MAL PRESAGIO

agosto 19, 2004

El cuervo ( – primera parte – )

Es lunes 26 de Julio y son las siete de la mañana cuando despierto. La noche anterior nos acostamos muy tarde. Fue el día después de la verbena en el pueblo y al cuerpo ya se le adocenan los días de trabajo y falta de descanso. Duermo en un catre como todos nosotros; sólo que yo también me he pasado el Camino de Santiago durmiendo en catres a cada cual peor, uno que otro, uno después de otro, y desde entonces no soy capaz a prescindir de los mio-relajantes. Lo digo porque eso amuerma. Me ha sobresaltado el despertador del teléfono móvil y me he lanzado como una posesa a desactivarlo para impedirle molestar a nadie; y lo he hecho como si fuera el reloj de un artefacto explosivo; son los compases polifónicos de
‘Rosas’ de La Oreja de Van Gohg y es prácticamente imposible que perturben el sueño de ninguno de mis compañeros de barracón pero aún así me izo en la cama y compruebo con atención al girarme que los rostros de todos duermen relajados. Uno no, uno de ‘ellos’ se ha despertado como yo pero no por mi causa y sabe dios cuántas veces se habrá tirado de cabeza esa noche de la cama. Mi sueño es profundo gracias al Myolastan y de la mayoría de las incidencias nocturnas ni siquiera me he enterado. Con mucho cuídado recojo mis bártulos (que esperan en estado de reposo) del cabecero de hierros de la cama (un montón, lo confieso, pero organizados en perfecto orden para que fuera cosa de levantarse e irme) y las dos toallas que cuelgan del armario de las taquillas: una roja y la otra de un intenso azul cobalto, la de secarme el cuerpo. Colores no plácidos como si hubiera intuido que mi estancia allí desembocaría en una tormenta… Las toallas han permanecido todo el tiempo así colgadas, a la vista de cualquiera que quisiera mirarlas.

Era el quinto amanecer que cruzaba por el largo pasillo y no lloraba. Llorar, lo que se dice llorar sólo lloré de frustración y sólo la primera mañana cuando me encontré con la faena de que ni en las duchas, ni en el baño había un maldito enchufe y yo estaba allí atrapada. Pero es que hay que tener en cuenta que de lo que a mí se me había hablado era de una estancia maravilosa para los chicos, de unas vacaciones inolvidables que tanto ‘Ella’ como ‘Él, el señor presidente, les habían organizado. ‘Mujer no te pienses que va a ser como en el Camino… Vais a estar siempre en el mismo hotel’. No, y no lo era, aquello era mucho peor que el peor de los días en el Camino… Me refiero ahora a la cuestión del alojamiento. Yo escuché con claridad la palabra ‘H-O-T-E-L’.

Guernika me había llamado el día anterior. Era el ecuador de la que recordaré como mi estancia en la parte del mundo ‘desacreditado’, en el inframundo, porque allí eso fue lo que aprendí, que es verdad que existe ese mundo de las peores pesadillas, un inframundo terrible y que por cualquier avatar de la vida uno puede verse impedido y sometido en él. Alcancé la esquina del patio interior del colegio y descendí por los escalones que iban a dar a las duchas, dos puertas próximas a las que se accedía por unas pequeñas rampas que habían colocado allí para mayor comodidad de las sillas de ruedas y ya no había temor alguno de encontrarse con ninguna mujer de raza negra que saltase despavorida al atravesar tú por aquella puerta. Los grupos folclóricos habían abandonado el colegio el viernes anterior; aunque luego, otro día, hubo una noche que se oyeron muchos ruidos de camas siendo arrastradas cerca de las dos de la mañana y fue por culpa de unos eslovacos que habían tenido que pernoctar allí. Fue sólo aquella noche y nadie les preguntó el porqué del estruendo que habían montando con los catres. Yo ni siquiera pensé que el ruido procediera de extraños hasta que los vi deambular perdidos por los pasillos en busca del comedor: ‘¿Breakfast?’ ‘Sí, sí, por ahí’ -les contestaba yo señalando las escaleras; es que no hablo inglés. Creí que el ruido nos pertenecía. Quiero decir que sabía que no era nuestro, de los nuestros, de nuestro grupo pero pensé que los monitores gallegos habían organizado una juerga padre en su ala. Porque una, quieras que no, desconfía de las drogas… o al menos no les supone ninguna sensatez.

Esos únicos minutos de soledad que pasaba en las duchas eran los únicos minutos del día en soledad y por eso me aferraba a ellos con lujuria; es más, tengo la sensación de que hubiera sido capaz incluso de matar por ellos (es una metáfora, por supuesto) … pero allí hasta ese tiempo robado a tu descanso querían controlarte. ¿Qué necesidad tienes de levantarte tan temprano? ¡Estás loca! Eso, eso, no seas capaz de entender algo, el mínimo necesario, e interpretalo según la pobreza de tus esquemas mentales; y hay mentes paupérrimas, es un hecho probado. Tampoco era que yo les fuese diseccionando mis minutos pero para eso le tenía a él, a ‘Édipo’, le llamaré así, tengo mis motivos.

Esa mañana cuando salí de las duchas escuché un aleteo sobrevolando mi cabeza. Era un cuervo negro. Había entrado por la puerta y no pude evitarlo pero se me encogió el alma. Los cuervos negros son un mal presagio. Para mí lo son desde aquella vez…

El bichejo de mal aguero me ofreció un espectáculo de vuelos majestuosos por el interior del patio del colegio y luego fue a posarse sobre la barra transversal que unía un lado del edificio con el otro. ‘Vete’, le exhorté yo en silencio desde mis pensamientos. ‘Vete, por favor. Te lo suplico’. Pero no quiso moverse y yo no dejaba de sentirle mayéstatico y omnipotente. ‘Sucederá algo’. Detesto descubrirme anclada a mis supersticiones pero era una convicción: esa mañana sucedería algo y sólo esperaba que no fuera nada demasiado trágico.

el cuervo

19/08/2004. tema: Inspiración… expiración. #

One Response to “MAL PRESAGIO”

  1. lasalamandra Says:

    Susana:
    Vaya! veo que te has decidido a empezar a hablar.
    Me alegro de verdad.
    Un beso.
    19/08/2004 15:29:33 email: Campanilla698 (arroba) hotmail.com

    sabbat:

    19/08/2004 16:48:14

    Corazón…:
    Holas ;)

    Bueno, bueno vengo a saludarte y de paso dejame explicarte un poquito lo de Cd. Juárez que cuando pueda te contare a grandes razgos y detalles sip?

    Bueno mira tiene como unos diez años que en esa ciudad misteriosamente asesinan a mujeres y muchas veces las dejan abandonadas en el Desierto, o en lugares estrategicos, y es la hora en que nadie sabe nada… Son estudiantes, amas de casa, obreras, en fin no distinguen y acaban parejo, no te exagero… pero segun las cifras son muchas mujeres unas 400 mujeres…ufsss no sabes es una historia triste y lo peor q son puras mujeres… Hummm apenas ha salido un documental en una televisora mexicana y dejo entrever que es la misma policia y el gobierno…pero yo opino lo mismo!!!
    Dejame q te investigo bien el tema y te cuento a detalle sip… UNA HISTORIA MUY MISTERIOSA Y TRISTE…
    Saludos y gracias por pasarte por mi espacio.

    ;o)

    P.d. Soy mala pa contar historias verdad q sip? :))

    ;o)
    20/08/2004 19:32:19

    Marta:
    Te debo un e-mail, y un comentario a tu cuervo. No tengo tiempo para nada, como siempre, pero te hago un hueco mañana, y repaso todo lo que me he dejado atrás.

    Por cierto, la imagen me encanta.

    Miles de besos para tí!
    20/08/2004 23:54:12

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