendente: Te sugiero que comiences por LA LECTORA – II – Visconti-Sforza. Pero debes saber que, por fin, están siendo introducidos, primero, los arcanos menores de la bajara Rider-Waite

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    Esta baraja fue creada hacia 1910 por Arthur Edward Waite, antiguo miembro de la Golden Dawn, en colaboración con el editor londinense Rider; y pictóricamente realizada por una joven artista americana, Pamela Colman-Smith, también antiguo miembro de esta orden.

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    El diablo del Tarot Rider Waite.El Mundo del Tarot Rider-Waite.el arcano 17 o la estrella.el  tarot de la Templanza.la emperatriz del tarot rider-waite.

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    Tarot16 O LA TORRE HERIDA POR EL RAYO.El jucio o arcano xx.El Ermitaño Rider-Waite.La muerte Rider Waite.colgado..lOS ENAMORADOS.La luna rider Waite.

    El sol waite..El carro Rider Waite.The fool o el Loco Rider Waite.....

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    <<LA JUSTICIA SIN LA FUERZA ES IMPOTENTE. Y LA FUERZA SIN LA JUSTICIA ES TIRÁNICA>>

    – BLAISE PASCAL

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    ARTICULOS

    EL TAROT: una imagen del camino de la iniciación

    Los arcanos mayores del Tarot Rider-Waite

    Documental: la historia del Tarot

    TAROT DE LOS IMAGINEROS (o los tarots del ‘Misterio de Compostela’ – L. Charpentier-)

    De la relación entre el Sumo Pontífice y el Emperador: León III y Carlomagno a los Triunfos

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    El Camino del Loco (primavera 2009)

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    AS DE OROS (del Tarot del Camino)

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    Significado básico de los arcanos mayores

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    ¿Quieres realizar esta tirada? ENTRAR

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    actualización (12/ octubre/ o9): Lee atentamente el siguiente enlace:

    BIENVENIDO AL FASCINANTE MUNDO DEL TAROT DE MARSELLA (presentación de LE MAT y su enseñanza)

    Ejecuta las primeras instrucciones que se te facilitan en esa entrada (intenta responder -para ti mismo -en tu interior – a las preguntas esenciales que se te plantean) y regresa si quieres seguir adelante. Y recuerda la frase de Lao-Tsé << Un camino de mil kilómetros comienza por un primer paso>>.

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    LOS 22 ARCANOS DEL TAROT DE MARSELLA(Marsella, 1760)

    Significados básicos de los arcanos mayores – (JAN GARBAREK- we are the stars)

    LOS ARCANOS MAYORES DEL TAROT DE MARSELLA 1760 (Nicolas Conver)

    2009 Noviembre 24

    4444 – BIENVENIDO AL MÉTODO DE LA CRUZ SIMPLE DESDE ESPAÑA

    2009 Noviembre 22

    EL REGISTRO DE LOS COLORES EN EL TAROT DE MARSELLA (códigos)

    2009 Noviembre 25

    DEL SIGNIFICADO SIMBÓLICO Y DE LOS NIVELES DE LOS 7 TERNARIOS DEL TAROT

    2009 Noviembre 26

    DEL SIGNIFICADO SIMBÓLICO Y DE LOS NIVELES DE LOS 3 SEPTENARIOS DEL TAROT

    2009 Noviembre 26

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    EL TAROT COMO CAMINO INICIÁTICO: vías activa/solar y pasiva/mística

    2009 Noviembre 28
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    Significado de los arcanos menores de bastos o elemento creativo del espíritu (introducción)

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