NO VER LA SALIDA

agosto 7, 2004

Preguntas

Hace sólo unas horas Alma me preguntó: ¿Has escrito ya algo?.

– Sí, pero apenas nada: una sensación general de derrota.

(a lo mejor coronel o teniente coronel que esos mandan menos… Tiendo por ‘eco-sistema’ a ser exagerada; también a los desnudos integrales. Lo mío es el artificio natural. ¿Y cómo se come eso?. Con mucho ajo porque pica; al menos que yo presienta)

Ahora es de noche. La una de la mañana. He dejado de tomar el mio-relajante, aunque la contractura no ha cesado. No me siento tensa. Me siento deprimida y es extraño. Estoy hecha a mis tristezas e incluso a las más inexplicables pero no a este estado.

‘Tengo estos huesos hechos a las penas,
y a las cavilaciones estas sienes:
pena que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.
Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufragio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes
redondas, pobres, tristes y morenas.

Nadie me salvará de este naufragio
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.

Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo.

Miguel Hernández
(en su libro ‘El rayo que no cesa’)

Momentos antes de esa pregunta le explicaba a Alma: ‘No veo el camino. No encuentro la salida y me siento cansada’

– Tranquila -me replicaba ella. La encontrarás. Date tiempo y ya verás como todo mejora

– Pero esto distinto. Es como estar perdida en un bosque, entre una maraña de árboles y hartos y hay senderos que recorro y son los mismos y me araño pero no llego a ninguna parte…

Hacía siglos que no me sentía así, y por un instante se me ha venido a la cabeza el cuento de la bella durmiente… los espinos que crecen y crecen durante cien años pero por qué beso habría de esperar cuando soy consciente de que ya me he bañado en este pozo de desencantamiento que lo fagocita todo. Ese es el auténtico problema. Puede que esté perdiendo la fe como se pierde el aire, como si fuera la rueda de un turismo que ha ido a dar con el clavo de la carretera. Busco el claro que tal vez ha dejado de existir…

– Tranquila -me repite ella. Ya sabes que cuándo todo se desordena es que …

– Sí, lo sé, que no debemos temer al caos porque de éste siempre nace algo…‘Cuando mi mente está caótica, aguardo el nacimiento. Cuando la mente se vuelve caótica -o cuando mi mente lo está-, es porque resulta imposible ver la totalidad’.

Le cito o le recito a Tobey. He sonado, sin querer, con la resignación de una elegía. Es tarde, voy a lavarme los dientes y a intentar ese tratamiento nuevo que he comenzado hace un par de noches para la hiperpigmentación de la cara. Maldito sol

MIRADA

07/08/2004. tema: … de Amor y de Sombras…. #

2 Responses to “NO VER LA SALIDA”

  1. lasalamandra Says:

    Hay 1 comentario/s de este artículo.
    Marta:
    Tenía razón, había leído bien ayer algo por el estilo, pero… Ese sentimiento de derrota que sentiste ese día, no debería ser el sentimiento que reine todos tus días. Hay miles de cosas maravillosas, y estoy segura que lo sabes, tan sólo debes estar abierta a lo que se te ofrezca, y aceptar. Y, el caos… De vez en cuando es bueno el desorden interior, para poder poner el orden todo, una especie de limpieza, no?

    Besitos
    13/08/2004 23:55:09

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