EN EL HABITAT SIEMPRE ME ENTRAN GANAS DE HABLAR…

marzo 11, 2005

Leo de nuevo a Luis Muiño, que hoy dice:

Tengo un recuerdo imborrable del Ifema (y también de campos de refugiados de Kosovo, de chabolas de El Salvador y de polígonos industriales donde se ejerce la prostitución infantil): la sensación de fuerza en la mirada de algunos supervivientes.
Siempre me ha impresionado la energía brutal que trasmiten algunas víctimas. Siempre me ha hecho sentirme pequeño…

hewein

imaginate:

Ayer alguien me habló de la fuerza de mi mirada. No era la primera vez… Supongo que es algo así como una resistencia a ser roto… Cuando yo era pequeña vivía en un infierno. Al menos durante seis meses de mi vida. Luego había dos de calma y tranquilidad, y nuevamente otros cinco o seis de infierno… pues bien, hace un par de años una noche me encontré tomando copas con la hermana de una amiga. Mi amiga era bastante más joven que yo y su hermana de mi edad. Habíamos ido juntas al colegio y a mí me inspiraba desconfianza y tal vez miedo porque la recuerdo como una de esas personas de las que no sabes nunca cómo es que van a actuar; alguien imprevisible pero no con el matiz de sorprendente, sólo alguien imprevisible y cuando llevábamos ambas mucho licor de manzana verde encima… me dijo que yo de pequeña era rara y que hay una cosa que no había logrado olvidar de mí: que bajo mi aspecto de niña modosa y tonta, cuando se me miraba a los ojos asomaba una mirada dura, una mirada que no tenía nadie más en el colegio de monjas y también una expresión que a días era mucho peor y que esa había sido la causa de que a ella jamás se le habría ocurrido meterse conmigo, porque uno no sabía lo que podía esperarse de mí. Y eso que yo era una niña muy alegre, solitaria pero activa y juguetona. Y sin embargo ella podía captar eso de mí. Lo mismo que yo veía en ella: el claroscuro de la oscuridad. B-SOS
2005.03.11 14:16 email: ladamadesilvio (arroba) hotmail.com

imaginate:
Te cuento otra cosa al hilo de esta tu sentencia:

‘las personas que son capaces de expresar emociones positivas en medio de las catástrofes consiguen derivar consecuencias positivas de las experiencias negativas vividas’

Tengo cuatro años y medio y me dejan irme a casa de mi amiga Esperancita. Es en la calleja. Me miran por la ventana y me ven doblar la curva y la casa sólo queda a diez metros. Pasan horas y horas y yo no regreso. Se hace de noche. Me llaman por las ventanas a gritos. Me buscan en los prados de los alrededores. Nada. Cunde el pánico. Pero lo que ha ocurrido es que yo ya he regresado hace rato. Me aburría con mi amiga y me volví pero en vez de llamar al timbre de la puerta de mis padres… llamé al de la vecina de puerta y me quedé jugando con Cristina durante horas. Luego a ellos se les ocurrió buscarme allí y sí, me encontraron…

… y yo no sé si es que mi vecina oía los gritos y temía por mí (A Cristina ni Margot, ni Luis Mario la pegaban) o que fue lo que ocurrió pero no dijo ni esta boca es mía. A lo mejor fue que me vio asustada y le di pena y sucumbió a la tentación de protegerme… los gritos y los golpes eran continuos y estallaban incluso a cualquier hora de la madrugada pero el caso es que no les avisó. Y cuando mi padre me tuvo delante tiró de mi brazo y me arrastró hasta a la habitación del fondo dónde se encerró conmigo y me golpeó con sus puños y con el cinturón hasta que no le quedaron fuerzas en el cuerpo y yo sentía como mi abuela aporreaba aquella puerta y gritaba con desesperación el nombre de su hijo con la voz rota, para conseguir que me dejara en paz: ¡Por amor de dios no la pegues más!

Y yo no recuerdo los golpes pero si el sufrimiento y la amargura que había en aquella voz. Eso lo llevo dentro y ella me cuenta que cuando aquella puerta se abrió, que se abrió sólo cuando la violencia se dispersó, dice que yo estaba desfigurada, irreconocible, que tenía la cara hecha un dolor pero también que no se olvida de cómo le sonreí, hasta en los ojos empañados por el llanto que no llorando y que no podía hablar (durante días me tuvieron encerrada en casa para que nadie me viera con la cara untada de nívea solar) pero que le hice un gesto del que no puede olvidarse, un gesto que decía no te preocupes más por mí que estoy bien mientras la cogía del brazo. Y cuando me lo cuenta, porque a veces me lo cuenta para hablarme de mí cuando yo me olvido, para recordarme que clase de persona soy nos emocionamos juntas y sé que a ella no le gusta que hablé de estas cosas por la red porque son oscuros secretos de familia pero creo que si le gustará comprender que yo desde aquel día llevo parte de su alma dentro de mí y que eso tampoco se olvida… con dos almas, con más almas que la de uno sé es más fuerte
B-SOS

P.S: Para que tus noticias del otro lado sean siempre noticias con Vida.
2005.03.11 14:45 email: ladamadesilvio (arroba) hotmail.com

imaginate:
Y yo hoy me he acordado otra vez de una fragmento de la novela de Moix, ‘No digas que fue un sueño’ que no es este:

«Transcurre el Nilo pero nunca acaba de pasar totalmente. En cambio, el hombre pasa. Y también lo hacen los dioses. ¿Quién creó a quién? Nada importa la respuesta. Sólo el pasar existe. Pasaron hombres y dioses, mientras el Nilo se limitaba a transcurrir. Y no sé qué fuerza superior al Nilo tiene poder suficiente para disponer de tantos contrasentidos…»

Pero en ella recuerdo que se explicaba el por qué Terenci había titulado así a la novela:

‘No digáis el que el amor fue un sueño porque cuando todos mis otros dioses murieron el amor fue el único que sobrevivió’.

Era algo así. Es una lástima que mi memoria sea tan pésima y que dejara aquel libro a alguien que luego se olvidó, lo más seguro, de que era mío… Tengo que ver esa peli luis de Aimee y Jaguar. No puedo no verla.

B-SOS
2005.03.13 14:11 email: ladamadesilvio (arroba) hotmail.com

2 Responses to “EN EL HABITAT SIEMPRE ME ENTRAN GANAS DE HABLAR…”

  1. lasalamandra Says:

    Y hoy tambien yo, en el mismo lugar, ¿por que no?

    Opino que lo ultimo que dice el menos Muiño es lo mas exacto.
    Y que yo vario de tendencia. Soy introvertida por epocas y muy extravertida otras. Y todo cambia. Lo que digan los teoricos al respecto me importan tanto como lo que digo yo. Si hablan de ellos y por ellos malo, y si no hablan peor. Es que ya lo dijo Heisenberg:

    “Debemos recordar que lo que observamos no es la naturaleza misma, sino la naturaleza expuesta a nuestro método de cuestionamiento.”

    Sin embargo los diarios personales suelen ser muy fidedignos para ayudarnos a entender muchas cosas propias… cosa que algunos lo llaman extravagancia… otros perder el tiempo a escribir mucho en blogs ajenos… pero es que las personas a las que nos gusta mirarlo todo en retrospectiva y hemos comprendido lo facil que es olvidar… acostumbramos a tomar notas donde sea y a recopilarlas: valen, servilletas, camisas, sexos… porque de construir una historia… mejor una bonita y los diarios tienen ese punto justo entre la extraversion total y la introversion total y memoria. Muy buena memoria si uno es lo mas exacto posible y hace caso a lo que le dictan todas sus partes, cuando se lo dicten ;)

  2. lasalamandra Says:

    Y deberia de ver esa peli hoy, que no la he visto.

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