LA TORRE DE LA CATEDRAL

diciembre 17, 2004

una de obscenidades y de fragmentos literarios

– ¿Tú qué deseaste cuándo te aburrías? -ella

– Esto que encontré pero no tan extremo -él

Más tarde cenan. Él la convence para cenar.

– ¿Por qué tengo yo que privarme de lo que puedo permitirme por tu causa? -él

– Tienes razón. No tienes por qué -ella

Un saludo. Cuando se disponen a sentarse en la mesa ella reconoce a una pareja que la estaba observando y les hace un gesto con la mano sin perder la sonrisa. Es un matrimonio que vive en el mismo edificio en que tiene su hogar su viejo amante, un apartamento en el que él y su perro comparten habitación con una mujer y un hijo, y le dice a él: ‘Voy a saludarles’. Aunque luego cambia de idea y lo que decide hacer es mandar a ese viejo amante a arrascarle las pelotas al demonio, y se sienta dándoles la espalda y le dice a él: ‘Bésame’.

Es perverso besarse delante de gentes que la conocen a una sabiendo que está casada. Algo que jamás podría hacer en público con ese otro hombre:

– Es probable que piensen que eres mi marido. Yo nunca salgo con él.

Y comen y hablan. Porque a los dos les gusta comer y hablar, y el orujo dulcísimo de miel. Y tardan interminables minutos en recorrer los no excesivos metros que les separan del coche. Han comenzado a besarse y la noción del tiempo se evapora pero ella no ha tardado demasiado en hacerle bajar la cabeza y la boca hacia sus pechos, que a pesar del frío de la noche arden. Y en introducir la mano por dentro del pantalón del hombr,e para agarrarse a esa extraordinaria polla que luego se niega de ninguna manera a soltar. Y la torre de la catedral, como una inmensa sombra, les custodia y ella se imagina al fantasma de Pas erguido en ella, escudriñando la madrugada con su catalejo.

catedral

Le excita pensar que el Magistral les espía confundiéndola en su delirio, con la figura de Ana Ozores, con la que, en sus tiempos de estudiante esta mujer, se pensaba seriamente que compartía alma o algún dolor.

“Sí, sí -decía, yo me lo negaba a mí mismo, pero te quería para mi; quería, allá en el fondo de mis entrañas, sin saberlo, como respiro sin pensar en ello, quería poseerte, llegar a enseñarte que el amor, nuestro amor, debía ser lo primero; que lo demás era mentira, cosa de niños, conversación inútil; que era lo único real, lo único serio el quererme, sobre todo yo a ti, y huir si hacia falta; y arrojar yo la máscara, y la ropa negra, y ser quien soy, lejos de aquí donde no lo puedo ser: sí, Anita, sí, yo era un hombre ¿no lo sabías?”.

L.A. Clarín

Pero en realidad quién lo hace es un barrendero que se prepara para baldear a la calle, y algunos transeúntes solitarios que sólo se atreven a fijar la vista en ellos de forma oblicua y sesgada, temporal, conscientes del tiempo permitido y de los límites de la ocasión. La vida es un contraste entre decoros e impudicias. Y ella le dice que lo que quiere es que se follen en la calle, le incita a ir en busca de un callejón oscuro y quizás haya transcurrido una media hora, o todo un centenar de medios meses, desde que agarra la extraordinaria polla del hombre con la mano, hasta que es la boca la que se agarra con voracidad a esa misma parte en busca de una eyaculación. En el glande hay una especie de triángulo isósceles de un color más oscuro.

“…suponiendo que aquello parase en un amor sacrílego y adultero, miserablemente sacrílego por haber tenido tales comienzos, ¡adiós encanto! Ya sabía él lo que era esto. Una locura grosera de algunos meses. Después un dejo de remordimiento mezclado de asco de sí mismo; verse, despreciable, bajo, insufrible…”.

L.A.Clarín

Y es cuando él le dice a ella con un gesto absolutamente hierático, como quien dice: ‘No vayas asustarte ahora pero tengo que decirte que hay una serpiente justo a tu lado’, que les están observando desde la barra de un bar; y ella se piensa eso de que por la calle pueda una encontrarse justo al lado de serpientes venenosas ,y le da por reírse. En ese preciso momento, se recuesta apasionada sobre el capó del coche, e insiste en que después de todo quiere que él se la folle allí mismo, sin sábanas ni sofás de terciopelo azul. Bajo la noche concupiscente y sobre el capó

– Menuda desvergonzada – dice Max, el hombre que tenía un salón rojo que era como un cuadro de Matisse.

6 Responses to “LA TORRE DE LA CATEDRAL”

  1. lasalamandra Says:

    Se me ha olvidado añadir el link de esa estupenda imagen. Y aqui hay todo un book buenísimo de Oviedo.
    http://striptm.com/album/v2/foto.php?codFoto=7376

  2. lasalamandra Says:

    ASÍ COMIENZA LA REGENTA Y EN ESTE ENLACE SU PRIMER CAPÍTULO…
    ________________________
    ::::::::::::::::::::::::::

    La Regenta

    Uno

    La heroica ciudad dormía la siesta. El viento sur, caliente y perezoso, empujaba las nubes blanquecinas que se rasgaban al correr hacia el norte. En las calles no había más ruido que el rumor estridente de los remolinos de polvo, trapos, pajas y papeles, que iban de arroyo en arroyo, de acera en acera, de esquina en esquina, revolando y persiguiéndose, como mariposas que se buscan y huyen y que el aire envuelve en sus pliegues invisibles. Cual turbas de polluelos, aquellas migajas de la basura, aquellas sobras de todo, se juntaban en un montón, parábanse como dormidas un momento y brincaban de nuevo sobresaltadas, dispersándose, trepando unas por las paredes hasta los cristales temblorosos de los faroles, otras hasta los carteles de papel mal pegados a las esquinas, y había pluma que llegaba a un tercer piso, y arenilla que se incrustaba para días, o para años, en la vidriera de un escaparate, agarrada a un plomo.

    http://www.ale.uji.es/regent.htm

  3. lasalamandra Says:

    Hay 9 comentario/s de este artículo.
    sabbat:
    Fe de erratas: El triángulo puede que no sea isósceles, sino más bien uno de esos con hipotenusa y catetos.
    2004.12.17 07:00
    .
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    .
    sabbat:
    Laura también tiene una marca de nacimiento y yo suelo decirle que aunque pasaran años sin vernos, yo creo que sería capaz de reconocerla entre millones de personas sólo por ella. Y antes nunca la veía. Le miraba a los ojos y no la veía. Tardé unos meses en percatarme pero luego nunca fui capaz de dejar de verla
    2004.12.18 16:21
    ,
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    manuel h:
    volví a leer la regenta hace sólo un año (de hecho fue el libro que hizo soportables las pasadas navidades) y volvió a encantarme. Pero no acabo de pillar el parecido entre ana ozores y la mujer de tu post.

    un beso
    2004.12.18 19:11
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    SABBAT
    Bueno, el parecido con la Regenta está en lo oscuro de esa torre en sombras :)

    Pero la mujer de mi post también fue joven y virtuosa una vez, ¿sabes? Mucho antes de perderse entre los vericuetos de esas calles. Y puede que algún día te explique en dónde radicaba ese parecido. Aunque podría plantearte una buena pregunta: ¿Cómo se sentía la mujer del regente en ese mundo de Vetusta?. ¿Y cómo se sentía mucho antes cuando aún no era la mujer de Victor de Quintanar?. ¿Cómo la hacían sentir sus tías?

    Ana Ozores mantenía un poco con ellas y con su cuerpo, la relación que mantenía la Teresa de ‘La insoportable levedad del ser’, con su madre y su cuerpo… zafiedad contra pureza. Por ahí irían los tiros ;)

    Un beso
    2004.12.18 19:58
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    .
    manuel h:
    ya, pero Ana QUERIA sentirse bien así, no quería cambiar para sentirse bien, aunque se lo pidiera a gritos toda su piel, no iba a escuchar.
    2004.12.19 03:31
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    sabbat:
    ¿Oye Manuel?. Me has despertado muchísimo interés con estas palabras, así que no sé si un día pedirte que vuelvas a conectarte y nos pongamos, como locos, a intercambiar sensaciones acerca de ‘La regenta’. Aunque lo más justo sería que yo antes volviera a leerla. Ya sabes, para actualizarme como has hecho tú

    Un beso
    2004.12.19 03:39
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    Susana:
    Menuda morbosa :-)

    me encanta.
    2004.12.19 12:33
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    sabbat:
    Menos mal que alguien me dice algo verdaderamente agradable Susana. Porque vengo de leer los comentarios en el post de Brezo y ando pensando en pegarles a casi todos un tiro :)

    Es broma, supongo.

    Un beso.
    2004.12.19 14:47

  4. lasalamandra Says:

    Existing timestamp: Diciembre 17, 2004 @ 18:51

  5. criaturaimaginaria Says:

    y foyasteis en el capo si o no………………………te as quedao en lo mejor………….. sigue en algun lao porque lo busco…………………

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