– análisis e instinto –

abril 9, 2005

Fecha: sábado, 09 de abril de 2005 12:48

Asunto: Hola J

Que te escribo para avisarte de que te voy a contar todo lo que se me pasó por la cabeza ayer por la mañana, antes de que te llamara por teléfono ya cerca de las cinco.

Pero quería  avisarte porque yo tampoco quiero mentirte y menos ponerte ningún tipo de condiciones, ¿vale? :)

Bueno pues como y todas esas cosas y si al final no salgo a ninguna parte me pongo a ello y si no, en algún momento me quiero poner con ello

Espero que hoy no te duela nada y que me puedas perdonar por mi mala  cabeza. Ya sé que el corazón no lo tengo tan dañado pero el pensamiento sí; mis pensamientos son muy retorcidos y sé que muchas veces no logro diferenciar cuando el instinto es verdaderamente instinto y cuando el mecanismo de defensa del miedo ha activado el cerebro cognitivo y me ha desconectado del corazón… Lo lamento y me gustaría mucho poder preservarte a ti de eso pero ya veo que no soy capaz :”(

un abrazo muy fuerte querido Villon.

Fecha: sábado, 09 de abril de 2005 14:26

Asunto: uno

Antes de que nos encontráramos en Cefontes, una tarde de esa semana anterior, yo estoy en casa de Max leyendo con él una de sus conversaciones de Messenger con su ”novia”  y hablamos de ti, de lo que suponía para mí el ir a conocerte. Yo le dije que no imaginaba lo que podrías cambiar mi vida pero que sentía que conocerte cambiaría de alguna manera mi vida…  Habría un antes y un después. Era un sentimiento, sólo algo irracional (y me temo que voy a llorar mucho escribiendo esta carta porque es lo que me está apeteciendo y como me voy a abrir creo que eso es lo que va a suceder, que voy a derramar vitriolo en forma de lágrimas :))).

Y bueno Max me argumentó qué no veía el modo de que pudieras cambiar tanto mi vida en unas horas… y luego me habló de la posibilidad de que yo sólo fuese un experimento  psicológico para ti. ‘No lo culpes’, me dijo. ‘Tú sabes que si fueras él… harías lo mismo’. Y yo me callé porque tenía que callarme; a ver, esa posibilidad para mí también estuvo siempre presente, de alguna manera… Tú decías que te alucinaba mi capacidad para sentir emociones en esos momentos difusos. ¿Nunca sientes miedo? me escribiste una noche en un comentario. Claro que lo siento pero no es lo bastante fuerte para impedirme ir hacia las cosas, creo que te contesté yo. Y bueno, era cierto y lo hablamos Max y yo: ‘no siempre se tiene la oportunidad de poder formar parte de la experiencia emocional de una persona como yo, con esa hiper-sensibilidad emotiva, o morbosidad, o lo que lo parecía, y con esas necesidades exhibicionistas luego de ”compartirlo”, de detallarlo, de desmenuzarlo. Tú estarías allí y por eso podrías corroborar hasta que punto era sincera, o matemática o fiable, o reflectante, o curvilínea u obtusa porque tu cerebro estaría registrando lógicamente los mismos detalles y luego podrías compararlos con los que habría registrado mi cerebro emocional. ¿Estuvimos los dos en la misma experiencia? ¿Eran experiencias distintas? ¿Se inventa uno la vivencia o la fabrica o la contagia? Pues de todo eso hablamos Max y yo aquella tarde antes de ponernos a follar. Y aunque no sea importante ahora este detalle, te aseguro que aquella tarde yo no tenía previsto follar con él pero nos pusimos a escuchar uno de tus programas de radio grabados  y cuando ya iba a darle un beso para despedirme, se lo di en los morros y se me disparó la libido y me cegué. Fue una especie de tormenta hormonal y eso me ocurrido muy pocas veces y creo que sólo me había sucedido con Guernika y con mi doctor en su consulta (o sea con los dos en lugares públicos en los que cualquiera podía descubrirnos… el componente peligro) y con Max sólo fue aquella vez y en aquel mismo instante. Tal vez tu voz lo disparó, tal vez mis deseos de tener una experiencia crepuscular en dónde la mente… Escuchábamos tu programa sobre las experiencias de muerte, esa parte dónde lo explicas con la analogía de la ventana… yo ya lo había escuchado muchas veces sintiéndote a ti intensamente en esa ventana… Y claramente a Max le gustaba follar tanto conmigo como a mí con él, por eso me parece que era tan poco fidedigno cómo podría serlo yo en su caso, por mucho que me pusiera la careta de persona razonable y digna de confianza. El sexo era la cuestión y era una cuestión de interés. Tú ya sabes, sexo y dinero mueven el mundo. Y no es que yo no hubiera podido llegar sola a esas conclusiones pero si no se hubieran verbalizado y mi cerebro no las hubiera registrado minuciosamente… me hubiera sido mucho más sencillo desprenderme de ellas cuando comenzaron a estorbarme. Porque cuando yo conocí a STM conocí a un hombre, a un tipo, como le llamabas tú y no me pareció que estuviera conociendo a un investigador experimental. Aquella tarde-noche-mañana ¡NO! Pero Max siguió encargándose de recordármelo y no le culpo a él de lo que me sucedió ayer por la mañana cuando me llamaste porque no sería justo pero quiero explicarte con qué tipo de dolores y molestias he convivido yo estos ya más de dos meses que han transcurrido desde que nos encontramos tú  y yo. Tú tenías una hernia tal vez estrangulándose (sé que practicas  ‘nosécómosellama’ boxing) y yo tenía una hernia estrangulándome el ánimo. ¿Me entiendes? Sé que sí. Luego sigo contándote, ¿vale? Pero ¡bah! que ya sé ve así cómo con nitidez lo que me ocurrió ayer por la mañana cuando me quedé sin voz. Por eso no quería reconocer que me había llevado un palo emocional. Porque sólo sentía la necesidad de esconder mi desnudez en el fondo de un armario. Por eso cuándo recibí este mensaje:

‘…, no quería mentirte… lo que quiero currarme es el palo emocional que te he dado. Piensa lo que sientes, porfa y cuéntamelo algún día. Eso me ayudaría’

¿Ayudaría? Bueno… ese mensaje tuyo parecía confirmar plenamente la teoría del  experimental, ¿no? Por lo menos así lo recibí yo cuando lo leí y lo extraño es que ni así, sentí ira o rabia o me sentí utilizada… no sé, pensaba, ‘Te estabas engañando. Sabes perfectamente que te estabas engañando con él Carmela. No le ayudes’ ¿Pero por qué razón no iba a hacerlo? Si para ti era significativo, si te iba a aportar algún dato intelectual interesante, si… por qué no… y por eso escribí esas cartas que te envié inmediatamente. Quizás conocer mejor la mente humana, la mente más primigenia te ayudase a escribir algo que hiciese avanzar otro poco a la humanidad… Seguimos moviéndonos en función de los descubrimientos. Hay que ser solidario, ¿no? … pero yo lo estaba siendo desde mi Saudade. ¿Vale? Y sí te lo contaba pero quedó claro que se lo contaba al STM que escribe y le interesa el lado oscuro de las personas y que también tiene un lado oscuro.

un beso blanco.

carmen :)

Fecha: sábado, 09 de abril de 2005 20:41

Asunto: dos

Vamos a ver, qué difícil va a ser esto.

Antes de que suene la melodía polifónica el teléfono comienza a vibrar sobre la mesa y veo que es tu nombre el que aparece y por eso contesto a la velocidad del rayo y tú te sorprendes por la rapidez. No es sólo que tenga dos quemaduras en la espalda (hoy ya han mejorado mucho; si te quemas acuérdate de tener a mano ‘aloe vera’ puro porque su efecto calmante y regenerador es de flipar); es que esa noche volví a tener una pesadilla con ratas y siempre que me ocurre eso… voy registrando que surge algún tipo de complicación en breve. En este sueño llego a ver dónde viven esas ratas o ratones porque cuando alguien me lo señala (no sé quién) me agacho y veo por un agujero del canalón una especie de ‘casa’ como la del conejo blanco de Alicia. Es esa sensación yo soy muy grande (como cuando Alicia comía la galleta que la hacía crecer) y el interior de esa vivienda es ”humano” pero todo está fabricado en miniatura; así que en este caso soy yo quién ”invade” el espacio de las ratas y no ellas el mío… Mis otros sueños siempre habían sido al revés. Ratas y ruidos de ratas en el interior de las paredes…

Y ya no escucho más que eso dónde me dices que esta es la llamada más difícil que has tenido que hacer en mucho tiempo y me hablas de que Tom Waits se ha convertido en Woody Allen y es cierto que tu voz es prácticamente irreconocible y no te escucho, en serio que no te escucho, escucho mis pensamientos que me recuerdan cuando me contaste que un día que dabas una conferencia en Marbella habías quedado con Cecilia B y luego te dio pereza y no fuiste porque aquella noche acabaste en la cama con otra mujer. Claro y de verdad que no te escucho porque cualquier cosa que no sea eso que me grita mi cerebro son disculpas. Y empiezo a pensar, pues nada, esto es que le ha pasado con esa mujer lo que le pasó aquella noche conmigo en Cefontes y no le apetece verme, jo-der y es cuando me quiero morir de lo mal que me siento y te digo que sí, que no te preocupes y no sé que me estás contando de que si me acuerdo de que cuando nos vimos diste un gatillazo y que no me habías mentido, que eso no te había pasado nunca y que te has pasado preocupado dos meses por no sé qué dolor y yo te estoy diciendo que no te preocupes por mí pero es que es lo único que me sale, decirte, oye qué no pasa nada, que si has encontrado otra con la que no das gatillazo y follas mejor, pues nada tío de puta madre, si a mí no me tienes que dar explicaciones. Y tú me estás contando que…

(Y aquí tengo que parar porque me estoy poniendo mogollón de ansiosa, ¿eh? ¿Te envío esto así y sigo en otro momento o espero a ver si puedo volver a ello; jo-der es que revivir ese  momento me está volviendo a hacer sentir exactamente el mismo nivel de ansiedad que sentía cuando hablaba contigo en aquel instante y la sensación es muy fuerte; es prácticamente inaguantable. ¿Sabes lo que voy a hacer? Te lo voy a enviar así y voy a ver si desconecto un rato y me calmo, ¿vale? Un besazo.)

(No. No te lo envío así. Me lo he pensado mejor y anoto la hora en que me detengo. Son las 17h25min. en este momento)

Ahora son las 19h30min. Venga, que tampoco tengo que detallarte todos los pensamientos,  recordar eso es lo penoso pero en esquema fueron… pensar que lo que había escrito  acerca de Héctor en el post

http://blogia.com/imaginate/index.php?idarticulo=200504071#comentarios

Y sobre todo de Max en los comentarios… lo hubieras leído desde Zaragoza aquella noche y reflexionando no hubieras querido arriesgarte a que algo así pudiera sucederte a ti… porque parece ira pero no lo es… esa es más bien mi Frialdad… No sé, pensar que quizás me estoy colgando mucho contigo y que tú no quieras eso y decidir  ”frenarlo” en ese momento… No sé, preguntarte, ¿a ver cómo reacciona esta mujer cuando se enfade conmigo? ¿Me va a poner a mí también pingando como al otro? :) Y eso no es una sonrisa exactamente, es una sonrisa mordiéndose el labio… ¿Qué ocurrirá conmigo el día que yo no quiera saber más de esta mujer? ¿Va a poner mi reputación en peligro? ¿Qué podría llegar a contar? ¿Qué podría llegar a publicar? ¿Qué podría llegar a decir? Pero entonces, no ahora…. entonces, con presión, bajo el dolor de un duelo… Ese fue otro de los pensamientos que tuve en el momento en que colgamos. La posibilidad de que eso fuera lo que estuviera ocurriendo. A ver, ¿he enumerado ya?: el experimento científico, los celos (la supuesta noche de placer, deseo, sexo, marihuana y rock and Roll  que pasaste), el miedo a lo que pudiera ocurrir cuando tú te cansaras…

Y luego, de nuevo, lo que escribí aquella noche en tu blog sobre el instinto. ¿Era cierto que tenía tanto? Pero el instinto a veces desorienta. Por instinto a veces das más rodeos de los que serían necesarios y oportunos, y sin embargo, por instinto, parece ser que uno llega siempre  a la hora exacta y al lugar en el que lo estaban esperando :)

Los caminos del instinto son retorcidos e inescrutables :)

Sí, cómo si fueran los del ”Señor” :)

Te confundes y te confundes de nuevo y te Equivocas pero acabas dando con ello aunque sea por error. Y mi instinto me decía que la voz que yo había escuchado no me había contado lo mismo que leía en esos momentos en la pantalla del móvil

‘Podía haberte dicho que estaba pachucho e iba al médico, sin mencionar urgencias, dos meses hecho polvo, etc… Pero no me molaba no contarte lo malo’

Y ahí realmente fue dónde te escuché a ti por primera vez y no a todo lo que me contaba mi cabeza mientras hablabas conmigo. No sé si vas a creerme pero fue así… A aquella voz desconocida, no sé si tensa, no sé si producto del dolor, no la había escuchado siquiera, no le di ni una sola oportunidad de contarme nada porque yo de antemano ya había decidido que cómo me llamases para anular la cita y provocarme una desilusión no iba a perdonártelo. O sea, que tú  con quién hablaste  fue con mi intransigencia, con mi falta de empatía, con mi intolerancia, con el cerebrito listo de la mujercita que no se puede permitir el lujo de  seguir siendo siempre una pardilla y de que la engañen, por muy reputado profesional que fueses tú. No sé, hay en mi un aspecto de ‘Artemisa’ demasiado competitivo que ha tendido a causarme muchos problemas, demasiados. No coopero, no colaboro, me tomo a los hombres como rivales (mierda y a las mujeres por otro lado, también) y no te pienses que te estoy tratando como si fueses un poli del Alma, no es eso, es que desde ayer sé que eres mucho más Especial para mí de lo que yo creía… No te puedes imaginar lo bien que me sentó salir de aquella cervecería en la que me encontraba con mi amiga y estarme hablando esos diez minutos contigo en la calle.  Pero lo que no puedo asegurarte y me gustaría mucho, de veras, es que cuándo me mandes al carajo no me voy a cabrear. ¡Jo-der! y me gustaría, de verdad. Pero a ver que yo no te creas que me despecho fácil, ¿eh?  y de momento nunca me he cabreado contigo y eso es muy buena señal, sólo he sentido pena y tristeza, eso sí, de eso mucho cada vez que he sentido que te perdía. Y lo que a lo mejor viste ahí con Max, lo llevaba como un veneno dentro desde diciembre. Qué yo me acuerdo perfectamente del primer día que nos conocimos él y yo y de lo desorientada que salí de su casa y lo que pensaba en esos momentos. ‘Este es el tío que te conviene de amante por muchos motivos’. Por fin podrías follar a cubierto y con cierta tranquilidad. Y pensaba eso y sentía revolvérseme las tripas porque es así muchas veces como acabamos decidiéndonos por aquello que nos interesa y no por lo que verdaderamente deseamos :”((

Y recuerdo que en el primer contacto de sus labios experimenté cierto desagrado y lo acallé. Y que luego combatí todos los días con olores incompatibles con mi olfato y me resigné porque me convenía, porque me gustaba su salón y la posibilidad de distenderme allí de vez en cuando (sin alcohol sus besos no me gustaban lo mismo y en la cama no sentía lo mismo) bajo cubierto. Y por ejemplo cuándo él me contaba cosas que le dejaban en mal lugar como lo de la inexistente relación con su hijo, los dos años de infidelidades quincenales (follaba con una antigua novia cada quince días), lo mercantilistas que eran sus regalos, lo superficial de sus gustos y disgustos, su falta de ética al mostrarme mensajes que le enviaban otras, pues… yo tranquilizaba mi conciencia diciéndome: ‘Tía sólo te estás aprovechando de alguien que se lo merece; de un capullo integral’. Y ya el colmo, fue cuando me contó que había salido con una tía durante año y medio sólo porque ella tenía piso propio y él todavía vivía con sus padres… entonces me tranquilicé por completo pero nunca lo acepté después de hacerme daño la primera vez; y ni se me pasó por la cabeza volver a tomármelo ni un poco en serio la segunda vez que me Traicionó; porque en aquel momento lo consideré así y me sigue pareciendo lo mismo; un aprovechado integral. Luego es de esta gente que el entorno los tiene muy considerados pero si alguien viera su interior grisáceo o el mismo lo viera bajo un enfoque honesto… entonces entendería perfectamente que yo le llame jodido mirlo negro. Tiene un nivel de conciencia pésimo, es muy auto-indulgente y luego con los demás, sólo actúa de juez y a veces, con cierta gente, es muy benevolente y con otra es muy crítico. Bueno, un poco como todos y no tan diferente a mí misma, que eso también es verdad. Pues eso, que hubieras leído lo que escribí acerca de Max fue otra de las posibilidades que barajé antes de pensar en ti, y pensar en esa noche terrible que pudiste vivir antes de hacer esa llamada que me hiciste entre el dolor que sentías y la posibilidad de ”perderme” (eso me lo decías tú ayer por teléfono); ¡hostias tío! porque si yo te importo algo, tomar esa decisión tuvo que ser una noche muy difícil, realmente terrible y no hubiera querido pasármela en tu pellejo. Que tú si que sabías que me ibas a pegar un palo emocional muy fuerte :”((  … pero que sepas que ahora me siento bastante ”bien”, te echo mucho de menos y sigo muy preocupada por ti pero estoy tranquila relativamente y llegué a pensar en pedirte que me dejaras irme a Madrid mañana por la mañana para estarme ahí un par de horas contigo y volver a la tarde pero me pareció, por otro lado, que no debía someterte a esa presión, y lo cierto es que mi espalda por lo que sea me está dando un mal día, así que por un lado, mira mejor que no… Puedo esperar por ti. Ya te lo dije, hace un mes, que por ti era capaz de esperar lo que fuera :) y ahora, va a ser verdad, ¿eh? :'(

Todo el tiempo sonrisas y tristeza, todo el tiempo eso desde ayer. O sea que la saudade, en lenguaje virtual, debe escribirse más o menos así :”)(

¿Lo recordarás cuándo me lo veas escrito a partir de ahora?

Me Encantas pero te echo mucho de menos :”)(

Me gusta mucho que estés ahí pero quisiera que estuvieras mucho más cerca de mi cuerpo :”)(

Te quiero pero me dueles :”)(

Y quiero decir que te quiero con el alma y que me dueles porque estás lejos, sólo porque estás lejos y no porque seas un mal hombre para mí :”)(

Y ya no sé si hubo más pensamientos porque en algún momento afloró el sentimiento y ahí lo que hice fue mandar al carajo a todas mis dudas, a mi necesidad de auto preservarme, a  la posibilidad de que me estuviera auto engañando y  lo único que necesitaba era hablar contigo cómo fuera y conseguir que no te sintieras solo y desvalido como habías tenido que sentirte. Lejos de tu casa, de tu familia y viajando en un tren y llamando por el teléfono a una tía estúpida y egoísta que sólo era capaz de pensar  tonterías con el culo y el ego, e incapaz de no meterse en sí.

Y me da la sensación de que se me nota bastante lo de que me he enamorado  y no he llorado hasta ahora, como amenazaba con hacerlo pero quiero darte las gracias porque después de todas las cosas que he vivido, ¿sabes? creí que no volvería a sentir esto nunca y para mí Sentir es Esencial y ahora que me aproximo a los 40 y que me hago vieja (ya sabes tu próstata, mi artritis y todas esas cosas :”)() pues es maravilloso saber que sigo conservando esta capacidad de amar frente a todo pronóstico. ¡Ojalá algún día te tenga lo bastante cerca para hacértelo sentir a ti! Y que sí, que yo ayer cuándo hablaba contigo también tenía la sensación de que entre tú y yo ha crecido algo muy fuerte que nos une.

Ahhhhhhh! Eso ha sido un suspiro enorme y un beso y un abrazo enorme  :”)(

Y me parece que eso es todo. Espero haberte sido de ayuda Cariño :”)(

carmen

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