PIEDRAS NEGRAS

febrero 12, 2005

Nora me llama cerca de la medianoche y me cuenta de nuevo el sueño cuando yo se lo pido.

Hay un río y las aguas bajan turbias y muy agitadas y con las aguas lo hacen las piedras negras. Pedruscos de grandes dimensiones y atemorizantes. Y el abuelo agarra una cesta de mimbre en la mano, la misma en la que llevaba el almuerzo cuando se iba al trabajo. Y su hija está con él, la madre de Nora y el río entonces crece y los arrastra a cada uno por su lado y él intenta desesperadamente recuperar la cesta y a su hija y cuando lo logra y experimenta el alivio de haberlo conseguido, entonces percibe con horror como el curso del río se detiene y como las aguas cambian de sentido, así que ahora lo que son es arrastrados hacia esas piedras negras de las que no pueden escapar.

El sueño le obsesionó durante unos días . Al cabo de ese tiempo enfermó una noche y hubo que ingresarlo en urgencias. Mejoró de madrugada y acabó muriendo al día siguiente por la mañana. Y no sé porqué entonces tuve tan claro el final… si ahora cuando transcribo el sueño y ya sé cual fue el resultado no me dice nada en absoluto. Supongo que es porque las sensaciones son y luego cuando se pasan, caducan y es como si nunca hubieran existido.

¿Se anuncia la muerte? Nadie me había hablado nunca de ella vinculándola a piedras negras. Eso era lo peor del sueño para su abuelo, esas pesadas piedras. Pero en México o en Guatemala hay un lugar llamado así: Piedras Negras y la primera vez que escuché a hablar a alguien de ello fue a Lemprier. Decía que entre Piedras Negras y Los limones se le habían ido quedando jirones del alma…

piedras negras

Y Nora está preocupada por mí. Quiere saber todos los detalles. ¿Pero cómo fue? Después que te colgué el teléfono me quede en estado de shock. Yo creo que tienes que tener algo en el cerebro; eso que dicen los hermanos Matamoro que tienen y que todos los psiquiatras se vuelven locos por estudiar: te atrae el peligro como a ellos. Es que si no es imposible que te arriesgues tanto. Y en ese momento otra vez el teléfono, un nuevo mensaje que me crispa los nervios. Ahora dice: ‘Esa es mi ex-chica! (Pero si me llama hasta Maximino, con el mosqueo voy ganando letras, algo es algo’, le leo a Nora. ¿Pero qué ha pasado?, pregunta ella. Nada. Yo acabo de borrarlo del messenger al llegar a casa. Para mí esta historia se terminó pero él supongo que quiere estirar todo lo que dé de sí el dinero que invirtió en la suscripción del Match.com. Con eso de que es usuario de pago… Y en el anterior me decía, a ver que lo mire… sí, ya: ‘A mí de Rodrigo me importa su música no con quién folle. Y de ti ya ni eso’. ¿Y tú qué le contestaste? ¿Qué le voy a contestar? Nada. Sólo lo que se dice en estos casos: ‘Pasando Maximino que es gerundio’. Yo ya tengo claro que todo lo relacionado con este tío es un mal rollo. Ha sido así desde el principio, choques continuos. Ahora de puta madre y te quiero mucho. Y ahora dudo luego existo. Y mira, estaba con Alma cuando me encontré el anterior y ella me vio así como muy harta y me preguntó qué ocurría, entonces le expliqué que yo no tengo nada en contra de la gente superficial pero lo que no soporto es a la gente profundamente superficial, a las gentes como yo. ¿Por qué dime de que hablo yo que no sea de banalidades, de profundas banalidades? Y Alma asiente y se ríe. Pero yo lo sé, sé que soy profundamente banal y ella lo sabe. Bueno y qué… uno es lo que es pero no me monto una película. Y para eso y para aguantar narcisismos primarios ya tengo de sobra con el mío. Voy completa pero cuando llega el hastío es el hastío lo que llega y ahí ya no hay vuelta de hoja. Y hay gentes que no terminas de desentrañar nunca y hay gentes con los que te son suficientes tres o cuatro días. Y luego está lo de la ciclotimia ajena, e imagino que ya sabes por dónde van los tiros. Me atacan las ciclotímicas pero si son del género masculino mucho peor.

– Venga, pues olvidemos eso. Cuéntame lo otro -dice Nora

– Esta bien. Habíamos quedado en la rotonda de la estación de autobuses. A mí me gusta mucho ese lugar porque es muy práctico y está muy bien señalizado, y además tiene aparcamiento. Y quedamos a las siete. ‘K’ me advirtió que sería puntual. Y yo también llegué un poco antes… ¡ah! pero se me olvidaba, antes de eso vi a Laura y a Pésimo

– ¿Y qué tal?

– ¿Te había contado lo del día anterior?

– Eso de que fuiste al centro de salud y …

– Sí. Fue justo después del juicio. Y podría decirte que subía solo al baño pero no, iba a verle y él salía justo por la puerta con su maletín porque se iba a hacer un domicilio y nos coincidimos con la mirada pero cómo yo giraba para el baño, di medio traspiés para volver la vista hacia él y en ese momento Pésimo quiso saludarme o algo parecido y yo más o menos le sonreí, con ironía pero le sonreí. Y ayer bajaba de mi casa directa a la estación y les vi a ellos haciendo lo propio por la calle transversal, como de camino a su edificio y él también me vio. Sigue existiendo esa extraña atracción que había. Nos distinguimos donde sea pero yo entonces hice amago de cruzar la calle por otra parte para evitar coincidir con ellos, aunque luego me detuve tras una furgoneta esperando que abriesen la puerta de la calle y se introdujeran dentro y Pésimo se dio la vuelta buscando dónde era que me había metido y me vio observándoles quieta desde allí y se tensó porque yo creo que esas cosas que no hace apenas nadie y que yo no puedo evitar hacer siguen ”alterándole”, y cuando Laura quiso saber qué miraba él con esa atención y siguió su mirada, yo me parapeté tras la furgoneta porque no quería que ella me viera, no quería una escena de libertades restringidas, no habría abrazos, ni besos, ni sonrisas, sólo etiqueta y yo no quiero verla así.

Y luego sí que le conté como fue la cita a Nora pero a ti mejor te la cuento en otro momento porque antes tengo que escribir urgentemente una carta que ya hace más de 48 horas que debería haber escrito, aunque no sé si podré hacerlo todavía. Es como si algo en mí se hubiera detenido pero por qué no comprendo bien qué es lo que se ha detenido.

Un beso incondicional

2 Responses to “PIEDRAS NEGRAS”

  1. lasalamandra Says:

    Recuerdo ese sueño perfectamente… y tambien que en diciembre de este año Max trató de reanudar su relacion erótica conmigo

  2. candelaarias Says:

    38 visualizaciones.

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