A BOCAJARRO

febrero 19, 2005

Literoterapia: ejercicio -I-

El: No sé por qué, leyendo los nuevos capítulos de tu vida, creo tener a veces una sensación de dejà vu. Quizá es porque últimamente todo lo que pasa a mí alrededor me parece una rueda, que gira 360 grados.

Yo: Pues ya ves, a mí por el contrario me parece que ya hace cientos de años que dejé atrás la tentación de sucumbir a la idea de que en tus palabras asomaba una de aquellas imprescindibles ‘casualidades’ mías sin las que sentía que ya nunca más podría vivir… En aquel tiempo, el tiempo de las mariposas, yo hubiera sido hasta capaz de formular un tesis sobre ti partiendo de esa primera frase tuya, que podría querer venir a decir algo como esto: ¡Vaya, qué coincidencia! Este joven se dirige hoy a mí tal como lo hace al comienzo mi libro más querido, ‘La insoportable levedad del ser’… así que amiga mía, ‘abre mucho los ojos’ porque eso significa que podrías encontrarte en este mismo instante ante uno de los personajes más importantes de tu vida.

‘La idea del eterno retorno es misteriosa y con ella Nietzche dejó perplejos a los demás filósofos: ¡pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como hemos vivido ya, y que incluso esa repetición haya de repetirse hasta el infinito! ¿Qué quiere decir ese mito demencial? (Pág. 1)

El: Las treguas son respiros, que a veces conducen a una nueva batalla (como la calma que precede a la tormenta) y a veces a la paz.

Yo: No, pero de veras, eso ya es filosofía cartesiana y yo insisto en que mi tregua, la tregua de la que hablaba era la misma que se hallaba condensada y llegaba a su fin en aquel fatídico lunes 23 de septiembre: ”’Dios mío. Dios mío. Dios mío. Dios mío. Dios mío. Dios mío. Dios mío”’. Y que luego Martín Santomé meses más tarde, un lunes 24 de febrero te explica de esta apabullante y pavorosa manera: ”’Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio me resistí a creer que eso pudiera ser la felicidad. Me resistí con todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no era la felicidad, era sólo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es más oscuro que antes, mucho más”’

Por eso digo por adelantado y sin que se me pregunte, que aunque lo de mi felicidad, la que me provoca la relación que mantengo con el amante crepuscular fuese sólo la tregua de un destino oscuro… daría por más que bien empleado el dolor y la más grande de las oscuridades en la que hubiera de sumergirme, la más que probable pérdida de esa persona (que nunca del sentimiento). Y por eso es que le digo a él: ya pagaré el precio, el que sea… pero pienso que le estoy viviendo a bocajarro y me alegro, pero eso después de conocerle (de que exista una realidad a la que aferrarse) y pienso que eso también tiene que resultar estimulante para él. ¿Tú a cuántos individuos con conciencia de los riesgos que se corren conoces, que sean capaces de entregarse sin reservas de ningún tipo a otro ser humano y por supuesto sin garantías? Arriesgarse es decantarse por lo erótico. Es elegir ser erótico y comenzar a moverte fuera del ámbito de lo conocido. Claro que a lo mejor eso sólo puede hacerse al resguardo de lo que sería una relación estable. Y ambos las tenemos. Ambos somos independientes en este caso y a la vez dependientes de otras relaciones. Y eso es lo que te permite sentirte cometa. ¿Tú las has volado? ¿Has visto a algún niño hacerlo? ¿Te recuerdas ilusionado haciéndolo? Yo no sé tú, pero para mí volar una cometa significaba también sentirme cometa: la libertad del vuelo y el sentido del hilo que es lo que te sujeta firmemente a la tierra. Porque una cometa no es un pájaro. No nacimos aves, nacimos hombres. Y quizás por eso no le tengo miedo a enamorarme. Sólo quisiera que eso fuera posible otra vez. Una cometa dicen que atrae a las tormentas. Aunque para que te voy a engañar preferiría, por supuesto, que no fuera una experiencia tan solitaria como lo fueron las demás, las otras, como resultaron serlo, como siento que lo fueron, sobre todo como lo fue la última vez que me enamoré… Porque no es lo mismo enamorarse cuando aún estás intacto y apenas tienes barreras, y cicatrices ”de otras guerras”, que enamorarse cuando ya has pasado la frontera de los 30. Y recuerdo perfectamente el momento en que le hablé al amante crepuscular de la que había sido la experiencia cumbre de mi vida. ‘Haber llorado desconsolada, sobre una cama solitaria, la belleza de la experiencia única que crees que nunca podrás compartir…’ Habrías querido hacerlo ¿verdad?, me dijo. Y no sé si me eché a llorar porque sí, o sólo fue que me emocioné, porque era lo más hermoso que me había sucedido nunca, que me estaba sucediendo y no había allí nadie a mi lado, abrazándome, para compartirlo conmigo. ¡Uff! y ahora mismo… Pero luego llegó él aquella noche de enero que pasamos juntos y pude contárselo y por primera vez sentí como si de alguna manera si que después de todo había sido capaz de compartirlo…

experiencia cumbre

Y ahora Stanislaw, el mismo Stanislaw de quién hablo esta misma madrugada. Es septiembre del 2003 y vamos camino a la playa. Él acaba de recogerme en la carretera y es más de medianoche. Me ha visto cuando he echado a correr calle abajo y ha decidido seguirme. Pero yo sólo iba a dejarle una nota en su coche. Casi lo único que reconozco de él… el capó del coche sobre el que follamos a la media hora de conocernos… y mientras conduce me dice que no podemos enamorarnos y que le he asustado con mis sentimientos y yo le digo que no me importa, que él no tiene que enamorarse de mí, que soy yo quién desea poder hacerlo con toda su alma. Pero él me dice que así no, porque si se enamorase sólo uno de los dos no sería justo y que él es un hombre con una familia a la que ama y por eso no puede permitirse el lujo de enamorarse de mí. Y yo lo acepto todo y le digo que lo controlaré, que sé que puedo hacerlo pero no le dejo en paz con eso… quiero que en algún momento me autorice a sentir lo que me de la gana, porque lo que me parece injusto es hacerlo sin su consentimiento y luego él termina por tener miedo de no poder resistirse eternamente a enamorarse de mí y por eso no nos enamoramos, porque no somos libres… porque aunque yo lo soy, sé que lo soy, él no quiere liberarme para que lo sea… así que nos quisimos hasta dónde nos fue posible y luego yo, llega un día en que lo considero necesario y desaparezco…

Él:¿Qué es lo que más te gustaría, la paz o una nueva batalla? No creo que estés hecha para la paz, aunque quizá te gustaría :-)

Yo: Y fíjate, eso mismo recuerdo que era lo que me repetía Stanislaw y también creo recordar que en algún momento le contesté a eso con una frase de Bertol Brecht

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son muy buenos. Hay quienes luchan muchos años y son aún mejores. Pero los hay que luchan toda la vida. Esos son imprescindibles.”

Y yo quiero tratar de ser una mujer imprescindible sino para otros si para mí misma. ¿Se entiende?

Él: Del amante crepuscular me alegró lo que descubriste, pero todos sabemos, sabíamos, que algún día habría, habrá, cansancio o agotamiento.

Yo: Bueno y tema ‘amante crepuscular’… yo por mi parte aún no he descubierto ni el principio de lo que presiento que podría llegar a descubrir con, de y a través de él… y sí lo previsible ocurre, eso que dices que todos sabéis o sabíais que ocurriría: cansancio o agotamiento… pues lo que dije antes pero para mí de momento él es un insondable pozo sin fondo… aún no he sentido la piedra. Y yo, claro, es lógico que no pueda ser lo mismo para él y que hasta le aburra en breve, porque primero soy muy reducida, con lo que quiero decir que mi universo personal es muy limitado y luego casi todo lo soy lo tengo expuesto a la vista, y lo que ya no sé es cuanto podría atraerle a él lo que tal vez sólo él intuya que pueda llegar a Ser…

Una vez estaba escuchando un programa de radio y me dio por llamar. Nunca lo hacía pero aquella vez no pude evitarlo. Y la pregunta era: tú qué piensas que te seduce, ¿qué es lo que consideras más seductor? Pero la gente llamaba y decía: la amistad, la franqueza, el compañerismo, que mi novio me diga que me quiere mucho, que me compre rosas los domingos, o que ella se ponga ropa interior negra; ese tipo de cosas que suelen decir los hipócritas y los que se limitan a ir de buenísimas personas por el mundo, y los convencionales y los poco imaginativos… y yo recuerdo que me armé de valor (entonces era muy distinta) y le dije a la locutora: ‘el misterio’. Y le encantó porque fue lo que sentí que me transmitía, que mi aportación le había encantado…y de repente empezó a llamar gente muy enfadada con mi llamada, argumentando que eso era ir de falso por la vida, y esto y lo otro, como si hablar en nombre del misterio fuera algo perverso y bueno parrafadas similares. Y esto viene a cuento porque el amante crepuscular es un hombre que conoce a fondo el misterio y lo domina. Y esto que digo no significa que uno de pronto decida hacerse el misterioso y lo logre… No, me temo que no van por ahí los tiros, sino con el conocimiento de los ritmos. Y él ha averiguado de mí que yo soy muy… a ver si recuerdo cómo me lo explicó Lemprier… sí, ya, glotona y que también tengo tendencia a quemar rápidamente las relaciones y a exprimir hasta la última gota del zumo del limón y el amante crepuscular no es de los que se dejen hacer eso. Así que ha establecido su propio ritmo y sé da en la medida que cree necesario y le resulta satisfactorio y yo me estoy adaptando a eso y lo cierto es que me está viniendo estupendo. Y esto va a sonar fatal porque va a parecer que yo tengo convocadas una especie de olimpiadas o algo así y tampoco es eso, pero él en todos estos meses no ha cometido ni un sólo fallo conmigo. Algo inconcebible. No sé cuanto le habré fallado yo. Lo ignoro. Pero desde luego a día de hoy, a mí él no me ha provocado ni la más mínima decepción, y creo que no lo ha hecho porque se cuida muy mucho de todo lo que piensa y todo lo que dice y cómo lo expresa. Y yo de verdad que quisiera aprender eso, porque es que me enamora esa manera suya de moverse por la vida. Es el hombre que mayor tacto me ha demostrado poseer. Y mi problema, el que yo soy consciente que tengo con los hombres, es un poco como el problema que tenía Atalanta (y lo siento porque de momento las mujeres no forman parte de mi universo emocional, aunque tú te me hayas adelantado en eso; podrían llegar a formar parte pero mi inclinación actual sigue siendo claramente heterosexual). Y venga te copio unos fragmentos del libro ‘Las diosas de cada mujer’ de Shinoda Bolen, aunque sólo sea porque quizás a Susana le agrade conocerlo:

”’ Para desarrollarse más allá de Artemisa (diosa perteneciente a la rama diosas invulnerables), una mujer debe desarrollar su potencial menos consciente, orientado hacia las relaciones y afectivo. Necesita volverse vulnerable para aprender amar y a preocuparse profundamente por otra persona … A menudo este avance puede ocurrir sólo después de que una mujer Artemisa ha ”perseguido” una serie de objetivos y de haberlos logrado o no, tras la excitación de la caza, la carrera, o que la persecución se haya agotado.

El mito de Atalanta: una metáfora para el desarrollo psicológico

Atalanta fue una heroína cuyo valor y capacidades como cazadora y corredora eran iguales a las de cualquier hombre. Había sido abandonada en la cumbre de una montaña cuando nació, fue encontrada y amamantada por una osa, y creció hasta hacerse una hermosa mujer. Un cazador llamado Meleagro se hizo su amante y compañero. Esta pareja de iguales llegaron a ser cazadores bien conocidos, famosos en toda Grecia, especialmente por su participación en la caza del jabalí de Calidonia. Meleagro murió en sus brazos poco después. A continuación, Atalanta dejó las montañas por las que habían errado juntos, para enfrentarse a su padre y ser reconocida como heredera en su trono.

Entonces muchos pretendientes llegaron para pedir su mano, pero ella los rechazó a todos. Cuando surgió el clamor popular de que escogiese entre ellos, dijo que se casaría con el hombre que pudiera vencerla en una carrera a pie. Si este ganaba se casaría con él; si no, perdería la vida. Se celebró carrera tras carrera, y la veloz Atalanta siempre ganaba.

Finalmente, el nada atlético Hipómenes, que la amaba de verdad, decidió participar en la carrera aunque probablemente le costara la vida. La noche anterior a la carrera le pidió ayuda a Afrodita, la diosa del amor. Ésta oyó su plegaría y le dio tres manzanas de oro para que las utilizase en la carrera…”’.

El: Te veo en constante, egoísta y generoso aprendizaje de hombre en hombre (o mujer), alimentando tus propios pensamientos/sensaciones. Pero soy dado a imaginar y eso me conduce a errores: nadie es dibujable, definible. Lo malo es que, además, no tengamos una dirección, un sentido. Sólo un caminar, hacia ninguna parte.

Y aquí lo que yo te dejo es un poema que alguien fue tan amable de ”dedicarme” en uno de los blog que habitualmente frecuento:

No corras, ve despacio.
Que a donde tienes que llegar
es a ti mismo.
Que el niño de tu yo,
-recién nacido, eterno-,
no te puede seguir.

Y esa persona digamos que sí parece que sabe que una lo que no busca recorrer son los caminos ya trillados. Y cuando yo ahora leo esos versos de Juan Ramón Jiménez, ya creo sentir que los comprendo, creo sentir que ya me estoy acercando a comprenderlos. Pero, ¿podrías ver tú en ellos una dirección o algún sentido? Permíteme dudarlo, aunque esto último no es más que una corazonada. Por ejemplo, yo hace tres años estaba ciega para ellos… así que le doy las gracias a esta persona y por si es quién yo pienso le dejo un mensaje un tanto críptico que creo nadie más que él podría comprender:

”’… si alguna vez he sido un ‘farolillo rojo’, ahora me gustaría doblemente serlo… ”’

Y más tarde, algunas horas más tarde, decido asegurarme de que ese mensaje, en lo posible, llegue a quién está destinado y busco un número de teléfono móvil de hace unos tres años al que le escribo y envío el siguiente mensaje:

http://www.elhabitaldelunicornio.net/ Post: intelectualizar. Comentario: 46. Stop

El mismo hombre que me dijo aquello de: ‘Tú quieres cañones de flores, lluvias de rosas, bombas de confeti… ‘. Alguien que decía ser entomólogo de humanos, o lo que para él significaba ser: psiquiatra lacaniano. El tipo que me aficionó a las logomaquias y que luego al mes de nuestro primer Encuentro virtual desapareció de mi vida sin dejar rastro y hundiéndome en la desesperación… el causante de que ya nunca quisiera quedarme a solas con nadie pero principalmente porque nadie era capaz de excitar y alimentar en mi intelecto lo que sólo él supo despertar. Es que de verdad que aquel fue un mes de lo más apoteósico… y luego así hasta Stanislaw, el primer hombre que al besarme me hizo sentir la boca llena de pétalos…

El: “Dejà-vu”, ya visto con anterioridad. “Su” habla del fenómeno psicológico del “dejà-vu”, una especie de fantasma o espejismo, que nos hace creer que ya hemos vivido una experiencia presente, aunque no sea verdad. Eso nos ocurre a todos alguna vez (yo ya estuve aquí, yo ya conozco este paisaje, yo ya he visto a este tipo, siendo falso). No entiendo mucho de psicología, pero supongo que tendrá que ver con alguna experiencia similar que permanece en el subconsciente, o con algún sueño. Tal vez sea lo que dice ”Su”, un accidente o error del cerebro. No lo sé.

Yo pensaba en el dejà-vu ordinario, tal como lo utilizan a diario los franceses. “Cette collection de mode a quelque chose de dejà vu”…, dicen cuando un diseñador lanza una colección de modas que tiene un aire de ya visto… porque se inspira en (o plagia a) una colección anterior, propia o ajena. Yo sólo quería decir, Sabbat, que nuestra vida tiende a ser rutinaria y repetitiva. Y que tú has destruido la rutina, pero quizá le has sobrepuesto otra, totalmente distinta a la de la gente corriente. Tengo miedo de que, escrito así, interpretes mal lo que digo. Dicho a lo bestia, tu rutina actual es ,,, yo qué sé: Max-Pablo Amante_Crepuscular-Max, tu marido, Amante, recuerdo de un amor adolescente-Pablo-esa_chica_que_te_pone-Crepuscular-SMS para ver si surge un Max más atractivo… Perdona, seguro que es un error, porque tampoco te leo todos los días, no me sé todos los nombres ni todos los capítulos ni párrafos de tu vida.

A ver, mismo libro del que te comentaba al principio aquello del ‘eterno retorno’…

”’Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual Nietzche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada (das schwerste Geewicht).

Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad.

¿Pero es de verdad terrible el peso y maravillosa la levedad? …

Parménides respondió: la levedad es positiva, el peso es negativo.

¿Tenía razón o no? Es una incógnita. Sólo una cosa es segura: la contradicción entre peso y levedad es la más misteriosa y equívoca de todas las contradicciones

Con esto lo que quería decirte que a mí mi rutina me encanta. La que me he construido. Y esa especie de espiral que siento que me ”han regalado” y que ahora hace que me sienta afortunada porque creo que estoy en un crescendo, y sin miedo casi a equivocarme, te diría que me parece que me dirijo de nuevo a rozar la plenitud, pero no descarto que en cualquier momento sea todo lo contrario y lo que se abra sean las puertas del infierno de nuevo. Hay una niña, ¿sabes? Es una niña que vive en unas escaleras de caracol ocultas por una niebla pero eso es parte de mi secreto y no quiero hablarte de ello a ti porque sé que no lo entenderías. Bueno no lo sé pero lo sospecho… y es por aquello que decía Unamuno del Secreto. Aunque te cuento algo. En mi casa, la que comparto con mi pareja no entra nadie, ninguna persona y bajo ningún concepto, nunca. Sólo él y yo. Ni padres, ni hermanos, , ni abuela, ni nadie de nadie, créeme… y es un pacto y soy yo la que lo consideró imprescindible. Se acabo aquello de que el hogar fuese el caos más absoluto. Quiero vivir tranquila, de puertas para dentro quiero vivir tranquila.

Él: Sólo quería decir que te leía tus últimos “post” y me parecía que eran variaciones sobre “capítulos” tuyos anteriores. Y quizá me sorprendió porque de ti todo era inesperado y extraordinario, mientras que de la mayoría de nosotros todo es repetitivo y previsible, en nuestras grandezas y en nuestras miserias. Tú no eres previsible, pero sí que pareces moverte circularmente. O eso me pareció. Y posiblemente me equivoque. Y, por otra parte, tampoco tiene la menor importancia. Porque tu círculo, si es que existe, es totalmente distinto al de las personas resignadas, como somos muchos de los mortales.

No te enfadas, ¿verdad?

No, ya te dije que no. ¿Cómo podría enfadarme por incumplir las expectativas que los extraños se generen o puedan generarse sobre el ente virtual que soy yo? No me siento especialmente intrépida o divertida o trapisonda, ni siquiera eso, ¡que va!, al contrario soy una persona muy solitaria y bastante aferrada a mis rituales y rutinas. No es que haga un número ‘X’ de abluciones diarias, ni nada de ese estilo pero las tengo y son muy importantes para mí. Es que cuántas menos sorpresas mejor, de verdad. Otra cosa es en la calle. Bueno, lo que ocurre cuando te mueves es un poco imprevisible, ¿no?. Y entonces todo lo extra-radio me encanta pero por tiempos, en su momento, cuando lo busco… Y de lo que más me ha gustado encontrarme y leer últimamente han sido estas cuatro líneas porque me he sentido así como muy identificada con ellas

”’Y aquí viene mi otro descubrimiento, Sabbat. No me refiero a un post en concreto, sino a su Obra, que es su evolución hacia su libertad, hacia su Imperfección: punto de mira de desconocidos, amigos y familiares, pero insuperablemente feliz.”’

HERMIONE

Él: Ah… he dejado fuera del círculo lo de “follar”, porque el Crepuscular te ha alterado la noción de eso. Creo (vaya, sólo imagino), que tienes una percepción más amplia. Aunque esos saltos cualitativos ya te han pasado en varias ocasiones, en distintos episodios de tu vida, por lo que he podido leerte.

Con respecto a esto digamos que seguiré follando todo lo posible (es que no he analizado lo que siento al respecto de una manera que me sea satisfactoria) pero que trataré de ser más íntima cuando se me presente la oportunidad, y también de poner más el alma en ello. Quizá dicho así valga… porque ‘Hermione’ tiene razón, yo lo único que trato de hacer es caminar sintiéndome cada vez más libre hacia mi Imperfección, esa es mi auténtica areté y ser todo lo feliz que se pueda en el intento… ¿Sabes? y tú hoy me has ayudado muchísimo a tratar de profundizar en ello. No sé tampoco si llegarás hasta aquí (lo más seguro es que no porque yo no llegaría de estar leyendo esto en el blog de otro) pero te doy las gracias igualmente aunque no llegues. ¡Ojalá!, todos los que pasaran por aquí me dejaran de vez en cuando y de propina algunas reflexiones como las que tú me dejaste ayer para trabajar sobre ellas… Besos.

19/02/2005 00:16. Tema: Diario. #. .

2 Responses to “A BOCAJARRO”

  1. lasalamandra Says:

    Hay 11 comentario/s de este artículo.

    Salva:
    No sé si has pensado en llamar a la terapia por la escritura “logoterapia”, lo digo porque suena mejor que “literoterapia”. Ya sabes que para los griegos “logos” tenía el significado de palabra, razón… Acabo de consultar el diccionario de Ferrater Mora, dice en su diccionario: “El término griego “logos” se traduce por , , , , , , , , , etc.”. (El artículo sigue dos Pág. más). Así que creo que bien puede servir :)
    2005.02.20 00:46

    Ratonero:
    Los sábados noche, los búhos echamos en falta el sexo. Voy a necesitar amantes crepusculares. O diurnas, qué diablos.
    Lo que pasa con estas cosas, y ya lo dijeron Les Luthiers…
    Lo que antes parecía moralmente inaceptable, ahora le parece a uno tristemente inalcanzable.
    2005.02.20 01:37

    sabbat a salva:
    Pero es que mi elección no tiene que ver con la palabra como tal, sino con el proceso literario, con el intento de ”literaturizar” mi vida :)

    Ya sé que podría que podría ir al logo-Peda y a la psicó-logo pero no es lo mismo… para mí no sería lo mismo.
    2005.02.20 02:03

    Sabbat a ratonero:
    Bueno, yo estoy segura de que en tu tierra tiene que haber una cohorte de amantes crepúsculares esperando que tú las descubras. Y eso según recuerdo que decían Les Luthiers… era algo así como: ‘Amazonas te estoy bebiendo poco a poco’. Pues nada, tú como ellos pero con el río de amantes crepusculares que te esperan por descubrir :)
    2005.02.20 02:08

    Restallón:
    Pues llegué hasta el final, aunque sean reflexiones en el blog de otra. :-) Y me siento… iba a decir halagado, pero digo “abrumado”, por el hecho de que mis reflexiones te hayan dado tanto trabajo y que por suerte haya sido grato para ti. De verdad, me alegro mucho, y de verdad también, el mérito no es de mis reflexiones sino de las tuyas.

    Hay muchas felices casualidades en la vida, y también casualidades que lo parecen pero que no lo son tanto. Sobre tu comienzo, pues no soy ‘este joven’, porque, aunque tampoco sea crepuscular, pues no soy nada joven en absoluto :-)

    Ni sabía que ‘La insoportable levedad del ser’, del que tengo infinitas referencias pero no he leído, comenzaba con lo que he escrito. Eso sí que es una tremenda casualidad.

    Y no, seguro que no seré uno de los personajes más importantes de tu vida (así que acertaste con lo de no sucumbir a tentaciones), sino un simple ‘voyeur’ (y no me pidas que defina ‘voyeur’ :-)
    que te lee desde detrás de la cerradura, a ti y a otras personas, sin prisa pero con sana curiosidad, para intentar aprender de otras vivencias. Me siento un poco vampiro del mundo de las bitácoras, que me permite conocer mejor la diversidad y, quizás, la unicidad de los sentimientos por debajo de la diversidad… mucho mejor que persona a persona, pues en persona jamás podría haber hablado en profundidad con docenas (¡qué feo suena lo de ‘docena’!) de mujeres y hombres en meses. O sea que confieso que soy un ladrón, y nada más.

    Eso aparte, no tengo comentarios que hacer, ahora, sobre lo que has escrito. Porque efectivamente es tu ejercicio de reflexión, en el que lo mejor son tus propios comentarios, que adornas con textos que en su mayoría desconocía, quizá porque no soy un gran lector.

    Es curioso que algunas de mis frases coincidan con las que han dicho algunos de los hombres de tu vida. Pero tampoco es extraordinario.

    Por lo que has dicho, no creo que te encamines hacia un infierno, aunque esa posibilidad siempre existe, sino hacia la plenitud. Estoy de acuerdo en eso. Y me ha encantado, entre todas las cosas que dices, lo del “misterio”, como mecanismo de seducción. Y no pienso en “armas o técnicas para seducir”, sino en el valor que la seducción tiene como juego vital. Hay personas que incluso en lo más banal, y sin saberlo, están seduciéndote. Y es verdad que en toda seducción hay mucho de promesa de más: abrir un poco la puerta para que sepas que dentro hay mucho más. Lo malo en algunas personas es que, después de abrir la cremallera del vestido todo queda a la vista, porque tampoco hay tanto que ver. Cuánto más rico es el interior de alguien, mayores son las posibilidades de que nos interese seguir buceando.

    Dije que no iba a comentar, y ya me he enrollado.

    Tampoco me prodigo tanto, soy visitante ocasional, pero siempre vuelvo a los sitios magnéticos, así que me despido por ahora, hasta otra. Gracias, Sabbat. Besos.
    2005.02.20 12:42

    sabbat explicando eso del joven:

    Restallon:
    No se me había pasado por la cabeza escribirlo. No se escribir bien y seria largo. A lo mejor cuando cumpla los 40 me pongo. Me ha gustado navegar por aquí y por el señor ese del Punto G, aunque que cuente tantas historias hace que parezca inventado o, que si no lo es, que parezca un tipo superficial. Agur, Sabat.
    17/10/2004 11:52:09
    2005.02.20 15:15
    sabbat a restallon:
    Besos :)
    2005.02.20 15:17

    salva:
    Vaya, han desaparecido las nueve palabras que copié del diccionario escritas entre unos signos que no recuerdo su nombre: “”. Con el trabajo que me dieron y se han convertido en unos insignificantes puntos.
    2005.02.20 17:38

    sabbat:
    Es que lo que se escribe entre esos signos Salva, en lenguaje HTLM permanece invisble… lo siento :'(

    Pero me gustaría leerlo. ¿No puedes volver a escribirlo?
    2005.02.20 17:52

    salva:
    Claro que sí: “… se traduce por ‘palabra’, ‘expresión’, ‘pensamiento’, ‘concepto’, ‘discurso’, ‘habla’, ‘verbo’, ‘razón’, ‘inteligencia’, etc., etc. A esta multitud de significaciones se han agregado otras, o derivadas de ellas, o combinando algunas de ellas…El verbo ‘legein’ se traduce por ‘hablar’, ‘decir’, ‘contar [una historia]’. A este efecto se ha indicado que el sentido primario de ‘legein’ es ‘recoger’ o ‘reunir’: se ‘recogen’ o ‘unen’ las palabras como se hace al leer (legere, lesen) y se obtiene entonces la ‘razón, ‘la significación’, ‘el discurso’, ‘lo dicho’.”

    Luego continua con como te comenté un par de pág. más. El verbo ‘legein’, en el diccionario viene con caracteres griegos que no he sabido reproducir aquí.
    2005.02.20 19:24

  2. candelaarias Says:

    9 visualizaciones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s