LO IMPREVISTO DEL CIELO

febrero 27, 2005

Cumulonimbos: llevo toda la mañana queriendo buscar algo que leí hace tiempo…

Le envié a Ella un correo ayer con aquella historia de Lemprier sobre la puta y la oficina de inmigración. Y se lo envío con su teléfono y también con mi teléfono; no el antiguo, el que le doy a todo el mundo por aquí, el que ni siquiera me molesto en encender durante semanas. No, con mi teléfono. Ya es hora. Nunca sé lo que me ocurre con el tiempo hasta que llega. Ni lo pienso antes ni después. Es justo ahí, en ese momento en el que llega. Por ejemplo, ayer noche. Estaba escribiéndole a mi amante crepuscular, algo que quería contarle, y cuando dan las dos y diez descubro que me he entretenido con otras cosas y que ni siquiera he llegado a hablarle de ello y también descubro algo más que me preocupa… esa tendencia mía a imaginarme lo que no hay, lo que… por eso me detengo y me digo que no, que estoy yendo demasiado rápido, que hay que esperar por ‘los momentos de discontinuidad’ no inventárselos…

‘’’A menudo dos personas se enamoran antes de haber tenido experiencias sexuales, se desean antes de haberse conocido a fondo, se buscan incluso cuando no son correspondidas (…) La única fuerza capaz de establecer vínculos fuertes fuera de la infancia, fuera de los vínculos familiares, es el enamoramiento. Dos personas que no se conocían de la nada, al enamorarse, se vuelven indispensables la una para la otra, como un hijo para sus padres. Ese es verdaderamente un fenómeno desconcertante.’’’

F. ALBERONI

Bueno, tardaba demasiado pero ya ha hecho acto de presencia el sentimiento de rebeldía… aunque es curioso, no creía que éste fuera más que ninguna otra cosa un impulso cerebral. ¿Una mezcla de qué? ¿de miedo y escepticismo? Y durante días sé que quiero obviar lo que me preocupa, que no lo enfrento pero en algún punto estalla, como una tormenta, exactamente así… la nube (yo que soy ahora y una vez más una nube de emociones) está más caliente que la atmósfera que la rodea (lo que muestran las frías estadísticas… las visitas, la palabras dejadas, las que no ocurren, en lo que se evita pensar, lo que se trata de racionalizar pero no termina de convencerte… ). Y la inestabilidad cercana al suelo (por ejemplo la de este mundo virtual donde no existen los Ojos… no sabes por dónde pisas) provoca corrientes ascendentes en el seno de la nube permitiendo al aire caliente subir alto, hasta que alcanzan los cero grados centígrados. Ese punto de ‘no-retorno’ en el que el agua se congela, que en este caso es un mensaje que no puedo casi ni creer que haya escrito yo:

‘Voy a entrar dentro de ti y voy a lamer cada una de tus heridas hasta que no sean más que pálidas cicatrices. Y voy a acariciar tus sienes y tus sesos hasta que no sientas más que mis dedos y mi arrullo. (…) Dios está muerto. Te quiero -sonrisa-‘.

Y me quedo helada cuando lo re-leo porque es cómo sentir que he viajado hacia atrás en el tiempo y la inestabilidad crece y ni todo el peso de esas corrientes ascendentes que parten del deseo que existe en mi cuerpo podrán evitar que los cristales de granizo y nieve comiencen a caer en forma de precipitaciones. Y ella me contesta. Me escribe tres pequeños e-mail. Y en uno me dice que llamará a Lemprier, que aprovechará a llamarlo esta semana porque subirá aquí a ver a unos amigos… y también que hace un par de días me ha enviado algo que me prometió hace meses. Algo que para mí es especial…

Cuando yo me la encontré mis circunstancias personales se estaban mutando como células cancerígenas. Cirugía radical para tratar de extirpar un tumor que me estaba creciendo en el ánimo. Y estallaba en una tormenta de agonía. Y en una tormenta se libera y se transforma una gran cantidad de energía. Me radiaba. Normalmente las tormentas se presentan como células aisladas (cumulonimbos)del tamaño de unos 15 kilómetros. Grandes nubes de desarrollo vertical iluminadas a intervalos por relámpagos. El relámpago es el generador de los rayos y los truenos, y era verano pero lo mío no sólo era una de esas tormentas de verano que se presentan como un fenómeno aislado y que en dos horas se desarrollan, maduran y mueren, cómo podría ser la de hoy. Aquella era un ciclo de la vida y duró muchas horas, muchos días, meses de cambio transformación, y ahora me disipo…

En un cumulonimbo, mientras crece, se forman cargas eléctricas y partículas de carga opuesta a la de la nube se reúnen en el suelo, donde se puede ver una zona de remolino, con forma y color de algodón sucio que indica la inestabilidad del aire en ese lugar

cumulonimbos

‘Ese hombre vive en Tarragona pero si vienes a ver a tus amigos…’

La atracción entre las cargas positivas y negativas se hace rápidamente lo suficiente fuerte para superar la resistencia del aire al flujo eléctrico. Las cargas se atraen mutuamente, se conectan y completan el circuito eléctrico… La parte central de la nube suele ser muy oscura, debido a la gran cantidad de precipitación que contiene. La parte superior suele tener la forma de un yunque y está formada por cristales de hielo.

‘… a mí me gustaría encontrarme contigo en la habitación de tu hotel y ser un animal contigo…’

La carga del suelo es propulsada hacia arriba a casi un tercio de la velocidad de luz y entonces se puede ver el estallido de luz del relámpago. Se define al relámpago como el resplandor vivísimo e instantáneo producido en las nubes por una descarga eléctrica. Y el rayo como la chispa eléctrica de gran intensidad producida por descarga entre dos nubes o entre una nube y la tierra.

‘Eso sí, puede que folle con los ojos cerrados o pase mucho tiempo así y no hablamos nunca antes… si acaso después’

Cuando se produce un relámpago a menudo se oye un crujido varios segundos después, es el trueno. El trueno es el estruendo, asociado a un rayo, producido por una descarga eléctrica en las nubes. El sonido se produce porque el relámpago calienta el aire a una temperatura de 25.000ºC, provocando su dilatación y posterior contracción al enfriar. Esta dilatación y contracción del aire alrededor del relámpago hace que las moléculas aéreas se muevan de un lado a otro, haciendo ondas sonoras que nosotros oímos como el trueno. En condiciones normales, la máxima distancia a la que se puede oír un trueno es de unos 16 Kms de distancia del rayo que lo produce.

‘El sábado me voy…’

El tope de los cumulonimbos es muy variable y depende entre otras causas de la altura de la tropopausa, donde empieza una característica inversión de temperatura. La inversión hace de tapadera que impide el crecimiento de la nube. En los trópicos, donde la tropopausa está muy alta, es donde los cumulonimbos alcanzan su máxima altura de hasta 60.000 ft de altura. En las regiones polares sin embargo no suelen alcanzar los 25.000 ft, al ser donde más baja se encuentra la tropopausa. La parte superior o yunque se desplaza en la dirección del viento y apunta a sotavento.

Las corrientes descendientes dentro de la nube van en aumento mientras que las ascendentes disminuyen hasta desaparecer. La lluvia disminuye hasta parar. Poco a poco se deshace, quedando finalmente el yunque de cirros.

el paciente ingles

‘El Paciente Inglés’
Michael Ondaatje

“Me quedé junto a ella. Descubrí que tenía tres costillas rotas. Seguí esperando a que sus ojos se animaran, a que su muñeca rota se doblase, a que su boca muda hablara.

¿Cómo es que me odiabas?, susurró. Me dejaste casi muerta por dentro.

Katherine… tú no…

Abrázame. Deja de defenderte. A ti nada te cambia.

La ferocidad de su mirada no se disipaba. No podía escaparme de aquella mirada. Yo iba a ser la última imagen que viera, el chacal en la gruta que la guiaría y protegería, que nunca la defraudaría.
Existen cien deidades asociadas con animales, le dije. Unas son las vinculadas a los chacales: Anubis, Duamutef, Wepwawet. Otras son seres que te guían al otro mundo, como mi fantasma me acompañaba antes de que nos conociéramos.

Todas aquellas fiestas en Londres y Oxford. Observándote.
Estaba sentado frente a ti, mientras hacías los deberes escolares con un gran lápiz. Yo estaba presente cuando conociste a Geofrey Clifton, a las dos de la madrugada, en la biblioteca de la Unión de Oxford.
Todos los abrigos estaban esparcidos por el suelo y tú descalza como una garza abriéndote paso frente ellos. Él estaba observándote, pero yo también, aunque no advertiste mi presencia, no te fijaste en mí.
Tenías una edad en la que sólo veías a los hombres apuestos. Aún no te fijabas en quienes no perteneciesen a la esfera de personas de tu agrado.

En Oxford no se suele salir con el chacal, mientras que yo soy un hombre que ayuna hasta que ve lo que desea.

La pared situada detrás de ti estaba cubierta de libros. Con la mano izquierda sujetabas un largo collar que te colgaba del cuello.
Tus descalzos pies se iban abriendo paso. Buscabas algo.
En aquella época estabas más llenita, pero tenías la belleza idónea para la vida universitaria.
En la biblioteca de la Unión de Oxford éramos tres, pero tú sólo viste a Geoffrey Clifton.
Iba a ser un idilio rapidísimo. Él tenía trabajo con unos arqueólogos en el norte de África, nada menos.
«Estoy trabajando con un tipo estrambótico.» Tu madre estuvo encantada con tu aventura.
Pero el espíritu del chacal, «el que abría los caminos», cuyo nombre era Wepwawet o Almásy, estaba en aquella sala junto con vosotros dos. Observé, con los brazos cruzados, vuestros intentos de entablar con entusiasmo una charla trivial, cosa que os resultaba difícil, porque los dos estabais borrachos, pero lo maravilloso fue que, a las dos de la mañana y pese a la borrachera, cada uno de vosotros vio en cierto modo un valor y un placer perdurables en el otro. Puede que llegarais con otros, tal vez os acostaseis con otros aquella noche, pero los dos habíais encontrado vuestro destino.

A las tres de la mañana, sentiste la necesidad de marcharte, pero no lograste encontrar un zapato. Llevabas el otro en la mano, una zapatilla rosada. Yo vi una medio enterrada a mi lado y la recogí. Su brillo. Era, evidentemente, uno de tus pares de zapatos favoritos, con la marca de tus dedos. Gracias, dijiste al cogerla y te marchaste sin siquiera mirarme a la cara.

Estoy convencido de que, cuando conocemos a las personas de las que nos enamoramos, hay un aspecto de nuestro espíritu que hace de historiador, un poquito pedante, que imagina o recuerda una ocasión creí que el otro pasó por delante con total inocencia, del mismo modo que Clifton podría haberte abierto la puerta de un coche un año antes y no haber advertido el sino de su vida.

Pero todas las partes del cuerpo deben estar preparadas para el otro, todos los átomos deben saltar en una dirección para que se produzca el deseo. Yo he vivido años en el desierto y he llegado a creer en cosas así. Es un lugar lleno de bolsas. El trampantojo del tiempo y del agua. El chacal con un ojo que mira hacia atrás y otro que mira el camino que estás pensando tomar. En sus mandíbulas hay trozos del pasado que te entrega y, cuando descubres enteramente todo ese tiempo, resulta que ya lo conocías.

Sus ojos me miraban, cansados de todo. Un hastío terrible. Cuando la saqué del avión, su mirada había intentado abarcar todas las cosas que la rodeaban. Ahora los ojos se mostraban cautelosos, como protegiendo algo dentro. Me acerqué más y me senté en los talones. Me incliné hacia adelante y pasé la lengua por el azul ojo derecho: sabor a sal. Polen. Transmití ese sabor a su boca. Y después el otro ojo: mi lengua contra la fina porosidad del globo ocular, borrando el azul; cuando me erguí, un reguero blanco cruzaba su mirada. Esa vez dejé que los dedos entraran más a fondo y le abrí los dientes, tenía la lengua «replegada» y tuve que, sacarla hacia adelante. Su vida pendía de un hilo, de un hálito. Ya casi era demasiado tarde. Me incliné hacia adelante y con la lengua le transmití el polen azul a la boca. Nos tocamos así una vez. No hubo nada. Me retiré, cogí aire y me incliné otra vez. Al tocar la lengua, hubo una contracción en ella.


Y entonces soltó un terrible gruñido, violento e íntimo, que me embistió. Un estremecimiento por todo su cuerpo, como una descarga eléctrica. Salió despedida contra la pared pintada.
El animal había entrado en ella y saltaba y se tiraba contra mí. Parecía haber cada vez menos luz en la gruta. Su cuello sufría sacudidas a un lado y a otro”.

La tormenta es uno de los fenómenos más espectaculares y peligrosos de la naturaleza. Inestabilidad. Aire frío. Aire caliente y humedad.

27/02/2005 16:33. Tema: Mis Mundos Semejantes. #. .

sábado, 26 de febrero de 2005 16:13

No quiero linkearme en las bitácoras que suelo frecuentar.

Además no merece la pena. No me interesan las audiencias. Sólo las búsquedas.

http://blogia.com/sololamuerte/

 

http://argi-itzal.blogia.com/

Me imagino que esa ya te habría llegado.

Y el teléfono del hombre de ese correo inquietante… fui yo quién lo percibió así… a él parece no inquietarle nada es 687………. y su nombre es Lemprier. He hablado virtualmente cientos de horas con él, y no creo que mucha gente le llame así… sólo Augusto, dile que te lo di yo, Candela si le llamas y que se enfade conmigo pero no te lo pierdas, ¿eh? Yo creo que te gustará conocer a alguien como él para variar

Y el mío es 654…………, creo que te lo doy bien… apenas lo cojo pero estoy ahí, y aquí.

Un beso Cecilia.

domingo, 27 de febrero de 2005 11:20

Hola,el agujero se abrió cuando vi un anuncio de subasta o regalo, algo que
podría ser un adiós o una hola y, por un segundo, al ver sólo el
superratón dibujado y el negro sentí algo parecido a no tener una voz de
alguien grabada en el contestador, alguien que habla de cosas que no se
hablan…

tomo nota del teléfono y sí, le llamaré… esta semana, aprovechando que
subo a ver a salva y a julio a Oviedo, le llamaré

el mío es 635… lo cojo con frecuencia aunque mucho rato lo tengo
apagado.

el blog de argi-itzal lo conocía, el de Blanca B. es una auténtica
sorpresa. gracias

un beso

Cecilia B.

domingo, 27 de febrero de 2005 11:23

se me olvidaba… anteayer te mandé por correo el diario editado. Desde
aquí y, por una razón que no comprendo, cualquier paquete tarda diez o
doce días en llegar.un beso

Cecilia B.

domingo, 27 de febrero de 2005 12:09

creo que te he dado un teléfono antiguo… 656..
ese es el que llevo encima ahora, con la cámara y no sé-qué-más..
un beso
Cecilia B.

Hay 2 comentario/s de este artículo.

blanca a.:
La información del fenómeno meteorológico es de una página de la red.
2005.02.27 16:36

Androgen:
Saludos.
No quiero ser más testigo mudo. Ya llevaba un tiempo queriendo dejar de serlo, pero no me decidía a dar el paso, por que? Tal vez porque esperaba cumplir las palabras de Silvio Rodríguez y poder encontrar “la palabra precisa, la sonrisa perfecta” para poder ofrecértelas. Pero si espero la perfección me pasare la vida sin aportar nada a los demás y eso no lo quiero.

Se que dentro de mi hay algo que puedo aportarte, como tu me has aportado a mi ya con tu blog. Pero he dudado, cuando leo y no puedo evitar leer una y otra vez las cosas que escribes. Me fascinan, me fascina como funciona tu mente, de forma clara, precisa y sobre todo consecuente contigo misma, eso es algo que admiro. Por eso a veces me he sentido un poco abrumado, pensando si yo seria capaz de hacer lo mismo que tu. Últimamente tengo la sensación de que he perdido la capacidad de explicarme, de que cuando pienso algo en mi mente es claro, pero que las palabras no se hacen suficientes para expresarlo, o que no encuentro la forma de encadenarlas para expresarme correctamente.
Pero quiero arriesgarme. Ya ves lo que hace el susto de pensar que vas a perder algo que te hace sentir de una manera distinta.
Así que inspiro profundamente, abro los ojos y doy el paso.

Hola, estoy encantado de volver a saber de ti. Y la sonrisa y todas las sonrisas que te ofreceré te las has ganado ya por las que has hecho nacer en mi. :)
2005.02.27 16:47

blanca a. a Androgen:
Hubo un tiempo, hace cosa de un año, en que yo experimenté algo así… No tienes por qué hacer mis cosas, sino las tuyas, a tu propio ritmo pero si quieres que nos lleguemos a conocer tienes que empezar a comunicarte conmigo porque yo nunca me encuentro con los ‘fantasmas’ sólo con las personas que siento
Un beso :)
2005.02.27 22:23

salva:
¿Has pasado de la tierra a las nubes? :)

Sólo son palabras, no quiero decir nada más allá de que este blog está lleno de nubes y, para confirmarlo, pegas ese texto sobre los cumulolimbos. Tal vez tú sepas qué pueden significar estos cambios.

Sobre las definiciones. Nada menos que haces seis preguntas seguidas, no sé si se necesita más paciencia para contestar que luego para leer las respuestas :) Luego el guiño de complicidad con C.-supongo-, por eso de que follar también sería una finalidad humana. Luego la pregunta irónica. (Y dejo de lado nuestros diferentes puntos de vista sobre C., los porcentajes emotivos…) Uf. Voy a ver en que me centro. Pues mira sí, follo poco :P
2005.02.27 17:34

blanca a. a Salva:
He pasado de las nubes a la tierra :'(
2005.02.27 22:24

salva
Aquí habitamos todos, en la tierra, así que siéntete acompañada de nuevo. Un beso. Ética y moral, suelen utilizarse como sinónimos, pero también puede establecerse una distinción entre ambos que consiste en reservar para el término ética, la reflexión acerca de los problemas morales; entonces, el término moral, haría referencia a los códigos de conducta por los que se rigen los individuos, ya sean de tipo personal o colectivo. Moral, código por el que uno se rige. Ética, reflexión sobre los códigos de conducta: cuáles son aceptables, por qué, etc.
2005.02.27 22:42

salva:
Esa es la distinción habitual en filosofía. También me preguntas qué es para mi. No sé exactamente a qué te refieres. Hay una regla de oro que puede formularse de diversos modos y sirve, al menos, para poner ciertos límites, aunque no sirva para orientar en casos específicos. Kant lo llamó, imperativo categórico.

Sobre posibles cambios en ti no he dicho nada. Tienes razón en ser precavida con las definiciones y el lenguaje. El lenguaje modela el pensamiento. ¿No te parece que el lenguaje políticamente correcto, los eufemismos, a veces ocultan la realidad o la enmascara?
2005.02.27 23:03

salva:
He interpretado a mi antojo ese comentario tuyo en el que dices que has pasado de las nubes a la tierra. Disculpa. ¿Por qué te has sentido así? Mañana te leo, ahora es tarde.
2005.02.28 00:04

blanca a. a Salva.:
Porque soy como una niña Salva, siempre he estado enamorada del Amor y yo sé que es eso lo que me ocurre, creo… así que me he obligado a dejar de jugar con mi cometa y ahora me siento triste porque no la veo en volar por los aires pero la tengo conmigo y sólo tengo que esperar a que pase la tormenta y que se levante la brisa, entonces volveré a dejarla volar … eso es todo. Pero así no hay felicidad… es sólo una castración como lo soléis hacerle vosotros a vuestras emociones. ¿Entiendes? Funciona así… más o menos. Pero sé que necesitaba esto. Yo solita lo hago y me lo digo todo. ¿No es increíble? Esto nos pasa a las niñas solitarias. Que estamos demasiado acostumbradas a jugar solas.
2005.02.28 00:31

domingo, 27 de febrero de 2005 23:18

> Me gusta tu manera de decirme que has estado allí…


Eyyy: que sea un hombre respetuoso no quiere decir que cada vez que entro y te leo (se ha convertido en un ritual, en algo que pauta mis días…) no me muera de ganas de dejarte comentarios. No soy tan sutil: es sólo respeto ;-)))

> Y eso es parte de ese mundo aparte que quería contigo…

Y sigo sintiéndote pero cada vez más hondo

Yo quiero contarte algo que he descubierto últimamente.
Sé que me gustas, sé que te echo de menos…Pero ahora sé algo más: das sentido a mi vida.


Yo creo que hay personas y situaciones que nos molan, pero están fuera de nosotros. Nos gustan, pero son del lado de afuera… Y hay otras personas y situaciones que nos molan y que son nosotros mismos. Son del lado de dentro. Son nuestra religión, nuestra ideología, nuestro cogollito central de personalidad… Tú eres eso: si alguna vez olvidara quién soy, estarías tú para recordármelo.

Ahora sé que me das sentido. Tu forma de interiorizar el mundo me flipa y, dentro de mí, hay alguien que quiere parecerse a ti en eso. No somos iguales (y eso me encanta), pero me recuerdas cosas de mi verdad.

Me gustaría que ya fuera domingo…

¿Sabes lo que me imaginado ahora mismo? Una mujer con un
> paraguas en una marina brumosa, en una mañana, tiene que ser una mañana y
> contemplando el mar muy lejos, tan lejos como si la línea de la bajamar
> fuera el mismo horizonte del mar que se ha ido

Hasui

Sinergias… El cuadro de Hasui  es una de las imágenes que han acompañado mis sueños. Un paraguas, una mujer caminando,… ¡Y no es una viejecilla, tía aguafiestas ;-)))! (bueno, a lo mejor sí, pero… ¿qué más da? :-))).Soy feliz.

besos, hoy con mucho, mucho deseo…

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