EL SENTIMIENTO DE OSCURIDAD

julio 8, 2004

La Voz ( – primera parte -)

Aunque el título que más se ceñiría a la realidad sería: ‘la importancia de la voz’

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Él ha sido lo primero que he visto al rodear la esquina. Estaba sentado en la terraza leyendo el periódico y entonces ella que estaba de pie en una mesa vecina ha abierto mucho los ojos y se ha lanzado hacia mí. La he abrazado con unas ganas inmensas de verla: las que he ido acumulando en todos esos días de polvo y Camino y traslados de hotel varios y dificultades al gusto y sobre todo cansancio, el mayor de los cansancios. Y creo que sólo le dije mientras la estrechaba fuertemente contra mi pecho: ”’¡Hola cariño! No te imaginas cuánto te he echado de menos…”’. . Y ella ha dado un grito y se ha separado de mí inmediatamente mostrando en la cara una expresión de horror tal que me que me sumió en la oscuridad más absoluta, porque aquello fue la vivencia de la oscuridad más oscura que yo recuerde: la incapacidad para entender aquella evidencia de aquel vacío que se me quedó entre los brazos y aquel espanto. Ningún niño me había mirado jamás con los ojos del miedo, del pavor, y desde luego es una experiencia que no quiero que vuelva a repetirse por nada de este mundo en esta Vida.

Ahora estaba abrazada al cuello de su padre por la espalda. Lo utilizaba como un escudo que interponía entre ella y yo para protegerse de mí, y él admiraba las líneas de tensión detonadas en mi rostro (esculpidas quizá, porque me había quedado de piedra, obsidiana … los días al sol me habían ennegrecido la piel), y diríase que con cierta satisfacción. Sí, se veía que estaba disfrutando de aquello, de mi incapacidad transitoria para comprender nada, del cúmulo de preguntas que se empujaban unas a otras en su afán y pugna por encontrar la salida del tunel, las aclaraciones pertinentes.

”’No la conozco”’, dijo ella para acontinuación exhortarme a hablar: ”’¡Habla!”’. Sí, era indudable, él era ‘feliz’ con aquello; seguro que serían sus únicos segundos de gloria en todo el día, tal vez en muchos días… Y yo dije algo, no recuerdo bien el qué pero ha sido de las pocas veces que he tenido la oportunidad de mirarle desde arriba; siempre soy yo la que suele estar sentada y él quién me observa de pie…

ENTE

08/07/2004. tema: Firmado con un beso. #

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