POESÍA Y VIÑA Y LA VEJEZ

septiembre 21, 2004

‘La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse’. Oscar Wilde

jugar con fuego

Poesía dice: y me gustó que pusieras la otra conversación. yo también la guardé porque me dio una corazonada pero no te puse nada como comentario

Viña dice: ¿Qué pensaste?

Poesía dice: pensé que tenía que guardarla, que era muy importante y yo creo que fue porque te sentí como nunca

Viña dice: ¡Ay querida!

Poesía dice: dudosa y con ganas de que te entendieran y como tú eres tan… decidida y cabezota (perdona por lo de cabezota pero yo también lo soy) pues me encantó verte así conmigo. Me sentí tu amiga más que nunca

(*se refiere a desvalida… a que sintió mi parte desvalida)

Viña dice: Es porque los años van pasando y nos pesan y eso es bueno para la amistad y me conoces y te atreves a decirme cosas y me aprecias y yo sé que me aprecias y que yo te aprecio a ti

Poesía dice:
y te aprecio mucho, muchisimo. Cuando le hablé a ‘F’ de ti le dije que no me iba a morir sin conocerte. Y sé que algún día nos conoceremos y no dejaremos de hablar y hablar pero ahora quiero que me cuentes. ¿cómo fue?

Viña dice: Pues primero estuve tomando ese vino con el amigo de la plantación de María… luego me llevó a casa y le dije que tenía que ponerme guapísima porque tenía una cita. Él me había enviado un mensaje a la una menos diez que decía que se moría de ganas de que llegaran las cinco de la tarde. Todavía estaba dentro de la consulta de la doctora ‘N’ y sonó el tango. Aquella música que me avisaba de que era Guernika quién estaba al otro lado de la línea y que olvidé que luego relegué a los mensajes escritos cuando tuve la certeza de que hasta un aviso de ‘Amena Informa’ sería más apasionante que una llamada suya… Según se acercaba el momento me iba sintiendo más nerviosa

Poesía dice: ¿Y dudaste en algún momento?

Viña dice: No, su mensaje me había calmado (también hubo una reacción de contento)… sabía que él asistiría a la cita. No, no dudé pero ….

Poesía dice: ¿pero…?

Viña dice: Las otras veces que nos habíamos visto a lo largo de estos 18 años demostraban que no teníamos nada de que hablar

Poesía dice: ¿Tenías miedo a que no os quedaran palabras?

Viña dice: Sí, a que no existieran las palabras

Poesía dice: Es que a ti se te enamora con el oído porque es la única manera de que tu corazón lo sienta

Viña dice: No, no creas… se me enamora con la mirada

Poesía dice: y lo expresas exactamente igual, con las palabras… Sí, pero la mirada es la que pone el papel

Viña dice: Tampoco yo hablo demasiado… la boca a menudo calla y las palabras las escribo pero tal vez no hablo. ¿Ves?, hasta tú te has hecho una impresión equivocada de mí

Poesía dice: sí, aunque he podido decírtelo subjetivamente… a mí me sucede así, como tú, tampoco hablo mucho. Me cuesta decir lo que escribo y no entiendo porqué pero bueno, sígueme contando por favor!!

Viña dice: Yo digo que es por el miedo. Cuando escribo apenas lo siento… puedo mentir pero elijo no mentir. Quizás te ocurra lo mismo… a la hora de hablar, de desnudarte sientes miedo

Poesía dice: mucho, por eso prefiero el silencio…

Viña dice: Y yo. Me siento a gusto en él

Poesía dice: sigue…

Viña dice: Llegué a la estación a menos cuarto más o menos, con quince minutos por delante. Me senté, pero luego me levanté y así hasta que se acercaban las cinco y pensé… si cruzo el paso y le espero en aquella otra acera… quizás le será más fácil recogerme, y eso hice, cruzar y cuando lo hacía una voz conocida me dijo por detrás: ‘Señorita, ¿la acerco a algún sitio?. Me giré de inmediato con el corazón ‘en un vilo’. Pero lo que más me alegró fue que él resolviese de esa manera el primer encuentro

Poesía dice: Sí, una manera encantadora de encontrarse. ¿Y él cómo iba vestido, cómo le encontraste?… y ya no te pregunto a ti porque seguro que preciosa

Viña dice: Le sonreí , acerqué mi cabeza a la ventanilla y sólo le miré a los ojos y luego a los labios y cuando él iba a darme dos besos en las mejillas le besé con los labios en los labios

Poesía dice: anda!!

Viña dice: ¿anda qué?

Poesía dice: No sé, es lo primero que me ha salido como expresión; es que me parece muy pasional

Viña dice: Fue un beso dulce… ligeramente húmedo

Poesía dice: el beso exacto

Viña dice: Le sorprendió

Poesía dice: y no lo olvidará

Viña dice: ¡Oh sí, sí que lo olvidará!. Lo olvidará todo porque ya ha elegido lo que quiere recordar

Poesía dice: ¿ya lo ha elegido?, ¿cómo es eso?, explícamelo

Viña dice: Sí, me temo que sí. Dame tiempo… Es entonces cuando veo como va vestido. Lleva un polo morado y el coche es azul mar profundo, uno grande, con clase. Ha mejorado mucho de posición social. Quizás haya trabajado duro, quizás sea el arribista que decían que era. Su cuerpo es compacto, más que antes y ha envejecido sobre su rostro. La vida no le ha inventado uno nuevo

Poesía dice: pero hay arrugas que a mí me resultan preciosas en un rostro, le aportan vida

Viña dice: Me encantan sus arrugas. Sigue siendo el mismo

Poesía dice: sigue, le diste un beso en los labios y él… ¿qué hizo?

Viña dice: Corresponder

Poesía dice:
dime, subiste a su coche azul mar y… ¿qué os dijisteis?, ¿o os quedásteis en silencio?

Viña dice: Me dijo que había personas por las que no pasaba el tiempo, que estaba guapísima, que había estado mirándome unos instantes desde atras mientras cruzaba, y sobre todo que había cambiado, que se me sentía una fuerza y una seguridad en mi misma increíble

Poesía dice: ¿Y tú sentías en ti esa fuerza de la que te hablaba?. Cuando hablé contigo aquel día ya te dije que notaba en ti una fuerza superior a ti, una fuerza nueva

Viña dice: Sí, la siento siempre desde hace tiempo… a veces me inunda. También me preguntó qué buscaba. Dijo que miraba como si buscara algo en todas partes. Le dije : ‘yo no busco nada’. Y él me contestó: puede que lo busques todo el tiempo y por eso no te das cuenta. Esos ojos son de alguien que está buscando constantemente… Yo notaba que le ponía nervioso mientras conducía. Íbamos cerca, a unos tres o cuatro kilómetros y hablábamos… yo le decía que una de las cosas que más me había fastidiado de aquella, era que cada vez que le veía parecía que lo único que hacía era hacer el gilipollas y que eso me rompía por dentro, que yo me sentía tan llena y era tan incapaz de expresarlo… Él me dijo que no era cierto, que era una percepción erronea, la mía, pero se le veía un poco descolocado. Y aparcamos y yo le dije: ¿Puedo besarte ahora?. En el aparcamiento de la playa, dónde podía vernos cualquiera. Y él me dijo que por supuesto y yo me eché en sus brazos y comencé a besarle y él a corresponderme con pasión. Ni un minuto y ya estaba empapada. Y así me había asegurado de lo que existía entre nosotros … el sexo

Poesía dice: ¡dios mio, que excitante!

Viña dice: Nos separamos ligeramente y él me preguntó: ‘¿Qué?, ¿crees que hay química?. Eso me tenía preocupada y ¡uf! Más que química. Así que salimos del coche y la brisa era fría. Nos acercamos a la barandilla. Por primera vez en todos estos años yo le miraba sin quitarle los ojos de encima y él parecía inseguro. ‘Los años pasan, y uno se hace viejo’, eso dijo. Pero en absoluto. Es un hombre muy atractivo. Me encanta su cuerpo y sus facciones. Echamos a andar y yo voy de un lado a otro suyo, asomo por un hombro y luego le rodeo y le hablo desde el otro, quizá como hace Laura conmigo, con ese movimiento un tanto dislocado y tan suyo que a mí me sorprende: yo soy la tierra y ella el arrollo y sus meandros, como yo ahora cuando ando al lado de Enol  y me río y le cuento haciendo de todo lazos y lo enredo todo, una historia con otra y otra y hablo de ‘en las nubes’ y sé que él está interesado en conocerla y no me importa. No siento celos. Extraño pero no los siento y pienso que ‘en las nubes’ debería conocerle…

Poesía dice: pero… ¿de qué manera quiere conocerla?, o mejor… ¿Qué es lo que ha visto en ella para querer conocerla?

Viña dice: Mi historia. La que yo le he contado. Lo del trío en el que estuvimos juntas. Cómo comenzó… cuando yo tuve aquella conversación con aquel vecino suyo tan joven, y él me dijo: ‘contigo sí pero sólo contigo’

Poesía dice: ¿Tú crees que él pensaría en un trío con las dos?

Viña dice: Claro, pero lo que me recordó fue algo. Dice: ‘eso me suena’, y yo ya no me acordaba pero mi ”amiga” Mar quiso irse con él hace catorce años, y él me dijo : ‘yo me voy contigo pero con más nadie… sólo contigo’. Entonces me pregunta: ¿qué pasa, que a ti siempre te sucede lo mismo?. Y yo me río, cada vez me río más y él me riñe porque dice que mientras hablo ya le voy poniendo los parches a todo lo que él dice y viene aquel viejecillo,¡pobre! daba lástima verlo… gabardina, bastón, desdentado… con cuatro pelillos batiendose al aire porque no era una buena tarde y nos dice…

Poesía dice: Eres la primera persona que escucho hablar sobre un viejo… A mí me da lástima mirarles y mis amigos me dicen que soy imbécil por pensar en eso… ¿qué os dijo?

Viña dice: Es imposible que sea la primera persona que te habla de eso

Poesía dice: de que se fija en uno, que le causa esa pena. sí, lo eres

Viña dice: Pero es que no me causó pena (me provocó ternura)… los viejos forman parte integral de mi mundo. Me gustan

Poesía dice: yo ando buscando la vida en los ojos viejos y sólo encuentro una melancolía extraña.

SEBASTIAO SALGADO

Viña dice: Yo me llevo muy bien con ellos

Poesía dice: Si a mí también me encanta hablar con ellos

Viña dice: Pues te hubiera gustado este

Poesía dice: pero nadie comparte esto conmigo

Viña dice: Creo que estaba completamente loco. Era entrañable

Poesía dice: Dime, ¿qué os dijo

Viña dice: Pues nos dijo: ‘Buenas tardes, aquí siempre paseamos los mismos, los de siempre’. Ja, ja,ja. ¡Fíjate! Nosotros que llevábamos tantos años sin vernos y él que lo dijo como si fuera algo que hacíamos todos los días…Y Enol le contestó muy serio: ‘Sí, señor aquí siempre los mismos’. Y me apeteció abrazarlo en ese mismo momento

Poesía dice: ¿No te das cuenta de que tú eres la misma para él?

Viña dice: Comprendía…

Viña dice: Ahora soy yo quién no te entiende a ti

Poesía dice: Aquel comentario tan loco fue una señal. “Aquí siempre caminamos los mismos” y vosotros llevábais tiempo sin veros, ¿no? Mucho tiempo. Aquel hombre no os habría visto nunca y era un hombre viejo. Y la vejez como simil del paso del tiempo… el tiempo os dijo que érais los mismos todavia, yo lo interpreto así

Viña dice: Mira, yo aún no sé cómo interpretarlo pero puedo decirte que me pareció de lo más curioso. Yo hago ese paseo muchas veces en invierno; una vez pienso que le vi. Creo que hablé de ello en mi bitácora, granizaba y era marzo. sí, creo que era él. Fue algo extraño, una de esas casualidades y yo reí con ganas y tomé su brazo con cariño y entonces él sugirió que regresaramos al coche y nos sentásemos allí y yo era lo único que quería porque en el coche podría seguir besándolo, ¿y sabes?  No llevaba las bragas puestas. Fui sin ellas ayer

Poesía dice: Bien pensado. Estabas ansiosa de tenerle, ahorrar tiempo y obstáculos, ¿fuisteis al coche?

Viña dice: No, no era por eso… es que yo cuando voy con Gernika nunca las llevo y suele recogerme en esa estación y fuimos donde solemos ir Guernika y yo y en seguida pasamos al asiento de atrás. Era lo mismo. Tenía que ser lo mismo. No sé cómo explicártelo pero me encanta ese hombre. No tardó demasiado en doblarse y meterme la cabeza entre las piernas. Me chupó y me lamió sin contemplaciones. ¿Ves? y ya no era lo mismo, eso lo mudaba todo… yo soy la misma pero él no, el no es cómo Guernika, y sé de sobra lo que intento decir pero mejor te lo explico en otro momento. Sigo, ¿vale?… y a mí me apetecía mucho comerme su polla así que le desabroché los botones del pantalón vaquero y me puse a ello y yo eso creo que lo hago muy bien porque lo disfruto y él me dijo: ‘Me encanta como me comes la polla pero si sigues así me correré en cinco minutos. Llevo cinco días sin follar’. Y yo le dije pues adelante. ‘No me importa, así tendrás que regresar para follarme’

Poesía dice: ¿Y qué hizo?

Viña dice: pues disfrutar y gemir con ganas y luego cabalgar sobre mi boca pero desde su posición… hasta correrse dentro de mi garganta y yo nunca había probado un semen tan ácido. Me gustaba mucho su sabor, más que ningún otro que yo haya probado.

Poesía dice: Yo es que aún no he probado semen alguno

Viña dice: ¿Y eso?

Poesía dice: ni sé a qué sabe… Pues no sé, con los que he follado después de ‘J’, ha sido porque directamente, sólo quería que me penetraran o chuparles en todo caso, y a ‘J’ siempre quise probárselo pero él no me dejaba

Viña dice: ¿Y por qué no?

Poesía dice: Decía que me ensuciaría y que no lo iba a permitir, que eso era asqueroso para mí

Viña dice: ¡Vaya, vaya!… así que otro reprimido

Poesía dice:… y que era como tratarme como no me merecía… no sé, pero a mí nunca me convenció. Porque yo quería probarlo y él no me dejaba conocer cual era su sabor

Viña dice: Si el hombre te gusta de verdad su sabor te encantará

Poesía dice: Sí, supongo que está reprimido

Viña dice: Yo es algo que soy incapaz de tragarme si el hombre no me gusta. Por ejemplo, Coga. Sí, se la chupaba. Yo siempre he sido muy abierta pero me producía ganas de vomitar y tenía que escupirlo. Sé que me lo tragué alguna vez por no hacerle el feo pero cada vez lo soportaba menos y lo escupía. Pero con Guernika el sexo oral es una maravilla y con Enol, con ese sabor aún más. A ver, para que te hagas una idea: ¿has probado el yogur griego?. No se parece a ningún otro y hay un regusto en él indescriptible, una especie de acidez que permanece y se asienta en el paladar superior de la boca y en lo más profundo de la garganta hasta mucho después, claro y después de probarlo a mí ya es el único que me gusta

—— (Poesía sonríe)———-

Viña dice: Y el olor … era el de todo el cuerpo… el que he guardado en mi memoria estos 18 años… un olor conocido, reconocido y su polla olía a jabón, un jabón con un alto contenido en sosa que me recordaba al chimbo que usaba mi abuela en el lavadero cuando me llevaba con ella a lavar la ropa y yo veía aquel derroche de fuerza asomar en sus manos restregando las telas de las sábanas sobre la piedra. Era indudable que ella era más fuerte que nadie… y pensé que él no venía de su casa, de la de su mujer, el jabón de su casa no olería a jabón tradicional seguro, a jabones de toda la vida, pensé que venía de la casa de su madre, de comer allí porque el jabón de la casa de su mujer olería lo mismo que los jabones de las casas dónde existen esas sillas en las que en el respaldo se colocan los querubines… Y mientras lo lamía y olía el jabón, el jabón de una polla que ha sido lavada muy recientemente pensaba que eso era justo por lo que él esperaba y yo entonces descubro que lo que más necesito es borrar ese olor del interior de mis fosas nasales porque se me prende al cerebro por la pituitaria y me obliga a pensar y por eso quiero borrarlo con mi boca, impregnarlo de saliva y frotarlo bien con la suavidad de mi lengua hasta que desaparezca todo él por completo y yo sólo pueda oler su olor mezclado con mi olor, y por eso me esmero porque no quiero pensar. Y luego, cuando por fin desaparece a mí me ocurre algo, me entra mucha ternura y continúo besándole la polla y lamiéndole los huevos y todo el tiempo siento sus manos en mi cabeza acariciándome y a veces yo la levanto para mirarle un instante y encuentro su mirada de ojos entrecerrados posada sobre mí, como una gaviota, también como una caricia, lo hago cuando él me apartaba el pelo de la cara para ver como se mueve mi boca y yo sé que no sólo es mi boca lo que quiere sentir pero no conozco lo que busca aún… y gimió y gritó pero no sé qué y tal vez más tarde le escuché decirme que era un cielo mientras yo seguía allí, con mi boca como ala de ave que guarece a polluelo.

Poesía dice: Te lo llamó porque le reflejaste la ternura

Viña dice: No lo sé. Él es duro, mucho. No se casa con nadie. Pero me abrazó y nos besamos y saboreó el sabor de su semen en mi boca, que no sé si le supo lo mismo que a lo que le sabe en otras bocas porque no se lo pregunté. Estaba sudando a mares y abrimos una ventanilla y volvió a abrazarme e incluso hizo un conato de entralazar dedos pero… Hasta que yo dejé de sentirme cómoda y me aparté de él y agradecí el que dijera que tenía prisa. Y a las seis y cuarto había llegado a mi casa y él fue a despedirse con un beso y yo le dije que no porque estábamos delante de la casa de mis padres y le hablé de mis amores, de mi amante y le dije adiós

Poesía dice: espera espera espera

Viña dice: y no le pregunté nada

Poesía dice: Pero… cuando dejaste de sentirte cómoda. ¿En qué pensabas?. ¿Querías irte, estar sola?

Viña dice: pues cuando el cuerpo quiso colocarse de otra manera y … no encontré la postura y además no quería que él se sintiera obligado a quedarse. Nos miramos a los ojos… bueno yo le miré, tenía los ojos verdes. Él pensaba que marrones pero eran averdosados por un lado y por otro avellana y yo quería entrar allí dentro, colarme por sus sienes y él me dijo que eso era lo que parecía que quería hacer, que buscaba todo el tiempo, incluso en su interior. No sé si volverá a llamarme

Poesía dice: …la manera de estar dentro de él. ¿y por qué no te iba a llamar?

Viña dice: Pues porque al final me llamó aventurilla. Eso me dijo por la ventanilla cuando yo ya me iba: ‘Adiós aventurilla’. Tampoco sé si fue algo cariñoso

Poesía dice: Lo diminutivo, siempre lo es y yo creo que le dio un toque de picardía. Sé realista, es una aventura y tendréis más

Viña dice: Recuerda que habíamos hablado de Shangri-la y luego yo en la realidad me dedico a ir a una cita sin bragas y a revolcarme con un tío en el asiento de atrás de un coche, en un descampado cualquiera. Puede que él me haya visto así

Poesía dice: y él se lavo la polla con jabón antes de ir

Viña dice: y sin embargo para mí fue una de las mejores experiencias de mi vida

Poesía dice: No, nena, que sé que es muy fácil machacarse. Como tú lo vivíste es como es porque lo que te envolvía es la misma magia que le envolvió a él

Viña dice: Pues entonces fue muy placentero y genial

Poesía dice: y porque fuíste tierna y porque te dijo que eras un cielo

Viña dice: No sé cómo son sus orgasmos pero me gustó estar en éste, que estallara dentro de mi boca y sé una cosa, que yo a los 18 años ya sabía lo que verdaderamente me gustaba en la vida y eso era él. Le dije que era una lástima no haber hecho eso mismo hace 18 años

Poesía dice: Creo que has lamido heridas del pasado y creo, también, que te las estas curando definitivamente

Viña dice: pero es que él me gusta mucho. Le deseo horrores. Creo que podría ser él quien me empujara a donde quiero ir. Cuando me agarró de la cabeza de aquella manera… ¡uf!, y tiró de mí hacia atrás

Poesía dice: No sé si es una lástima que no lo hiciérais cuando tú tenías 18 pero puedo decirte que si eso hubiera pasado, lo de ayer quizá no hubiera existido. ¿Y hacia dónde quieres ir?

Viña dice: Me pone cachondísima… ¡Joder! pues a entregarme completamente. ¿A dónde si no?. Un imposible… para muchos

Poesía dice: ¡Ay… los imposibles!

Viña dice: Dime, ¿tú cuando estabas con ‘J’ a dónde llegaste con la entrega?

Poesía dice: Sólo puedo decirte que no me importaba en absoluto lo que él quisiera hacer conmigo, un día me dijo que si me dejaría hacer la penetración anal y le dije que sí sin pensarlo, le dije que sí sabiendo que era la cosa que más me horrorizaba
del mundo

Viña dice: pero, ¿y el estado de abandono?

Poesía dice: y él me miró con ternura, me dio un beso y no lo hizo nunca porque supo que se lo daría todo siempre… En el estado de abandono me quise morir simplemente

Viña dice: No… ¿ves?. Creo que no conoces el estado de abandono

Poesía dice: yo no hacía más que pensarle, recordarle

Viña dice: Eso es a lo que yo quiero llegar, saborear cada momento… Querida… el estado de abandono … es algo distinto

Poesía dice: ¿a qué te refieres tú?

Viña dice: Es perder la noción del tiempo y del pensamiento, y del espacio y atravesar el vacío…

Poesía dice: ahhhhhhhhh, pues el estado de abandono comenzaba desde el primer beso, desde el instante en que me penetraba

Viña dice: Sólo eres una boca que lame, que chupa, que succiona, una nariz que huele, unos dedos que tocan, una piel que siente…

Poesía dice: yo no me sentía apenas un cuerpo, sólo sentía las sensaciones y también pensaba que lo que estábamos sintiendo, sobreviviría en algún lugar; yo pensaba en aquel entonces que teníamos que conocernos y me gustaba imaginar que en otra vida, volveríamos a estar juntos

Viña dice: Me temo que nos sobran todos los mitos… ¿sabes?, probablemente no tenga nada que hablar con él pero quiero que me desee y que regrese, que regrese para follarme y después para darme un poco de cariño… No querría nada más de él

Poesía dice: estoy pensando… si él regresa y te da eso que pides y vuelve a regresar… ¿No es un riesgo para que sientas algo más que sexo?

Viña dice: Yo no le tengo ningún miedo a nada. ¿olvidas que le quise?. Yo recordé hoy que le quise. Lo recordaba mientras me comía su polla

Poesía dice: por eso mismo te lo pregunto. ¿Hasta qué punto permanecerás en ese margen?

Viña dice: Yo no señalo márgenes… no pienso establecerlos… eso es asunto suyo. Me encantaría enamorarme de él pero ya te digo que es sólo sexo. Lo mismo que era hace 18 años y yo no quise creer. En el fondo son 18 años los que ha tardado en seducirme, a él le gusta jugar a eso

Poesía dice: Puede ser… pero yo creo que no dejó de seducirte nunca

Viña dice: Me dijo que lo que más morbo le daba era el juego de seducción. Se ha acostado con todas las amigas de su madre

Poesía dice: sí, ‘J’ me decía lo mismo

Viña dice: y con todas las de su esposa

Poesía dice: vaya!

Viña dice: Le ‘pone’ la cercanía y luego llega al sexo y es cuando creo que termina

Poesía dice: ¿Y por qué termina?. ¿Ahí se acaba el juego?

Viña dice: Pues porque lo que le divierte es la conquista, como a todos los depredadores

Poesía dice: ¿Y no piensa en el perdedor? Estoy segura que las habrá habido, a unos no nos importa que se nos conquiste pero a otras les importa que las venzan

Viña dice: No tengo ni la más remota idea… yo sólo sé que me llamó aventurilla al despedirse y que no dijo princesa, por ejemplo

Poesía dice: pues ahora cambio de idea sobre lo que te dije antes

Viña dice: Ya me imaginaba :)

Poesía dice: Fue como una burla

Viña dice: Tal vez sí

Poesía dice: Él dejó claro su posición o la tuya, mejor dicho. Y lo siento por decírtelo… quizá me confunda pero es la sensación que me ha dado cuando me lo has descrito mejor

Viña dice: Es igual ‘M’… no me habría querido perder esta tarde por nada de este mundo y no hubiera hecho nada distinto

Poesía dice: Entonces que nada ni nadie te quite este recuerdo y hablando de recuerdos… ¿Por qué me dijiste antes que él ya los había seleccionado?

Viña dice:
Fue una sensación… el desapego. Quien se rige por el desapego se desprende de todos los recuerdos tiernos. Esos son equipaje de más. Sólo un lastre.

Poesía dice: Tienes razón

Viña dice: No estoy triste, de verdad

Poesía dice: Me respondes a lo que estaba tan sólo pensando

Viña dice: No me lo hubiera perdido por nada de este mundo, te repito. ¿Y ahora qué crees tú que sucederá conmigo?, porque yo fui yo misma. ¿Me olvidará tan fácil como cree?

Poesía dice: No te olvidará por eso mismo, por ser tú misma, sus otras conquistas se dejarían modelar por él y tú has tenido una iniciativa, supongo que eso desconcierta para el que siempre ha sabido manejar el juego y dirigirlo, ¿no?

Viña dice: Pues ya te digo, no tengo ni la más remota idea pero yo sí, puedes jurar que yo soy sexualmente agresiva, no sé las demás.

Poesía dice: jajajajajaja

Viña dice: Me dijo algo curioso. Me preguntó que por qué estaba tan delgada y yo no estoy delgada

Poesía dice: ¿No lo estás?

Viña dice: Pues no. ¡Hombre, gorda tampoco! pero delgada no

Poesía dice: Pues chica, yo te veo muy bien en las fotos… vamos, que normal

Viña dice: Sí, pero él insistía en que estaba demasiado delgada y no entendí por qué

Poesía dice: Y a lo mejor piensas que puede ser que te vea de otra manera… rozando una idealización quizá, ¿no?

Viña dice: Él parecía encantado al principio…

Poesía dice: Que su atracción hacia ti sea tan fuerte que le haya convencido. Eso es importante. Creo que le has hechizado… la atracción es así

Viña dice: ¡Ay niña!,ja,ja,ja… ya podía existir dios y oírte cariño.

Poesía dice: uno destaca un rasgo de la otra persona, lo destaca mucho como si fuese un caramelo en la boca

Viña dice: No. me temo que es más que él sabe que a todas nos gusta que nos pregunten eso de ¿oye, y tú por qué estás tan delgada?. Es que en esta puta sociedad las mujeres de hoy parece que no pensamos en otra cosa… ¡Jodería con ese tío por los siglos y los siglos!

Poesía dice: jajajajajaaja

Viña dice: No todos los días pero si de vez en cuando. ¡Amén!

Poesía dice: ¿Pero todavía no habéis follado, no?

Viña dice: Pues no

Poesía dice: ¿Y cómo te lo imaginas?

Viña dice: Él me dijo que tenía que regresar para eso

Poesía dice: Regresará. Seguro

Viña dice: Pues me lo imagino poco a poco

Poesía dice: Vamos, que estoy convencida

Viña dice: Hasta que yo me vaya abriendo, hasta que confíe y luego me imagino desbocándome por fín

Poesía dice: Tiene pinta de ser pasional, muy pasional. Hazme caso, que ese vuelve

Viña dice: Bueno con los meses saldremos de dudas

Poesía dice: Joder, es que va a volver

Viña dice: … quién sabe

Poesía dice: sí sí sí

Viña dice: Pero bonita eso es lo que tú quieres que eres mi amiga…

Poesía dice: bueno, pero no lo siento porque te quiera mucho y desee tu felicidad, es la historia… la he imaginado desde fuera, lo he imaginado todo y dentro de mí hay algo que me dice que vuelve y vuelve para demostrarte quién es él

Viña dice: La verdad es que lo del viejecito no se me va de la cabeza

Poesía dice: Me ha gustado mucho esa parte, es conmovedora

Viña dice: Oye que él es una persona que no tiene que demostrarle nada a nadie. Es libre. Los individuos libres sólo vienen y van porque quieren

Poesía dice: sí, sí, muy libre… pero volverá

Viña dice: … nada los ata, ni se puede pretender…

Poesía dice: Mira, él te dijo que dejarás de chuparle así porque se iba a correr, y tú le dijiste que así tenía otra razón para follarte, no?. Hazme caso, volverá, cariño, pero no ves que no fuiste egoísta?

Viña dice: Pero es que lo que yo quería era chuparle ‘M’. Es que me gusta mucho eso

Poesía dice: una mujer desea más que la follen antes que chupársela

Viña dice: Soy rara

Poesía dice: bueno, será que eres rara pero yo creo que él es de los que tienen que follar

Viña dice: Sí, sí… hasta en la boca tenía que follar

Poesía dice: ¿ves?

Viña dice: que eso no me había pasado con Guernika

Poesía dice: yo creo que él lo desea. Desea follarte

Viña dice: Es que me folló la boca y eso es la primera vez

Poesía dice: La primera vez que te lo hacen?

Viña dice: Sí, así sí

Poesía dice: ¡aaaaay !, a mí me pasó una vez con ‘J’ y ya no lo hizo más porque me agobié muchísimo

Viña dice: Yo no. Él estaba abajo

Poesía dice: ahhhhhhh, en mi caso, yo abajo

Viña dice: Follaba eso era todo

Poesía dice: … por eso me ahogué

Viña dice: Follaba con mi boca. No te digo que se empapó de sudor

Poesía dice: ¿y no has sabido nada más de él?

Viña dice: No, pero recibí un mensaje del típo de la plantación de María. ¿Te lo leo?

Poesía dice: Si si

Viña dice: A ver: ‘qué tal la cita. fue. tan.bien. como esperabas’. De esa manera, así escrito

Poesía dice: ¿solamente?

Viña dice: Lo que no hice yo fue contestar… sí solamente. Alfredo está muy colgado conmigo a pesar de que yo soy mayor que él.

Poesía dice: yo le hubiera puesto “¿Y cómo te la esperabas tú?”

Viña dice: No quiero contestarle. Hoy nos vimos por casualidad y me fui a tomar ese vino con él porque me ayudó a llevar a mi abuela a casa lo primero y luego quiso que fuéramos al club de tenis… y me encanta fastidiar a Guernika siempre que puedo. Se comentará. Pero no he tenido nada que ver con ese chico y jamás lo tendré.

Poesía dice: dime… ¿Crees que ese afán mío por fastidiar a ‘J’ tiene algo que ver con lo tuyo con guernika?

Viña dice: Si, las relaciones con dolor son así

Poesía dice: Es que me haces dudar de que en el fondo aún siento algo por él. Y me hace pensar

Viña dice: No engendran nada bueno

Poesía dice: pero digo yo… él siempre que puede también me ha fastidiado

Viña dice: Es un enganche

Poesía dice: y cuando nos vemos, se hace el tieso, el alegre, el indiferente

Viña dice: ¿Crees que lo de ‘F’ es por fastidiarte?

Poesía dice: Mira, este año he estado conociendo varias cosas de
el que me han sorprendido… lo de Debra, por ejemplo cuando hablé con Patsy aquella vez… creo que él la ha seducido porque pensaba que yo me daría cuenta pero no sabía que yo estaba más ensimismada en mi sufrimiento que en otra cosa y además, la ha modelado exactamente igual que yo, le ha metido las mismas ilusiones en la cabeza, las mismas letras… o era para fastidiarme o era para tener un recuerdo de mí a su lado

Viña dice: ¿Tan bien recita?

Poesía dice: No sé pero a mí se me ponían los pelos de punta cuando le escuchaba

Viña dice: Oye… esta conversación… tú qué vas a hacer con ella?

Poesía dice: yo no la voy a guardar

Viña dice: ¿Y por qué no?

Poesía dice: yo sólo guardé la del otro día por la sensación que me causaste

Viña dice: Pues vaya impresión, fíjate, para que a una terminen por llamarla ‘aventurilla’

Poesía dice: jajajajajaja, ¡aaaaaaaaaaay!, que te daba un abrazo ahora mismo si pudiera

Viña dice: Lo sé

Poesía dice: Mi niña… no le des más vueltas a eso de aventurilla. ¿Quién se podrá meter en esa cabeza y descubrirlo?. Piensa, que aunque sea de humor… no deja de ser un gesto tierno

Viña dice: ¿Sabes?. He visto ”su miedo” a que lo hiciera

Poesía dice: Creo que se metió contigo tiernamente, sí

Viña dice: Lo he visto en su mirada

Poesía dice: ¿qué has visto?

Viña dice: y también las ganas de que lo hiciera, de que alguien lograra penetrar en él

Poesía dice: Sé de lo que me hablas

Poesía dice: Dime, ¿Le mirabas directamente a los ojos, moviéndolos de izquierda a derecha y a la inversa… como esperando a que algo saliera e ellos?

Viña dice: Sí y después de un rato él se puso a imitarme, cómo burlándose… ja,ja,ja. Estaban vivos y no guardaban nada malo

Poesía dice: Así es como me miraba a mí ‘J’ y me molestaba porque no sabía qué andaba buscando

Viña dice: Yo he visto un infierno en Primo… o sea que te he recordado a ‘J’

Poesía dice: sí, y siempre le decía que lo dejara y a él parecía que le molestaba que yo no quisiera dejarle

Viña dice: Fíjate, el que mira así sabe lo que busca, lo sabe perfectamente y no tiene miedo y tampoco tiene nada que esconder. ¿Cuándo dejó de mirarte?

Poesía dice: Nunca dejó de mirarme así, ni cuando no nos hablábamos y yo le hacía daño, aunque alguna vez vi la ira en su mirada pero te acuerdas de aquella vez que le tuve que poner un café en el Bahía?

Viña dice: sí

Poesía dice: la cerveza, perdón, la derramé porqué me miró así por eso me puse tan nerviosa, porque me quito la seguridad que tenía

Viña dice: Pues ya te digo que quién mira así no tiene miedo ni nada que ocultar. Ten cuidado. Yo lo tendría de ser tú y de ser tal vez él, ‘B’. ¿Conoces la habanera de Carmen?. El amor es un pajaro rebelde y si yo te amo … ten cuídado

Poesía dice: no, no la conozco

Viña dice: Búscala y escúchala y lee la letra

Poesía dice:y de ser él tendrías miedo?, por qué?

Viña dice: No, tendría miedo de ser tú en tu lugar… él tenía el poder, quién mira así tiene el poder. Es la mirada del que ya no tiene nada que perder y busca, busca, continuamente

Poesía dice: yo sólo sentí que estaba dentro de mí, averiguándome el pensamiento

Viña dice: ¿Y qué pensabas?

Poesía dice: Si te digo la verdad, yo deseaba que el fuese alguna vez al Bahía, lo deseaba profundamente pero cuando él me miró así, como antes lo hacía, yo le seguí la mirada porque en ese instante le estaba preguntando lo que iba a tomar y él solo me miraba así. Yo le correspondí mirandole igual y sólo sentí como si le estuviese besando a los segundos después me dijo que una cerveza, solo eso

Viña dice: Sí, esas miradas también son un beso. Creo que he adivinado algo

Poesía dice: Me metió todo lo que he sentido por él de cuajo, en esa mirada

Viña dice: Perdona

Poesía dice: ¿el qué?

Viña dice: ¿Recuerdas la primera conversación?. Enol tenía la sensación de que yo quería quitarle del medio psicológicamente y cuando fue a darme el beso de despedida y yo con una media sonrisa me negué a besarle…. él no creo que hilara que yo eso lo hacía porque allí podrían verme los vecinos… creo que por mi manera de salir del coche pensó que era una despedida. Y creo que me llamó ‘aventurilla’ porque quizás también pudo creer que me burlaba de él. ¿Ves?

Poesía dice: joder!

Viña dice: Buscamos justificaciones para no hacernos daño pero a lo mejor sólo se burlaba :D

Poesía dice: Es que yo pensaba que le dijiste lo de que tus padres vivian cerca

Viña dice: Y ‘J’ te preguntaba pero ‘M’…

One Response to “POESÍA Y VIÑA Y LA VEJEZ”

  1. lasalamandra Says:

    Hay 4 comentario/s de este artículo.
    Baco:
    Espectacular.
    He vivido tu experiencia desde fuera. Yo todavia sudo…
    21/09/2004 18:06:53
    Hadita:
    Hola bella: Te siento viva…VIVA!jajajaj
    Todavía no has probado ni el aperitivo d ste muchacho…comienza la aventura.;)
    besitos
    22/09/2004 02:07:53
    sabbat:
    ¿Quieres que te abra aquí una ventanilla a ti también? :)

    ¿Sabes lo que siento yo que es espectacular?. La fidelidad de la memoria a los sentimientos….

    Un abrazo y ya te leo que hace días que no lo hago y a veces resulta un gran placer.

    ¿Anita?. Y si no hubiera probado nada más, le he sabido a él y me también llegué a saber que yo entoces ya sabía bien… Y esto no me consuela pero ayuda a seguir deseando con fuerza.

    Besos :)
    22/09/2004 12:27:36
    Baco:
    ¿Abrirme una ventana? No lo entendi…
    Pero escribiendo asi, dejo que me habras lo que quieras.
    22/09/2004 18:10:13

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