– VIENTOS CÁLIDOS LLEGADOS DEL SUR –

enero 9, 2004

 

 – DESDE NAMIBIA LA TIERRA DE NADIE – xxix –

 

Hace unos minutos escribí la siguiente nota…

Ayer te encontraba raro, distinto a antes de ayer pero no creo que una persona que un día te dice: ‘Y yo, mucho…’, al día siguiente deje de sentirlo; así que podías estar raro por el viento mismamente o porque no todos los días son lo mismo pero luego recordé algo… Recordé a aquella novia tuya con la que lo dejaste por culpa de un corte de pelo… y ayer te habías cortado el pelo y es posible que de alguna manera ese momento (o acción) se haya fijado en tu interior como una esquirla de inseguridad. Yo sé lo que sucede cuando uno se corta el pelo y serán tonterías pero somos seres vanidosos y banales… se mira uno en el espejo y se encuentra distinto… Es como perderse un poco. Por eso pensé en escribirte esto, aunque hace unos días me había prometido escribirte menos y hablarte más. Pensé decirte que a mí tratándose de ti me importa muy poco que te quedes calvo o que sé yo, que te vuelvas terriblemente feo porque lo que me importa de ti es que me das, como dice la canción, ‘el mar con tu mirada’. Pero no hace falta que me digas: ‘Y yo, mucho…’. Es más prefiero no escucharlo nunca si va  a ser mentira.

Es que lo que no terminé de contar ayer entre otras cosas, fue que cuando la otra noche me iba hacia casa, Guernika me llamó por teléfono. Nos habíamos despedido hacia unos minutos en la puerta… me esperó cuando terminamos la clase para ir caminando juntos ese trecho que hay hasta la salida y me acarició la mano a escondidas.

Fue un gesto tan tierno que no me lo esperaba, no de él…  Se excusaba conmigo por no poder atenderme bien el sábado por la mañana y por eso haberse despistado con el número nuevo. Yo le dije que aún no habíamos hablado y que había cosas que quería contarle…

No deja. Lo malo no me lo cuentes que no lo quiero saber.

– Pero, ¿quién te dice a ti que va a ser malo? Y además, ¿dónde estuviste tú esta infinitud de meses? Me dejaste sola

– ¿Y qué tiene que ver eso con que ya no tengas el otro teléfono?

(Tiene tanto miedo como yo a que la haga daño… esa respuesta evasiva lo demuestra porque era justo lo que trataba de explicarle)

– Mira, ¿quieres saber que música va a sonar en este cada vez que me llames tú?

Era un tango apasionado y él sonrió…

Entonces lo siento sonar y tardo unos segundos en responder

– ¿Me has puesto un tango para contestarme o para escucharlo? ¿Por qué has tardado tanto en responder?

– Porque lo llevo en la bolsa y tengo que buscarlo…

(no le digo que es porque me ha dejado sin aliento, que era algo que no me esperaba…)

– ¿Y ahora qué vas a hacer?

– Pues voy a ir a mi casa para tomar algunas cosas y llevarlas a mi casa.

– ‘Mi casa, mi casa…’. ¿No te estás haciendo un lío?

– No. Ahora voy a mi casa, en la que vivo, y luego a casa de Alma, la de mis padres, a verla. Casi todas las noches voy a ver a mi abuela.

– Bueno, pues…

– ¿Oye?

– ¿Qué…?

– … que te quiero.

– Y yo, mucho…

– Besos.

La víspera  de reyes (¿se llama víspera de reyes a la madrugada del seis de enero?) hablando con Alma le dije:

Yo lo único que quisiera saber antes de morirme es si él me ha querido.

Y acababa de escucharlo y…  pero Alma últimamente me hace de abogado del diablo con él (y mira que en el pasado lo defendió… ella misma me aseguraba sin cansarse que me quería) y consigue que me entren las dudas y entonces me da pavor todo. Pero como yo le escribí a él en la última carta que le entregué en el enero pasado antes de nuestra ruptura:

 ‘Sin abrirse y sin entrega no se alcanza la plenitud. Y yo quería llevarte a ella conmigo’.

En Noche Vieja, en la madrugada del Año Nuevo le envié un mensaje de móvil anónimo desde Internet, a pesar de que me prometí no cometer los mismos errores del pasado pero sentí que la ocasión lo merecía…

‘Nos desee lo mejor, que este año nos sonría.

Y pensé en ti, pensé que no esperaba más de ti,

pensé que te quise y que te quiero’

Tuya. 

Ayer me equivocaba y no eran vientos  fríos del Norte lo que soplaba. Eran vientos cálidos venidos del sur.

No se puede conocer la naturaleza del viento sentada en una silla y sólo por su sonido, hay que salir a la calle y vivirlo. No queda otro remedio, ¿o sí? Pero aunque eso también se aprendiese y con el tiempo fuese posible,  para llegar a ciertos saberes hay que empezar por el principio y una mil veces volver atrás y una y mil veces moler cada guijarro del camino recorrido. Al menos, eso decía alguien que conocí…

viento del sur

‘Viento del Sur’ XABIER BANDE

Entrada Nº 29

3 Responses to “– VIENTOS CÁLIDOS LLEGADOS DEL SUR –”

  1. lasalamandra Says:

    En la mitología griega, los Anemoi (en griego antiguo Άνεμοι, ‘vientos’) eran dioses del viento, que se correspondían con los puntos cardinales desde los que venían sus respectivos vientos y que estaban relacionados con las distintas estaciones y estados meteorológicos. A veces eran representados como simples ráfagas de viento y otras se les personificaba como hombres alados, e incluso en ocasiones tomaban la forma de caballos encerrados en los establos del dios de las tormentas Eolo, quien proveyó a Odiseo con los Anemoi en La Odisea. Astreo, la deidad astrológica a veces asociada con Eolo, y Eos, la diosa de la aurora, eran los padres de los Anemoi según el poeta griego Hesíodo.

    De los cuatro vientos principales Bóreas era el viento del norte que traía el frío aire invernal, Noto era el viento del sur que traía las tormentas de finales del verano y del otoño y Céfiro era el viento del oeste que traía las suaves brisas de la primavera y principios del verano. Euro, el viento del este, no estaba asociado con ninguna de las tres estaciones griegas y es el único de estos cuatro vientos que no se menciona en la Teogonía de Hesíodo ni en los himnos órficos. Adicionalmente, se aludía a veces a cuatro vientos menores, representando respectivamente a los vientos del noreste, el sureste, el noroeste y el suroeste.

    Las deidades equivalentes a los Anemoi en la mitología romana eran los Venti (en latín ‘vientos’). Estos dioses tenían nombres diferentes, pero por lo demás eran muy similares a sus equivalentes griegos, tomando prestados sus atributos y siendo frecuentemente mezclados con ellos.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Dioses_del_viento_griegos

  2. lasalamandra Says:

    El viento del sur arrastra hasta Galicia, desde ayer, partículas de arena fina en suspensión procedentes del desierto africano, un fenómeno atmosférico que se registrará hasta pasado mañana, según informó la Consejería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia.

    La Administración gallega asegura que este suceso no supondrá “ningún tipo de riesgo” para la población y afectará también a Portugal, a parte de la comunidad asturiana y llegará incluso hasta el Reino Unido.

    En este sentido, el Ejecutivo gallego señala que las partículas de arena fina son “totalmente naturales” y no contienen productos contaminantes, por lo que no suponen ningún peligro para la salud ni para el entorno natural. Además desde la Xunta aclaran que se trata de un fenómeno que se produce varias veces al año.

    http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/2003/03/14/58974.php


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