Fecha: miércoles, 23 de marzo de 2005 0:58

marzo 23, 2005

Asunto: Fw:  esta tarde y ahora esta noche

Documentos adjuntos: Fotos del día que estuve con Nora y Yago por la playa

Yo también me releo pero no por vanidad como pudiera pensarse… no, no, hace bastante que ya no me ocurre eso salvo en contadas ocasiones. Vamos que ya casi no me suelo onanizar con mi escritura. Me releo sí pero porque me ocurre eso de lo que tú me hablas, que tengo la sensación de fondo de río y de viaje, de fluir y lo mismo que me gusta quedarme quieta junto a un arrollo a escucharlo mirando con fijeza a lo que duerme bajo las aguas :)

… ver correr las aguas y lo que transcurre con ellas, hojas, ramas sobre todo, aunque tengo imágenes de objetos que pertenecen a algunos recuerdos ingenuos de la infancia pero también ver como el agua se desliza sobre las piedras del fondo, acariciándolas sin descanso, delicadamente, y por tanto como se posa sin detenerse en lo que yace quieto, y  el contacto de ese agua  me provoca la constante de un punto de inflexión… pues aquí, al releerme me ocurre eso, que busco en mí  ese momento, el de los guijarros y los regodones lamidos, como aquel hombre que me dijo que hasta cuando viajaba en el metro de Madrid trataba de buscar la montaña de ‘El Ávila’ dentro de sí. Una burbuja en el tiempo y en el espacio, y si me sientes así, como dices que me sientes, me sientes exactamente como es…

Y estoy hablando sólo de mí porque antes de que tú fueras aproximándote, era difícil que eso me ocurriera con una fuente externa.  Bueno yo amaba y lo esperaba todo pero ya no me esperaba nada ya, aunque  a la vez tampoco desistía, pero era como te conté: una liminaridad… ahí en el umbral despidiéndome de lo que nunca podría ser y sin entrever siquiera lo que podría llegar a ser…  ¿Recuerdas cuándo mencionaste la mirada de Shirley Mclein?  Pues yo sí. Yo me acuerdo perfectamente de aquella noche y de la sensación reconfortante cuando me encontré con tus palabras, porque antes de ella, de aquella noche, habías comenzado a seducirme (‘te hacía extraños el dedo de acariciar’ -esa otra-) lo sé porque te echaba de menos, aunque yo era la primera que no tenía demasiado tiempo para pasarme por tu Rama. ¡Estaba tan enrollada con Max! pero no con la mente de Max, sólo con el cuerpo de Max y con sus circunstancias…  Pero aquella noche tú me rodeaste con tus brazos por primera o segunda vez; la primera tal vez  fue con una imagen… En un post anterior habías hablado de robots y yo me pedía uno que fuera para eso, exclusivamente para dar abrazos reconfortantes y cuando vi esta imagen (voy a buscarla)

abrazo

 

 

¿Te llega si la inserto así?…. Pues eso, de verdad que fue inexplicable lo que de repente sentí por ti. Y fíjate luego aquella noche nosotros nos abrazamos así. Tenía tanta hambre de aquello …

Era como si estuviera desengañada de las experiencias de comunicación pero no porque me hubieran mentido mil y un veces y me hubiera cansado de creer en ”los hombres”; sino porque, a ver, casi todo lo que aprendí hablando y compartiendo con ‘otro’, comunicando, lo aprendí y lo viví de muy niña y cuando se tiene un nivel de comunicación con otro individuo tan satisfactorio, como el que yo sentí que establecía con mi abuelo, terriblemente sincero por otra parte… luego es difícil resignarse con lo sucedáneo y los simulacros. Por eso es tan difícil explicarle a alguien que no sea así  como uno, que uno puede ser muy inquieto, como tú lo eres mentalmente, como yo que parece que lo único que hago es lanzarme en esa especie de carrera desesperada o desbocada por la vida, y a  la vez  que pueda experimentar esta necesidad de quietud, de quedarme a solas, de quedarse uno a solas y encerrado uno en sí, de ensimismarse como lo dices tú, como eso que habita en ti y que se opone a toda precipitación, y en parte también en mí, porque no te haces ni una idea de lo vital  que es el ensimismamiento y mi quietud para mí. Eso sí, nada de inui, ¿eh?

Por eso me releo y te releo, siento esa necesidad porque yo sé que lo que se dice son como capas concéntricas, que se pueden ir atravesando y que el significado más profundo puede estar perfectamente en la ”superficie”, el mensaje es claro, pero no el significado último y yo busco eso, el significado ”último”.  A lo mejor es la trascendencia, no lo sé… Y ahora ya no tanto porque ya me voy acostumbrando a mí,  a mí cuando caigo en esa especie de estado extático (aunque cada vez me parece menos extático y sí más natural; la fuerza de la costumbre…) que alcanzo a veces por mediación de la escritura, sobre todo del teclear constante (y lo mejor es cuando no hay un guión, cuando no me propongo contar nada, cuando escribo porqué sí, cómo ahora he empezado a escribirte a ti en algunas de estas cartas, en un intento de Comunicarme contigo, de que me sientas pero de que me Sientas y no tratando de estructurar mis emociones, divagándolas como si te las lloviese por encima para que te calen. Porque eso persigo calarte, que te empapes entero de mí. Yo ya sé en lo que crees. Tú lo dijiste hace meses. En nada, sólo en los momentos de algunas personas y en el sexo. Pero te cuento, al principio me maravillaba leerme porque no me reconocía, era como si fuera otra y a la vez esa otra que no me parecía yo, era  esa, aquella en la que me gustaría convertirme… Yo decía esto no pude haberlo escrito yo. ¿De dónde ha salido? Es tan hermoso o es tan terrible y luego pensaba que sería incapaz de volverlo a escribir, y he tenido muchos momentos como esos, momentos de belleza y de brutalidad. Tú dijiste bien aquel día… sustancia brutal y no ominosa como te rebatió Humberto. Los niños son crueles en su inocencia pero no malvados, no aborrecibles

Y ahora tengo que detenerme aquí. Son las dos y cuarto de la tarde del martes 22 y voy a tener que irme… y hoy prefiero no enviarte esto y retomarlo en otro momento para no interrumpir el flujo de lo que quería contarte; más o menos tengo ese ”esquema” en la cabeza ahora. Un beso.

playa Y hoy he estado un rato por la playa y al leer esto veo que se me ha ido la olla otra vez y que es demasiado denso, así que te incluyo unos instantes de esta tarde en imágenes y te escribo eso más simple que te quería decir en otro nuevo, ¿vale?

Y ya verás cómo se me ve muy contenta, bastante próxima a ser feliz y  tú lo tienes todo que ver en eso :)))))

besos, besos, besos y más besos amante crepuscular.

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