TARDE DE DOMINGO CON DETALLES Y EL RECUERDO DE AQUEL CURA.

diciembre 19, 2004

Así que el lunes también había quedado con Nora. Me llamó y yo estaba en la calle. Quería ir a la biblioteca a devolver ‘Los detectives salvajes’ , y ese día había reunido el valor suficiente. Me daba menos apuro que mi cara hubiera quedado grabada en alguna cámara mientras colocaba aquella tanga en ‘El volumen de la Ausencia’ de Mercedes Salisachs. Lo de la amistad a veces está muy bien. ¿Por qué entonces no odias tanto el teléfono? ¿Por qué cogerle el teléfono a una amiga o a tu madre no supone ningún apuro? ¿Dónde estás? ¿Y tú? Voy a tu encuentro. Así que fuimos juntas a la biblioteca y luego a esa librería dónde terminó por dejarme sola porque yo tampoco le hablé del tipo. Primero se quedó en el escaparate y luego entró y me dijo que bajaría hasta la tienda de juguetes porque yo tardaba. El motivo era una chica que compraba plumines de caligrafía y un libro de dibujo. Y hablaba mucho, demasiadas explicaciones, y él estaba apurado porque al irse mi amiga creyó que yo también me iría si no aceleraba esa venta, pero yo no pensaba irme. Ese hombre era como otro capricho. Me apetecía ligármelo desde hacía años, desde una vez que entré allí a comprar un libro de Flaubert que no es su ‘Salambo’ y en cuya portada figuraba ‘la dama en azul’ de Camille Corot.

DAMA EN AZUL. COROT

Esa misma dama en azul que yo utilicé una vez para comunicarme con Pésimo Malasaña por la calle.

Porque yo salía por las noches y decoraba algunos puntos estratégicos de mi pequeña ciudad con carteles que luego veía leyendo a las gentes a cualquier hora del día. Y eran mis historias, como aquí.

Y cuando el dueño de la librería se dirigió a mí le pedí que me recomendase algo que fuera especial para un hombre especial, y para celebrar una noche inolvidable. Le resultó curioso, y me preguntó que cómo eran sus gustos. Le gusta la lectura. Podría ser cualquier cosa que estuviera bien. No sé… Espera, le dije: ¿Tienes algo de Bolaño? Un minuto. Es lo que necesita para consultar las existencias de la tienda en el odenador en el que me da la espalda. Tengo el último. ¡Ah, qué bien. 2666! Pues sí que me lo llevo. Yo nunca he leído nada de este autor y creo que ni siquiera lo había vendido nunca. Bueno, es lógico, le digo… no dejamos de vivir en un pueblo. Yo lo conocí no hace demasiado y acabo de dejar su obra ‘Los detectivos salvajes’ en la biblioteca (donde por cierto volvieron a penalizarme pero nadie mencionó el tema de las bragas. Yo pensaba decir que había sido algo así como un juego si alguien me preguntaba). ¿Y cómo escribe? Parece que a él le da igual la cola de clientes que se ha formado detrás de mí, y yo le hablo de una literatura viva, sobre todo viva, sí, y también de intriga y mezclada con personajes reales como Octavio Paz y Ulises Lima Y Belano que son también seres reales, un amigo y el mismo bajo otros alias, y le cuento que…

Bolaño ya se ha muerto en espera de aquel transplante de riñón que tenía que llegarle para que pudiera sobrevivir, y cómo esa condición de pena de muerte afecta a esa vertiginosa necesidad de creación literaria que nos deja como legado a la humanidad, del valor incuestionable de una vida

… y le hablo de un artículo suyo sobre cuentos que puede encontrar en la red y en el que cita por ejemplo ‘Los suicidios ejemplares’ de Vila- Matas, y luego le digo que de ‘2666’ lo único que conozco es ese verso de Baudelaire que él utiliza, ese del desierto de aburrimiento y el oasis de horror, que procede creo de su obra ‘Las flores del mal’, y entonces él que me mira como si se estuviera ”enamorando” de mí en ese mismo instante, porque yo he visto esa misma expresión en otros hombres a los que les fascina, de sobre manera, el aspecto intelectual de cualquier mujer, sobre todo aquella cara de Thomás, el filólogo, y también él, el hombre del salón, durante apenas unos segundos el primer día, en la primera hora, y entonces es cuando él se ríe, se ríe de una manera tan absurda que a mí lo que hace es que se me caiga el alma a los pies. ¡Dios mío! No soportaría estar ni cinco minutos hablando con alguien que se riera de esa manera tan miserable… y tomo el libro que me ha envuelto en papel de regalo y decido que se acabó, que a no ser que vuelva a sentirme por completo desesperada este individuo queda desestimado, como posible amante, pero de por vida.

Y camino calle abajo deseando que Nora ya haya finalizado su compra y se reúna conmigo antes de que yo pueda llegar a la altura de la bodega de Stanislaw O’Toño. Pero no se ve rastro de ella y sé que podría quedarme allí, pasada la fuente donde los rumanos interpretan un tango en su acordeón, porque este año son dos los que ocupan ese lugar estratégico, pero me parece una cobardía y yo detesto sentirme cobarde, así que ando con el paso apurado y cruzo por delante de la ventana y de la puerta como si fuera una exhalación pero tengo la sensación de que él me ha visto o de que esa mujer le ha parecido que era yo.

Y tal vez unos diez minutos después salimos del bazar y tengo que pedirle a Nora que apure el paso. ¿Pero por qué? Porque vamos a pasar por delante de la bodega de el hijo del Iconoclasta. ¡Ah, se me había olvidado!. Y a mí que yo le presenté a Nora a Stanislaw sin ningún tipo de problema. No me preocupé entonces de si mi amiga era una adicta a la traición o si no lo era, como con Pésimo, o con Guernika, o con Coga. No me preocupé de nada en absoluto porque yo me sentía muy bien con Nora allí. No había ninguna desconfianza porque yo no desconfiaba de lo que sentía Stanislaw por mí, o de lo que yo sentía por él. Era algo bello que había surgido.

Y he levantado la cabeza y le he visto como si le hubiera tomado una instantánea y sobre todo he recordado que le he querido, que le he querido muchísimo en muy pocos días. Así que eso es posible, no es tan extraño y también he recordado que si me hubiera quedado con él, habría sido imposible que le hubiera dejado de querer.

Y le he dicho a Nora que estaba mucho más delgado, y que llevaba una camisa azul, y me he preguntado si habrá resistido sin fumar, lo dejó el día de su 45 cumpleaños, el día que follamos juntos por última vez, la madrugada del 27 de diciembre del año pasado, y por su postura he confirmado que la primera vez me había visto al pasar porque mientras hablaba con un cliente espiaba la calle de esa manera en que sólo él sabía hacerlo y ahora he pensado mientras escribo que si el hombre del salón me rompe, sólo Stanislaw sería capaz de entender hasta que punto va a dolerme. Y he pensado que si eso ocurre Stanislaw es el único hombre en el mundo que me ha querido lo bastante como para dejarme llorar ahora sobre él.

Y luego nos hemos acercado al pub de los triskel como este viernes, pero no estaba ‘N’, que luego el viernes si acaba por llegar. Y hemos bebido mucho. Nuestro límite 4 grimbergen tostadas, y yo me lo he pasado estupendo hablando con Nora y siendo por una vez ”ella”. A ver, que esto tengo que explicarlo. Yo siempre era la que Buscaba pero esta tarde es muy distinto, todo lo contrario porque yo me limito a estar allí, por completo pendiente de mi amiga y de lo bien que se lo está pasando ella. No flirteo con nadie, no me apetece de ninguna manera pero me sorprende que sin dedicarme a hacer eso esté disfrutando tanto de su compañía. Y hemos estado hablado del amigo del hombre de la botella de ron. Ella me ha pedido que consiga una foto suya y me ha preguntado que si ‘ellos’ ya han visto una foto de ella y yo le cuento la verdad, que el hombre de la botella de ron si que la ha visto durante unos minutos pero vestida, que fue cuando la confundió con otra persona pero que todavía no le mostrado ninguna de esas fotos que yo le tomé para William Enol y en las que ellas posa tan erótica y está tan guapísima, aunque algunos recordaréis que una vez hubo una aquí, en esta bitácora, pero nunca expliqué aquello. Por supuesto en esa foto a Nora sólo se le veía el coño pero no la cara, y posaba con un camisón morado a cuatro patas sobre una cama.

Y Nora se ha pasado casi un par de horas mirándose con un jovencito, que eso es habitualmente lo que sería muy capaz de hacer yo. Y es cierto que éste tenía un polvo pero era evidente que sólo era un niño, y bueno, cuando no tienes nada mejor que hacer y te aburres pues esas menudencias no te detienen pero a mí quién me atraía de allí era ‘N’, pero a ‘N’ le conocí cuando aquello del tanga. No lo que aparentaba ser, sino lo que era por dentro, la realidad de lo que era.

Y esa preocupación estúpida por el dinero de otro, por el decoro de otro, por la pérdida de tiempo de otro, … aquellos mensajes tan simples, tan moralizantes, y estigmatizados que sólo podían proceder de una mente muy estrecha, resultó decepcionante.

Y luego todos los días que nos hemos visto yo no le he prestado ninguna atención, aunque ya me preocupaba muy poco si él sólo sospechaba o si tenía claro que con quien había cruzado esos mensajes era conmigo y hoy cuando él me mira porque estoy de frente pues descubro que a pesar de lo atractivo y alto, y atlético que es… lo único que yo soy capaz de mirar ahora en él es la estrechez de su mente. Y me pregunto cómo sería capaz de encajar ahí dentro alguien como yo. Sería pues algo inconcebible

Así que … esto era casi todo lo que tenía que evaluar si me importaba perderme. ¿Me perdía algo si renunciaba a esos encuentros? Nada, la Nada más espantosa. Y se me ocurre que entonces lo que me apetece, lo que más me apetece es decirle a alguien lo que estoy sintiendo en ese momento, aunque esté borracha. Y envío un mensaje a su teléfono.

La mañana del sábado compruebo que no hubo ninguna respuesta pero si he recibido 3 llamadas perdidas de un número que no conozco. Ha sido Guernika para notificarme que las obras en la pista ya han finalizado y que el lunes regresamos al horario habitual. Sólo le digo: ¡Ah, no te había reconocido! Y colgamos. Luego recibo un correo. Es de un cura, aunque no es un cura exactamente. Es alguien que está al mando de un hogar de acogida para retrasados, una de esas instituciones piadosas y que me felicita las navidades, eso que yo tanto odio, pero tratándose de él me alegro. E. y yo nos conocimos haciendo el camino de Santiago, y hablamos bastante. Mi ”jefe”, el hijo de la presidenta, me comentó lo conveniente que sería que le sedujera pero yo no intimé con él por eso, sino porque me parecía diferente, trataba a los chavales de una manera distinta, adulta, les obligaba a pensar y a responsabilizarse, confiaba en ellos y me explicó muchas cosas. En seguida nos inventaron un romance pero no hubo nada de eso porque a mí al principio no me atraía nada, aunque al cabo de siete días de convivencia ya no podía decir lo mismo. Me parecía un hombre muy cabal y también un hombre muy avanzado. Me ha sorprendido que después de lo que le habrán contado de mí en el los campeonatos de Sevilla, a donde se contaba que yo acudiera, me llegue esta felicitación suya con una presentación ppt maravillosa. Y le contesto.

Muchísimas gracias por acordarte de mí, yo también me he acordado algunas veces de vosotros y de aquellas fantástica experiencia y os deseo lo mismo, una feliz y blanca Navidad

Un beso :)

Luego inmediatamente un mensaje de móvil. Es de Susana

13h33min… Estoy de compras con mis padres y acabo de comprarte un libro que creo que te gustará :).
Un beso MARÍA, será mi regalo de navidad

Y me hace muchísima ilusión, así que la llamo loca, le digo que la voy a matar, y me río, sobre todo me río.
Más tarde recuerdo el primer mensaje de ayer en la playa. No sé que pintaba su amigo en él pero entonces se me ocurre enviarle una fotografía de Nora, la imagen número 0000659 donde está absolutamente fantástica, bellísima. Resulta de un erotismo apabullante, con una nota:

Voy a arriesgarme a que esta sea tu dirección. Ella querría ver una foto tuya, porque los hombres con entradas le resultan interesantes. Y no, ella no sabe que te estoy enviando esta fotografía suya pero también voy a arriesgarme a que se enfade conmigo cuando se lo diga.

Un saludo :)

Y es evidente que sigo sonriendo. Aunque es probable que no lo hubiera hecho si hubiera sido capaz de entender que pintaba el nombre de su amigo en aquel primer mensaje de la playa. Y ahora llega ese momento en que tendré que decirle a Nora lo que he hecho. Y me pregunto cuándo se habrá enterado el hombre de la botella de ron. ¿Inmediatamente? Pienso que sí, porque si yo fuera ese amigo suyo, creo que le llamaría para decírselo. Y él hasta que no hubiera visto la imagen no sabría que en realidad no soy yo.

Y mientras estoy enviando ese correo comienza a sonar mi teléfono y compruebo que es el hermano de Pésimo, así que lo apago. Supongo que pretende que nos veamos esa misma tarde para retornarme los discos que le presté pero a mí no me apetece. Prefiero quedarme aquí en casa y aprovechar el tiempo en reflejar todas aquellas ideas y cosas de las que me apetece hablar.

Y llega otro nuevo correo:

Hola Sabbat, que guapa y interesante eres!soy garry de australia pero vivo en San Sebastian/donostia, pero muchas veces estoy en Asturias que mi encanto mucho mucho. mi gusto caminar en los montañas, ir a la playa y tambien a disfrutar el ocio el los cuidades. bueno, espero que quieres conorcerme, un beso, Garry pd: tengo 44 años pero dicen que parece mucho menos…

Otro correo que yo no contesto pero lo que si hago es volver a enviarle un nuevo mensaje a ese hombre al que el día anterior le decía que estaba borracha y que suponía que era por eso que sentía lo que estaba sintiendo, y ayer se lo envío para decirle que no, que no era cierto porque ya no estaba borracha y seguía sintiendo lo mismo.

Y lo hago después de que Coga se haya marchado a esa cena que tenía con unos amigos y cuando abro los ojos y le veo llegar son más de las nueve de la mañana, así que los he cerrado y he seguido durmiendo tranquila. Me aterra la carretera, y más desde aquella mañana que me despertó para decirme que no me preocupase, que había tenido un accidente y que lo peor había sido el coche. Había quedado destrozado. Pero lo terrible de mi preocupación es lo egoísta que es.

Y otro correo más aunque este sí que es distinto:

He sacado tus datos de el listado de compatibilidad astrológica, de grupovenus. Según dicho listado, nuestra compatibilidad es de un casi 80 %, ¿mucho no? aunque la verdad, es que no se con claridad como se manifiesta eso de la compatibilidad astrológica. Estoy estudiando un poco la astrología y esto de la compatibilidad me intriga mucho.
Como sea, me encantaría mucho hacer contacto con vos y que juntos descubramos esto de casi “80% de compatibilidad (y otras cosas).
Mis datos son mas o menos estos: mi nombre es …., tengo 46 años recién cumplidos el 9 de diciembre. Soy argentino y hace casi 4 años me encuentro por estas tierras. Vivo en …… (Cantábria) y trabajo en la publicidad para el país Vasco. Estoy divorciado y con una niña de 7 años (en mi país).
A grandes rasgos, este soy yo. Solo me queda esperar que de igual manera te interese hacer contacto con migo.
Un beso

Y lo que me llama la atención es un dato que no menciona y que me gustaría conocer, y es acerca de ese trabajo en publicidad… por eso le emplazo aquí, en este blog, y le envío esta dirección

Y sobre la media tarde le escribo un mensaje al hermano de Pésimo pero uno apto para todos los públicos:

Mirar Paco o maria jesus tenemos que dejar para navidad lo de los discos porque yo hoy voy a estar tan pillada como ayer cuando llamastéis. Salud2

Y no me cabe duda alguna de lo que se imaginarán después de aquello del otro día, de que me pienso pasar todas las tardes follando. Y más tarde, ocurre algo que me preocupa y que quisiera hablar con ese hombre que ahora ya no da señales de vida. Tengo que decidir algo y no quiero decidirlo sin él. Es el momento en que tomo el otro teléfono móvil y le escribo sólo dos únicas palabras. Las dos palabras que entre todo lo que he escrito más me ha costado escribir.

Y después una amiga de Cádiz que me ha estado llamando ayer para felicitarme las fiestas y a la que le ha sido imposible contactar conmigo me ha hecho una recomendación. Dice que ‘La puta y la ballena’ me gustará, y yo he leído la sinopsis y creo que sí, porque yo como Vera también he perdido el paso y me he sentido varada y quise enterrar el pasado y en mi vida también hay un tango, y he deseado morir y renacer… curioso, hablando de putas y de desconocidos…”

One Response to “TARDE DE DOMINGO CON DETALLES Y EL RECUERDO DE AQUEL CURA.”

  1. lasalamandra Says:

    Hay 7 comentario/s de este artículo.

    salva:
    Hola!

    He leído entero el resumen, menos mal que lo has resumido :).

    En el encabezamiento dices lo de que es un resumen y una sigla y una cifra, me pregunto si son la referencia de tus cuadernos o algo parecido, también me pregunto si escribes esos cuadernos aparte de lo que luego trasladas o no, a la bitácora.

    Sé que aceptas mis críticas y que no te las tomas como si viese sólo en tus escritos los defectos, hay muchas virtudes, por eso resalta más cuando aparece alguna disonancia. Seguramente recordarás que después de escribir un signo interrogativo o admirativo no se añade el punto del final de la frase, pues se supone que ya está señalado al llevarlo en mismo signo con el que se cierrar la oración. Como lo he visto varias veces quería recordártelo, igual es una costumbre que al escribir deprisa como imagino que escribes, se te escapa. Dicho con admiración por como escribes.

    Hasta otra.
    2004.12.20 00:43

    sabbat:
    IM000659 sólo es el número de una fotografía digital.

    Y ya no escribo cuadernos. Pero he venido escribiendo en otro lugar más privado algunas cosas que no publico aquí. Estos días he dejado de hacerlo porque todo lo he escrito lo he escrito aquí para que un amigo pudiera leerlo. Aunque…

    Sé lo del punto pero nunca me acuerdo de corregirlo y no utilizo ningún método de corrección ortografica como pudiera ser el words. La mayoría de las veces escriBo tal cual me viene a la cabez en estos mismos espacios.

    Gracias :)
    2004.12.20 00:49

    salva:
    Un beso. No hay motivo, me apetece dártelo. No hay razón, sólo porque sí. Quizá porque esté yo más cariñoso, con ganas de dar un poquito de ternura. No sé si habrá influido en esta deshinibición “whisky”, la película que he visto esta tarde. Aunque así fuera un beso.
    2004.12.21 00:14

    Anónimo:
    Hoy se agradece. Y no te imaginas cuánto. Un beso para ti.
    2004.12.21 05:22
    sabbat:
    (el anónimo era mío)
    2004.12.21 16:47

    salva:
    Es curioso que contestes en forma de anónimo cuando es evidente que sólo a quién va dirigido el mensaje puede contestar así. Luego, como he visto en otra ocasión, reivindicas el anónimo. Hasta otra.
    2004.12.21 16:56
    salva:
    Se me ha olvidado decirte que me alegro mucho de que recibieras el beso con tanto agradecimiento.
    2004.12.21 17:00

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s