LOS CELOS DE LAS MUJERES FATALES

diciembre 22, 2004

El lunes antes de irme por la puerta, me tropecé con Jhon y me contó por qué habían abandonado él y Sergio el curso. Luego justo cuando cruzaba por la verja un coche muy grande iba a dar allí mismo la vuelta y casi se me lleva por delante, era Sergio. Aunque los dos evitamos coincidirnos con los ojos del otro y no sé que parte de culpa tuvo en eso el atropello. No sé si es que se puso nervioso al verme o lo que sucedió es que quería ser visto como fuera. Pero me costó demasiado dejar de pensar en los ojos de Sergio como para ser yo quién hiciera por saludarle y volver a encontrarme con ellos y arriesgarme a que me diera de nuevo por pensar. Así que bajé la cabeza y apuré el paso dejándole a mis espaldas, y en mitad de la otra calle volví casi a chocarme con su coche estacionando, aunque esta vez al saber que era él ya ni siquiera miré. Ahora tiene un coche marrón oscuro y extranjero, y no sé que habrá sido de su seat León amarillo. Y tampoco me importa demasiado no haber aprovechado la oportunidad cuando surgió. Sí es que en algún momento surgió.

Luego es cuando ese hombre y yo nos encontramos delante del antiguo cine en el que tantas películas vi de niña. Mi tío era el jefe de cabina y cuando mi abuelo iba a verlo para charlar, a mí me sentaban en el taburete que estaba al lado del proyector y miraba por el pequeño ventanuco procurando ignorar la incomodidad de la postura y del ruido que producía el aparato y que terminó por dejar medio sordo al hermano de mi abuelo. Y mientras espero recuerdo el olor del ambientador. Un olor a lavanda que Manolo, uno de los acomodadores, o el otro, el otro Manolo, más bajo y parecidísimo al payaso Fofó, pulverizaban en el aire entre sesión y sesión.

FOFÓ

Y luego… y más tarde, mucho más tarde, no me despido, porque no quiero despedirme. Me visto en silencio y aunque veo el libro que tengo que llevarme, lo dejo sobre la repisa del armario para tener al menos un motivo por el que volver a encontrarme con él. Aunque los pendientes sí, los pendientes sí que los olvido. No como en el caso de Luis. Aquel pendiente lo perdí mientras follaba con él y cuando me llamó para decírmelo, para decirme que teníamos que vernos al menos otro día para dármelo, le dije que se lo quedara, que no tenía la más mínima importancia. Y era más caro, mucho más caro, porque era de oro y estos sólo son un recuerdo de hace 20 años. Porque sí, yo soy de esas que conserva pendientes de esos, que no valen nada, desde hace más de 20 años, pero no quiero volver a encontrarme con Luis aunque sea muy divertido, y simpático, y cariñoso, joven y guapo y folle como un titán, y esté divorciado, y sea libre, y tenga un piso propio y una moto fantástica, y un coche de lujo, y ni aunque hiciera milagros porque … pues no sé bien por qué pero no quiero verlo. Así que la madrugada de martes no apago la luz de la lámpara para poder marcharme más rápido, lo más rápido posible y él acaba de decirme que soy cruel conmigo, aunque yo lo he desmentido en seguida. Le dije: ‘No, sólo soy realista‘. Y la realidad es que me encanta follar con él, que adoro eso, y que considero una auténtica putada que él no vaya a ser capaz de ser radicalmente sincero y de mentir hasta la médula, por mí, si hace falta, como yo lo soy. De esa manera única en que yo lo fui con Laura.

Y el martes lo que me alegra la vida es mi encuentro con Guernika. He comprobado que ha traído el coche y sé perfectamente lo que eso significa. Así que antes de que de la hora le envío un mensaje a su teléfono pero como él ya imagina que es mío porque me ha visto escribiendo… no comprueba lo que dice y sólo da por hecho que seguro es que quiero que nos marchemos juntos y además, es factible que podamos hacerlo porque llueve, llueve a intervalos pero con ganas. Así que a la hora no se presenta nadie y nos quedamos él y yo solos allí y me toca los pechos pero yo no reacciono excitándome y él me dice sin darse cuenta siquiera de que eso es extraño: ‘Sí a las ocho y media esto sigue así podremos irnos’. Y yo entonces le digo: ¿Qué ocurre, que no has visto el mensaje? ‘No, lo sentí llegar pero ya no lo miro, mejor cuéntame tú que fue lo que me escribiste’. Y yo le digo: Verás, es que si me voy contigo terminaré por cogerle asco al sexo porque yo ayer acabé cerca de las cinco de la mañana y hoy me duele todo. Y de veras que estoy destrozada, profesor, no por dentro -digo señalándole el coño, pero si por aquí’. Y entonces hago un gesto envolvente con el que me agarro las caderas y que abarca el vientre y mis nalgas, y pongo hasta la misma cara de insaciable de siempre, pero una que por fin lo que está dolorida y cansada. Y a continuación añado: ‘Es que no te miento, no podría ir con nadie, fíjate, yo creo que no me iría ni con él …’ ¡ Y pobre Guernika! Si se viera la cara en ese momento. Pero yo sigo a lo mío: ‘Aunque esto se me pasa, seguro que no será más que hoy, y mañana es probable que ya vuelva a tener ganas pero hoy …’. Y entonces es cuando él me dice: ‘No, cuando a uno lo han follado bien… no se tienen más ganas’. Y eso, además de ser cierto creo que es la primera vez que me ocurre: que me quedo muy satisfecha. Aunque me ha sucedido otras veces durante este escaso mes. ¡Joder, sexualmente este ha sido el mejor mes de mi vida y ese hombre mi amante más increíble! Y pensándolo bien, alguien debería darle un premio o una medalla por eso. ¿Por qué en las programas políticos nadie tiene en cuenta el bienestar sexual de los votantes? Y a continuación, sabiendo que él odia con toda el alma reconocer sus debilidades, le digo poniendo cara de resignación: ‘Claro que sí tú tienes mucha, mucha necesidad? Y es cuando ha agarrado sus pelotas, el carro quiero decir, y me ha dicho todo digno: ‘No. Yo estoy cubierto. Bueno, adiós que yo me voy a ver a Calabilla’. Y ha sido mi momento de gloria, y luego estaba lo del mensaje que le envié y que entonces habrá visto:

Observo que hoy trajiste el coche y a lo mejor fue porque ya te está apeteciendo follar conmigo pero ayer acabé a las cinco de la mañana y estoy hasta el culo. Así que fóllate a tu Rosa.

Y esto de Rosa, yo lo digo por la madre de P., pero es que a veces es muy conveniente que un hombre piense que sólo dices lo que dices porque no sabes lo que dices… ‘Claro, cómo estas Celosa’. Y eso lo explica todo.

mujer fatal

MUJER FATAL

6 Responses to “LOS CELOS DE LAS MUJERES FATALES”

  1. lasalamandra Says:

    Una mujer fatal es un personaje tipo, normalmente una villana que usa el maligno poder de la sexualidad para atrapar al desventurado héroe. Es una traducción de la expresión francesa femme fatale, ‘mujer mortífera’. Se la suele representar como sexualmente insaciable. Aunque suele ser malvada, también hay mujeres fatales que en algunas historias hacen de antiheroínas e incluso de heroínas. En la actualidad el arquetipo suele ser visto como un personaje que constantemente cruza la línea entre la bondad y la maldad, actuando sin escrúpulos sea cual sea su lealtad.

    Historia

    Las mujeres fatales han existido, en una u otra forma, en la mitología y el folclore en prácticamente todas las culturas. Entre los primeros ejemplos están la diosa sumeria Ishtar y la bíblica Dalila. La mujer fatal se hizo omnipresente en la cultura occidental a finales del siglo XIX y principios del XX y aparece en las obras de Oscar Wilde, Edvard Munch y Gustav Klimt entre otros. Algunos consideran esta popularización como una reacción a los movimientos feministas y al cambio de roles de la mujer en el tiempo. Con la introducción del cine negro en los años 1940, la mujer fatal empezó a florecer en la cultura pop. Algunos ejemplos incluyen thrillers de espionaje y algunas tiras cómicas de aventuras, tales como The Spirit de Will Eisner, o Terry y los piratas de Milton Caniff.

    En el mundo anglosajón, la mujer fatal es con frecuencia de origen extranjero. Con frecuencia se la retrata como una especie de vampiro sexual, cuyos oscuros apetitos se creía que eran capaces de arrebatar la virilidad y la independencia de sus amantes, convirtiéndolos en una máscara vacía de sí mismos. Sólo escapando de sus abrazos podía rescatarse al héroe. En este sentido, en la jerga americana antigua se solía llamar a las mujeres fatales vamps, una palabra asociada con las modas de los años 1920. El término vamp era un apócope de vampire, ‘vampiro’, llamado así porque los personajes extraían la vida de sus víctimas no necesariamente bebiendo su sangre sino mediante explotación sexual y económica. Un retrato clásico de mujer fatal fue el personaje de Justine en El cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell.

    En la ópera y el teatro musical, la mujer fatal suele ser interpretada por una mezzosoprano dramática y es a veces contraste o la enemiga de la ingenua o la dama en apuros.

    Algunos argumentan que este personaje tiene su contrapartida masculina. Algunos ejemplos podrían ser Heathcliff de Cumbres Borrascosas o muchos de los héroes de los libros de Lord Byron.

    Las ninjas femeninas, llamadas Kunoichi, representadas en incontables ocasiones, son famosas y legendarias por ser entrenadas con métodos propios de las mujeres fatales, usando su sexualidad con la misma fluidez que sus mortíferas habilidades para asesinar.

    Mujeres fatales famosas

    * Mata Hari
    * Mae West

    [editar] Personajes de ficción

    * Circe
    * Morgan le Fay
    * Lilit
    * Medea
    * La mujer hermosa sin gracia: una balada de John Keats
    * Jessica Rabbit
    * Elektra, del universo Marvel
    * Catwoman, de las historias de Batman
    * Ada Wong, de los videojuegos Resident Evil
    * Morrigan Aensland, de Darkstalkers
    * Miriya Jenius, del manga y anime Macross.

    [editar] Personajes históricos

    * Clodia (sobre 95 – años 50 adC)
    * Cleopatra VII de Egipto (diciembre de 70 adC/enero de 69 adC – ¿12 de agosto? de 30 adC)
    * Salomé (siglo I)
    * Lucrecia Borgia (14/18 de abril de 1480 – 24 de junio de 1519)
    * Erzsébet Báthory (¿7 de agosto? de 1560 – 21 de agosto de 1614)
    * Mata Hari (7 de agosto de 1876 – 15 de octubre de 1917)
    * Theda Bara (29 de julio de 1885 – 7 de abril de 1955)

    [editar] Películas

    * Femme Fatale (2003)
    * Moulin Rouge (2001)
    * Instinto básico (1992)
    * Nikita (1990)
    * Fuego en el cuerpo (1981)
    * Perdición (1944)
    * La última seducción (1994)
    * El ángel azul (1930)
    * Carmen (2003)
    * La dama de Shangai (1948)
    * Rebeca (1940)
    * Niágara (1953)
    * Lolita (1962)
    * Tener y no tener (1945)
    * El cartero siempre llama dos veces (1946)
    * Eva al desnudo (1950)

    http://es.wikipedia.org/wiki/Mujer_fatal

  2. lasalamandra Says:

    En esa vívida y decadente Alejandría (“lo único real en esta novela”) se mueven los personajes de Durrell. Justine, promiscua y seductora arrastrando la herida de un trauma adolescente, su perfume Jamais de la vie y sus “ojos translúcidos, agrandados por la belladona”, amada por Darley (narrador del Cuarteto) con el aparente consentimiento de su esposo, Nessim. Una hija auténtica de Alejandría, su paisaje y su llanura aluvial, con “su aire de extenuación”, es decir, “ni griega ni siria, ni egipcia, sino un híbrido, una ensambladura” (“Justine y su ciudad se parecen en que ambos tienen un sabor intenso aunque les falta todo carácter auténtico”). Balthazar, amigo de Kavafis y “oráculo” de la ciudad, “su daimon platónico, el mediador entre sus dioses y sus hombres”. Mountoulive, embajador de Inglaterra atrapado entre su deber profesional y la amistad con Nessim. Pursewarden, alter ego de Durrell, el salvaje Naruz, la pobre y melancólica Melissa (“señor: yo soy la soledad misma”), la encantadora Clea, el siniestro Capodistría y tantos otros.

    http://www.cafedelasciudades.com.ar/cultura_16.htm

  3. lasalamandra Says:

    LAS KUNOICHI

    Más punzante que el arma más mortífera, con una belleza más deslumbrante que la luz, y capaz de penetrar en el corazón del enemigo con más profundidad que un puñal, la mujer Ninja era al mismo tiempo el arma más seductora y traicionera al mismo tiempo. Con un aspecto que podía excitar y seducir al más rudo enemigo y un entrenamiento mixto que comprendía la delicadeza de una geisha y las crueles habilidades del ninja, una sola Kunoichi podía causar más daño que una banda de astutos Ninjas. Los Ninjas, enseguida se dieron cuenta de la facultad para pasar desapercibidos que tenían la mujer y el niño, ya que de un hombre se podía esperar cualquier acción, pero nunca de las mujeres o los niños, ya que nadie les consideraba como guerreros. La Kunoichi, al contrario de sus compañeras de sexo, las cuales tenían que obedecer ciegamente al varón, era considerada un Ninja más y el sexo no constituía una discriminación, llegando a suponer una rivalidad con el entrenamiento del Ninja varón. La mujer tenía la ventaja de su sexo y podía seducir con facilidad al enemigo, cosas que los hombres obviamente no podían hacer.

    Convertidas en espías hacían el amor con el enemigo, bien sea para sacarle todo tipo de secreto durante el acto amoroso, como para matarle cuando más entusiasmada estuviese su presa con ella. Por lo tanto, cuanto más hermosa, más efectiva. Utilizando humos afrodisíacos y estrategias Kishas (deseo sexual), miraban lentamente la voluntad de cualquier hombre satisfaciendo al mismo tiempo todo sus deseos, con el fin de lograr que confiaran ciegamente en ellas. Provocaban celos y enfrentamientos entre varios miembros del mismo clan enemigo con el propósito de que se traicionasen unos a otros o llegasen a pelearse entre ellos mismos, momento en que la Kunoichi aprovechaba para robarles secretos o evadirse con algún niño como rehén. El entrenamiento era intenso, similar al de los hombres, pero incluía el engaño, la seducción y el uso del sexo como arma, siendo su modo favorito para matar el envenenamiento y para eso, utilizaban su amplio conocimiento en farmacia (Yagen)

    SIGUE EN:

    http://www.bujinkanarg.com.ar/kunoichi.htm

  4. lasalamandra Says:

    Hay 4 comentario/s de este artículo.

    sabbat:
    Rosa, está allí al pie de pista. Y es una de las madres que espera por sus hijos; en este caso la de uno que se llama Pablo.
    2004.12.23 00:18

    hermes:
    La imagen es magnífica.
    NOTA- Fuí yo quien te envió un SMS al móvil antiguo, felicitándote por la navidad.
    2004.12.23 20:03

    sabbat:
    Me di cuenta luego y yo voy a mandarte otro desde mi móvil de contrato para que puedas localizarme cuando me necesites. Un beso y muchísimas gracias.
    2004.12.23 23:33

  5. E.E. Says:

    188 visualizaciones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s