– El hijo de la novia y ser una Sonrisa para el hombre de tu vida –

enero 26, 2004

 

– DESDE NAMIBIA LA TIERRA DE NADIE – xlvii – 

 

Ayer por la noche, en la primera, vi una película por la tele de la que había oído hablar cosas estupendas. Es todo un acontecimiento que yo escriba esto porque no suelo ver la tele nunca, a no ser un rato algún partido de tenis o algún documental mientras como sola. Era la hispano-argentina ‘El hijo de la novia’.

  

Cierto todo lo que escuché decir: conmovedora y la risa (ante la ironía de la vida) está asegurada. Luces que iluminan el camino mal andado para que sea posible desandarlo. ¿Qué haría alguien como yo para quién la memoria lo es todo si algún día se me escapase?

¡Qué absurdo siquiera pensarlo, porque aunque uno lo olvide todo parece ser que el único equipaje que no pierde es el miedo a la muerte! Lo que si se me ocurrió fue acordarme de Contradicción… cuando la novia del hijo dice: ‘El amor existe. Mira tu padre. Lleva 44 años enamorado de tu madre. Yo quiero enamorarme así’.

¿Eso sucederá cuando el amor es ‘algo más’ que reacciones químicas? ¿Y dónde reside entonces ese ‘algo más’?

Me encantó quedarme una noche frente al televisor, como excepción está bien. Yo excepciono lo que para los otros es una costumbre. Sobraban los anuncios, por supuesto. A lo mejor fue hasta por eso por lo que dejé de sentarme allí. No soporto las imposiciones pero tampoco le permití a él hacer ‘zaping’ y cambiar una y otra vez de canal como hace siempre cuando está solo. Le dije que eso a mí me volvía la cabeza loca y le pedí que por favor no lo hiciera. Cosa extraña, no me contestó:

– Oye, pues vete a tu sitio y la ves en tu tele.

Lo encontré dócil, como si estuviera contento de que por un día hiciéramos algo juntos. Me di cuenta de que mi compañía se ha convertido en su excepción y de que la disfrutaba, a pesar de que mi gata se viniera conmigo y se arrebujara entre mi cuerpo y mi chaqueta de lana abandonándole.

– Está claro que la gata es tuya.

Para mí fue agradable porque me descalcé y él me dejó meter los pies bajo sus piernas. Detesto tener los pies fríos, eso y las manos pero siempre las tengo frías.

  

¿Lo más cálido? Es difícil de decir porque en general toda la película lo era pero quizá, un instante que ambicioné para mí con egoísmo, cuando Hector Alterio recuerda como la miraba, como miraban todos a Norma, como si fuera un ángel. Lo importante que puede llegar a ser una sonrisa para un hombre… Eso quisiera ser yo para ‘el hombre de mi vida’.

el hijo de la novia

2 Responses to “– El hijo de la novia y ser una Sonrisa para el hombre de tu vida –”


  1. […] – viii – – El hijo de la novia y ser una Sonrisa para el hombre de tu vida – […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s