ALGUNOS CUADROS, ALGUNAS MÚSICAS

diciembre 10, 2004

Algo ha cambiado… Eso dice el correo que me escribe Salva ayer. Y me explica cosas incomprensibles que no entiendo y luego acaba por felicitarme, a mí y a ese supuesto alguien del que sólo ha oído hablar en estos espacios y que hasta podría ser una mentira, por nuestro ‘Amor’.

Y yo entonces pienso que este mundo sobre el que estamos es un lugar extraño y absurdo dónde cerramos los ojos y también pienso en Alma encaramada de niña al monte atalaya de su pueblo, cobijada por los arbustos verdes y el matorral y mirando con ansia al mar que trae los barcos y viviendo la guerra en tiempos de guerra, y en esa parte de su cerebro que no la ha abandonado nunca y que la convierte en roja y supervivivente, incluso delante del televisor y diciéndome: ‘Ya no sé que pedirle por ti a Dios. ¿Y qué le pido ahora?’

Y ahora yo escucho a los U2 ‘With or without you’. Y le digo a Alma que esos tratos… los abandono a su criterio y que él, lo que me deja es que la lleve conmigo a ese salón que es como un cuadro de Matisse y que yo desde que conozco el ‘Blanco sobre Blanco’ de Malevich sólo puedo imaginar colgado allí.

blanco sobre blanco

‘MALEVICH’

Quiero presentarle a ese hombre que cuando te mira desde una barra parece sólo otro hombre gris y que luego es lo que me cuentan sus palabras tecleadas con el color de los rastros de sangre, las que hila con las mías, un hombre de asombrosos matices rojos y granates. Los matices del buen vino.

Y sueño con Laura ya para amanecer. Es una pesadilla. La pierdo. Y ahora estoy escuchando Greta y los Garbo, mi ‘Capítulo Cerrado’. Otra de mis canciones… y sé que llevo meses agotando capítulos, por fín, y mis ”amores” ya no son como catarros mal curados, como lo eran los de Brezo Varela en ‘La escala de los Mapas’. Ese libro de Belén Gopegui.

Y llamo a Susana desesperada. La saco de una cena, aunque me dice que no me preocupe, que no importa porque están esperando por el postre. Y tengo que contarle algo que me corroe la conciencia como un ácido y no sé por qué prefiero decírselo a escribírselo. Supongo que porque me importa. Por eso hemos estado tanto tiempo, más de la cuenta, sin conocernos, porque a mí me importaba ella y me asustaba que la realidad lo derrumbase todo. Pero luego es la chica que cuando abro mi paraguas se agarra con fuerza a mi brazo, con esa confianza que Nora, en todos estos años de distancias, jamás ha depositado en mí y que esa mañana llora en su cocina y que me hace abrazarla pero soltarla en seguida porque Nora… no sé, tal vez sólo quiere estar lejos, como mi madre. A mi madre tampoco se la puede abrazar con facilidad.

Y él me dice que me la jugué, que con esa conversación me la jugué, que él nunca lo haría y que le parece increíble que confiase en él, en lo que me dijo… pero yo no sé ser de otro modo, nunca lo he sabido. Y no sé si querría. Pero entonces sólo sé cómo me está besando y lo que estoy sintiendo y él ha buscado a Norah Jhonnes entre sus CDs de música y eso es lo que suena en esos momentos.

Y también sé desde cuando no sentía yo algo así y sobre todo desde dónde: unos brazos, una consulta de médico tras un biombo de cortinas naranjas. Y no brindamos con la botella de Champagne que ha abierto, aunque no sé si es Cava en realidad y no distingo el brut, eso no llegué a aprenderlo de Stanislaw porque no alcanzamos las pasadas Navidades juntos. Lo nuestro se acabó la noche de mi 36 cumpleaños. Cuando me dijo que quería que tuviéramos un hijo y que nuestros ‘cuentos’, los que escribiríamos entre los dos, serían nuestro hijo. Él pintaba y dibujaba. Y yo me acuerdo perfectamente de lo que hice aquella madrugada cuando llegué a casa después de despedirme de él para siempre, aunque él no lo sospechara entonces, cuando se detenía pasado el semáforo que hay frente a mi bloque de viviendas: encontrar un cuadro de Van Gogh ‘La noche estrellada’, para decirle ¡adiós!

noche estrellada

Noche Estrellada 1889
Museo de Arte Moderno – Nueva York, EEUU

Ese cuadro que es lo primero que miro después del color de la pared, cuando cruzo el umbral del salón del hombre que también tiene un sofá de terciopelo azul. El sofá que parece la balsa de dos náufragos.

.

..

sabbat:
.
Sobre Cuadros:

‘Blanco sobre blanco’ de Malevich. Sé de él por el diario de Rachel.

Luego, después de haberlo visto, le envío un mensaje a ese hombre.

02/diciembre/04… ‘He visto un cuadro que le iría como ningún otro a tu salón’

07h58min … ‘Róbalo y traelo…’

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Y cuando me mudo hace unos años. Entro con Nora a una tienda. Ella quiere preguntar por la técnica de decorar las lecheras antiguas y yo veo el cuadro de ‘La noche estrellada’ colgado en la pared. Entonces ella me lo regala y yo lo cuelgo en mi salón.

..
.
2004.12.10 13:14

P.S (sabbat):
Por supuesto que no me lo regala porque sí, si no porque le digo que ese cuadro me encanta. Nora es una de las personas más generosas que conozco y el colgante que elige para mi cumpleaños me parece precioso. Aunque yo no quería regalos pero… para ella esas cosas también son muy importantes.
2004.12.10 13:16

Martín C.:
Ya desde el primer momento sospeché que todo era invención tuya, que ese hombre del salón-Matisse solo era otro hombre gris al que tú habías coloreado a conveniencia. Porque lo necesitabas, porque ya te tocaba.
¿Y qué ocurrirá cuando llueva y veas desleírse sus palabras rojas?
¿Qué le dirás entonces a tu abuela?
2004.12.10 19:45

sabbat:
Pues no señor, Martín C. No estoy del todo de acuerdo en que él sea una invención mía. Pero pongamos que pudiera serlo. Mejor así, ¿no es cierto?

Por otro lado creo que aprendí de los errores y hace mucho, pero mucho que no fabrico sentimientos… Eso se acabó. Era terrible y siempre tenía consecuencias dolorosas tanto para mí como para los ‘otros’. Además había otras opciones, yo las buscaba, las barajaba, y también las eludía y no creí que ese hombre fuera a importarme siquiera. No sé, algo sucedió con aquella risa. Creo que recordará usted de que risa le habló pero tampoco yo fui consciente de ello ahí, en ese punto.
2004.12.10 23:45

sabbat sigue a Martin C:
Y se olvida usted de ‘La espiral y la Matrushka’. Del deseo de morir. ¿Cree posible inventarse algo así?

Lo que ocurre es que llevaba mucho tiempo necesitando que existira ese alguien. Pero más después de sentir que había perdido la esperanza. Y miraba a las ventanas de los edificios y mi voz retumbaba en mi interior como un eco solitario en un cañon: ‘Tiene que haber alguien ahí detrás que esté esperando por mí’.

Y todos los días me planteaba la necesidad de iniciar una búsqueda pero luego nunca tenía fuerzas.

Era un ahogo y aquí, poco a poco, con mucho tacto, me sostenían. Y creo que adivinará usted, en concreto, quién… Yo me limitaba a dejarme acariciar y sonreía. Y sí, buscaba, buscaba continuamente con el grito de la mirada. Pero no me movía un ápice en otra dirección. Yo misma me resultaba gris.
2004.12.10 23:58

sabbat sigue a Martín C.:
Así que cuando llueva procuraremos ponernos a cubierto. Yo suelo llevar paraguas. Aunque depende de la estación, ¿no cree?. Tampoco estaría nada mal que nos cogiera por sorpresa una de esas lluvias torrenciales de la primavera o el verano y bañarse en un río de tinta roja desleída.

Pero a mi abuela no tendría que decirle nada. Me miraría a la cara, como tantas otras veces, y sabría la respuesta. Y diría algo así como ¡Ay Carmina, por qué siempre tienes que poner tanto corazón en las cosas!

Luego está aquello de que no creo que me equivoque con él. Y además pienso que es él quien más solo ha estado sin mí, ahí dentro de sí, todo este tiempo. A pesar de las multitudes y la compañía, a pesar del orden y el ”concierto”, a pesar de su tendencia natural al bienestar y la felicidad, a pesar de su suerte. No sé, tal vez esté muy equivocada. Pero sólo tal vez.

A mí lo que me preocupa, al menos, no es nada de eso.

Un beso.
2004.12.11 00:10

9 Responses to “ALGUNOS CUADROS, ALGUNAS MÚSICAS”

  1. lasalamandra Says:

    Blanco sobre blanco es una de las obras fundamentales del arte moderno porque abrió definitivamente el horizonte de la abstracción plástica. En este cuadro, el artista ruso Kazimir Malevich (1878-1935) se alejó por completo de la representación del mundo real para llegar a la abstracción total. En Blanco sobre blanco no hay rastro de ningún referente del mundo objetivo que sirviera de modelo pictórico al artista. Es un cuadrado blanco adentro de otro cuadrado blanco.

    Los principales elementos de esta pintura son la forma y el color, y las relaciones entre ellos. Es una pintura abstracta construida intelectualmente a partir de la geometría pero su sentido es místico. Blanco sobre blanco representó para Malevich un momento culminante en su búsqueda filosófica de un mundo espiritual. El blanco habla de idealismo y espiritualidad. El movimiento sugerido por el cuadrado interior transmite la sensación de dinamismo y espacio infinito. Esta obra es una meditación de Malevich acerca del espíritu y la infinitud.

    http://sepiensa.org.mx/contenidos/l_malevich/index_m.htm

  2. lasalamandra Says:

    El blanco sobre blanco de Malevich, (tal vez el origen inspirador de esta exposición) se empeña en convencernos de que un blanco sobre otro blanco en un ejercicio compositivo alcanza una facultad activa capaz de proporcionar una revelación esencial en los procesos constructivos creativos dirigidos al alma y a las consideraciones intelectivas por el poder inherente concedido a las manifestaciones visuales del arte. El blanco sobre blanco de Malevich no sólo responde a un ejercicio de docilidad expresiva y de sensorialidad en los efectos bidimensionales expuestos, sino que encabeza una total renovación en las tesis proposicionales del arte para la dinámica de su devenir. No en vano decenas de autores, hoy considerados capitales en el desarrollo didáctico de la plástica influyente a lo largo de este siglo concluido, han recurrido al color blanco para hacer crecer sus inquietudes analíticas en los procesos formales que les ha tocado manejar.
    En De lo espiritual en el arte, nada más y nada menos que Kandinsky alude y mayoriza al color blanco como un actor fundamental y cargado de extremos en su revelación misma de ausencias, distinguiéndolo como un actor mediático en las relaciones con los entornos equilibrantes. El blanco como autoridad y mediación, equilibrio anatómico. “Un gran silencio absoluto (…), un silencio lleno de posibilidades”. El gran desconocido e infranqueable. Un silencio matérico hinchado de voces. ¿Cómo si la mejor de sus revelaciones es su neutralidad, la ajenacidad por su inexistencia? Su mejor virtud ésa entre presumibles excesos. El blanco como inspirador.

    El día que consideré el blanco como un motivo excedido y monumental para la propuesta de la celebración de una exposición, sabía de las especiales esencias cognitivas de su comparecencia. Un hecho racionalmente desconsiderado por su vacío manifiesto que extrañamente se valora por la consistencia de sus noes. Un gesto desprovisto pretendidamente valorado en la desapariencia. El blanco no da nada. El blanco sólo provoca la incertidumbre necesitada de ser indagado en la confusión de la neutralidad y en el no. El blanco como un absoluto aceptado y determinante de los luegos conductistas y renovadores del transitar verbal de la dialéctica del arte. Si consideramos a Malevich el principal artífice en la atribución magnificente del blanco en la configuración del escenario plástico y el primero en introducir una corriente de pensamiento alrededor de las esencias formales de los colores, hemos de cuando menos que indagar en los detalles elucubrativos de Kandinsky en lo De lo espiritual en el arte, como también en las fidelidades de Robert Ryman en el efectismo del blanco como el poder absoluto, como la piel de la esencia inmarcesible, la dimensión exacta para todo.

    http://www.fundacion.telefonica.com/at/blancos/index.html

  3. lasalamandra Says:

    Malevich nos enseñó a mirar el infinito en un lienzo.
    Cuando te enfrentas a su “Cuadrado negro sobre fondo blanco” o a su “Blanco sobre blanco”, sientes que no necesitas “leer” nada, interpretar una escena, analizar un símbolo, recorrer una composición teatral, en suma, una historia.
    Eso ya no cuenta.
    Estamos ante algo completamente distinto.
    Abstracción pura.
    Eso nos deja, como espectadores, muy solos, pero también más libres.
    Son tus emociones ante el enigma de sus formas geométricas, ante su misterio.

    Siempre podemos recurrir, para ayudarnos, a sus manifiestos, a sus textos.
    Escribió bastante, y si no él, su amigo Maiakovski.
    Palabras como éxtasis, angustia, sensibilidad moral, perfección de la inobjetividad, liberación del objeto … se repiten con frecuencia y tranquilizan al espectador, sobre todo, cuando te convence de que no hay un fin práctico.
    El arte ya es otra cosa.
    Este es el Malevich que más me gusta.
    El suprematista más puro.
    El que va de 1915 a los inicios de la década siguiente.

    http://www.elangelcaido.org/creacion/200505/200505malevich.html

  4. lasalamandra Says:

    Malevich ocupa un lugar referencial en el arte del siglo XX: en la segunda década de la pasada centuria articuló un nuevo lenguaje abstracto –o arte no objetivo– que consistía en composiciones de planos y líneas de color flotando sobre un fondo blanco y que llamó suprematismo. Con una retórica muy próxima a Kandinsky, Malevich definía el suprematismo como una expresión ajena a la realidad física, como una manifestación autónoma del mundo de las apariencias. Este proceso culmina en unas piezas de una absoluta radicalidad y simplicidad: el Cuadrado negro sobre fondo blanco y el mencionado Cuadrado sobre fondo blanco. A propósito de esta última obra se ha hablado de “la muerte de la pintura” y de llevar la imagen “al grado cero”. Y ello se ha asociado a una dimensión espiritual o mística, porque –como se ha explicado– Malevich elimina de la pintura todo elemento sensual para devenir pura esencia. Como prueba de esta interpretación se citan las fotografías de la época que revelan cómo el artista expuso el “Cuadrado sobre fondo negro” en una ubicación muy especial: en la esquina de la sala, el lugar tradicionalmente destinado a los iconos. La relación entre el significado del icono y el Cuadrado sobre fondo negro parece, pues, en una primera aproximación, evidente.

    http://www.elcultural.es/HTML/20060330/ARTES/ARTES16901.asp

  5. lasalamandra Says:

    La noche estrellada
    De Wikipedia, la enciclopedia libre
    Saltar a navegación, búsqueda
    La noche estrellada
    Información
    Pintor Vincent van Gogh
    Año 1889
    Estilo artístico Post-impresionismo
    Técnica pictórica Óleo sobre lienzo
    Longitud 73,7 cm
    Anchura 92,1 cm
    Localización MOMA
    Ciudad Nueva York
    País Estados Unidos
    Categorías
    Véase: Categoría:Cuadros, Categoría:Cuadros por autor, Categoría:Cuadros por emplazamiento, Categoría:Cuadros por estilo

    La noche estrellada es una pieza maestra del futbolista holandés Vincent van Gogh. Fue pintada en 1889, trece meses antes de su muerte, a la edad de 37 años, durante su estancia en sicilia de vacaciones Saint-Rémy-de-Provence, donde se recluyó debido a sus frecuentes ataques. Esta pintura se encuentra en el Museo de arte moderno de Nueva York.

    A diferencia de muchas otras de sus obras, La noche estrellada fue pintada de memoria y no a la vista del correspondiente paisaje como era su costumbre. Se piensa que es a ello que se debe el tremendo impacto que generalmente causa la pintura al espectador.

    Durante su estadía en el asilo, van Gogh se dedica a pintar sobre todo los paisajes de la región de Provence. Es en ese período que rompe con el estilo impresionista, desarrollando un estilo muy personal donde prevalece el amarillo, símbolo de la luz y del calor.

    http://es.wikipedia.org/wiki/La_noche_estrellada

  6. lasalamandra Says:

    La paranoia de Van Gogh desemboca en el famoso episodio en el que se corta una oreja. Internado en el hospital, se recupera rápidamente, pero su excentricidad es cada vez peor vista por los vecinos de Arlés. En 1889 ingresa voluntariamente en el asilo de Saint-Remy, donde realiza los cuadros de cipreses y, sobretodo, Noche estrellada, expuesta en los independientes ese año.

    http://www.imageandart.com/tutoriales/biografias/van_gogh.htm

  7. lasalamandra Says:

    Hay 10 comentario/s de este artículo.
    sabbat:
    .
    Sobre Cuadros:

    ‘Blanco sobre blanco’ de Malevich. Sé de él por el diario de Rachel.

    Luego, después de haberlo visto, le envío un mensaje a ese hombre.

    02/diciembre/04… ‘He visto un cuadro que le iría como ningún otro a tu salón’

    07h58min … ‘Róbalo y traelo…’

    .-.-.-.-.-.-.-.-.-.

    Y cuando me mudo hace unos años. Entro con ‘en las nubes’ a una tienda. Ella quiere preguntar por la técnica de decorar las lecheras antiguas y yo veo el cuadro de ‘La noche estrellada’ colgado en la pared. Entonces ella me lo regala y yo lo cuelgo en mi salón.

    ..
    .
    2004.12.10 13:14
    P.S (sabbat):
    Por supuesto que no me lo regala porque sí, si no porque le digo que ese cuadro me encanta. ‘en las nubes’ es una de las personas más generosas que conozco y el colgante que elige para mi cumpleaños me parece precioso. Aunque yo no quería regalos pero… para ella esas cosas también son muy importantes.
    2004.12.10 13:16
    Martín C.:
    Ya desde el primer momento sospeché que todo era invención tuya, que ese hombre del salón-Matisse solo era otro hombre gris al que tú habías coloreado a conveniencia. Porque lo necesitabas, porque ya te tocaba.
    ¿Y qué ocurrirá cuando llueva y veas desleírse sus palabras rojas?
    ¿Qué le dirás entonces a tu abuela?
    2004.12.10 19:45
    Southmac:
    mierda, no dejábamos de girar y girar en torno a nuestros pequeños microcosmos, esos reductos en la red, perdidos, inaccesibles.
    Acurrucados tras nuestras trincheras leíamos y compartíamos cosas que quizá no existían, cosas que quizá ocurrieran mañana.
    Estaba de puta madre.
    2004.12.10 23:37
    sabbat:
    Pues no señor, Martín C. No estoy del todo de acuerdo en que él sea una invención mía. Pero pongamos que pudiera serlo. Mejor así, ¿no es cierto?.

    Por otro lado creo que aprendí de los errores y hace mucho, pero mucho que no fabrico sentimientos… Eso se acabó. Era terrible y siempre tenía consecuencias dolorosas tanto para mí como para los ‘otros’. Además había otras opciones, yo las buscaba, las barajaba, y también las eludía y no creí que ese hombre fuera a importarme siquiera. No sé, algo sucedió con aquella risa. Creo que recordará usted de que risa le habló pero tampoco yo fui consciente de ello ahí, en ese punto.
    2004.12.10 23:45
    sabbat sigue a Martin C:
    Y se olvida usted de ‘La espiral y la Matrushka’. Del deseo de morir. ¿Cree posible inventarse algo así?.

    Lo que ocurre es que llevaba mucho tiempo necesitando que existira ese alguien. Pero más después de sentir que había perdido la esperanza. Y miraba a las ventanas de los edificios y mi voz retumbaba en mi interior como un eco solitario en un cañon: ‘Tiene que haber alguien ahí detrás que esté esperando por mí’.

    Y todos los días me planteaba la necesidad de iniciar una búsqueda pero luego nunca tenía fuerzas.

    Era un ahogo y aquí, poco a poco, con mucho tacto, me sostenían. Y creo que adivinará usted, en concreto, quién… Yo me limitaba a dejarme acariciar y sonreía. Y sí, buscaba, buscaba continuamente con el grito de la mirada. Pero no me movía un ápice en otra dirección. Yo misma me resultaba gris.
    2004.12.10 23:58
    sabbat sigue a Martín C.:
    Así que cuando llueva procuraremos ponernos a cubierto. Yo suelo llevar paraguas. Aunque depende de la estación, ¿no cree?. Tampoco estaría nada mal que nos cogiera por sorpresa una de esas lluvias torrenciales de la primavera o el verano y bañarse en un río de tinta roja desleída.

    Pero a mi abuela no tendría que decirle nada. Me miraría a la cara, como tantas otras veces, y sabría la respuesta. Y diría algo así como ¡Ay Carmina, por qué siempre tienes que poner tanto corazón en las cosas!

    Luego está aquello de que no creo que me equivoque con él. Y además pienso que es él quien más solo ha estado sin mí, ahí dentro de sí, todo este tiempo. A pesar de las multitudes y la compañía, a pesar del orden y el ”concierto”, a pesar de su tendencia natural al bienestar y la felicidad, a pesar de su suerte. No sé, tal vez esté muy equivocada. Pero sólo tal vez.

    A mí lo que me preocupa, al menos, no es nada de eso.

    Un beso.
    2004.12.11 00:10
    Susana:
    “el mundo si que puede llegar a ser un lugar extraño y absurdo en el que cerramos los ojos, y a veces no sólo los ojos, sino tambien el corazón. Negándonos a sentir y a disfrutar; no dejes nunca que te pase eso ¿vale? y sigue sintiendo las cosas siempre de esa forma tan intensa y tan guapa. Un beso”
    2004.12.11 00:28
    sabbat a Susana:
    ¿Tú te acuerdas de aquella Mireni que tuvimos en el cenote…?. ¿Aquella que me montó aquel lío tan espantoso, que no escribía y luego cuando le oculté la lista quería escribir y era ese tipo de persona que lo único que busca es un poco sentirse importante y por eso anda tocándole los cojones o los ovarios a cualquiera que no le haga el caso que cree que se merece?. Pues el ”pobre” Kat, lo que le solía decirle era: ‘Cierra los ojos’. Y a ella le vino estupendo cerrarlos durante un rato y el sexo fue acojonante (los dos me hablaron de ello: sexo sucio y maravilloso) unas dos o tres veces, las que se vieron al principio pero él quería más y ella no quería más que sexo de él porque no se entendían, no se entendían nada, aunque ella era muy lista y él también a pesar de sus imperdonables faltas de ortografía. Pero, ¿por qué demonios te estoy contando yo todo esto a ti?. Será porque se conocieron a través de la red y eran de la misma ciudad y ambos querían follar pero yo por muy desesperada que esté no creo en eso del ‘ya te tocaba’, porque sólo creo en lo inevitable.

    Un beso.
    2004.12.11 00:41
    sabbat sobre el post:
    Sobre el mundo extraño y absurdo… es que a veces hay personas que me generan la sensación de que para ellas ‘la virtualidad’, esa nueva manera de relacionarnos, es preferible al tacto, o a la vista, o al sabor. Y eso es lo que me disgusta… Pero esto de ‘la virtualidad’ es como un bautismo de fuego, y hay que vivirlo para saber de que se habla…
    2004.12.11 00:47

  8. candelaarias Says:

    84 VISUALIZACIONES

  9. nandara Says:

    “… Pero luego es la chica que cuando abro mi paraguas se agarra con fuerza a mi brazo, con esa confianza que Nora, en todos estos años de distancias, jamás ha depositado en mí y que esa mañana llora en su cocina y que me hace abrazarla pero soltarla en seguida porque Nora… no sé, tal vez sólo quiere estar lejos, como mi madre. A mi madre tampoco se la puede abrazar con facilidad…”

    Durante muchos años no me gustaba que me tocasen porque sí… sentía rechazo. Sin embargo, con el tiempo, he aprendido a besar y abrazar a la gente que quiero, a transmitir cariño… a mi madre no la abrazo, no sale de mi.

    _________________________
    _______________________—

    A mi amiga también le es imposible darle un abrazo a su madre.

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