– si todo fuera contable –

febrero 28, 2005

No es fácil contar sexo y tampoco creo que yo que sea tan fácil hablar de la risa, ni de lo que se siente cuando te sientes solo frente a la naturaleza, o ante una obra de arte… Únicamente parece que te queda hablar de todas esas cosas mezclándolas para que así se apoyen unas a otras… es que ponte a explicar tú lo que se siente en una carcajada, lo que se siente en una mirada cuando le dijiste a alguien algo que para él tiene historia, cuando tocas la piedra y la fe de Santiago de Compostela y escuchas, esas voces que no son las voces de tu alrededor sino voces que nacen de la garganta de la misma piedra y ¿la brisa del espíritu del bosque? Esa que te persigue hasta el acantilado y que un día de tramontana presientes hasta podría empujarte por esos derroteros… un beso parco en palabras.

Uno de esos besos con los que se amordaza al silencio

diana block

De repente caigo en la cuenta de que lleva horas acariciándome el coño y que yo aún no he besado su ano y le pido que se de la vuelta porque quiero amarle y me bajo por la espalda hasta sus nalgas y allí mi lengua y mis labios se entretienen lamiendo, succionando y horadándole durante minutos. Y yo ahora recuerdo mi lengua que le penetra y que le escarba. Y luego… y es la primera vez he llegado al punto ‘G’ masculino. ‘Ahí es’, me dice él y es como una pequeña bolita llena de terminaciones nerviosas….

A mí me sigue gustando la trasgresión suave porque es la dimensión en la que ocurre el sexo que me gusta: complicidad, ternura, pasión, lascivia y la obscenidad justa, la carne sí pero también el amor

Besos

2 Responses to “– si todo fuera contable –”

  1. lasalamandra Says:

    Así describía Grant Stobbard su experiencia con la inyacuación en nerve.com:
    “Los taoístas, los chamanes, las teorías tántricas y el mismo Sting sostienen que el orgasmo masculino sin la expulsión del líquido seminal junto con una presión estratégica en el perineo conduce a la iluminación de la conciencia y a la explosión orgásmica. Así que decidí darle una oportunidad al tema y empecé a darle al badajo según mi propia tradición secular (ya que no mística). (…). Justo antes del orgasmo, el latido se volvió arrítmico y aumentó de intensidad para convertirse después en un martilleo despavorido. Luego, justo antes del momento en el que suelo mancillar las sábanas, vi por un segundo lo que todos esos hippies cuarentones habían estado pregonando.(…). Después continué apretando con fuerza durante uno o dos minutos más concentrándome en cómo disminuía la presión de mi verga. Aparté los dedos de mi tren de aterrizaje y me erguí un instante, desconcertado y embargado por esa increíble experiencia. Y entonces, como ya habían señalado los defensores de la inyaculación, me di cuenta de que podía empalmarme de nuevo, cosa que hice varias veces seguidas hasta que me sentí aburrido del tema y un poco deprimido. Pero el flash real vino luego, cuando fui al baño y vi que mi orina tenía más espuma que una caña de Guiness. O sea, que me había corrido en la vejiga. Eso sí que era estar bien jodido.”.

  2. lasalamandra Says:

    La imagen es de Diana Block.. no es la que me estropeo el animo para la cita perfecta con el hombre del tatuaje pero si la fotografa…

    Le descubri tonteando con otra… me puse celosa y ahi empezo la destruccion o el amor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s