LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER

diciembre 4, 2004

Son diez kilos los que nos separan. Tal vez alguno menos o alguno más.
No puedo evitar pensar en ello y ya sé que no es importante pero lo es. Y también para él.
Este hombre es muy delgado, de constitución atlética moderada, como él dice.
Y yo soy mucho más rotunda. Siempre lo he sido aunque haya habido épocas en que estuviese muy delgada y acariciase la talla 36.
Ahora estoy en la 40. Depende de qué 40.
Soy ancha de hombros, de espalda y de pectoral, aunque también de caderas y eso me convierte en armónica y me hace sensual. Él ha heredado ese horrible nombre de su padre y yo no sólo he heredado el nombre de la mía, sino también sus hechuras
Banalidades.

Por eso digo que Guernika es mi amante ideal. Porque se encuentra justo dentro del cuerpo que me gusta. Un cuerpo fornido, formidable, sólo cuerpo porque Guernika sólo es una cáscara vacía.

Ahora tengo 17 años y salgo con alguien que se llama Tino. Meses más tarde me dejará embarazada y yo abortaré. También es delgado y estrecho de hombros, aunque más alto que yo y guapo. Pero no me gusta porque es un gilipollas integral, que no quiere ir al cine a ver ‘Amadeus’ conmigo y para engañarlo tengo que decirle que vamos a ver una de romanos. Sólo me gusta lo que siento cuando nos besamos. Sólo cuando nos besamos y nos acariciamos. Tampoco me gusta su interior. Es más, no creo que tenga interior.
Y podría ir un año hacia atrás y hay un hombre maduro que también es alto y delgado. Maduro porque tiene 36 años y yo sólo tengo 16 pero hoy no voy a hacerlo. No quiero hablar de aquella vez que me metí en la boca del lobo y de cuando él terminó por ponerme su pistola en las manos para que le ”disparase”… porque hoy de lo que hablo no es del miedo, ni de la seducción (o no, al menos de esa seducción… ). Hoy de lo que hablo es sólo de banalidades.

Así que luego me enamoro. Aunque él no es tan alto como a mí me gustaría… Pero cuando me acuna en aquel banco del parque yo encajo en su cuerpo como si fuera un cromo de palma. Ese es William Enol de aquella. Pero encajo como mi risa lo hace la noche anterior en el cuerpo de otro hombre, en su interior.

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Y más tarde no me enamoro. Van a transcurrir muchos años sin que logre enamorarme pero hay otro hombre. Éste está casado y por casualidad también es alto y tal vez fornido pero es su cara lo que no me atrae. Aunque como estoy falta de cariño eso no me parece demasiado importante al principio y le hago dejarse barba y me ordeno cerrar los ojos. ¡Sorpresa! La nariz toma el mando y comienza a contarme historias… Así que también termino por no soportar ni su voz, ni mi propia voz y padezco una migraña perpetua que dura tres meses dónde lo único que hago es follar y vomitar y ser cegada por el dolor. Este hombre me muerde el clítoris como una rata y desde entonces ya no me gusta. Nunca me relajo lo bastante cuando me lo hacen. Así que le dejo, como puedo le dejo. A veces me parece que va a ser imposible porque él si cree haberse enamorado de mí y quiere abandonar a su mujer y a su hija para no perderme… Lo hace.

¡Pobre hombre! Tiene 25 años y cree que es por ese motivo por el que me pierde y no por su olor que poco a poco se me ha ido haciendo insoportable y me recuerda al del ‘zeta-zeta’ que se usaba en el colegio para librarse de los piojos. Y aunque un piojo es un parásito él me envía rosas a casa, por docenas, para convencerme de que me quiere y de que no lo deje… pero él en realidad lo que quiere es dejar de ser vigilante jurado y abrir una gasolinera entre dos pueblos. ¡Qué horror de aspiraciones! Y mi madre cree que él se llama Jhonny y que es informático, porque de aquella yo aún le mentía casi todo el tiempo y a ella sí le gustan sus rosas. Esa banalidad que es regalar rosas para comprar los sueños románticos de otro

(y en este punto me da rabia porque había escrito algo redondo y se me ha borrado no sé por qué. Fue como si a esto se le fundieran los plomos pero había luz y ahora si quiero contarlo deberé volver a escribirlo y eso es algo que no me gusta nada hacer: escribir la misma cosa dos veces pero no me queda otro remedio porque quiero hacerlo, quiero terminar de explicarme)

Y luego una noche de un verano en el que yo ya tengo 20 años conozco al que va a convertirse en mi marido, aunque yo entonces no lo sé. Y me parece un tipo interesante, aunque sólo lo deduzco por su tono de voz. ¡Que profundidad!, ¿no? Sarcasmo. Y … es ocho años mayor que yo y un hombre alto y guapo, que además me resulta muy atractivo y que insospechadamente (o todo lo contrario) es amigo o conocido de William Enol, aunque yo entonces le confundo con otro hombre, con alguien que sale con otro alguien. Y nos venimos a desayunar a mi pueblo con Tere, una amiga mía y creo que con otro amigo suyo, Miguel, aunque eso no lo recuerdo con propiedad y habla mucho pero no dice nada; aunque entonces eso no importa siquiera pero mi amiga y yo, luego cuando se va, nos quedamos mirando y nos decimos a un tiempo: ‘Un tipo curioso, ¿no?’, aunque lo que queremos decir no es eso sino más bien otra cosa. Era la sensación de la ”levedad”, de la insoportable levedad del ser. Y tardo quince días en volver a verle, aunque de vez en cuando reconozco que he pensado en él sexualmente y ese día tengo en el bolso las llaves robadas de un piso. Mi tía se ha ido a Canarias en un viaje que se supone que es una especie de intento de reconciliación conyugal pero que luego no lo es, y aunque no me ha ofrecido su casa nunca, yo actúo con la naturalidad de aquel al que se la han prestado, sobre todo porque yo a ella he tenido que soportarla viviendo en mi habitación durante muchos meses de mi vida y eso aún me creo que da derechos. Y cuando le digo a él que se venga con nosotras, conmigo y con Mar, acepta encantado aunque tiene ‘novia formal’ o algo así …, me dice; aunque a mí eso no me importa, no me importa en absoluto, y yo estoy leyendo ‘Eva Luna’ que es el libro dónde Isabel Allende deja de gustarme como me gustaba… y cuando él se desnuda y nos tocamos sin ropa le encuentro muy delgado y echo a faltar la carne, diez kilos de carne por lo menos, y que se corra, aunque él dice que no puede porque lo que ocurre es que hemos jugado demasiado, estamos horas jugando, y también que hemos bebido mucho. Y es entonces cuando me dice que le excito, que le excito como no le había excitado antes nadie y también que le da pena tener que irse porque su novia, que no le excita nada, llega al lunes siguiente para quedarse con él durante quince días. Él también ha vivido cinco años en Málaga y dice que aquello no le gusta, y lo dice por el carácter de la gente, por cómo se toman la vida y ella trabaja allí, en un colegio, durante el último año y quiere que él se mude a su piso. Y dice que le encontrará trabajo pero él me asegura que no piensa irse al Sur, y le da miedo que cuando regrese, que cuando ella vuelva a irse y le deje solo, yo ya haya estado con William Enol y no quiera volver a estar con él. Y es entonces cuando le digo que tengo que darme una ducha. Porque yo con quién quiero estar es con William Enol y esa ”pena” de la que él habla a mí me disgusta. Yo no le he pedido nada y me parece que…

Así que tardo unos minutos y cuando regreso lo hago con una toalla enroscada alrededor de mi cuerpo y es cuando él se pronuncia y me dice: ¡Qué ancha eres! Y yo ya no lo puedo olvidar nunca. No dejo de oírlo y da igual que él se masturbe luego frente al espejo y se corra en mi cara porque lo único que siento es su rechazo y que él y yo no pertenecemos al mismo fenotipo. Este hombre me hace sentirme inadecuada pero le gusto a muchos otros hombres y eso es de lo que más disfruta él. No hay noche que no le pregunten por el país del que soy. Les resulto exuberante y exótica. Y así transcurren muchos años, hasta que por esas vueltas que da el mundo nos encontramos del otro lado del espejo y ahora él si tiene encima esos diez kilos de más y ya no está tan delgado y hasta podría cubrirme con sus espaldas o su pecho y ocultar mis caderas bajo las suyas pero entonces yo ya no quiero follar con él más nunca porque sólo me da frío, o tal vez porque me creo que he dejado de ser un ser frívolo y lo que me preocupa es ”salvar mi alma”. Es ironía.

Y mientras… y después… y tras eso es cuando me enamoro. Por fin me enamoro. Y pienso que él es un hombre terriblemente bello. Mi ideal ético y estético de hombre: atractivo en apariencia por dentro y sin duda alguna, por fuera. Eso pienso pero entonces él sustenta el peso ”justo” pero justo cuando yo aparezco en su vida es cuando pierde su trabajo, y cada día adelgaza más hasta al punto de que más que un hombre me resulta una caricatura deprimente de aquel que fue, y eso me impresiona: mi propia superficialidad y tengo que hacer verdaderos esfuerzos para seguir tan enamorada de él… y creo que ya no hace falta que siga porque pienso que tú me has entendido a la perfección… y porque intuyo que a ti debe sucederte un poco lo mismo conmigo y debes estar pensando: ¡qué lástima que esta mujer no pese diez kilos menos o sea un poco más estrecha porque quizás entonces sería perfecta…!

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Aunque podría seguir. Podría contarte lo de Stanislaw, ese hombre que me dio a beber aquel somontano de su boca de la misma forma en que tú me diste a beber del agua que bebías… Podría contarte que después de aquel beso tuve que preguntarme si podría soportar su forma de vestir, una camisa verde de palmeras blancas sobre unas bermudas tan horrendas como ridículas y su peso, su tremendo sobrepeso y cómo llegue a amarle por la ternura con la que me trató… y cómo, después de eso, dejo de importarme todo, todo lo que no fuera él y su manera de tratarme cuando se encontraba a solas conmigo, y lo bueno que era el sexo con él.

Y hasta hablarte de Sergio, de su juventud y de sus piernas flacas. De Sergio, ese Sergio al que tú tanto me recuerdas y que podría ser hasta tu hijo, aunque yo sé que no lo es.

Y sobre todo de ti, de como me perturbaba tu mirada posada sobre mí mientras permanecías sentado y yo de pie en ese salón que es como un cuadro de Matisse. Pero eso fue antes de pedirte que me besaras y de que tú me contestaras que no entendías para qué…

eva luna

‘Eva Luna’

ISABEL ALLENDE

04/12/2004 21:32. Tema: . . .

11 Responses to “LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER”

  1. lasalamandra Says:

    En Eva Luna, su tercera novela, Isabel Allende recupera su país a través de la memoria y la imaginación. La cautivadora protagonista de esta historia constituye un nostálgico álter ego de la autora, que se llama a sí misma «ladrona de historias» precisamente porque en las historias radica el secreto de la vida y el mundo. Novela de hondo perfil humano, Eva Luna funde el destino individual con el colectivo mediante una fulgurante prosa de carácter épico. Sin duda, una de las mejores obras de la literatura latinoamericana de los últimos años.

    http://www.agapea.com/Eva-Luna-n66528i.htm

  2. lasalamandra Says:

    Eva Luna (1987): la vida de la niña Eva Luna, a veces trágica, a veces cómica, es una historia llena de otras historias en las que se incluyen una sucesión de personajes tiernos (un embalsamador de cadáveres), inquietantes (una mujer que sobrevive a su propia decapitación) o grotescos (una mujer con cuerpo de hombre)

    http://www.escuelai.com/spanish_culture/literatura/isabelallende-biografia.html

  3. lasalamandra Says:

    EVA LUNA

    “Me llamo Eva, que quiere decir vida, según un libro que mi madre consultó para escoger mi nombre. Nací en el último cuarto de una casa sombría y crecí entre muebles antiguos, libros en latín y momias humanas, pero eso no logró hacerme melancólica, porque vine al mundo con un soplo de selva en la memoria. Mi padre, un indio de ojos amarillos, provenía del lugar donde se juntan cien ríos, olía a bosque y nunca miraba al cielo de frente, porque se había criado bajo la cúpula de los árboles y la luz le parecía indecente…”

    http://www.geocities.com/michellenoviembre/eva.html

  4. lasalamandra Says:

    Anoche terminé de leer Eva Luna, tercera novela de Isabel Allende, que me acompañó durante unas tres semanas, dejándome una sensación de no querer que terminara nunca. A pesar de que la cubierta del libro nos informa que en éste la autora recupera su país a través de la memoria, yo llegué a la conclusión de que se trata de un libro ambientado en Venezuela, porque toca temas como la pacificación de la guerrilla, lugares como el dorado y una colonia de alemanes que se ha mantenido intacta con el pasar de los años. En fin, es un libro que sin duda alguna merece ser leído, además de que se trata de 290 páginas, así que no es mucho lo que se requiere, éste te atrapa desde el primer momento y a medida que avanzas en la historia te sientes perdido dentro de ella. Es una historia distinta y que, como siempre, mantiene entre sus páginas la vida de una gran mujer.

    http://lycettescott.blogspot.com/2007/03/eva-luna.html

  5. lasalamandra Says:

    AQUÍ SE PUEDE DESCARGAR LA NOVELA

    Isabel Allende (1942-?)
    Eva Luna(1987): Como una moderna Scherezade, Eva Luna convierte su vida en una tragicomedia por la que desfila una sorprendente galería de personajes: un embalsamador de cadáveres, una madrina que sobrevive a una decapitación, una mujer con cuerpo de hombre, un fotógrafo austriaco atormentado por los recuerdos del nazismo…

    http://ar.geocities.com/krnv_bweb/novelas.html

  6. lasalamandra Says:

    Isabel Allende
    Eva Luna (fragmento)

    ” Elaboraba la sustancia de sus propios sueños y con esos materiales fabricó un mundo para mí. Las palabras son gratis, decía y se las apropiaba, todas eran suyas. Ella sembró en mi cabeza la idea de que la realidad no es sólo como se percibe en la superficie, también tiene una dimensión mágica y, si a uno se le antoja, es legítimo exagerarla y ponerle color para que el tránsito por esta vida no resulte tan aburrido.
    (…)
    De mí dependía la existencia de todo lo que nacía, moría o acontecía en las arenas inmóviles donde germinaban mis cuentos. Podía colocar en ellas lo que quisiera, bastaba pronunciar la palabra justa para darle vida. “

  7. lasalamandra Says:

    Hay 7 comentario/s de este artículo.
    sabbat:
    Sobre mi ideal ético: ‘lo que más me llamaba la atención era su humanidad’… luego me confiesa que ‘el asegurado cada día que pasa le da más asco y no dijo su trabajo, sólo dijo ‘el asegurado’…

    Tampoco es buen padre. Sólo quiere que su hija sea normal y ella le ha venido de puta madre como coartada

    Y no quiero seguir con esto porque no estoy para listas largas ahora.

    un beso.
    2004.12.04 21:15
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    salva:
    No sé si es correcta la impresión que tengo sobre la evolución de tus textos (me refiero a un período de años). Me parece que has evolucionado hacia una mayor reflexión, de lo que sería una muestra ese texto, ¿qué te parece a ti?
    2004.12.04 23:50
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    sabbat:
    ¿Hablamos de madurez?. Entonces sí, es evidente pero entonces no hablamos de textos. El comentario de textos puedes hacerlo tú, que eres el ”experto” ( y lo digo de buena fe). Porque el caso es que este texto no es un exactamente un texto. Es una forma de comunicación. Sigue siendo eso pero mucho más objetiva. Ahora hay alguien ahí del otro lado, que está escuchando atentamente y lo que yo trato de hacer es de establecer un diálogo honesto y franco con él. También es evidente que soy mucho más reflexiva pero sigo siéndolo de una manera emocional, aunque ahora muestre mucho más cuídado con respecto a mis sentimientos auténticos y efectúe casi a diario una criba.

    Hablo con alguien que se acercó a mí de la misma manera en que tú lo hiciste, con la salvedad de que resultó vivir en la misma pequeña ciudad que yo y eso dio pie a un conocimiento pronto y directo.
    2004.12.05 00:17
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    sabbat:
    Luego está el tema de las influencias (de las buenas y las malas) y lo cierto es que llevo algunos meses leyendo con atención a Rachel. Soy distinta en muchas cosas pero puede que de alguna manera me contagie (o imite, eso sí sin pretenderlo) sus formas de expresión. Es algo que he procurado evitar hasta ahora y que me molestaba muchísimo pero mis ‘manías'(o temores) por serme fiel a mi misma y no la vulgar copia de nadie, en este caso, no son lo suficientemente válidas para que deje de leerla y aprender de ella. Y algo bueno o malo se me pegará… quién sabe.
    2004.12.05 00:23
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    De un correo recibido:
    Hola Carmen.

    Me ha sorprendido que consideres que escribes ese diario contemplando la posibilidad de un diálogo. He empezado a escribirte en el blog la respuesta pero luego he decidido que era mejor en privado. Allí había escrito esto, luego le he dado a cortar y lo he pegado aquí:

    “Sé que no son textos escritos con un propósito exclusivamente literario. Es aparente, como en cualquier diario, que se escribe para uno mismo, para verter en la escritura lo que de otro modo sería más difícil de ver y analizar. También entiendo que a través de ellos te comunicas más o menos directamente con tus lectores y con algún lector en particular, pero me ha sorprendido que hables de diálogo.”

    Porque si hablas de dialogar, parece más apropiado hacerlo a través de un correo directo con esa persona, sin que otros lectores perturben ese proceso, ¿no te parece? Es posible que esa persona (bueno, estoy hablando como si no supiera que te refieres al médico), no quiera contestarte o participar, de momento, en ningún diálogo privado y por eso escribes con el interés de que te lea en el blog (y no digo que no lo haga, supongo que sabes que sí, incluso puede que te haya escrito en el mismo blog) y te conteste como hacemos otros lectores. Pero aún así hay algo extraño en escribir esos textos pensando en que sirvan de diálogo…En fin, ahora no sé que más añadir sobre esa extrañeza, ya se me cierran los ojos porque es tarde.

    Sí se me ocurre algo ya te lo diría. Sería maravilloso que pudieras gozar de ese amor (si aún anima tu corazón) tan largamente deseado.

    Hasta otra.
    2004.12.05 08:48
    De un correo recibido (segunda parte):
    P.S. Me voy a ir a la cama pensando en tu cuerpo ancho, yo soy delgado, quizá como tu doctor, diez kilos menos que no se acoplan bien como a ti te gusta.

    .-.-.-.-.-.-.-
    .
    .
    .

    Hola otra vez.

    Acabo de releer tu primera respuesta en el blog y me he dado cuenta de que no te refieres al doctor cuando hablas de dialogar francamente con alguien, ahora entiendo que es una persona nueva a la que has conocido recientemente, de la que hablas en el blog unos días atrás. Bien, pues salvando esa diferencia, el resto de la carta que te he enviado sigue siendo válida, me sorprende que digas: “lo que yo trato de hacer es de establecer un diálogo honesto y franco con él”.

    Hasta otra.
    2004.12.05 08:49
    ,
    .
    .
    .
    .
    .
    sabbat:
    Sí, confieso que tal vez resulte un poco extraño hablar de diálogo pero tratándose de él … no puedo utilizar ninguna otra palabra.

    En cuanto a mi doctor. Desde que le escupo… allá por agosto ya he decidido que se acabaron las confesiones y la entrega. No hay más regalos, no hay más intentos por mi parte de crear magia y complicidad. Lo que hay es una relación tal y como es; o sea donde él no soporta la sinceridad y yo tengo que tragarme sus silencios y sarcasmos sin rechistar. Y no, ya no… Me he librado por completo de mi ‘culpa’. Él no tiene esta dirección así que no puede leerme (de momento). No somos amigos. No tiene por qué. ¡Que me hable si quiere y se arriesgue a que vuelva a ”escupirle” tantas veces como crea que se lo merezca.

    (Debería terminar de contar lo que sucedió en su consulta aquel día… quizás lo haga ahora)

    Un beso y gracias por tu atención. Diez kilos no suponen ningún problema para mí. La superficialidad sí. Incluso la mía.
    2004.12.05 08:56

  8. candelaarias Says:

    50 Visualizaciones

  9. nandara Says:

    “.. No hay más regalos, no hay más intentos por mi parte de crear magia y complicidad. Lo que hay es una relación tal y como es; o sea donde él no soporta la sinceridad y yo tengo que tragarme sus silencios y sarcasmos sin rechistar. Y no, ya no… Me he librado por completo de mi ‘culpa’. Él no tiene esta dirección así que no puede leerme (de momento). No somos amigos. No tiene por qué. ¡Que me hable si quiere y se arriesgue a que vuelva a ”escupirle” tantas veces como crea que se lo merezca. ”

    ¡¡Espléndido!!

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    El otro día hubo una búsqueda de Laura Malasaña Salvatierra… La buscaban a ella o quizás a mí… creo que podría ser él o ser su madre…
    Sí, escupirle fue las cosas que más satisfactorias me fueron :))

  10. nandara Says:

    Leí a Isabel Allende en su día con devoción, me gustaba mucho. Pero llegó un momento en el cual me pareció que escribía siempre el mismo libro ampliandolo un poco más. El último que leí de ella fue “Paula” que me impresionó bastante.

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    Pues igual eso fue lo que me pasó a mí, no sé…

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