LAS UVAS NO SIEMPRE ESTÁN VERDES

febrero 8, 2005

… y el beso del cíclope

Ayer noche alguien me escribe una carta, y por primera vez en mucho tiempo… me encierro con ese alguien a solas durante un buen rato en un papel.

He escrito cartas. Muchas cartas durante estos últimos años, aunque muchas menos de las que he recibido pero desde Nol no he vuelto a querer quedarme con nadie a solas durante tanto rato. Me daba miedo, imagino, y es hasta lógico… pero tampoco había vuelto a sentir esa misma necesidad. Y bueno, entremedias estuvo Augusto (Lemprier) pero yo por ese hombre no tenía ningún sentimiento. No era más que mi intelecto el que se imbricaba en aquella relación. Eso era, como construir un tejado sobre una casa. Y esto es distinto. No hay tejas rojas ni anaranjadas, ni tejados siquiera. Lo que hay es un sol naciente y un sol que se apaga, y algo más que no puedo definir… tal vez algo que se asemeja a un sol oscuro. ¿Otro oximoron?

Y ayer, cada una de esas líneas me está hablando como si fuera una boca cercana que al mismo tiempo que me explica… me besa en los labios.

”’Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja… ”’

J. Cortazar

Y yo también le hablo así, como si mis palabras pudieran adelgazarse, como decía Neruda, como las huellas de las gaviotas en las playas. Y los minutos se suspenden, se eternizan, y hay unos brazos que me mecen y unas manos que me acarician. Y una palabra, sobre todo una palabra, la expresión previa a una advertencia que me paraliza. ¿La habré leído bien?

Y vuelvo a leerla una y otra vez, y luego la saco de contexto y la agarro con las puntas de mis dedos y me la acerco a los ojos y la observo por todas partes con curiosidad, por arriba, por abajo, por su faz, por el envés, de izquierda a derecha, en el sentido de las agujas del sentido del reloj, en el contrario. Y luego la aspiro como si fuera ylang-ylang, y es cuando lo he recordado… hace siete años, en un descampado rodeados de barro y mientras la más honesta de las lluvias, esa que le lava la cara del polvo al asfalto, golpeaba el techo del coche, la primera vez que Guernika utilizó una expresión dulce para conmigo. Me dijo: ‘cariño’ y la tierra tembló.

Y ayer por la mañana recibo dos llamadas más de Guernika. Las veo muy tarde. Él marcó mi número antes de las diez y cuando yo me decido a conectar el teléfono son casi las tres. Conversación corta.

– ¿Me llamaste?
– Sí, es que quería preguntarte el número de Luis porque ( y gorguta algo que me resulta inaudible) pero luego me lo dio Merce -añade
– ¡Ah bueno, entonces vale!

Y le colgué sin despedirme siquiera. Es que era una secuencia de lo más lógico, que me llame a mí a la hora en que acostumbraba a llamarme cuando quería follar conmigo y no llame directamente a Mercedes, que es la hija de Luis.

Y hoy vuelvo a hablar con Max. Lo hicimos la otra noche, incluso por teléfono y después del desafortunado incidente con Inés, su novia o ex-novia (él no termina de aclararse con eso aunque diga que sí). Y volvemos a hablar hace un rato. Y me ofrece que quedemos pero dice que no habrá sexo y a mí parece estupendo. Me ha dado a elegir entre dos días pero luego lo único que menciona son trabas. Aún así quedamos para hoy, eso sí, me deja claro: ‘si más tarde no me llaman para avisarme de que después de todo habrá entrenamiento’. Y yo soy sincera y le contesto: ¡Ah!, pues mira, eso sí que ya me parecería mal. Pero no sé si él se ha detenido a pensar lo que yo quería decirle con eso. Es que su actitud me recuerda bastante a la misma de Nora para conmigo , y a lo de siempre: pensar que los demás no tienen mejor cosa que hacer con sus vidas que plegarse a los caprichos de nuestra ‘especial disposición’.

Y es justo entonces cuando yo no puedo evitarlo y envío un mensaje al teléfono de Héctor (Villon) que me temo que le escribo desde el hígado, y qué termina:

‘Sí, esto es una petición personal. Quiero un mundo contigo tejido de complicidades y de (universos angostos). No quiero un mundo de Todos, quiero sólo un mundo Nuestro… al margen de nuestros mundos’

Es que yo comencé a frecuentar a Héctor en un blog político (o quizás debiera decir políticamente correcto), con nombre propio y un poco por casualidad (un amigo mío lo visitaba) y otro poco porque me fascinó su manera de expresarse (él era sólo un partipante más pero despuntaba, por lo que fuera lo hacía). Me gustaba de lo que hablaba y sobre todo cómo decía lo que decía. Y te garantizo que no es un hecho común que a mí me suceda eso. Tengo las tablas suficientes para diferenciar cuando las palabras son sólo herramientas del lenguaje (y uno habla sólo y consigo mismo) y cuando son el medio del entendimiento y de la comunicación. Además ocurre que nosotros no estamos sintonizados con todas las gentes ni con todas las ‘lenguas’ (Max dice que la mía le resulta muy áspera pero ‘no te enfades’, añade. ¿Cómo la de los gatos Max?, le pregunto mientras me río), y aquí estamos hablando de ondas, de estar en la misma onda o que eso nos resulte imposible. Para que lo entiendas, para mí tengo que Kundera ‘emite’ en la misma longitud de onda en que yo ‘lo recibo’, y por eso capto tantos matices distintos en los múltiples mensajes que se desparraman como racimos de uvas por su obra al completo y por cada minúscula línea subrayada de sus libros. No hay ni de uno sólo de ellos del que yo no haya aprendido más que de nadie (a no ser… de los míos).

Y por eso para mí Kundera es todo, la siembra, la vendimia, los colores y los fuegos internos de las vides, la primera prensa de la uva contra la uva de la que se destila el rosado, el sopor adorable del vino tinto… la penumbra de las bodegas, Cambados con sus albariños, la frescura, la sombra y el vértigo, el calor y la ternura. Y sí, claro, esto sí que es una metáfora en toda regla pero cuando yo leo a ese hombre es básicamente lo que me ocurre: un proceso.

Y al principio eso fue un poco, como en una escala menor, lo que me sucedía con Héctor, porque yo ya mitifico muy mal aunque me guste mucho trabajar con los mitos y creo que eso es debido a la edad pero me sentía muy halagada con sus visitas y con sus referencias veladas hacia a mí (allí utilizo otro nick con connotaciones más épicas); o sea hacia la persona virtual que yo soy allí, en ese foro únicamente… pero lo que me ocurre ahora es distinto, lo que está empezando a ocurrirme … y no es que vayan a dejar de gustarme esas referencias suyas y públicas a mi humilde persona virtual (y aquí la humildad no es una modestia de boca pequeña… yo hace tiempo que asumí que soy insignificante y que me encanta serlo, me basta contemplar la magnitud de las montañas para sentirme consciente de mi tamaño natural) pero si pudiera elegir, y creo que ahora puedo porque sé que en él hay ”dos hombres”

… preferiría al solitario y al austero y no al político, porque las visitas por la puerta trasera de mi amante (el que fue mi amante aquella única noche inolvidable) han comenzado a saberme infinitamente mejor…

Y Alma por una vez me suplica que no tarde tres meses en llevarle mis últimos post. La pobre va tan atrasada que debe ir por agosto todavía y hay que ver la fecha que es ya.

Y yo pienso en ella, en lo que sentirá, cuando recojo sobres vacíos de azúcar o cuando luego me arrepiento y los lanzo a la chimenea en la que crepitan leños…

y en elegir una imagen, a ser posible una real en la que se muestre esa chimenea, y también pienso en mí, en que si la muerte no lo remedia… un día podría llegar a ser tan vieja como Alma y en que yo no tendré a alguien que comparta conmigo la vida que nunca viví. Y por eso también es un poco todo esto… porque conmigo la estirpe a la que pertenezco se extingue y no quiero sentirme estéril ni menos milenaria, ni sentirme como si nunca hubiera vivido, y ahora además lo que más siento es que tú me miras:

”’Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua. ”’

J. Cortazar

Ese beso para ti.

GATO CICLOPE

8 Responses to “LAS UVAS NO SIEMPRE ESTÁN VERDES”

  1. lasalamandra Says:

    SOBRE LA IMAGEN:

    Gato cíclope 8
    Categorias: Criptozoologia, Miscelânea
    10. January 2006

    Cy, de Cyclopes, um gatinho nascido com apenas um olho e sem nariz em Redmond, Oregon, EUA, em 28 de dezembro de 2005. O pobre animal viveu apenas um dia. Alex Boese, do MuseumofHoaxes, considera a foto real pela fonte e por ser uma forma registrada de mutação.
    via MuseumofHoaxes

    http://www.ceticismoaberto.com/news/?cat=9&paged=2

  2. lasalamandra Says:

    El ojo del cíclope

    Eduardo Galeano

    El cíclope y la globalización

    Los más fervorosos abogados de la globalización han puesto el grito en el cielo. ¿Qué es esta locura? Cuando Augusto Pinochet, el célebre serial killer, cayó preso en Londres, se desató un escándalo en los círculos latinoamericanos del poder. ¿El senador vitalicio convertido en prisionero vitalicio? No debe haber fronteras para los negocios, Dios libre y guarde, pero sí que debe haberlas para la justicia.

    En América Latina, el poder es un cíclope. Tiene un solo ojo: ve lo que le conviene, es ciego de todo lo demás. Contempla en éxtasis la globalización del dinero, pero no puede ni ver la globalización de los derechos humanos.

    El cíclope y la transición

    Para la inmensa mayoría de la humanidad, Pinochet es, como Drácula, un símbolo universal de costumbres insalubres. En algunos países, llaman Pinochet a los malos cuadros de fútbol, que llenan los estadios para torturar a la gente.

    Sin embargo, todo hay que decirlo, a Pinochet no le faltan admiradores. En Chile, y fuera de Chile. Al fin y al cabo, aunque mató a cuatro mil, él fue el papá del milagro económico que convirtió a Chile en uno de los países más exitosos y más injustos del mundo. Vista con un solo ojo, la única transición posible de la dictadura a la democracia, es la transición de una injusticia a otra injusticia.

    En Chile, el cíclope llama “mi general” a Augusto Pinochet. Un himno militar, que el ejército chileno canta, exalta sus hazañas; y aunque la lectura nunca ha sido su pasión principal, la biblioteca de la Academia de Guerra lleva su nombre. Hasta el año pasado, y durante un cuarto de siglo, fue fiesta nacional el día del cuartelazo que en 1973 acabó con la vida de Salvador Allende y con la democracia chilena. Y todavía se llama 11 de Setiembre una de las principales avenidas de Santiago.

    El cíclope y la impunidad

    Bocas abiertas, ojos bizcos: los presidentes latinoamericanos, reunidos en Portugal, no podían creer la noticia. Pinochet, senador vitalicio de la democracia chilena y criminal prófugo de la justicia española, había sido arrestado por los agentes de Scotland Yard, en su lecho de enfermo de la clínica más cara de Inglaterra, a una cuadra de la embajada de su país.

    En Europa estaba ocurriendo, simplemente, lo que debía haber ocurrido en Chile muchos años antes. Noventa y cuatro españoles, o chilenos de origen español, habían sido asesinados en Chile, y el asesino andaba suelto. Un juez español cumplía su trabajo, y otro tanto hacían los policías británicos, que para eso la sociedad les paga.

    La detención de Pinochet, un hecho normal, resulta ser una anormalidad inconcebible, desde el punto de vista del único ojo del cíclope. El estupor de los presidentes latinoamericanos ante la noticia, implicaba, de alguna manera, una confesión. Los latinoamericanos estamos acostumbrados a la impunidad del terrorismo de Estado y a la impotencia de la justicia, habitualmente subordinada, en nuestras tierras, al poder político.

    El gobierno chileno reivindicó de inmediato la inmunidad diplomática del prisionero: un senador de la patria, en misión especial por hernia de disco. El gobierno cometió una errata. Donde dijo inmunidad, debió decir impunidad. Y otra errata cometió el tribunal inglés que le hizo eco: donde dijo exjefe de Estado, debió decir dictador jubilado.

    El cíclope y la democracia

    Según denuncia, indignado, el cíclope, los procesos que el juez Baltasar Garzón está llevando adelante, contra Pinochet y contra otros carniceros latinoamericanos, están poniendo en peligro “la gobernabilidad democrática de nuestros países”. Una democracia gobernada por el miedo: en el campo de visión del poder, no hay lugar para ninguna otra “gobernabilidad democrática”.

    Los presidentes latinoamericanos administran la doble hipoteca que las dictaduras han dejado, en herencia, a las democracias: el pago de sus deudas y el olvido de sus crímenes. Las leyes de impunidad, impuestas en todos los países por mandato de la amenaza militar, han elevado las matanzas de Estado por encima del alcance de la justicia: se ha identificado a la justicia con la venganza, a la memoria con el desorden y a la amnesia con la paz.

    El cíclope y la soberanía

    Se escuchan gritos y llantos por la soberanía malherida. ¿Por qué un juez español viene a meter la nariz en nuestros asuntos? Y la policía británica, ¿qué se habrá creído?

    Ahora, los devotos de San Augusto Mártir anuncian el boicot contra el whisky escocés, los cigarrillos ingleses y las empresas españolas. Súbitamente convertidos al antiimperialismo, los pinochetistas denuncian a la colonialista España y a la pérfida Albión. Pero, hasta ayer nomás, Pinochet había sido espada de la hispanidad, discípulo de Francisco Franco, y soldado de Margaret Thatcher en la guerra de las Malvinas.

    La versión ciclópea de la dignidad nacional ha sido certeramente expresada por el presidente argentino Carlos Menem, que declaró, después de vender su país a precio de banana:

    -Nosotros hemos hecho bien los deberes.

    La dignidad nacional consiste en obedecer a la maestra, que dicta sus clases en los pizarrones del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otras instituciones educativas.

    El cíclope y el territorio

    ¿Adónde vamos a parar? A este paso, ninguno de nuestros asesinos de uniforme podrá hacer turismo fuera del barrio.

    Los presidentes latinoamericanos están muy preocupados por la violación del principio de territorialidad de la justicia. Los gobiernos ya no gobiernan, sometidos como están al despotismo planetario de la banquería internacional; pero el cíclope tiene su ojo clavado en los límites del mapa, y por defenderlos suele meterse en guerras contra los vecinos.

    Augusto Pinochet, víctima reciente del desborde extraterritorial de la justicia, supo ser uno de los campeones de la extraterritorialidad. El fue uno de los artífices del Plan Cóndor, la internacional del terror que coordinó el trabajo sucio de las dictaduras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Militares y policías se movían, por toda la región, como Perico por su casa, y para ellos no existían las fronteras. Este mercado común latinoamericano, el de la muerte, ha sido el único mercado común que ha funcionado con ejemplar eficacia entre nuestros diversos países. Hasta hace veinte años, se secuestraba gente en cualquier lugar, fuera cual fuese la nacionalidad de los secuestradores y de los secuestrados, y se torturaba y exterminaba mirando a quién pero sin mirar adónde.

    Así se explica, por ejemplo, que la ciudad de Buenos Aires haya sido, al mismo tiempo, el matadero de miles de argentinos y también de muchos exiliados latinoamericanos de varios países, como el general chileno Carlos Prats, que había sido ministro de Allende, el general Juan José Torres, que había sido presidente de Bolivia, y los parlamentarios uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz. También sucumbieron allí muchos ciudadanos españoles e italianos y algunos franceses, suecos, suizos y de otros países: por ellos está actuando, pero no sólo por ellos, la justicia europea.

    Pase lo que pase, llegue hasta donde llegue, es de agradecer este golpe de buen viento. Hace años, había anunciado Pablo Neruda: “Algo aparecerá en el aire inmóvil, un solidario sonido en la ventana”.

    Encontrado en: http://www.brecha.com.uy/numeros/n674/contra.html

  3. lasalamandra Says:

    Todos sabemos de besos; de besos reales, inventados, cantados, filmados.
    De uno de mis autores favoritos el mejor beso de la literatura. De Rayuela, capítulo 7

    http://lirioaustral.blogspot.com/2005/11/el-beso-de-cortazar.html

  4. lasalamandra Says:

    Dos diferentes tipos de criaturas portan el nombre “Cyclopes”/”Kuklopes” (singular “Cyclops”/”Kuklops”, significa “ojo redondo”).En la Teogonía de Hesiod son hijos de Gaia y Urano quienes están emparentados con Zeus y crearon sus rayos.
    Ulises encontró otro grupo de Cíclopes en la Odisea, uno de ellos era Polifemo, hijo de Poseidón. Estas criaturas viven sin ningún vestigio de la sociedad griega como la ley, la agricultura o los barcos. Polifemo, desarrolló sus habilidades como pastor, era una salvaje criatura que se comió a los hombres de Ulises entonces Ulises ideó una estratagema para quitarle el ojo al cíclope.
    En la literatura posterior, empezando con el poeta helenístico Teócrito, Polifemo es colocado como una figura burlesca, enamorado de la ninfa del agua Galatea.

    CÍCLOPES
    Hijos de Urano y de Gea. Son tres: Brontes, Estéropes y Arges. Seres de gran estatura y enorme fuerza, con un solo ojo situado en la frente. Proporcionaron a Zeus el rayo y el trueno, a Poseidon el tridente y a Hades el casco que lo hacia invisible.

    Cíclope: en la mitología griega, gigantes con un enorme ojo en medio de la frente. En la Teogonía de Hesíodo, los tres hijos-Arges, Brontes y Estéropes-de Urano y Gea, personificaciones del cielo y de la tierra, eran cíclopes. Fueron arrojados al mundo inferior por su hermano Cronos, uno de los titanes, después de que él destronara a Urano. Pero el hijo de Cronos, el dios Zeus, liberó a los cíclopes del submundo y ellos, agradecidos, le regalaron el rayo y el relámpago, con los que derrotó a Cronos y a los titanes y se convirtió así en señor del universo. En la Odisea de Homero, los cíclopes eran pastores que vivían en Sicilia. Eran una raza salvaje, fuera de la ley y caníbal que no temía a dioses ni a hombres. El héroe griego Odiseo fue atrapado con sus hombres en la cueva del cíclope Polifemo, un hijo de Poseidón, dios del mar. Odiseo lo cegó para escapar de la cueva en la que el gigante los tenía cautivos y había devorado ya a varios de sus hombres.

    Los cíclopes son gigantes cuyo origen se encuentra en la Mitología Griega. Son seres muy fuertes, robustos, tercos y de emotividad abrupta.
    Tienen un solo ojo, de gran tamaño, situado en el centro de la frente. A este ojo se le atribuyen poderes especiales, ya que es capaz de desintegrar casi cualquier cosa con una mirada.
    Según la mitología griega existen dos generaciones de cíclopes; La primera generación fue la formada por tres hermanos, que han sido llamados los “Artesanos Principales”.
    La segunda está formada por un grupo de cíclopes que vivían en Sicilia.
    La primera generación de cíclopes está formada por tres hermanos; Arges (resplandor), Brontes (trueno) y Steropes (relámpago). Estos 3 cíclopes eran, junto a los titanes y los gigantes de las cien manos, los hijos de Gaia y Urano. Eran los herreros que construyeron el Olimpo de los Dioses. Eran muy aptos trabajando el metal y forjaron el rayo de Zeus.
    Urano odiaba a sus descendientes, y los mantuvo presos en el interior de Gaia (la diosa Tierra) hasta que Urano fue abatido por su hijo Cronus (un Titán). Cronus temía el poder de los inmensos cíclopes así que los volvió a encerrar. Zeus rescató a los cíclopes y éstos con sus rayos ayudaron a Zeus a vencer a los Titanes.
    La segunda generación de cíclopes eran los descendientes de Poseidón. Estos cíclopes eran unos seres gigantes que vivían en Sicilia, bajo ninguna ley. Uno de ellos, Polifemo, es uno de los protagonistas de La Odisea de Homero.
    Estos cíclopes no poseían la habilidad para la metalurgia que tenían sus antecesores. Se dedicaban al pastoreo.

    http://garaje.ya.com/derfy/mitologia/ciclope/ciclope.htm

  5. lasalamandra Says:

    Hay 4 comentario/s de este artículo.

    Ratonero:
    A mí los cíclopes siempre me han dado miedo. He aquí el motivo. El canto IX de un librillo sin mucha repercusión:

    “El ciclope, con ánimo cruel, no me dio respuesta; pero, levantándose de súbito, echó mano a los compañeros, agarró a dos y, cual si fuesen cachorrillos arrojólos a tierra con tamaña violencia que el encéfalo fluyó del suelo y mojó el piso. De contado despedazó los miembros, se aparejó una cena y se puso a comer como montaraz león, no dejando ni los intestinos, ni la carne, ni los medulosos huesos. Nosotros contemplábamos aquel horrible espectáculo con lágrimas en los ojos, alzando nuestras manos a Zeus; pues la desesperación se había señoreado de nuestro ánimo. El ciclope, tan luego como hubo llenado su enorme vientre, devorando carne humana y bebiendo encima leche sola, se acostó en la gruta tendiéndose en medio de las ovejas.”

    No tiene nada que ver con los sentimientos no los escritos que nuestra anfitriona nos muestra… pero cuando ha dicho el beso de los cíclopes…

    ¡Brrr!
    2005.02.08 17:09

    Odalys:
    Un abrazo fuerte, fuerte, Carmen, para tu alma.
    2005.02.08 19:41

    salva:
    Te leo todos los días, pero no siempre me apetece escribir algo. Hoy, al menos, dejar constancia de mi paso y un saludo.
    2005.02.08 23:20

  6. INVERSaMENTE Says:

    […] cefontes, cello, celos, censura, centauro, centralita, céntrica, cervatillo, 0, cerúleo, ciclope, ciega, científica, cilindro, cinabrio, 56, cínico, ciprés, circunspecto, citricos, claude, […]

  7. kasandra Says:

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  8. candelaarias Says:

    784 visualizaciones.

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