LA EMOCIÓN DEL MIEDO

noviembre 14, 2004

En respuesta a Candela

A mí me costaba horrores decirle ‘te quiero’ a la gente. Es más, siempre que era mentira podía fingirlo a la perfección y eso … pues lo que tú dices ¡jode!

Pero luego llegó Laura. Y Laura no llora. Dice que nunca ha llorado (sólo alguna vez por rabia) y dice que no es muy emocional, ni sensible y que es muy egoísta y si te da un raquetazo y te abre la cabeza pues le da por reírse… O sea, es una niña muy poco convencional y para explicarle mi situación de convivencia con Coga… yo lo llamo ‘el muerto’ y le digo que está muerto porque se murió en ‘mi corazón’. Y me toco el pecho. Y luego le digo que lo que se murieron fueron todos mis sentimientos por él, poco a poco, hasta que no quedó ninguno, ni malo ni bueno, (yo no tengo sentimientos por casi nadie… ni por familia medio próxima, ni… bueno, tal vez alguno medio-bajo por algún amigo). Y desde luego ni me preocupa, ni pienso inventármelos…

Y luego le explico que ‘corazón’ llamamos equivocadamente tal vez a la mente emocional y que cuando sientes sentimientos fuertes por otra persona (la lluvia llueve y los sentimientos se sienten) parece que se te va a romper algo entre el plexo solar y el pecho, de ahí quizá parte de la confusión.

Y que a ella la quiero, (no le digo que la amo para no asustarla pero lo que le sucede a ella me duele tanto o más que si me sucediera a mí y lo que le ocurre a ”él” también, aunque esté muy enfadada con algunas cosas suyas), que la quiero muchísimo, y ella quiere saber cuánto y entonces yo le digo que tanto como para cambiar mi vida por la suya si llegara el caso. Y a ella le cuesta creerlo porque es una niña muy realista, y yo le digo que tengo mis motivos… pero que sí un día se diera el caso: lo haría, que ese es mi ‘mucho’. Y no es una ficción. También la mataría a ella pero sólo si él me lo pidiera, si fuera necesario…

A ver, no te duele que alguien al que tú deseas con furia no te desee o no quiera follar contigo. Bueno, si te duele de alguna manera, te quema el coño, te ‘calcinas’. Eso también lo viví. Es la suerte de haber vivido muchas cosas a nivel interno y haber explorado todo tipo de emociones y sentimientos, que puedes establecer comparaciones con otras vivencias tuyas y por eso puedo comprender lo que tú tratas de decirme con eso del sofá. Una vez me encoñé de un tipo así, a rabiar. Era un veterinario y le iban muy poco los rollos de la gente como yo. Creo que me costó años encajarlo. El ‘No’ pero eso fue cojonudo, bueno, pues para diferenciar cosas Importantes y es cierto, lloré hasta de frustración y en el proceso se quemó mucha de mi escoria pero no lloraba de dolor. Y ‘el amor’ es otra historia… y yo me había enamorado otras veces, a los siete, a los catorce, a los dieciocho… de Coga no me casé enamorada ni mucho menos.

Primero fuimos muy amigos y follamos muchísimo juntos. Por todas partes, a todas horas… me casé con él cuando tenía 23 años y entonces fue cuando alguien que jamás se había plegado al sistema intentó (y lo más estúpido, sin que nadie siquiera se lo sugiriera) introducirse en una de aquellas ‘cajas amarillas’ de las que tú hablaste…

… y luego ese furor por aquel veterinario que fue como un catalizador y más tarde con Guernika, una catarsis… con Guernika el deseo se convirtió en una locura pero incluso sintiendo todo eso me enamoré profundamente de alguien y de alguien que me deseaba, … el tema entre nosotros nunca fue la ausencia de deseo. Pero si albergas un sentimiento profundo y de ‘amor’ (positivo) por una persona, a lo que te aboca ese sentimiento es sólo e inevitablemente a que el otro elija libremente; o sea no se valen las mentiras, ni las tretas, ni los juegos de seducción y tienes que enfrentarte todo el tiempo a la emoción del Miedo: el miedo al rechazo y el miedo a la pérdida y si tú no lo sientes, si no eres capaz a imaginarte el miedo más mayúsculo por el que hayas pasado (y te lo dice una víctima de malos tratos infantiles con todo el horror que eso genera dentro) va a ser difícil que puedas ‘imaginarte’ lo que se siente a partir de aquí…

El miedo es una emoción increíble. ¿Somos menos humanos o más humanos por ella? Yo no sé si lo que me convierte en animal es mi miedo o si lo soy precisamente gracias a él porque yo siempre he tenido clarísimo que soy un animal y que me comporto como un animal, que mis conductas son de animal pero artículo palabras y sé poner ejemplos, es una peculiaridad del lenguaje humano y otra mía, estoy capacitada para ”pulverizar” cualquier emoción o sentimiento que yo haya tenido, para diseccionarlo hasta mostrarle a otro (que quiera comprenderlo) sus entrañas. Reconozco que lo mío es ”enfermizo’. Puedo volver y volver a ‘revivirlo’ las veces que haga falta. Lo rebobino como si fuera una cinta de vídeo, y la detengo en cada detalle, fotograma por fotograma. Porque al parecer la mente trabaja así. No ve películas, ve fotografías. Por eso me gustó tanto que Luis Muiño me pusiera como ejemplo a James M. Cain. Pero me gustó especialmente cuando comprendí el por qué:

Raymond Chandler, uno de los maestros indiscutibles de la novela negra, escribió en cierta ocasión al editor Knopf sobre James M. Cain (El cartero siempre llama dos veces): «Cain me da asco. Todo lo que toca huele como un macho cabrío. Es todas las clases de escritor que detesto, un ‘faux naïf’, un Proust con el mono grasiento, un niño procaz con una tiza y una valla y sin nadie que mire. Esta gente es la vergüenza de la literatura, no porque escriban sobre cosas sucias, sino porque lo hacen de forma sucia».

Venga retomo lo que quería contar. Un día Laura me dijo:

‘No se lo digas a nadie. ¿Me lo prometes? pero mi abuela no me quiere. A mi prima si la quiere pero a mí no’.

Y yo le aseguré que eso era mentira, y su padre también se lo aseguró aunque quiso restarle a la vez importancia… ‘De todas formas tú ya sabes que yo te quiero por todos’, le dijo abrazándola contra él. El problema es que a veces damos por hecho que no hace falta expresar los sentimientos con palabras, sobre todo cuando nos encontramos ante alguien muy fuerte. Tú, para ti, eres muy fuerte. Yo tampoco necesito que me digan que me quieren, es más no me gusta, lo odio porque he llegado a perderle el respeto a esa palabra y al significado y la utilidad que suelen darle las gentes pero yo fui niña como Laura y aún conservo esa parte dentro de mí porque nunca he consentido que me la robara nadie. Y es esa parte la que es capaz de sujetar a Laura por los brazos y mirarla a los ojos y decirle con toda la inocencia del mundo:

Yo te quiero. Te quiero mucho. Y si fuera necesario ahora mismo sería capaz de morir por ti’. Claro que también puede que incida en ello el hecho de que yo quizá ya he decidido morir… No sé.

saramago

14/11/2004 20:21. Tema: sin tema. . .

3 Responses to “LA EMOCIÓN DEL MIEDO”

  1. lasalamandra Says:

    tapa del libro: Las Intermitencias de la Muerte

    Las Intermitencias de la Muerte

    Autor: José Saramago

    Género: Novelas / Ficción y Literatura

    Idioma: Español

    Resumen:

    En un país cuyo nombre no será mencionado se produce algo nunca visto desde el principio del mundo: la muerte decide suspender su trabajo letal, la gente deja de morir. La euforia colectiva se desata, pero muy pronto dará paso a la desesperación y al caos.

    Sobran los motivos. Si es cierto que las peronas ya no mueren, eso no significa que el tiempo haya parado. El destino de los humanos será una vejez eterna.

    Se buscarán maneras de forzar a la muerte a matar aunque no lo quiera, se corromperán las conciencias en los “acuerdos de caballeros” explícitos o tácitos entre el poder político, las mafias y las familias; los ancianos serán detestados por haberse convertido en estorbos irremovibles. Hasta el día en que la muerte decide volver…

    Arrancando una vez más de una proposición contraria a la evidencia de los hechos corrientes, el Premio Nobel de Literatura José Saramago (Azinhaga, 1922), desarrolla una narrativa de gran fecundidad literaria, social y filosófica que sitúa en el centro la perplejidad del hombre ante la impostergable finitud de la existencia. Parábola de la corta distancia que separa lo efímero y lo eterno, ‘Las intermitencias de la muerte’ bien podría terminar tal como empieza: “Al día siguiente no murió nadie”.

    http://www.elresumen.com/libros/las_intermitencias_de_la_muerte.htm

  2. lasalamandra Says:

    Hay 15 comentario/s de este artículo.
    sabbat:
    Tenía más o menos 32 cuando conocí el Amor. Fue un proceso. Y ya hacía bastantes años que le conocía a él.
    2004.11.14 19:12:30
    sabbat:
    Es cierto que le prometí a Laura no contarlo pero también es cierto que aquel día logre que ella misma lo hablara con su padre y también le dije que he venido escribiendo mucho acerca de esas cosas que ella y yo a veces hablamos…
    2004.11.14 19:24:33
    sabbat:
    Y a mí quién me da asco es la gente que dice cosas como las que dijo R.Chandler sobre James M. Cain
    2004.11.14 19:26:57
    sabbat sobre Chandler:
    En palabras del propio Chandler: “Paso por ser un escritor insensible, pero eso no tiene sentido. Es simplemente una manera de proyectar. Personalmente soy sensible y hasta tímido. A veces soy cáustico y belicoso en extremo; otras absolutamente sentimental. No soy un ser sociable porque me aburro con mucha facilidad, y el término medio nunca me satisface, ni en la gente ni en ninguna otra cosa…”

    http://www.booksfactory.com/writers/chandler_es.htm
    2004.11.14 19:07:08
    sabbat:
    P.S: He corregido algo que había expresado mal en el post.

    Y no estoy avisando de un suicidio, ¿de acuerdo?. Sólo quise decir lo que dije.
    2004.11.14 19:24:59
    Salva:
    Es una pregunta interesante: “¿Somos menos humanos o más humanos por ella?” Creo que una persona atemorizada es menos libre, por tanto, menos plenamente humana. Algunos políticos se sirven de la manipulación de ese poderoso sentimiento para dominar, impulsar políticas represoras o perpetuarse en el poder. Desde un punto de vista más general, el poder (político, religioso, etc.) utiliza el miedo para hacerse fuerte y dominar.
    2004.11.14 19:43:44
    manuel h:
    toooodos hemos decidido morir, cada uno a su manera.
    se dice tanto “te quiero” que las palabras significan poco. Sí importa cómo y cuándo se dicen.
    besos
    2004.11.14 19:45:36
    sabbat:
    Pues por esa afirmación si que te pediría explicaciones porque yo no acabo de comprenderla. Mi abuela, hablando de esto de la eutanasia y el suicidio, me dijo el otro día que a ella que la dejara en paz, que queria vivir, vivir, Vivir… hasta que se muriera. Y creo que me diría lo mismo aunque fuera una momia y no pudira moverse. Ella tiene el instinto de aferrarse a la vida dentro y no hay quién la vacíe de eso. Estoy segura

    Besos a los dos
    2004.11.14 19:51:28
    Susana:
    Yo ahora mismo estoy justo en la fase contraria, decidiendo vivir, pero vivir de verdad.

    Una vez hace tiempo decidí morir y creo que lo estuve durante algún tiempo.

    Un día no se sabe muy bien porqué (o lo sabes pero no lo reconoces porque tienes miedo) te levantas y decides volver a vivir de nuevo.

    Y sobre el miedo… La peor clase que conozco es la que te impide hacer algo, algo que realmente te apetece mucho hacer.

    Unas veces tienes miedo y vas con cuidado, avanzando lentamente, pero avanzando y entonces el miedo está bien porque te obliga a esmerarte más y a hacerlo todo mejor. Aquí el miedo lo veo como un trampolín que te ayuda a ir hacia delante, hacia lo que deseas.

    Yo tengo miedo sobretodo a tomar decisiones, un miedo atroz; pero como no me queda más remedio que tomarlas a veces ese miedo me viene bien porque voy con más cautela.

    Hace poco sentí miedo y no hice algo que me apetecía por si se estropeaban las cosas; ahora pienso que si se hubiesen estropeado por eso era que no merecían la pena.

    Un beso :-)
    2004.11.14 19:53:46 email: Campanilla698 (arroba) hotmail.com
    sabbat a Susana:
    ”ahora pienso que si se hubiesen estropeado por eso era que no merecían la pena”

    ah, ah… ¿Y tú me explicas esto mejor?. Porque parece que aquí has llegado a alguna conclusión ;)

    Un beso :)
    2004.11.14 19:06:16
    Susana:
    Es cierto, llegué a la conclusión de que si se hubiese estropeado lo que había por un beso, era que lo que había no merecía la pena.

    No quiero decir con esto que todo el mundo tenga que desear besarme o si no pasará irremediablemente a la lista de gente “que no merece la pena”, que no me aporta nada vamos…., pero tú ya sabes lo que quiero decir, y si en este caso hubiese habido beso y las cosas hubiesen cambiado para mal, pues me hubiese disgustado al principio pero luego lo habría superado como hasta ahora superé todo en la vida.

    Además cuanto antes sepas a qué atenerte con las personas mejor; yo siempre pienso que si alguien me va a dar una puñalada que me la dé cuanto antes, porque así dolerá menos.

    Hace tiempo llegué a la conclusión de que es mejor arrepentirte de las cosas que haces que de aquellas que no haces. Las que haces, si no salen como esperabas, pues mala suerte :-), pero las que no haces te carcomerán toda la vida “¿Qué hubiese pasado si?”…

    Sé que vale más arrepentirse de hacer algo que de no hacerlo y sin embargo mírame!!.

    Ahora no sé si alguna vez volveré a verle, y me quedaré siempre con la duda…¿cómo besará? ;-)
    2004.11.14 19:42:52 email: Campanilla698 (arroba) hotmail.com
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    Luis Muiño:
    A mí no me da mucho miedo el miedo. Quiero decir que no me parece un mal sentimiento. Todo depende de qué hago con él…

    En los momentos chungos, el miedo me acojona y huyo. He dejado de hacer demasiadas cosas por culpa del miedo…

    Pero en los momentos buenos, viajo en dirección de mi miedo. Siento el miedo, pero también siento que detrás tiene que haber algo interesante. El miedo me ha llevado a conocer mundos muy excitantes. Llegué a ellos porque les tenía miedo.

    Lo dicho: no me da miedo el miedo. Me da miedo no usarlo bien…
    2004.11.14 19:14:55 email: luis.muino (arroba) elhabitatdelunicornio.net
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    sabbat:
    Sí, a mí ya tampoco me da demasiado miedo el miedo

    En realidad el miedo es buen compañero de camino:)

    ¿Y tú me darías ejemplos?

    Un beso
    2004.11.14 19:29:48
    sabbat explicándose con eso de matar o no matar (mis disculpas que lo quería inquietar a nadie)::
    Yo no mataría a mi madre porque no la quiero lo bastante pero si mataría a mi abuela si llega un día en que no nos reímos tanto como nos reímos… y nos reímos de lo mucho que se escandaliza por las cosas que pienso hacer y escribo. O el día que no lloremos o que deje de sufrir por mí y yo ya sólo sufra por ella. La mataría porque la quiero, porque la quiero mucho y por eso la llamo Alma.
    02/10/2004 01:31:20

    (estoy buscando el otro pero no lo encuentro)
    2004.11.14 19:39:42
    sigue del anterior (encontré lo que buscaba):
    Y supongo que aún por ti, sólo por ser quién eres tú (y en eso no deseo mentirte) mataría a Laura. Y a ti, por supuesto, de quererlo. Más que a nadie a ti. Bastaría con que lo leyera en tus ojos como tantas otras cosas que me has hecho leer en ellos, sobre todo el dolor: ‘Tú también has compartido conmigo una almohada en el infierno’. La ausencia de soledad. La promesa de la plenitud… Y los dos moriríamos, sólo que yo moriría dos veces: una contigo y otra sin ti. Me aterra la idea de tu muerte. Me aterra más la idea de tu muerte que la muerte en sí. Sólo quería que lo supieras.

    03/10/2004 15:11. Tema: . #.
    2004.11.14 19:39:32

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