SIMILITUDES ENTRE EL GIBRAN QUE AMÓ Y EL AMOR QUE ES ODIO…

febrero 29, 2004

– Similitudes –

….Cuando regresé, volví a encontrar la misma dulce criatura que conociera.

Entonces te pedí que te casaras conmigo. A partir de ese día, comenzaste a herirme. Y continuaste hiriéndome. Yo sufría pero, cada vez que nos encontrábamos (en aquella época, la gente se veía dos veces por semana), decías: <<Kahlil, creo que el pasado miércoles -o jueves o viernes, o el día que hubiese sido- te hice daño.>>. Y añadías: <<Perdón, fue sin querer.>>

Entonces te transformabas en la criatura más dulce del mundo y yo me decía: <<Ésta es la Mary que amo>>.  Sin embargo, incluso antes de que el encuentro acabara , pronunciabas otra frase despiadada.

Nada de cuando yo pudiese decir o hacer era capaz de impedirlo; la agresión llegaba y yo me sentía morir.

Volvía a mi casa y reflexionaba: <<Si acepto el sol, la luz, el arco iris, también debo aceptar el trueno, la tempestad y el rayo>>. Lo intentaba, pero me daba cuenta de que algunas cosas importantes estaban muriendo en mi interior.

(…)

Aquello casi me aniquiló, pero de nuevo volvimos a encontrarnos y tu encanto me devolvió la creencia de que el desagradable episodio con tu hermano sólo había sido una pesadilla. No obstante, algo cambió en mi corazón; mi alma no podía resistir  siempre tus constantes ofensas. Necesitaba protegerme y me dije que cualquier relación más  íntima contigo era imposible.

Claro que la estrategia no funcionó, ni siquiera cuando te conté lo que me ocurría. Sin embargo, a partir de aquel momento nunca más me hiciste daño.

Con todo esto sólo quiero transmitirte cómo viví los primeros años de nuestra relación. Las cosas más profundas no han cambiado: el sentimiento de identificación, el reconocimiento y la pasión del primer encuentro; todo eso permanece y seguirá igual para  siempre. Te amaré toda la eternidad, como ya te amaba antes de verte por primera vez; a esto lo llamo Destino.

Nada nos separará; ni tú  ni yo podemos cambiar esta relación. Quiero que recuerdes, hasta el fin de tus días, que eres la persona más importante de mi mundo. Aunque te casaras siete veces con siete hombres distintos, todo permanecería igual en mi corazón.

Hoy, también yo entiendo que nuestro matrimonio era imposible. Nos habría destruido a los dos…

Kahlil Gibran

.

.

‘Cuando el Amor es Odio’

Recuerda que un misógino  necesita controlar a las mujeres y lo hace de manera agresiva, valiéndose de la intimidación y de la crítica; rebajando a la mujer, socavando su confianza en si misma y manteniéndola en una situación  de inestabilidad con sus cambios impredecibles, del humor más encantador a la cólera desaforada. (pág.326).

Susan Forward

2 Responses to “SIMILITUDES ENTRE EL GIBRAN QUE AMÓ Y EL AMOR QUE ES ODIO…”

  1. candelaarias Says:

    – Similitudes –

    ….Cuando regresé, volví a encontrar la misma dulce criatura que conociera.

    Entonces te pedí que te casaras conmigo. A partir de ese día, comenzaste a herirme. Y continuaste hiriéndome. Yo sufría pero, cada vez que nos encontrábamos (en aquella época, la gente se veía dos veces por semana), decías: <>. Y añadías: <>

    Entonces te transformabas en la criatura más dulce del mundo y yo me decía: <>. Sin embargo, incluso antes de que el encuentro acabara , pronunciabas otra frase despiadada.

    Nada de cuando yo pudiese decir o hacer era capaz de impedirlo; la agresión llegaba y yo me sentía morir.

    Volvía a mi casa y reflexionaba: <>. Lo intentaba, pero me daba cuenta de que algunas cosas importantes estaban muriendo en mi interior.

    (…)

    Aquello casi me aniquiló, pero de nuevo volvimos a encontrarnos y tu encanto me devolvió la creencia de que el desagradable episodio con tu hermano sólo había sido una pesadilla. No obstante, algo cambió en mi corazón; mi alma no podía resistir siempre tus constantes ofensas. Necesitaba protegerme y me dije que cualquier relación más íntima contigo era imposible.

    Claro que la estrategia no funcionó, ni siquiera cuando te conté lo que me ocurría. Sin embargo, a partir de aquel momento nunca más me hiciste daño.

    Con todo esto sólo quiero transmitirte cómo viví los primeros años de nuestra relación. Las cosas más profundas no han cambiado: el sentimiento de identificación, el reconocimiento y la pasión del primer encuentro; todo eso permanece y seguirá igual para siempre. Te amaré toda la eternidad, como ya te amaba antes de verte por primera vez; a esto lo llamo Destino.

    Nada nos separará; ni tú ni yo podemos cambiar esta relación. Quiero que recuerdes, hasta el fin de tus días, que eres la persona más importante de mi mundo. Aunque te casaras siete veces con siete hombres distintos, todo permanecería igual en mi corazón.

    Hoy, también yo entiendo que nuestro matrimonio era imposible. Nos habría destruido a los dos…

  2. candelaarias Says:

    ‘Cuando el Amor es Odio’
    Recuerda que un misógino necesita controlar a las mujeres y lo hace de manera agresiva, valiéndose de la intimidación y de la crítica; rebajando a la mujer, socavando su confianza en si misma y manteniéndola en una situación de inestabilidad con sus cambios impredecibles, del humor más encantador a la cólera desaforada. (pág.326).
    Susan Forward

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