Bitácoras y espera…

marzo 16, 2004

Lo mismo que la jornada… hace una noche preciosa. He venido paseando y llegué hace unos minutos.

Estos días había estado pensando si llevar mis bitácoras a encuadernar a la misma imprenta. Dudaba. Seguramente él, un extraño, habría leído las anteriores (el periodo que va de julio a septiembre) y me daba como cierto reparo, porque no es lo mismo que unos desconocidos que para ti también lo son, e incluso más que eso, presencias anónimas… te escudriñen el alma… a qué pueda hacerlo alguien, por quién no sientes nada, y en cuyas manos depositas, a su cuidado, tu interior.

Al final, esta tarde me decidí a probar con una, ‘Namibia’ y ‘La Escala de los Mapas’. Habrá un salto de más de dos meses de silencio entre las fechas y después de la actividad me fui al parque dispuesta a ofrecerle a Serengueti que me acompañara. No la encontré, era pronto, pero quién sí estaba era Teresita, ‘la funcionaria’. La ignoré. No sé por qué razón hay gente que no soporta eso. Ella, por ejemplo. Pero no lo hice para herirla ni mucho menos. Sólo dejé incluso de saludarla por comodidad. Así es más sencillo, me despreocupo y olvido en lo posible que existe… ella y los molestos y pesados meses anteriores en los que me veía obligada por cortesía a aguantar su vano y continuo parloteo. Pero hoy quisiera que ella viera algo. Lo reconozco. Cómo llega Serengueti y nos alegramos de encontrarnos y sobre todo como Pésimo no me detesta. Pero ella está con unas amigas de su hermana y se marcha antes de que ellos aparezcan. De todas formas se retrasan. Mejor, me digo. En el fondo, cuanto menos sepa de ti… mucho mejor. Nunca te conoció realmente.

4 Responses to “Bitácoras y espera…”

  1. candelaarias Says:

    El cementerio de elefantes

    Hasta hace no demasiado yo creía que los elefantes eran una especie con conciencia de su muerte, como el hombre… pero descubrí que los cementerios de elefantes no fueron nunca más que un mito y que verdaderamente el hombre a veces tampoco reconoce cuando se ha muerto…
    ¿Pero que hacía tan perseguido el sueño de la senda del elefante? ¿El marfil o su memoria?. Depende de lo que tú busques…

    (había una imagen: cisnes reflejando a elefantes de Dali)

    Desde Oaxaca con ‘Amor’
    La Balada del café triste
    Desde Namibia, ‘la tierra de nadie’, en el idioma nama
    La Escala de los Mapas

  2. candelaarias Says:

    Sí, cuando llegues aquí descubrirás que lo he borrado casi todo… Oaxaka, Namibia, La balada del café triste, la escala de los mapas…
    y supongo que también terminaré por hacerlo con ‘La Manzana en la oscuridad’ y con estos restos… ¿Explicación? Te la doy en privado. Si te interesa ponte en contacto conmigo y yo te cuento.

    Un abrazo y gracias por acompañarme.
    Fin.

  3. candelaarias Says:

    17/03/2004 10:49 Expuesto por xan_aintza

    Para ti.

    Nosaltres volem
    només,
    amb esperança
    humil,
    la plenitud eterna
    de la rosa,
    una suprema eternitat
    de flor.
    Mentre les cases de la nit
    es tanquen, una a una,
    i la foscor s’endinsa
    cap a les deus
    de l’alba,
    els nostres ulls aprenen
    dels més sensibles dits
    de cec
    a mirar i saber,
    a comprendre
    amb lent amor.
    Així hem resseguit
    els rius i les muntanyes,
    la seca altiplanura i les ciutats,
    i dormim cada somni
    dels seus homes.
    Hem estat amb el vent
    en els camps, en els boscos,
    en la remor de les fulles i les fonts,
    i anem escrivint
    en aquesta pell estesa,
    en un cor amagat i immortal,
    a poc a poc el nom
    de Sepharad.

    -salvador espriu-

  4. candelaarias Says:

    Gracias , ya he entrado en tu nuevo grupo, me ha gustado lo que he podido ver en una rápida vuelta, he leído tu carta explicativa a Maryna. Aunque me pierdo un poco, creo entender tus motivos para borrar los escritos y trasladarte de espacio. Y quiero reiterarte las gracias por tu invitación de entrar yo también en él.
    No sé muy bien como planteas este grupo… si quieres que sea un espacio exclusivo tuyo o si pretendes que, como en el cenote, cada uno abra su cuaderno y escriba lo que le venga en gana.

    A veces me siento como un extraño entre gente que ya se conoce y entre la que existe un nivel de complicidad (o cotidianeidad, no lo sé muy bien) en el que permanezco como un recién llegado, ajeno.
    El cuaderno de Ladakh seguirá siendo un link en tu areté?? …o prefieres que sea una parte de la misma areté. ¿dónde escribo, corrijo, publico?.
    Te dejo ahora. Un abrazo.
    Mi nombre es Xavier, aunque sea xan.

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