TERVOCH

enero 12, 2005

‘Silo princeps fecit’

Trato de acostarme pronto. No sé que va a suceder mañana y es vital que me sienta descansada. Así que antes de las doce estoy en la cama. Quiero levantarme a las siete. Pero sobre las dos y media me despierto angustiada y ya no logro conciliar el sueño. He soñado con Laura llorando, y no ha sido una pesadilla pero tampoco puedo llegar a decir que haya dejado de serlo. Laura no comprende y llora. Caminamos a oscuras por una especie de descampado y un hombre nos sigue, oímos sus pasos y se supone que son los de su padre, y ella no quiere que nos alcance pero yo sé que eso no es posible, y no recuerdo ningún otro detalle con nitidez. Los he olvidado.

Entonces me quedo mucho rato quieta en la cama, en la misma posición. No quiero moverme. Me come la pena por ella y no tengo la solución. Y en algún momento decido encender el teléfono móvil. Sobre las cuatro y media de la mañana y en unos treinta segundos llega un mensaje. Es de ‘T’ (de Tervoch, el alias de Joserra)

‘Besitos María! Dentro de unas horas te los daré en persona y seran muchos’

‘Tervoch’ se ha puesto en contacto conmigo el día de fin de año. A mí me fascina su foto y luego durante aquella tarde-noche cruzamos varios correos. Yo le facilito la dirección del diario en los primeros intercambios. E incluso le menciono en seguida en él. Muchos de sus correos se los respondo por medio de la bitácora. No sé por qué razón no me atraen las relaciones virtuales cerradas; así de mano, no con cualquiera. Es más, me producen una especie de claustrofobia.Y hay una cosa que me molesta: ‘Tervoch’ parece ser que tiene configurado su outlook para solicitar confirmación de lectura. Y yo a veces la firmo y a veces no. Eso me produce una sensación de control y de ‘prisa’. Y yo, a pesar de ser una mujer muy acelerada detesto las prisas. Bueno, creo que eso se hace evidente cuando escribo. No cuando te leo a ti y comento alguno de tus post o de tus palabras, porque entonces le doy prioridad a lo espontáneo. Pero cuando escribo aquí… me tomo mi tiempo. ¿Escuchas el metrónomo? Y a veces es como si estuviera visionando una película y detuviera cada ‘X’ segundos la cinta para ir transcribiendo las escenas con sus diálogos. Incluso la rebobino hacia atrás cuantas veces lo creo necesario. Pero no tengo ni idea de porqué me ocurre esto. Enate después de lo que llegó a leer sobre nuestro primer encuentro, uno en el que se suponía que yo estaba borracha por completo, llegó a pensar que lo que tenía en el cerebro era una grabadora. Aunque luego no, luego me dijo que lo que me ocurría es que yo escuchaba, que escuchaba realmente y entonces me limitaba a tirar del hilo del plátano. Él me veía más ”atenta” de lo normal pero normal, absolutamente normal, indiscutiblemente normal.

Y ‘Tervoch’ y yo hemos quedado sobre las dos de la tarde en el estanque del parque de la M. porque dice que hace dos años estuvo en mi ciudad y tuvo un altercado con una oca. Curioso que las menciones, le digo, porque yo también tuve un incidente con una oca allí estando con Laura una tarde de marzo. Pero luego me llama a las doce de la mañana y es para decirme que ya se encuentra a 200 km, así que en cosa de una hora u hora y media estará en el estanque. Y yo salgo de casa a la una y para el momento en que atravieso el parque ya he conseguido dominar mis nervios, y es cuando alguien me dice: ¿Pero dónde vas tan distraída que no ves a nadie? Es una madre de esas que tiene a su hija en natación sincronizada. Una ”mujer fea como el demonio” pero simpatiquísima. Bueno, no es tan fea o a lo mejor sí, pero tú ya me entiendes, hablo de ese tipo de persona que de agradable que es te parece hasta guapa. Y ella va con su hija y yo le explico que lo que ocurre es que he quedado allí mismo con alguien que nunca he visto en persona y que por eso iba fijándome sólo en la gente que camina alrededor del estanque de los patos. Un problema. Aquí dónde me ves vertiéndolo todo, pues en la vida real igual, y por eso prefiero no hablar con nadie, porque estoy segura de que en cuanto abra la boca diré algo que no me conviene. Y creo que ya lo he comentado un montón de veces: sería feliz si sólo me dejaran saludar y sonreír. No, pero la gente quiere pararse, y hablar de cosas que no les importan siquiera, que no significan nada. Y nosotras ahora hablamos de las fechas de los campeonatos y de la política de la directiva y de lo estricta que es la entrenadora con los padres cuando viajan. Las niñas entonces son suyas en exclusiva, y eso debe quedarles claro. Y es cuando suena mi teléfono y ‘Tervoch’ me dice que estoy buenísima. Y yo le pregunto ¿dónde estás?, y allá por un sendero, se ve a un tipo alto y moreno hablando por teléfono y agitando la mano como muy contento. Y la madre le dice a la hija:¿Tú quién crees que será? ¿a quién ves venir hablando por teléfono? Y entonces me he despedido de ellas y he comenzado a caminar con rapidez en dirección a ‘Tervoch’, y ‘Tervoch’ cuando nos hemos encontrado me ha agarrado por la cintura, me ha levantado por los aires y me ha plantado un beso en todos los morros. O sea no, un beso sólo no, un morreo en curso. Y cuando he podido soltarme, y conste que creo que he gritado, me ha dado tiempo a volverme para ver como la madre y la hija todavía me miran auténticamente anonadadas, aunque me sonríen, eso sí. Pero claro, la mujer irá pensando en lo que yo acababa de explicarle y uniendo el cabo de que supone que estoy casada, pues… Y ese, ese ha sido el principio. Y ‘Tervoch’ lo sabía. Se lo he explicado por correo electrónico. Y no una, varias veces y también lo he contado en el blog. Esto es un pueblo pequeño y etc.

Así que él como muy feliz de verme quiere agarrarme por la cintura y que caminemos así, como si fuéramos una pareja de adolescentes enamorados pero al encontrarse con el muro infranqueable de mis reticencias (¡Joder!, porque a ver, cómo coño le tengo que decir que yo tengo una familia a la que proteger de mi cabeza loca)… me sugiere que nos marchemos a otro lugar donde yo pueda sentirme más tranquila, y eso a mí ya me parece perfecto. Cruzamos el parque donde Laura no está y él ha aparcado el coche frente a una sucursal de su agencia de viajes. Y le sugiero que nos acerquemos hasta Pravia, cosa que a ‘Tervoch’ no le parece mal. Conoce toda la costa asturiana pero el interior menos. Y él mientras conduce me agarra la mano y me la acaricia. No me la suelta, y yo tampoco lo hago porque no quiero resultar desagradable. Y vamos hablando. Yo sobre todo pero porque él me pregunta. Y le cuento esto y lo otro, y luego me voy de aquí para allá, y cuando estamos llegando le comento la posibilidad de acercarnos a Santianes de Pravia.

santianes de pravia

Es un maravilloso ejemplo del prerrománico asturiano, el más antiguo que se conserva y en su interior le explico que hay un baptisterio (no sé muy bien como se dice) y que es el único en toda Asturias, y no sé si en España. Cómo me gustaría recordar todo lo interesante que me contó Ana, la guía turística, cuando visité el lugar hace un par de años. Me gustaría para poder contárselo yo ahora a ‘Tervoch’ pero ‘Tervoch’ sólo quiere besarme y ni siquiera presta demasiada atención a esa piedra laberíntica que dice miles de veces y leas por donde la leas: ‘Silo Princeps Fecit’. Estamos en un entorno rural terriblemente bello y solitario, y eso es lo único que hacemos, besarnos.

piedra laber�ntica

7 Responses to “TERVOCH”

  1. lasalamandra Says:

    hermes:
    Vaya!, los dos hemos “soñado”, pero claro, dicen que siempre se sueña.
    2005.01.12 16:49

  2. lasalamandra Says:

    Silo Princeps Fecit

    En la asturiana localidad de Santianes de Pravia habita una piedra singular, mágica e intrigante que porta un misterio casi legendario… vale, que esto no es una novelita de fantasía ni un remedo del Señor de los Anillos, pero la piedra existe y tiene su interés, se la llama la piedra laberíntica y su misterio, más bien su gracia, tiene que ver con los números ¿o es que alguien esperaba que apareciera un elfo?

    Silo Princeps FecitSe trata de un “cuadrado numérico”, en realidad es un rectángulo, pero puede valer aquí a modo de orientación, y aunque está realizado con letras, la definición de “number square“, con matriz 19×15: 19 columnas por 15 filas, formando un damero de 285 casillas basadas en el motivo: SILO PRINCEPS FECIT, o lo que es lo mismo: “Lo hizo el Rey Silo”, en traducción casera. A partir de la “S” central, se siguen trayectorias quebradas hacia las “T” de las esquinas. El número de veces, distintas, que se puede leer la frase siguiendo esas líneas o caminos, utilizando combinatoria, es de: 45.760. La “S” inicial de la frase, que ocupa el centro del damero, sólo aparece una vez. El resto de las letras van formando rombos concéntricos. Los siete primeros son cerrados y corresponden a: I/L/O/P/R/I/N. Los demás son abiertos. El número de veces que cada letra está escrita aumenta en progresión aritmética en los rombos interiores, que corresponden a “ILO PRIN” (4, 8, 12, 16, 20, 24 y 28), repite el 30 la “C” y “E” siguientes, y disminuye en progresión aritmética desde la “P” segunda de PRINCEPS hasta el final, pasando de 28 a 4.

    Hay quien ha querido ver relación entre la matriz de 19×15 con la trama modular con la que se “diseñó”, presuntamente, el Templo de Salomón o incluso El Escorial. Durante siglos, los visitantes o los que habían oído hablar de la piedra, lo tomaron casi como un pasatiempo, que es lo que el contructor posiblemente quiso realizar a falta de sopas de letras en papel, porque sólo las personas con base matemática suficiente podrían encontrarle la “gracia” al asunto. En la historia hay muchos personajes que han estado obsesionados con estos cuadrados de letras, como John Dee que manejó con pasión un viejo libro repleto de “number squares” muy complejos, llamado Libro de Soyga y se sabe que tenía conocimiento de la existencia de la matriz Silo Princeps Fecit (PDF).

    El matemático y astrónomo Thomas Harriot dejó hace siglos muchos papeles personales, hoy muy valorados, en los que dejó constancia de sus obsesiones numéricas. Pues bien, en uno de sus papeles manuscritos aparece un intento de análisis combinatorio de dos cuadrados numéricos: Henricus Princepts Fecit, que dispuesto en matriz cuadrada nos da 73.902 caminos diferentes y Silo Princeps Fecit, que dispuesto en matriz cuadrada nos da 51.480 caminos y, cosa que se le pasó a Harriot, si se dispone en la matriz rectangular de Santianes, tenemos 45.760 caminos.

    Otro ejemplo de este tipo:

    V E R I T A SCada tabla de este tipo guarda en su interior un cálculo numerico combinatorio que consiste en la cantidad de veces, no repetidas, que se puede leer la frase compuesta por la propia llave, en este caso “veritas”. Es una broma clásica, viene desde tiempos antiguos, servía tanto de juego matemático como de medio “criptográfico”, aunque en realidad no codificaba nada, sino que era sólo para “iniciados”, esto es, para mentes con suficiente capacidad o curiosidad matemática.

    http://www.alpoma.net/tecob/?p=39

  3. lasalamandra Says:

    este es algo mas que uno quadrado. estube buscando algo mas sobre este laberinto y hay algunas questiones mui curiosas. si sigues completando el retangulo lhegas a un quadrado donde pudes debujar las cruces de los templarios. crzando las lineas de las cruces y de las estrellas de 5 puntas te restan solo mui pocas letras e significan LHEGARÁS
    (se quieres pudes leer los libros de Atienza)

    http://www.alpoma.net/tecob/?feed=rss2&p=39

  4. lasalamandra Says:

    INSCRIPCIONES

    Una con el autor de la iglesia. SILO PRINCEPS FECIT, esculpida de forma laberíntica que permitía múltiples lecturas, y cuya reproducción puede verse en el dintel de la puerta de entrada. En las últimas reformas apareció sólo un pequeño fragmento. Y la inscripción dedicatoria, que se encontraba en la parte superior del ventanal triple del ábside.

    ALTAR Y CANCELES

    Preciosas piedras de tradición hispanovisigoda, que fueron encontradas a finales del siglo XIX al montar un retablo mayor en la parte posteriór del ábside. Las que pueden verse en Santianes son réplicas de las originales trasladadas por F. de Selgas al palacio de El Pitu(Cudillero).

    CANDELERO DE TRADICIÓN VISIGODA

    Minúsculo candelero de bronce, dorado a fuego, con pátina de color verde y esmaltes.

    BAPTISTERIO

    Se encuentra en la nave lateral del lado derecho, casi al comienzo de la misma. Tiene forma de piscina bautismal, muy pequeña(56,5 cm de ancho x 61,5 de largo y 28,5 de profundidad) y es el único que conocemos en las iglesias asturianas.

    http://www.depravia.com/datos/santianes.asp

  5. lasalamandra Says:

    En la provincia de Asturías se halla una iglesia llama­da de San Salvador, construida por el príncipe Silo, en cuyo interior una piedra sepulcral, lleva una inscripción desconcertante. Si se lee a partir de la S central, siguiendo cualquier línea hacia uno de los cuatro ángulos, el sentido es SILO PRINCEPS FECIT (El Príncipe Silo me construyó). Se puede leer esta frase de 45760 modos distintos

    Si llamamos n al número total de letras de la expresión “Silo princeps fecit”, el número total de formas en que puede ser leída es:

    En realidad se trata de un problema muy frecuente, isomorfo con otro muy clásico: ¿De cuántas maneras es posible desplazarse sin retroceder desde la esquina SW a la NE en barrio rectangular de una ciudad formada por m×n manzanas de casas cuadradas?

    Sea, por ejemplo, la planta adjunta, que consta de 5 manzanas en sentido E-W, y 6 en sentido S-N. Un trayecto desde el punto SW hasta el NE, como el señalado en rojo, consta de una serie de tramos en sentido E-W, que llamaremos h, y otros en sentido S-N, que llamaremos v.

    Podrá representarse ese trayecto mediante una serie de veces la letra h y otras la v repetidas, de modo que haya en total m veces la h y n veces la v. Por ejemplo, el de la figura sería el trayecto hvvhhhvvhvv. Inversamente, una permutación cualquiera de m veces la letra H y n veces la letra V se corresponde con una ruta posible.

    Es decir, que el problema equivale al cálculo de las posibles formas de tomar, de entre m+n elementos, m de una clase y n de otra. En Combinatoria se demuestra que este valor es:

    Aplicada esta fórmula al problema, se obtiene la expresión allí dada.

    Josep M. Albaigès

    Barcelona, febrero 1988

    http://www.albaiges.com/matematicas/combinatoria%5Csiloprincepsfecit.htm

  6. lasalamandra Says:

    Silo era con más probabilidad un gran propietario en la zona del noreste de Lugo, como demuestra el documento de donación del lugar de Lucis reproducido en recuadro. El detalle con el que se describe y delimita el territorio donado revela una gran conocimiento del mismo. Hay mención, incluso, a un mojón hincado en un monte, varios ríos y arroyos por su nombre, dos lagunas, nombres de montes…. precisiones que no son las habituales cuando se trata de un territorio que pertenecía a la corona o tesoro público y no al patrimonio familiar del donante y además muy próximo. Compárese, por ejemplo, con la donación que en 883 realiza el rey Alfonso III del villar de Cerredo (Cerritum), en el lugar de Borres (Uaorres), en el commiso de Tineo (Tinegio), en el que de forma genérica se describe su extensión “por todos sus límites”, y lo mismo ocurre con la donación de la iglesia y villa de Tiñana realizada por el mismo Alfonso III en 869, que pertenecía a su patrimonio familiar -había sido propiedad del rey Pelayo, como ya se contó-, en la que también se alude a “todos sus límites y con todas sus dependencias sin entrar en detalles que obviamente desconocía el rey Alfonso III. En el caso de la donación de Silo, aparte de la detallada toponimia del lugar, se alude al “cellario”, del latín cellarium, almacén de provisiones, despensa o granero, donde posiblemente se guardaban las rentas en especie que Silo recibiría de sus colonos en la zona. Y se menciona la villa en la que “habitó nuestro colmenero Espasando”, lo que creemos confirma aun más que Silo había vivido o pasado buenas temporadas en ese lugar o en sus proximidades. El colmenero Espasando era el encargado de proporcionar a su señor la miel necesaria para su alimentación, artículo de primera necesidad en ese momento, ya que era el único edulcorante que existía, lo que le hacía extremadamente valioso. También le proporcionaría cera, otra sustancia fundamental para el culto y la iluminación. Es impensable que si Silo fuese un gran señor de la zona de Pravia tuviera a su colmenero a casi 100 kilómetros de distancia. En el paisaje de esa época, en el que todavía no se había dejado sentir de forma traumática la intervención humana, las abejas encontraban buenas condiciones para producir su miel y reproducirse en todas las zonas, hasta en la cueva de Covadonga, como bien señalaban las fuentes árabes.

    El matrimonio de Silo con Adosinda no perseguía incorporar la zona de Pravia al Reino de Asturias. Como ya dijimos, se celebró con casi total seguridad durante el reinado de Aurelio, y con él se buscaba reforzar con alguien poderoso -un gran propietario no sólo tenía tierras, movilizaba hombres y armas- el linaje de Pelayo, que había quedado en situación delicada tras el asesinato de Fruela I. Sin hijos Adosinda debía buscar el modo de recuperar el trono para su sobrino Alfonso, al cual hubo que alejar de la corte tras el asesinato de su padre. Su educación había sido confiada a los monjes de San Julián de Samos, favorecidos por su padre Fruela, no se sabe si por apartarlo del peligro que representaba la corte en aquel momento o para quitarlo definitivamente del camino de la sucesión encaminándole hacia la vida religiosa. Silo, creemos, fue un valedor de la causa de Adosinda y de su familia, y procedía del oriente gallego, y trasladó la corte a Pravia buscando un lugar mejor situado, más próximo a lo que eran sus posesiones territoriales y de una de las posibles fuentes de conflicto para el Reino, y alejado del ambiente hostil de Cangas de Onís. Porque como demuestra el derrocamiento posterior de Alfonso a su muerte, la disputa por el trono ástur no fue precisamente pacífica.

    http://www.grao.net/ppueblos/santiapravia/santipra.htm

  7. lasalamandra Says:

    ada valen los atractivos ofrecidos, entre esperanzas de un futuro matrimonio. Eulalia desprecia a los dioses de la romanidad. Todo habría sido tan fácil con sólo acceder a depositar una pizca de incienso en el turíbuloÉ Mil veces la muerte, clama Eulalia, antes que traicionar a su Amado. El fuego, los tormentos más exquisitos no alcanzaron a doblegar su voluntad ni su firmeza, impropia de los 12 años, a que había alcanzado su edad,
    Eulalia, florón eximio de la corona martirial del relicario ovetense. Mérida ostentaba con orgullo sus reliquias sacrosantas. Las veneraron los emeritenses desde muy pronto levantándole basílica y templete -el Hornito- canalizadores de su devoción. No se sabe si en una razia, si en un intercambio por preseas de valor, lo cierto es que un día, en lejanos tiempos del siglo VIII, el rey Silo, que asentaba sus reales en Santianes de Pravia, quiso honrar a su corte con cristiana basílica –«Silo princeps fecit»- para contener las sagradas reliquias de Eulalia. Plegáronse los emeritenses a los destinos de las sacrosantas reliquias y, aunque el poeta Antón de Marirreguera, cura de Prendes y eximio poeta bablista, fingiera haber habido pleito de los de Mérida, en reclamación de las veneradas cenizas de la santa, lo cierto es que la posesión, «quieta, tranquila y pacífica», del sagrado tesoro de las santas reliquias eulalienses quedó por siempre a favor de los ovetenses, a cuya Catedral había hecho traer el rey Alfonso II el Casto las reliquias custodiadas en Santianes.

    http://victorcimagranda.wordpress.com/2007/03/07/patronos-y-patronas-de-asturias/

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