– Un ¡NO! no mata a nadie –

diciembre 21, 2003

 

 – DESDE NAMIBIA LA TIERRA DE NADIE – xi –

 

Y de madrugada… Conecto el teléfono móvil que permanece apagado desde el amanecer o la idiotez que cometí el sábado pasado y me encuentro un mensaje en el buzón de voz de ayer noche y es del mismo individuo por el que tomé la decisión de desconectarlo. ¡Ay que joderse! Decía que regresaba de visita a mi pueblo  y que le gustaría mucho, pero que mucho,  volver a verme… ¿Dónde tendrán la inteligencia emocional algunos? Si yo más evidente no pude ser… ni dos besos le quise dar en la mejilla para despedirme. 

Lo mejor de todo ha sido imaginármelo recorriendo las calles y los bares en mi busca con la expectativa de encontrarme y yo bien temprano en la cama durmiendo. ¡Qué absurdo y qué distinto de las veces en que he sido yo la que me he visto en su lugar! Así ahora sé del alivio que alguno experimentó cuando no se encontró conmigo porque dormía. Porque sí,  lamentablemente hay para quien yo he sido la molestia… por eso sé, hoy por hoy y por fortuna, que los ‘no’ no matan a nadie, y que por eso nadie se muere porque le digan que no… Hay lecciones más duras de aprender que otras pero no por ello tampoco más significativas. Ser insignificante para depende quién, sólo es ley de vida; claro que en algunos, costumbres hacen leyes… ya se sabe. Y eso debe ser muy frustrante y de frustrados están las cárceles y los manicomios llenos.

  

El sexto sentido me dice que tenga cuidado.

 

¿agalmatofilia?

5 Responses to “– Un ¡NO! no mata a nadie –”

  1. lasalamandra Says:

    ENCONTRE UN TEXTO ASOCIADO A ESA IMAGEN QUE NO SE POR QUE ME LLAMO A ATENCION ESTA EN HTLM. PERO…

  2. lasalamandra Says:

    rss version=”2.0″>

    El-imprevisto-es-nuestra-unica-posibilidad
    http://blogs.ya.com/ivich/rss20.xml
    Al otro lado del espejo
    ES
    http://www.ya.com

    Investigador transcultural y artista visionario
    http://blogs.ya.com/ivich/c_120.htm

    ¿Por qué sucede tan a menudo que pensamos que queremos algo pero hacemos todo lo posible para lograr lo contrario? O peor, ¿que decimos que queremos alguna cosa cuando en realidad no tenemos ni idea de por qué lo decimos?Listening: TV bullshit Titulo: Anuncios sala de congresos, Patagonia

    ivich

    Tu chasses l’heure
    http://blogs.ya.com/ivich/c_118.htm

    Si, en la Patagonia hay internet. Lo que no he tenido es tiempo. He debido estar volando como unas 200h en estos 2 últimos meses, alternando la Argentina con otros lugares. No creo que nadie sea tan indispensable, desde luego yo no lo soy. Tenemos el mundo organizado de una forma ineficaz y curiosa. No tenemos ningún sustituto para el carburante de los aviones, por no hablar de lo que contaminan, pero seguimos llenándolos de gente que se pasea arriba y abajo.Recuerdo una vez, haciendo elucubraciones con una amiga, que ella decía que quizá el tiempo se cuenta por las cosas que uno hace. Cada uno tiene una lista de todo lo que puede hacer, y cuando sobrepasas el límite de lo que te está reservado, se acabó. Me decía: “imagínate por ejemplo que en la vida puedes comerte 3464 helados, ver 1438 películas, o hacer 561 viajes en tren…” – y yo, que ya por aquel entonces no paraba quieta, contaba cuantos viajes debía llevar – “o perder 295 autobuses por menos de 2 minutos, o pasar 1263 noches sin dormir”, seguía. Según esta forma de ver las cosas, aceptar un café de más puede costarte muy caro. Uno llega a la conclusión de que solo debería hacer las cosas que le interesan mucho! No sé cuantas horas de avión me quedan en mi activo, pero yo ya siento que llevo demasiadas. O quizá sea simplemente que no esté volando hacia los lugares que me interesan más. Listening: Stereotypes, blur

    ivich

    Mis (añorados) detonadores de conciencia
    http://blogs.ya.com/ivich/c_117.htm

    Cuando era pequeña la Patagonia se me antojaba como un lugar imaginario, algo tan recóndito y lejano que casi era como si no existiera. Decir que algo estaba en la Patagonia era lo mas bárbaro que podías decir, la Patagonia era como una selva amazónica y desbocada perdida en algun lugar del planeta en el que nunca hubiera imaginado poner los pies. Pero pasado mañana cojo un avión hacia la Patagonia. Una más de tantas cosas que pasan sin que uno las busque o las controle. Te lo he anunciado con algo de miedo, ya que sabía que la noticia no te iba a alegrar. Y efectivamente se te ha oscurecido el semblante mientras se te escapan irónicas gentilezas sobre mi nuevo plan de vida. No he podido evitar sonreír; y tú, cada vez más molesto, me has dicho: – Tú te alegras, veo. Intentas parecer seria, como si fuera una mala noticia, pero veo que se te escapa la risa.¿Como decirte que lo que me alegra es verte molesto? Es tu forma de decirme que te entristece que me vaya. Mientras yo continúo mi periplo por la irrealidad. Listening: Vanished in Haze, Rage

    ivich

    Como te hagas daño te pego
    http://blogs.ya.com/ivich/c_116.htm

    – A veces uno necesita hacer cosas irreparables- ¿Cómo que necesita hacer cosas irreparables? – Si, porque te sientes metido en un callejón sin salida, hundiéndote más en algo que no te gusta, que no te convence, que no te satisface… y necesitas gritar o romper cosas, en fin, hacer algo que no tenga marcha atrás.- ¿Romper cosas, te refieres cambiar la situación que te desagrada? – Bueno, a veces las cosas que haces, o que rompes, no tienen nada que ver con la situación- ¿Entonces de que sirve hacerlas?- Sirve porque te permite descargar la presión, sacarte de encima el agobio… hacer algo irreparable es tu forma de responder a la insatisfacción- Pues no veo de qué sirve si no está cambiando las causas de la insatisfacción- No he dicho que fuera racional hacerlo… digo que a veces uno necesita hacer algo que no tiene posibilidad de marcha atrás – ¿Cómo puedes necesitar más cosas que no tienen marcha atrás cuando precisamente eso es lo que te agobia?- No entiendes. Son tipos de cosas “diferentes”.- Y a ver, ¿qué cosa irreparable has hecho? – Me he cortado el pelo- Eso no suena muy irreparable – Me he rapado la cabeza.- Ah, bueno, quizá si que cueste bastante tiempo repararlo… – Ahora no me reconozco en el espejo- Jaja, ya será menos. – Al menos estoy a juego con el resto de las cosas que me rodean: a ellas no las reconozco como parte de mi vida, y yo misma no me reconozco como yo.- Seguro que te queda bien. – Parezco un chico. Y feo, además. – Que vas a parecer un chico! – Tenias que haber visto la cara que puso el nuevo director cuando me vio. Ni siquiera logró reprimir un grito de sorpresa. – ¿No decías que estabas harta de viajar? Seguro que durante una buena época ya no te mandan a ver clientes, jaja. – Tu ríete. Que borde el tio….- Hay que ir con ojo con las cosas irreparables que se hacen ;) – Bah… siempre entendemos lo que de verdad teníamos que haber hecho cuando ya es demasiado tarde…Listening: Marina V cantando “Rescue me from my mind”

    ivich

    Capas todas mis fantasias
    http://blogs.ya.com/ivich/c_115.htm

    Quizá es que me estoy volviendo demasiado intransigente (deformación profesional habitual cuando uno se pasa el día opinando sobre como hacen los demás las cosas). Quizá es que soy demasiado impaciente, o intolerante. Pero la verdad es que se me hace bastante raro presenciar una conferencia en la que todos los oyentes están comiendo a 2 carillos y mirando su plato en vez de estar atentos a lo que dice el conferenciante. Y, podría rebatirme alguien: “bueno, si llevan todo el día de reuniones y no se les da ni tiempo de alimentarse…”. Pero es que no. Aquí la gente fija la reunión a las 8:30 de la mañana, llega, y lo primero que hace es ponerse a desayunar juntos. Impresionante, además, la cantidad de comida que logran engullir: dos fuentes rebosantes de panecillos y varios kilos de fruta han literalmente desaparecido en 2 horas de reunión (quiero pensar que no han desayunado en su casa, no es posible comer tanto).Dejemos de lado el hecho de que no me parece particularmente agradable mirar a la gente comer (literalmente “mirar”, en plan cine) (y esto no es deformación profesional, ya lo tenia antes de ser consultora). Además, tenerlos comiendo alrededor de una mesa barateja de reunión da más la impresión de un comedero de vacas que de un momento de tertulia compartiendo una comida. Pero dejemos de lado estos detalles, no nos quedemos en la superficie de la anécdota. Profundicemos el patrón de conducta. A mí lo que esto me hace pensar es que esta gente se ha acostumbrado a tener todo lo que quiere tener y tenerlo en el momento en que le apetece. ¿Que tengo hambre? Hay fuentes de fruta delante mío. ¿Que estoy en reunión? No pasa nada, se puede comer durante las reuniones. ¿Necesito algo mas? Alguien ha pensado en poner al alcance de mi mano todo lo que podría querer, y si falta algo tengo derecho a levantarme e ir a buscarlo porque lo prioritario es el confort absoluto. Si todos tenemos todas nuestras necesidades satisfechas, todos estaremos mejor individualmente y también como grupo. La sociedad ideal.A veces tengo la impresión de que se han construido un mundo feliz, un mundo de color de rosa. En un mes aquí aun no me he cruzado un solo pobre por la calle. Los obreros que trafican con las alcantarillas de las aceras tienen monos de trabajo más limpios que mis trajes. Y se dirigen a ti en un perfecto ingles, caballeroso y sin alusiones soeces. La mitad de los coches son BMW y Mercedes (no quiero ni saber cuanto pagan por ellos si mi FIAT de base vale 20,000€). Cuando te ofrecen un té tienes 15 bolsitas diferentes entre las que escoger. Si el té ya está hecho, entonces te proponen también café, leche, agua, agua con gas o agua con gas y limón (por cierto, nunca había bebido agua marca Carlsberg). Siempre hay lo necesario, siempre hay lo suficiente, siempre hay para todos los gustos. Esta gente no está acostumbrada a no tener ipso-facto lo que se les antoja. Todo está recubierto con un aura tan ideal… El otro día cené en casa de una compañera de trabajo. La chica se levantaba a rellenar las fuentes cada vez que, tras servirse la gente, quedaban medio vacías (recalco el medio). Rellenó 2 veces las ensaladeras, 1 vez el plato de carne, y por lo menos 3 veces los dulces del postre y las galletitas del te. Su cocina parecía el bolso de Mary Poppins. Por la mañana había estado visitando una granja de cerdos. Yo que me esperaba encontrarme una granja campestre, o bueno, quizá una granja “industrializada”, me quedé embelesada ante un jardín lleno de rosas con un laguito artificial junto a una mansión digna de aparecer en catálogos pijos de decoración. Algo mas lejos se alzaba un tradicional edificio pintado de rojo, negro y blanco en el que vivían los animalitos. La única pista de que ahí había cerdos era el olor en el ambiente, ya que hasta el patio delante de la granja estaba más limpio y arreglado que nuestros parques infantiles.¿Y que hay de malo, me diréis, en vivir en un mundo feliz? ¿En haber logrado crear este oasis de armonía? Si es lo que queremos todos! Si los países escandinavos son nuestro modelo a seguir! Queremos que nuestros hijos jueguen con LEGO y no tiren papeles por la calle, que no pongan los pies en los asientos del metro y sean amables incluso después de haber jugado un rato (sin perder excesivo tiempo en el vicio, claro) a agresivos juegos de consola. Pero algo en toda esta historia me da rabia. Y no es que me de rabia porque ellos logran implantar este escenario que nosotros, en el sur, no tenemos; no es una cuestión de envidia. Es que me da la impresión de que, a fuerza de vivir tan arropaditos, esta gente pierde fuerza, pierde carisma, pierde capacidad de reacción. Se vuelven blandos y gelatinosos, siempre tan sonrientes y afables. Es como si se volvieran “falsa gente”, incompetente a la hora de sobrevivir en la dura realidad. Boh. Quizá mi concepción de la realidad necesite revisarse. O quizá sea simplemente que, aunque no quiera reconocerlo, la perfección nos provoca ganas de destruirla. Por eso de vez en cuando surgen hordas de bárbaros que pulverizan la cultura anterior, ya sea arrasando palacios romanos o devastando museos iraquíes. Las personas somos bastante complejas.Listening: Mi jefe dando conferencias

    ivich

    Una frase ambigua para dejarlo claro

    http://blogs.ya.com/ivich/c_114.htm

    Tienen un dicho para niños en Dinamarca que dice algo así como “si juegas con fuego te harás pipi en la cama”. No dice “te quemarás los dedos”, no. Te dice que mojaras la cama. Quizá allá en el norte, por eso de que les toca tener la chimenea encendida a menudo, los padres tienen que hacer amenazas más explicitas. Supongo que para un crío es más terrible mojar la cama (sobretodo si hace frío) que quemarse un dedo, total, están constantemente cayéndose y rebotando y no parece afectarles más de los primeros 30 segundos. Parece que a los mayores les encanta tomar el pelo a los pequeños. Yo siempre he contado muchos cuentos (con mas o menos intención educativa) a los críos. Allá por donde iba me seguía una horda de chiquillos, reclamando cuentos y enganchándose a mis piernas cuando las mamás intentaban recuperarlos. En algún momento se terció el asunto, y empezó la época en que los babies en cochecitos hacían pucheritos al mirarme (nunca acabé de entender porqué, estoy convencida de que algunos enanos, cual animalitos, logran oler las emociones de la gente). Por suerte no duró mucho. La verdad es que inventando historias yo me divertía tanto como ellos. Y poder dar libre curso a la imaginación era una especie de cura terapéutica, podía canalizar el exceso de fantasía en algo no-excesivamente-dañino para mi frágil estabilidad. Ahora, en cambio, la mayoría del tiempo mi cerebro se dedica a crear imágenes mentales de las cosas que oigo, leo o pienso, como si se fuera proyectando una película en paralelo a las palabras. Puede ser muy molesto depende del tema que se esté hablando, particularmente si tu abuela explica su ultima intervención quirúrgica o si tus amigos te hablan de las relaciones de sus padres. En ocasiones, cuando la realidad realmente me satura o cuando estoy particularmente aburrida me encuentro a la merced de flashes surrealistas e inesperados, que pueden ir desde ver al tío al que estoy entrevistando en ropa interior o imaginarme en tórridos intercambios con su asistente encima de la mesa del despacho. Así a bocajarro esto puede sonar un poco masculino, pero me albergo en que todo es inconsciente. En cuanto logro controlar el flash me entretengo en fantasías mas románticas ;)Además, a los niños les puedes contar historias “veladas” de lo mas subidas de tono. Es una especie de auto-terapia en voz alta. Tienes que introducir algunas metáforas para disfrazar un poco el intríngulis, evidentemente, pero el resultado es altamente satisfactorio: tu te complaces en tus fantasías walt-disneyrianas y el crío se queda con una versión literal de lo mas políticamente correcta (eso de que son espabilados es relativo: no lo son cuando les cautivas todo su interés y solo se dedican a escuchar, sin intentar descifrar conversaciones de adultos) (un poco el mismo estado vacuno que cuando miran la tele). Esto puede sonar muy maquiavélico y retorcido, pero si tenemos en cuenta que las chicas solemos encandilarnos con fábulas de lo más inocente tampoco llega la sangre al río. De todas formas la mayoria de las veces que los mayores les contamos cuentos a los crios suelen ser soberanas tomaduras de pelo… ¿por que a los mayores nos gusta tanto reirnos de ellos?Mis futuros nenes se lo van a pasar de coña.Listening: Jovanotti

    ivich

    Striptease intelectual
    http://blogs.ya.com/ivich/c_113.htm

    Llego al aeropuerto. Solo son las 11:30h, pero recordando que me he levantado a las 4:30 de la mañana considero que me merezco adelantar la comida. Por suerte las costumbres locales apoyan mi decisión, aquí la gente come entre 11:30 y 12:30h. Por desgracia, la elección en el mini-aeropuerto se limita a una cadena de comida rápida que se da aires de chic moderna. Intento pensar que, sin duda alguna, me he acostado a las 4:30 más veces que me levantado, y que he tomado muchos mas desayunos que comidas a mediodía. Y me como mi hamburguesa con patatas fritas a las 11:30 de la mañana.Algo mas tarde llega una señora que no conozco de nada y que se deshace en atenciones hacia mi. Nos habíamos dado cita telefónica. Ella es mi nueva clienta. No suelo recibir un trato tan acogedor y cordial por parte de las clientas (ni de los clientes, dicho sea de paso). Me acompaña a Europcar, a recoger el coche que han alquilado para mi. Tras pasar delante de 4 audis, 2 BMW y 3 volvos nos paramos delante de un FIAT. Como puede ser que FIAT tenga tan buenos argumentos comerciales en este país. Conduzco respetando los limites de velocidad. No porque sea una persona respetuosa de las normas, sino porque mi FIAT ronca cuando pasas los 100. Además que aquí todo invita a tomarse la vida con calma: paisajes de cuadro de Mary Poppins, casitas con techos de paja y vacas diseminadas entre campos verdes y abetos. La carretera parece de jugar. Pero curiosamente lo que más le da un aire idilico es lo vacío que está todo. No me toca adelantar a ningún otro coche en los 40 km. que me separan de mi hotel. Yo, una cosmopolita acérrima, empiezo a plantearme que quizá el verdadero lujo sea la ausencia de multitud. Al día siguiente tengo mis primeras entrevistas. Las empresas me reciben con mantelitos y conjuntos de té sobre la mesa. Esto en España no pasa ni cuando hacienda se presenta a revisar cuentas. La tercera entrevista ha sido fijada a la fatídica hora del mediodía. Nada mas llegar el hombre nos pregunta si hemos comido, y acto seguido nos lleva a la cafetería de le empresa, donde nos invita a comer. La lasagna es picante y la verdura la sirven cruda. Los próximos días me mostraran que eso no era una particularidad del buffet en cuestión, sino que aquí les gusta la verdurita cruda. Hasta guisantes congelados me han llegado a dar. Pero me gusta. Por la tarde visitamos a una empresa de comida. Hacen todos los platos posibles e imaginables a base de patatas. Incluso proveen de patatas a McDonalds. El olor alrededor de la fabrica es asqueroso. Y esto lo noté antes de saber que trabajaban para McDonalds, nada de auto-sugestión. Mi clienta dice que soy demasiado sensible. Curiosamente, al día siguiente nos dan las 11:30 cerca de un McDonalds. Aquí te dejan servirte tanta bebida como seas capaz de beber. El chocolate de los sundaes está muy bueno. Tras todos los proveedores de alimentos (y de saborantes artificiales) que he visto sé que no debería dejarme engañar, pero me dejo. La vida es mucho más divertida cuando das posibilidad a que te deje sorprender, supongo. Y un poco de chocolate me compensa eso de levantarme antes de las 7am cada día en un lugar en el que hace 10 dias ni imaginaba que pondría los pies… Listening: Ara, Lax’n’busto

    ivich

    Palabras prohibidas
    http://blogs.ya.com/ivich/c_112.htm

    ¿Qué son las palabras, si no el reflejo del espíritu? ¿La voz de la esencia que nos inunda? ¿El pincel que da forma a los pensamientos y que los llena de color? ¿Qué son las palabras si no el camino para traducirnos en una realidad intelectual, nosotros que no somos mas que materia desbordante de energía? ¿Si no son el puente que nos permite vencer nuestra soledad y nutrir nuestra esperanza? ¿Cómo imaginar una vida en silencio, una vida de silencio, sin poder gritar a la noche la desesperación que se esconde detrás de nuestras palabras? Quizá no seamos más que palabras, y aquel que no encuentra sus palabras es aquel que no asume las palabras que lo desbordan. Lejos queda la época en la que todo tenía marcha atrás, y las palabras, llenas de ímpetu y presuntuosas, llenaban el porvenir, un porvenir fugaz y revoltoso, nunca lo efímero había sido tan concebible. Hoy nuestras palabras intentan hacernos entender de qué nos hemos construido, y adónde nos lleva nuestro bagaje. Ya que la vida es en bajada, en bajada, y cuando nos llenamos los bolsillos el peso nos conduce en la deriva, de un lado a otro, infatigablemente. ¿De qué hemos llenado nuestra alma, y sobre que remordimientos fundamos nuestro futuro? ¿A qué, a quién, damos el poder de desbaratar nuestra paz, esta paz buscada incansablemente, casi con furia? Que quieren decir nuestras palabras cuando no logramos pronunciarlas, tan diferentes de las palabras que hacemos fermentar sobre el papel?Listening: The Cardigans

    ivich

    D-day (de Deadline)
    http://blogs.ya.com/ivich/c_111.htm

    Imagen en detalle, pinchar aquiListening: Carmina Burana, Carl Orlff

    ivich

    In the edge of time
    http://blogs.ya.com/ivich/c_88.htm

    No se si os ha sucedido a vosotros, pero yo he tenido varias veces la impresión de que estaba a punto de suceder algo, algo muy importante. Esos momentos en que estas nerviosa y que tu sexto sentido cuchichea en tu subconsciente (me fío mas de mi sexto sentido que de cualquiera de los otros cinco, por desgracia mía). Después, raramente acaba sucediendo de verdad algo (o quizás es que yo no me enteraba?). Ahora en cambio no tengo la impresión de que vaya a suceder nada, todo está tranquilo… y sin embargo sé que la tormenta podría explotar de un momento a otro. Listening: the silenceFoto: Paolina Borghese, Canova

    ivich

    http://blogs.ya.com/ivich/rss20.xml

  3. lasalamandra Says:

    Me ha encantado el diario de esta chica.
    De todo lo que llevo mirado y remirado… este es el que mas ha conseguido llamarme la atención…
    Yo creo que a esta mujer ya la he leido mas veces…

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