Los raíles

enero 19, 2005

¿Lo que ocurrió era lo que imaginabas?

Y eso fue lo que ocurrió. Leí aquellos mensajes de ‘Tervoch’ y me puse a escribirle uno a Susana y luego otro a Max. Necesitaba hacerlo:

‘Me ha pasado algo horrible pero creo que a ti te gustará saberlo ;)’

19h49min… ¿Y por qué no me lo cuentas de una vez?

‘Porque esto es otra cosa distinta. Voy camino de nuestro pueblo en tren y es complejo’

Y entonces me llegó un aviso de llamada pero su llamada no la recibí y a continuación una pregunta:

19h54min… ¿Quieres que pase a recogerte?

‘Si por favor pero estoy hecha un asco’

Era como me sentía, asquerosa. Y me levanté y me acerqué de nuevo al asiento de las mujeres con las que había subido al tren porque estaba demasiado oscuro y tenía miedo de no reconocer la estación en la noche pero ellas me comentaron que se bajarían en … y que eso suponía dos paradas antes del lugar en el que tendría que hacerlo yo.

20h03min… ¿A qué hora llegas? ¿La estación? Yo estoy en ….

‘Me bajo ahí’

Le escribí. Me pareció a propósito por lo que ellas me acababan de comentar y la verdad con el aspecto que ofrecía, hasta las mujeres me miraban con cierta desconfianza. Prefería no enfrentarme al amasijo de gente que me encontraría con seguridad de bajar del tren en mi pueblo.

20h05min… Vale voy para allá

Pero él no estaba allí cuando llegamos y aquello daba mucho miedo. Las mujeres se despidieron de mí y me pidieron que tuviera cuídado. Yo no me imaginaba que nos detendríamos en un lugar así, tan solitario, tan alejado de la carretera, y ellas ahora habían cambiado su actitud para conmigo y me ofrecían que me fuera con ellas. No les parecía prudente dejarme allí pero yo les di las gracias e insistí en quedarme

‘Me bajé en el apeadero de … Es un descampado y está muy oscuro’

Entonces Max me llamó y me dijo:’ Pero por qué no me contestas cuando intento hablar contigo… ‘. Será cosa de la cobertura, le expliqué yo. No hubo ninguna llamada, y él me estaba esperando hacia minutos en otro apeadero, en uno en el que el tren no se detenía y logré decirle cerca de dónde creía yo que me encontraba para que él pudiera dar conmigo, y fue muy emocionante cuando lo hizo. Así que ya ves, fue con Max con quién pasé aquellas increíbles y maravillosas nueve horas de las que ya no me podré olvidar jamás, y fue Max quién luego condujo en albornoz por la ciudad para llevarme hasta casa en la madrugada. Yo no quería que lo hiciera pero cuando me dijo que iría así, tal como estaba vestido… con tal de que le dejara llevarme, aunque sólo fuera por una vez… no pude resistirme.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

PS: Hay momentos sublimes en la vida. Eso es todo. Están ahí aguardándonos detrás de cualquier consecuencia para recibirnos con los brazos abiertos como si fuéramos la parábola del hijo pródigo. Pero la felicidad no es algo que se pueda atrapar Max. Eso trataba de explicarte… Yo, al menos, me sigo quedando con lo inevitable.

Un beso

railes

 a Max:
¿Y qué es lo inevitable?

Tener sentimientos por ti, por ejemplo. Eso es inevitable. Ya no lo puedo evitar. Pero no es menos inevitable que yo permita que nadie juegue con ellos. ¿Tú recuerdas a Nati? ¿la Nati que hacía de novia de Darín en ‘el hijo de la novia’?. Pues eso… yo creo que tú estás acostumbrado a mujeres que nunca saben a lo que estás jugando pero yo no soy como ellas, yo lo sé de sobra, por eso precisamente no puedo permitirte que lo hagas. Tampoco creo que te hiciera ningún favor. Ahora que eres muy libre de seguir aburriéndote siempre. Porque sí, supongo que es divertido ganar todo el rato, ¿no? Pero es como todo… es mucho más divertido cuando uno tiene un rival en condiciones y no rivales ya rendidos a tus pies. Yo creo que una de mis mejores cosas es que no me gustan demasiado las mentiras, aunque pueda apreciar las que son especialmente hermosas.

Un beso
2005.01.20 00:07

¡Ah! y se me olvidaba, lo mejor, lo mejor de todo de mí… es que yo no me rindo NUNCA, no con aquello que me interesa, y que nunca son partidos de tenis… estamos hablando de algo interior, por ejemplo Laura y Primo, ellos son un tandem y tú y yo digamos que fuimos otro… A mí hay que ganarme.
2005.01.20 00:15

7 Responses to “Los raíles”

  1. lasalamandra Says:

    Su:
    Esos detalles son los que ante mis ojos hagan que un hombre gane puntos. Pequeñas cosas a las que quizás nadie más dé importancia, grandes detalles que ellos hacen sin darse cuenta que para mí son grandes demostraciones…; conducir en albornoz para llevarte a casa, ir a buscarte a cualquier sitio a cualquier hora (Ahora se me ocurren sólo estas dos porque las acabo de leer, pero hay mil más ¡vamos!)

    Respescto a los que juegan solo cuando saben que van a ganar… jejeje, les diría que es muchísimo más emocionante jugar aún sabiendo que puedes perder. Y que no se deberían desaprovechar las oportunidades de competir con un rival de tu nivel porque no hay tantos por ahí como nos pensamos; rivales hay muchos, a patadas, pero suelen ser principiantes cuando nosotros somos expertos, o quizás deidades mientras nosotros seguimos siendo expertos.

    Lo de encontrarse otro experto no creo que suceda a menudo, así que creo que es una pena desaprovecharlo.

    Y lo dejo ya que parece que te estoy vendiendo :-) y tampoco es eso. Lo que pasa que me siento identificada y trato de venderme yo misma ;-)
    2005.01.20 11:22 email: Campanilla698 (arroba) hotmail.com

    Odalys:
    Sentí tu soledad y tu miedo.
    Sabes? de verdad creo que el amanecer anda cerca justo cuando la noche se hace más oscura.
    Y me alegro por el rescate y por el vuelco en tu corazón al sentir que alguien estaba ahí para tí; ese Max con el que no te pones de acuerdo aunque no haya nada en que ponerse de acuerdo. El deberá crecer a su paso y tú lo sabes.
    Lo que más me gusta es cuando dices que hay que ganarte, eso es quererte y valorarte y me parece muy bueno. Fue un lindo gesto y ya lo creo que sublime. Muchos besos.
    2005.01.20 17:10

    Odalys:
    No entiendo nada de esos “expertos”, Su :( me he perdido.
    Creo que simplemente perdemos mucho tiempo pensando y sin vivir. Solía tener un concepto de libertad muy personal, se los comparto sin verguenza :))) salir sin ropa interior, fascinante.
    Aquel que fue mi ex y ya ni eso, se daba cuenta y me decía “qué libertad, eh!” y le daba pavor que alguien más lo notara y yo me reía con descaro; agota pensar, ser políticamente correcto, calcular las pasiones en ganadores y vencidos; con lo maravilloso que es simplemente respirar y amar y que te amen sin porqués, sin mañanas… sin ropa interior.
    2005.01.20 17:16

    Su:
    Vaya Odalys, siento si te he perdido :-)… a ver lo que quería decir era que no siempre nos encontramos “rivales” de nuestro nivel. Lo de “principiante”, “experto” y “deidad” fueron sólo palabras que se me ocurrieron para designar categorías. Principiante alguien no muy experimentado, “experto” pues eso :-) y “deidad” ya sería la hostia.

    Espero haberme explicado un poco mejor, pero de todas formas, lo que quería decir era más o menos lo que has dicho tú, qué pasamos demasiado tiempo pensando y muy poco viviendo. Y si, es precioso lo de que te amen con todo… o sin nada ;-)
    2005.01.20 22:44 email: Campanilla698 (arroba) hotmail.com

    Carmen:
    Eso de salir sin ropa interior me mola mogollón a mí. Me pone cantidad :)
    2005.01.20 23:14

  2. lasalamandra Says:

    Los raíles de un poema

    En cada aurora nace una esperanza que al atardecer se vuelve poesía para las noches de luna. Algo así debió pensar Patrick Huet, un poeta francés al escribir el poema más largo del mundo con los raíles de una tela kilométrica y los remos de los derechos humanos. Desde luego, es una buena manera para empaparse de naturalidad. Nos hace falta. Los aires de las falsas libertades nos atrofian las venas sensibles. En el fondo, el verso más que mirar nos permite ver lo que otros quieren taparnos. Basta hacer memoria histórica, con la conciencia del verbo conjugada a la vida, para caer en la cuenta de cómo sistemas ideológicos y políticos aberrantes, de manera intencionada, han tergiversado la verdad; llevándonos en volandas a crueles guerras de unos contra otros, con el exterminio de pueblos y razas enteras.

    Me gusta la lucidez del poeta francés al ponerse en manos de la poesía para bordar en tela el abecedario de la verdad (…)

    http://www.margencero.com/articulos/corcoba/railes.htm

  3. lasalamandra Says:

    DAVID GONZáLEZ:
    “Raíles de cuerpos literarios y humanos”

    Partiendo de la última obra publicada por este escritor, nuestro compañero Julián Sánchez nos acerca a su biografía y a los interiores de su universo literario.
    (…)

    Son todos raíles que el viajero, lector/a, no encontrará cómodos, pero en los que podrá acomodarse. Las vías de estos trenes de tantas bifurcaciones son células y fluidos, secuelas, apósitos y desasosiego. Coyuntura que hace al poeta tibia melancolía, como en “Que tengas una buena noche” (p-241-), sin duda uno de los poemas menos fieros, más dados a la ternura que se expande continuamente por todo el libro, que seguirá siendo radiografía, traslados de dolor y de impotencia de las prosas más raudas a poemas de un tiempo de esposas en las muñecas, o belleza en poemas como “Herencia” y los siguientes, con luces y sombras, estaciones, vías muertas y tiempo de refrigerios que encuentran en el poema “La sabiduría del esclavo” (pp-262-3-) la libertad de lo autogestionado

    http://www.lafactoriadelritmo.com/fact21/cultech/articulo.php?articulo=5

  4. lasalamandra Says:

    – “En lo único que soy paciente es en la escritura: puedo estar corrigiendo una frase durante todo un día, o una página durante todo un mes.”
    (En Camino Brasa, “La entrevista más personal a Dulce Chacón”. Disponible en http://www.elmundo.es/elmundo/2003/12/04/cultura/1070528279.html).

    – “Lo importante de la literatura es que trascienda lo particular, que se universalice lo particular.”
    (En “Entrevista a Dulce Chacón”. Disponible en http://www.mujeractual.com/entrevistas/chacon/).

    – “Cuando estoy escribiendo una novela, me encanta andar indagando en ese mundo durante tanto tiempo. Cuando escribo un poema, si me dura más de dos meses estoy sufriendo del poema y no disfrutando de él, mientras que en una novela, si estoy un año y medio, estoy disfrutando de la estructura, del momento mágico de la creación, que es muchísimo más largo en una novela que en un poema. Sin embargo, cuando escribo un poema y lo leo y me gusta siento una gratificación enorme y quizá es lo más grande en el terreno del sentimiento.”
    (En “Entrevista a Dulce Chacón”. Disponible en http://www.mujeractual.com/entrevistas/chacon/index2.html).

    – “La literatura femenina no existe, existe una literatura escrita por mujeres y una literatura escrita por hombres, escritas por homosexuales, escrita por morenos, por rubios, por pelirrojos… Pero solamente a la literatura escrita por mujeres se le pone un apelativo, “femenina”. Eso me parece que es menospreciar a la mujer que escribe. La literatura no necesita de adjetivos, es universal.”
    (En “Entrevista a Dulce Chacón”. Disponible en http://www.mujeractual.com/entrevistas/chacon/index2.html).

    ^ Subir

    LA VOZ DORMIDA (2002)

    El que tiró de Celia para hacerla bajar de la roca fue el Chaqueta Negra. Huye, le dijo, corre, corre. Y ella corrió. Sin mirar atrás y sin esperar a su hermano. Corrió, con el disparo del naranjero de Mateo retumbando en sus oídos. Sin oír nada más. Un disparo, como un grito. Un alarido que la atravesó por dentro, que la atraviesa mientras corre junto a los demás en desbandada. Corre. Apenas unos pocos quedan atrás. Corre monte abajo con la pistola en la mano y la cantimplora vacía en bandolera. Su hermano organiza la fuga instando a los que huyen, gritando que no abandonen las armas, citándolos en el campamento de reserva, la base de retirada para situaciones de emergencia. Pero ella no mira hacia atrás. No oye a su hermano. No oye más que el naranjero de Mateo. Ese disparo, y sólo ese, es el que la hace correr. Corre. Huye de un grito que la desgarra mientras corre. Llora. Corre. Siente que se ahoga. Suda. Tose. Huye hacia El Llano. Tropieza. Cae. Se levanta. Corre. Corre aunque las piernas no aguanten su carrera. Hacia El Llano. Aunque le falte el aire. Hacia El Llano. Corre. Sin mirar a los que han tomado otro camino. Hace calor. Corre. Vuelve la mirada. Y está sola. Corre monte abajo sola. Hacia El Llano. Siguió corriendo. Y sintió que se ahogaba. Las piernas no le respondían. Un golpe de tos. Se metió un pañuelo en la boca. La carrera perdía su fuerza. Cayó al suelo. Se levantó. Corrió unos pasos. Volvió a caer. Unos pasos más. Hacia El Llano. Miró a su alrededor y descubrió unos matorrales. Buscó cobijo y sombra, por un rato. Sólo por un rato. Se agachó. Entre los matorrales. Hacía mucho calor. Tenía sed. Le dolía el pecho y las piernas le temblaban. Oteó la lejanía. Nada. Nadie. Se sentó en la tierra. Se sacó el pañuelo de la boca y volcó su cantimplora en la lengua. Una gota resbaló como un regalo. Una gota. La paladeó. Atisbó de nuevo la lejanía. Nadie. Aprestó el oído. Silencio. Silencio y soledad entre el follaje.

    (De La voz dormida, Madrid, Alfaguara, 2002, pp. 307-308)

    http://www.catedramdelibes.com/archivos/000140.html

  5. lasalamandra Says:

    El dictum de Vicente Huidobro, el poeta es un pequeño dios, no se puede aplicar con más justicia que al caso de Manuel Gutiérrez Sousa y a su obra literaria. Sus dotes de prosista ya han sido advertidas en numerosos artículos publicados por varios años en un diario venezolano y en su novela Así me dijo Arturo, consagrada por la crítica en la Feria del Libro de Valencia al recibir el premio Vicente Blasco Ibáñez. Nos sorprende y complace saber que sus dotes creadoras también se observan en el campo de la poesía y en especial en su poemario Raíles de Quimeras, en el que a través de imágenes exuberantes nos revela una búsqueda que culmina en el logro de brillantes quimeras literarias.
    http://www.frutosdeltiempo.com/articulo.php?id=111

  6. lasalamandra Says:

    SI TÚ VINIERAS VERÍAS

    SI tú vinieras verías
    que estoy esperándote.

    Ayer subí a la colina
    volé entre las cometas de los niños
    miré entre los ojos de los gorriones
    salté las tapias de tu patio y te esperé
    bajo esa noche de estrellas en la que encontramos
    el sueño.

    Por el río que nos separa
    navegan unos submarinos atómicos que
    enturbian la sangre y
    siembran de miedo los corazones.
    Pero arriba, en la colina hay arroyos
    de agua clara
    y un botijo de estrellas
    del que todos beben.

    Hace tiempo que estoy esperándote y
    cuando despierto todavía
    noto tu aliento.

    Mientras la locomotora compite con el ciempiés
    el ciprés escala cielos desconocidos
    y los niños juegan sobre la misma hierba.

    Recuerdo cuando nos perdíamos en las calles y
    cuando reiniciábamos los caminos
    el ascensor del viento nos elevaba
    hacia la misma colina.

    Si tú vinieras…

    Fernando Bellido Pelegrina

  7. lasalamandra Says:

    Sobre railes de dolor
    (sobre railes de dolor y sufrimiento)
    ahí llega un tren
    (ahí llega un tren de largo sufrimiento)
    sobre railes de dolor
    (sobre railes de dolor y sufrimiento)
    oh muchacha sopla su silbato bajo la lluvia

    ¿Quién es el conductor de la máquina?
    (el conductor de la máquina está más allá)
    su nombre es Memoria
    (Memoria es su nombre)
    oh Memoria es su nombre…

    Nick Cave

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