ALGUIEN Y ESAS LÁGRIMAS

noviembre 6, 2004

Alguien, un hombre, me escribe y me pregunta: oye, ¿qué le pasa a tu clítoris? Y es una pregunta de esas que no puede ofender en absoluto porque va precedida de una risa jocosa, de esas que parece que lo que quieren es despejar la tensión del recinto. ¡Uf! que respiro siento, porque detesto equivocarme y con él sé que me equivoqué, y pienso que con razón me ha llamado todo lo que me ha llamado de manera, eso sí, muy educada. Y menuda enumeración de epítetos, porque aunque él no lo sepa yo sí que me he dado por aludida y además no parece que hago otra cosa que sacarle a colación a sus orejas, y sin que eso tenga nada que ver con los toros… y menudo conjunto de despropósitos, porque aunque él no lo sepa me ocurre siempre lo mismo con todos los hombres que me gustan desde que era una enana y se me caían los dientes. Lo primero que hago es no sé si ladrar o morder, porque quién sabe qué fue lo que fue primero pero primero ladrar o morderLuego está Luis, y ese me cae muy bien, sin más, aunque cada día que pasa le encuentre más sexy. Bueno, tú ya me entiendes, intelectualmente hablando, a eso me refiero. Porque es de locos pensar que uno por este medio virtual puede despertarse a algún genero de atracción, ¿ o no? Y sin embargo, ya sabes… se mueve

Mi amiga me decía hoy que no le gusta cuando alguien dice cosas demasiado bonitas acerca de ella porque parece que se siente obligada a elevarse a algún tipo de expectativa y a no caerse de ahí, cómo si la encaramaran a un pedestal y ser de mármol le provocase vértigo. Y claro, yo no lo entiendo y a la vez no me queda otro remedio que entender, porque ella finge y es cómo si estuviera condenada a representar un papel de estatua y tal vez por eso yo no dudo en aprovecharme del ‘efecto pigmalión’ que me provocan algunas cosas bonitas que se dicen acerca de mí, aunque se digan sólo por eso, porque los hay muy psicólogos. Y esto es un guiño. :)

antonio Galvez alcaide

Y el mismo hombre, el del primer párrafo, me pregunta si lo mío es ficción. Y yo le digo que ser me parece que es la realidad porque yo sólo escribo lo que vivo, aunque a veces he vivido cosas sólo para escribirlas. Pero Guernika no es una de esas cosas. Guernika es una historia que parece no tener fin y después de la llamada de teléfono, esa que le hace su mujer, yo regreso a su cuerpo como una ola marina.

Y no estamos besándonos porque él tiende a besarme poco y lo poco que me besa lo besa rematadamente mal… Y ya le he mordido los pezones. Le encanta que se los muerda, y no me preguntes por qué, porque no lo sé y con saña, oye, nada de zarandajas… y hubo días en que sufrí por tener que hacerle daño y me dolía pero a él le gustaba y si a él le gustaba eso para mí era motivo suficiente. Pero al principio lloraba, lloraba siempre que él me lo pedía y yo haciéndole caso, aunque remisa, le mordía. Y no lloraba para que él me viese ni cosa semejante. Lloraba yo, conmigo, compungida y sentía mis propias lágrimas resbalarme por las mejillas y mojar su pecho que se hacía salino bajo una boca de dientes inocentes y al mismo tiempo agresiva.

Es tarde y llevo con el pijama puesto más de hora y media y si me lo puse es porque quería acostarme pronto para mañana madrugar mucho. Y ya ves… gracias por contestarme. ¿Esto es una declaración o algo así? Bueno, no me hagas ningún caso. Será que está a punto de venirme la regla y yo me pongo insoportable cuando eso ocurre

Un abrazo, ahora sí :)

06/11/2004 18:57. Tema: Inspiración… expiración. . .

3 Responses to “ALGUIEN Y ESAS LÁGRIMAS”

  1. lasalamandra Says:

    Hay 8 comentario/s de este artículo.
    manuel h:
    Qué previsibles somos!! y cómo nos repetimos!
    un besazo
    06/11/2004 20:24:34
    .
    -.
    hermes:
    Hola Sabbat, ya casi estoy online de nuevo. No se porqué este blog (o uno de los pedazos de tu vida), que hoy no he leído es de los pedazos que mas me gustan entre “los otros”. Espero que estes bien. Un beso (ya amplié el PC)
    08/11/2004 14:00:32
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    Luis Muiño:
    El post, como siempre, sincero y valiente…

    Y lo de ese tal Luis…¿te cuento como vivo yo estos temas?. A lo mejor te sugiere algo sobre tu historia con él…
    A mí me atraen las palabras y, por eso, me puede fascinar alguien a través de la red. Y cuando he conocido a la maga de las palabras nunca me ha decepcionado…porque las que a mí me llegan son las palabras desnudas, a capón. Cuando he conocido a la autora, siempre he encontrado lo que buscaba. Soy viejo…y es difícil que me haga falsas expectativas.
    Tu blog me gusta porque está escrito en estado de shock vital. Es como “El cartero siempre llama dos veces”, la novela de Cain: lúcido, descarnado, desgarrador…En plan mazazo de vida.
    ¡Ah!…y no te preocupes. Si el tal Luis es psicólogo no creo que mienta por adular. Los terapeutas controlamos lo que decimos y cuándo lo decimos durante todo el tiempo de trabajo. Cuando salimos de él nos pasa lo contrario: somos descarnadamente sinceros. Cuestión de equilibrios…

    Lo dicho: si es psicólogo y no está currando, no miente…A lo mejor es que le gusta tanto lo que escribes como a mí.
    09/11/2004 05:18:08 email: luis.muino (arroba) elhabitatdelunicornio.net
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    sabbat:
    :-)))) -es una sonrisa de oreja a oreja.

    Muchas gracias a los tres y un beso enorme por hacerme sentir estupenda y acompañada (aunque luego yo sea un desastre devolviendo las visitas, ¿vale?)
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    09/11/2004 05:46:16
    sabbat leyendo algo sobre la obra de Cain:
    Cain se encerró en su casa y en seis meses terminó una novela que tituló Bar-B-Que, pero que en 1934 se publicó con el sonoro nombre de El cartero siempre llama dos veces.

    Una de las semillas del juicio Snyder había fructificado, mezclada con el caso del asesinato de la gasolinera. El resultado fue la historia del vagabundo y perdedor Frank Chambers, el griego Nick Papadakis y su hermosa y perversa esposa Cora. Cain tenía 42 años cuando se convirtió en un escritor de éxito. La novela batió todos los récords de ventas, fue prohibida por obscena en varios estados y los estudios de Hollywood se pelearon por ella, aunque el rígido Código Hays impidió su realización. El nombre de Cain se asoció al de los grandes de la novela negra, como Chandler y Hammett.
    09/11/2004 07:41:09
    (sigue del anterior):
    Él quería seguir haciendo novelas de amor y de crímenes, melodramas negros y directos, escritos en el lenguaje coloquial que hablaba la gente de la calle. “Lo único que intento es escribir como lo harían mis personajes. Procuro no olvidarme de que el hombre del campo, de la ciudad, de los bares o las oficinas e incluso los criminales de este país tienen una increíble forma de hablar y de expresarse que va mucho más allá de lo que yo pueda inventar. Y con esa herencia, con ese lenguaje de la gente común americana, espero alcanzar el máximo de efectividad” (en este caso las comillas sí corresponden a declaraciones de James Cain).
    09/11/2004 07:41:46
    (sigue otro):
    El éxito de El cartero siempre llama dos veces le trajo a la memoria el caso Snyder-Gray y decidió utilizarlo en una nueva novela escrita en 1936, Pacto de sangre, publicada primero en forma de serial en la revista Liberty y más tarde, en 1943, en un volumen titulado Three of a Kind que recogía tres relatos: Career in C Major (1938), The Embezzler (1940) y Pacto de sangre (1936). Para escribir esta obra, Cain se sirvió no solo de la sórdida historia real, sino de su propia experiencia como vendedor de seguros en los primeros años 20. Su estilo directo y cortante y la narración en primera persona con personajes autodestructivos y mujeres fuertes y dominantes fueron bien acogidos por un público que se nutría de las escabrosas historias que se publicaban en los tabloides y los pulps, un público que un autor mucho más intelectual y selecto como Raymond Chandler desdeñaba en cierto modo. Chandler nunca ocultó su desprecio por Cain y su escritura: “Cain me da asco. Es el tipo de escritor que detesto, un Proust de mono grasiento. Esta gente es la vergüenza de la literatura, no porque escriban sobre cosas sucias, sino porque lo hacen de forma sucia”.

    http://www.que-leer.com/queleer/contenidos/361@REPORTAJE_6.html
    09/11/2004 07:42:32
    sabbat (el autor me interesa):
    La vida privada de Cain no era un campo de rosas. Aquejado de una úlcera, sufrió varias operaciones en los primeros años 40. Pero en ningún momento dejó de beber de forma desmesurada. Se divorció de Elina en 1942, y en 1944 se casó con la actriz Aileen Pringle, con la que tan solo convivió un año. Divorciado de nuevo en 1945, se casó por cuarta vez en 1947 con Florence Macbeth, una cantante de ópera con la que encontró una cierta serenidad. Su cuarta boda coincidió con la publicación de La mariposa y con su vuelta al Este, a Maryland. Instalado en Hyattsville, se dedicó a escribir novelas románticas e históricas, a estudiar a Shakespeare y música clásica. Florence vivió con él hasta su muerte en 1966. Cuatro años después, en 1970, James Cain fue nombrado gran maestro de los escritores de misterio norteamericanos. Siete años más tarde, el 27 de octubre de 1977, moría en su casa de Hyattsville, a los 85 años. No sabemos si acabó su vida diciendo, como Frank Chambers, “Ya vienen. El padre McConell dice que las plegarias siempre ayudan. Si habéis llegado hasta aquí, rezad por mí…”

  2. lasalamandra Says:

    He perdido creo varios post antes de este…
    A ver si lo recuerdo y lo soluciono.
    Había uno muy bueno.
    Espero encontrármelo. Porque ahora sería incapaz de escribir como de aquella

  3. candelaarias Says:

    11 visualizaciones

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