EL CERO

octubre 30, 2004

30/10/2004 3:06  

Iba a escribir aquí que el teléfono permanecía mudo y que toda la comunicación con el ese chico de los mensajes se había roto cuando recibí uno y me alegré porque por la hora que es creí que sería de ellos:

”… y al oír su voz, él se dio cuenta de que, encerrado en su Mundo, muchos mundos se le habían pasado de largo…”

Sólo Agustín puede escribir algo así y le he contestado inmediatamente con otro:

‘No sé que quiere decir Agustín pero es muy bonito o no porque tratándose de ti podría ser hasta terrible. Un beso :-)’

3h06’… ”No hay nada terrible en mis palabras, ni tampoco tras ellas; lo que quería decir está dicho en mi página. Un cero para ti.”

Fue una sensación agradable … simplemente agradable por encima de lo imprevisto e inesperado que resultaba; su voz acariciaba, aún más allá del teléfono, acariciaba los sentidos creando una especie de lugar al abrigo de toda noción de tiempo; me era una voz familiar, una voz aterciopelada que me llegaba de algún lugar muy, muy lejos allá en donde la memoria tiende a transformarse en silencioso olvido y, por momentos, me pareció haber conocido a esa persona desde tanto, tanto tiempo atrás, que apenas pudiérase discernir en que momento se incorporó esa mujer a mis recuerdos, unos recuerdos que no por no tenerlos dejan de ser tanto más reales que si los hubiera tenido; bastaron instantes, suficientes, para admitir mi conciencia que un fino hilo afectivo me unía a esa voz … y es que, pasados los meses, incluso los años, le tengo un muy merecido y ganado afecto.

Va por ti.

Fdo: Agustín.

Mensajes a LemprierFecha: 30/10/04 03:23

Carta de amor:

Perdóname… me había pasado por aquí por la mañana pero ahora acaba de llegar y todavía no me había dado la vuelta de costumbre. Supongo que lo hubiera visto mañana. Así que te acepto ese cero pero en impuntualidad, acaso.

Lo dicho, otro beso. Para mí también fue grato.
(y sonrío)

I PHONE

One Response to “EL CERO”

  1. lasalamandra Says:

    El cero (0) pertenece al conjunto de los números enteros (\mathbb{Z}) mayor que -1 e inferior a 1. Algunos matemáticos lo consideran perteneciente al conjunto de los naturales (\mathbb{N}) ya que estos también se pueden definir como el conjunto que nos permite contar el número de elementos que contienen los demás conjuntos, y el conjunto vacío tiene cero elementos.

    Historia

    El cero tal y como lo conocemos nosotros nació en la India bajo el Imperio Gupta y llegó a Europa a través de los árabes. La palabra “cero” proviene de la traducción de su nombre en sanskrito “shunya” (vacío) al árabe “sifr” (صفر), a través del italiano. La voz española “cifra” también tiene su origen en “sifr”.

    Alrededor del año 650 d.C. el cero ingresa a la Matemática india. El cero se usaba por los indios para denotar un lugar vacío. Algunas evidencias dan cuenta de un parámetro de lugar vacío en números posicionales desde el 200 d.C. en India, pero varios historiadores rechazan esta teoría tratándolas como falsificaciones.

    En el 500 d.C. Aryabhata crea un sistema numérico que no tenía cero y era un simple sistema posicional. Se usó la palabra “kha” para la posición cero y posteriormente el mismo cero adoptaría ese nombre. En ocasiones se usaba un punto en los primeros manuscritos indios para demostrar un espacio vacío en la notación posicional. Pero muchos historiadores objetan estas fuentes como reales del cero al comprobarse que el punto también se usaba para demostrar algo desconocido, lo que usualmente sería una “x” para la Matemática moderna.

    El primer registro cierto del uso del cero indio está datado en el año 876 d.C. Esta datación es la única en la que hay acuerdo.

    El cero fue también conocido por algunas civilizaciones precolombinas, entre ellas los mayas (Sur de México, Guatemala, Belice y Honduras) y los olmecas.

    Ptolomeo en el “Almagest”, escrito en el 130 D.C., ya había usado el valor de “vacío” de “o” en conjunción del sistema babilónico. Ptolomeo solía usar el símbolo entre dígitos o al final del número. Podríamos concluir equivocadamente que el cero habría arraigado sus raíces aquí, pero lo cierto es que Ptolomeo no usaba el símbolo como número sino que lo consideraba un signo de puntuación. Este uso no fue extendido y pocos se sumaron a él para desvanecerse en la Historia.

    Los babilonios escribían en arcilla sin cocer, sobre formas planas o tablas. Su notación era la cuneiforme. En tablas datadas en el año 1700 a.C. se ve anotaciones numéricas en su particular forma, este sistema no se parecía al actual de base 10, los babilonios utilizaban un sistema en base 60, esta notación no sería capaz de distinguir el número 23 del 203 o el 2003. Alrededor del 400 a.C., los babilonios comenzaron a colocar símbolos de dos cuñas en los lugares dónde en nuestro sistema escribiríamos un cero, lo que en la realidad se leería 2”3 (dos, varios, tres). La ambigüedad no pareció preocupar a los babilonios.

    Las dos cuñas no fueron la única forma de mostrar las posiciones de vacío o cero, en una tabla encontrada en Kish, antigua ciudad de Mesopotamia al Este de Babilonia, se lee una notación de tres ganchos. Estas tablas están datadas en el 700 a.C. Otras tablas usan un solo gancho y en algunos casos la deformación de éste, asemeja un cero como lo conocemos hoy.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Cero

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