abril 6, 2005

Gustarse o no gustarse. ¡Esa es la cuestión! (S. Arroyo)

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Luego de realizar tantas comparaciones, se me ocurrió que se pueden clasificar las relaciones íntimas de diversos modos, y cada una tiene sus indicadores astrológicos. Para realizar la labor en la que se brinda consejo, tal vez sea útil categorizar la relación que se está considerando (al menos, en nuestra propia mente) a fin de aclarar qué está sintiendo esa persona.
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La persona del tipo Uno es ésta: ‘Me gustas (te amo) pero muchas cosas tuyas no me gustan’. Eso equivale a decir que el centro, el yo, está muy bien, pero lo periférico no. Traducido al lenguaje astrológico, puede haber algunos aspectos agradables entre el Sol, Luna, Ascendente, y tal vez Júpiter o Venus también, algo muy positivo que revela un afecto recíproco, pero también están todos esos pequeños aspectos irritantes de los dos mapas, como Marte en cuadratura con la Luna, Mercurio en cuadratura con Saturno, etc. En un caso cómo este, es probable que uno no deba tratar de vivir con esa persona.
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La persona del tipo Dos es ésta: ‘Me gustan (amo) muchas cosas referidas a ti, pero, realmente, ¡Tú no me gustas, no te amo! Desde luego, esto llega a ser apabullante cuando finalmente se descubre, después de haber mantenido con alguien una relación durante mucho tiempo. Raras veces las personas admiten esto a los demás; ni siquiera lo hacen consigo mismas; pero, en realidad, esto es muy común, en especial en esas relaciones de conveniencia sexual, o de manejo sexual de la otra parte, en las que concretamente a uno le gusta el cuerpo, o el modo de ser, o la manera de gastar dinero en uno, por parte de la otra persona, pero en lo concreto, a uno no le gusta. Esta clase la afrontan también a menudo las personas de tipo mercuriano, que se interesan fácilmente por lo periférico de una persona, hasta que, a su tiempo, se aburren y descubren que la persona en sí ya no las atrae para nada. Sabemos que se produjo esta clase de relación cuando, de repente, alguien que nos amó largo tiempo, nos grita: ‘¡Estoy tan hastiada de ti!’. Astrológicamente, en esta clase de relaciones encontramos numerosas incompatibilidades entre Sol, Luna y/o Ascendente, aunque numerosos factores menos centrales tal vez armonicen muy bien.
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La persona del tipo Tres es sencilla: ‘No me gustas ni me gustan muchas cosas tuyas’. Evidentemente, uno no quiere mayores tratos con esa persona. El lenguaje astrológico revelará inevitablemente, en esta clase de comparación, muchas tensiones y muchos conflictos evidentes, o algunos aspectos extremadamente inmediatos de rechazo que abarcan a Saturno o Plutón; o tal vez uno tenga a ambos.
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La persona del tipo Cuatro es rarísima, y aunque la astrología reflejará semejante compatibilidad si uno tiene tal relación, en realidad no la explicará por completo. La persona del tipo Cuatro es ésta: ‘Me gustas (te amo) y me gustan (amo) muchas cosas tuyas’. En estos casos tenemos el centro y la totalidad (vamos tipo Bridget Jhones, la del diario; es que yo suelo ver las películas con bastante retraso y me refería a la primera parte); tenemos dos sistemas de relación enteramente solares. No digo que estas personas estén de acuerdo en todas las minucias; invariablemente hay diferencias, pero esas dos totalidades se funden con una especie de magia extraordinaria. La comparación de mapas reflejará inevitablemente muchísima corriente de energía positiva y armoniosa, pero es el único modo de que esas dos personas interactúen, y ‘marchen juntas’ por la vida, lo cual hace que todo funcione. Y yo diría que nadie podría predecir semejante resultado valiéndose solamente de un estudio de comparación. En la vida hay factores mayores que tienden a ser inexplicables, como el Karma, la Magia, el dharma, un sentido del deber, un sentido de misión, etc. Debe ser por esto que es más fácil predecir en la vida las cosas difíciles que predecir las cosas verdaderamente extraordinarias, grandes y bellas.
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06/04/2005 16:08. Tema: … y las otras fuentes de las que he bebido…. . Hay 2 comentario/s de este artículo.

One Response to “”

  1. lasalamandra Says:

    Hay 6 comentario/s de este artículo.

    Egosum:
    Bueno, por aquí… Lo del arco iris se refiere al idealismo, en un concepto un poco basto, gente que le gustan ciertos asuntos, soñadores… Bueno, te comprendo, si Morgano te da mal rollo, lo dejas, no pasa nada; pero hay más cosas en el blog, literatura, comentarios… Como quieras. Morgano está fabulado para eso, para inspirar miedo, repulsión, atracción en algunos, pero rechazo en la mayoría, aunque lo lean; la literatura de miedo de de intentar producir eso. Haz lo que decidas. Yo me pasaré a leerte. Un saludo.
    2005.04.06 06:36

    imaginate:
    Verás, sobre ese concepto un poco basto, ¿sabrías dirigirme a algún libro concreto o algún buen artículo para que yo pudiera aprehenderlo? Es que si hablamos de Acuario y del idealismo de la ‘mente universal’ creo que lo comprendo pero de una manera muy abstracta y quizás si lo pillara por ahí, por el arco iris, por el significado del nivel simbólico quizás…
    Y sobre Morgano, no me da ningún mal rollo. Me fascina. Pero a ver, por eso mismo no me gusta leerlo cualquier día, porque aquí terminas leyendo a la gente por compromiso… te enrollan y tal y… acabas entrando por ello y a mí para algunas cosas, me gusta ir hacia ellas con los sentidos funcionando al 75% por lo menos, por hedonismo y me gustaría que tu Morgano fuera otra de esas cosas porque a mí me gusta el ”miedo” y experimentar la repulsión y la atracción en el estado más puro que sea posible. Porque me Complace
    un saludo.
    2005.04.06 06:51

    salva:
    Me ha gustado ese ejercicio de introspección y como lo has contado. Saludos.
    2005.04.06 16:08

    Ardi:
    Autocompasión… no es exactamente lo mismo. Quizá la sufriste. Complicarse las cosas exagerada e innecesariamente no es autocompasión. Esta acostumbra a llevar a la pasividad. Lo que tú dices es un exceso de actividad. Te niegas el placer (o la felicidad) a menos que haya costado sudores. O eso es lo que nos cuentas ¿eh? no lo que yo pontifique, que ahora tenemos la suerte de que, durante unas semanas, nadie podrá pontificar, hasta que celebren el cónclave.
    Esa actitud de complicar las cosas hasta el punto de requerir milagros… fíjate, si fuese en otra época, circunstancia y persona, diría justamente que es un problema religioso: “la felicidad no puede venir sino del arrepentimiento”, aunque no tengas nada de qué arrepentirte. “La felicidad sólo puede ser una recompensa a todas las penalidades mundanas”. Claro que, sin necesidad de educación religiosa, el militarismo espartano lleva al mismo fin. Es un planteamiento represivo, no es autoindulgente sino autopunitivo.
    ¿Cuántos más enunciados vitales negativos hay…? Eso suele ser un misterio, porque nuestra conciencia es demasiado honda. Casi siempre hemos de actuar sin conocernos lo suficiente, ni nuestra potencia ni nuestras limitaciones. Aprendemos equivocándonos, incluso con respecto a nosotros mismos. Te lo dice un experto en equivocarse, en no conocerse lo suficiente, en no aprender nunca… y en no saber corregir aquellas negatividades que sí que me conozco y reconozco.
    ¡Pero yo soy un cordero negro! Tú no tienes por qué tropezar donde pisa mi pezuña
    ¿Qué fue de Héctor?
    2005.04.06 17:25

    kikeii:
    Hola ¿Cómo estas? Espero que bien. Yo pienso que las mujeres tienen fuerzas que asombran a los hombres. Ellas cargan niños, penas, y cosas pesadas; sin embargo, tienen espacio para la felicidad, el amor y la alegría. Ellas sonríen cuando quieren gritar. Cantan cuando quieren llorar. Lloran cuando están contentas y ríen cuando están nerviosas. Se ofrecen para las causas buenas. Ellas son voluntarias en hospitales, llevan comida a los necesitados. Ellas trabajan como ejecutivas, abogadas, amas de casa. Usan traje, jeans y uniformes. Luchan por lo que ellas creen. Se enfrentan ante la injusticia. Las mujeres hablan y recorren largos caminos para conseguir la mejor escuela para sus niños y la mejor atención para la salud de su familia.
    Ellas escriben a los editores, diputados y al “poder que sea” para lograr beneficios que hagan la vida mejor. Ellas no aceptan un “no” por respuesta cuando están convencidas que hay alguna solución. Acompañan a algún amigo preocupado al doctor. Ellas conocen su poder; sin embargo, saben usar su lado más suave cuando quieren conseguir algo. Las mujeres se alegran (o lloran) cuando se enteran de un nacimiento o un nuevo matrimonio. Sufren ante la pérdida de un familiar pero todavía sacan fuerzas cuando el resto ya no la tiene. Saben que un abrazo y un beso pueden sanar un corazón roto. Las mujeres vienen en todos los tamaños, colores y formas. Viven en casas, apartamentos y cabañas. Ellas manejan, vuelan, caminan, corren o usan el e-mail para demostrarte cuánto se preocupan por ti. El corazón de una mujer es lo que hace girar al mundo. Todo lo que ellas quieren es un abrazo, una sonrisa para que luego puedas hacer lo mismo con otras personas. Las mujeres hacen más que sólo dar la vida. Bueno me despido. Te envío muchos besos para ti y espero que no tarden los tuyos.
    Luis Enrique
    2005.04.06 17:38

    Ejercicio de Imaginación
    Alguien en el post anterior me pregunta: ¿qué fue de Héctor?
    A ver, ¿tú qué dirías que fue? ¿qué te imaginas que fue?
    Se atreve alguien a comentar algo aquí.
    ¿Tú mismo querido…?
    El premio para quién más se aproxime, por supuesto, un beso del sapo.
    (es que yo a mi edad ya me parezco más a ellos que a otra cosa;)
    jajá, ¿qué aceptas el desafío? :)
    06/04/2005 18:13. Tema: sin tema. .

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