Oscuridad…. luz de oriente….

junio 10, 2005

Luz de oriente

Tengo un día de cuchilladas. Primero con Nora y luego es luego, y ha sido como si el filo de esas palabras amenazaran con rajarme las entrañas pero no lo consiento. Doy una palmada sonora en el aire y esa niña tonta, que acaba de estar a punto de abrir las puertas del infierno que existe en mi vientre, se asusta. ¿Qué estás haciendo?, la interrogo. Pero ella sólo se me queda mirando en un silencio de ojos contritos y muerta de pena. No me es posible abrazarla, lo que quisiera pero soy consciente de mis limitaciones. Me pongo seria y le digo: ‘Venga, vete a tu cuarto que yo me hago cargo de todo aquí fuera’. Sólo es un animalillo muerto de miedo y aterido y sin ella se agotaría la fuente primorosa de mi felicidad. ‘No te preocupes pequeña…’, trato de tranquilizarla: ‘Nadie va a dejar de quererte por desear seguir experimentando sensaciones nuevas’ . Entonces agacha la cabeza y se resigna con un silencio de enaguas porque confía en mi criterio. Ella es más sabia que yo en emociones pero yo soy infinitamente más inteligente o experta que ella… y si le aseguro que nadie va a dejar de quererla, es que nadie va a dejar de quererla, porque me lo dice la intuición, pero aunque así fuera, yo, que soy quién ahora la custodia, no dejaría de quererla… y pese a estar tan familiarizada con ella… creo que desconozco hasta su nombre y qué edad tiene. Pero sé que cuándo se aleja, cómo ahora, que me ha hecho caso y se ha encerrado en su cuarto oscuro, yo me siento tan vieja y cansada como una serpiente milenaria de escamas y fuego…

Y curioso, hoy Yago no me ha preguntado por el dragón que me he comprometido a comprarle la tarde aquella en que conoció a Chihiro, y me lo pregunta siempre, nada más que me ve es lo primero que hace… pero yo que soy un desastre para esas cosas, nunca me acuerdo y cuando me monto en el coche con Nora, sé que está muy enfadada conmigo pero no me lo dice, sólo me habla de Tara y al final, casi acaba gritándome por un asunto absurdo que tenía que ver con no sé qué historias de ginecólogos y píldoras anticonceptivas. ¿Te ocurre algo? Y sí que le ocurría. Leyó lo que escribí de sus vecinos y de la foto de su coño y se sentía enfadada conmigo. Entonces le expliqué por qué lo hice.

No tienes en cuenta mis sentimientos. Me cuentas lo que yo no quiero saber, cómo lo que te dicen o no te dicen ellos de mí, o lo que van hablando por ahí.

– Pero yo lo hacía porque consideraba que tú estabas muy por encima de eso.

– ¡Nora! Herías continuamente mis sentimientos. Me estabas envenenando la sangre. Y lo que es peor, no eras ni consciente de ello

Ya habíamos recogido a Yago y hubo lágrimas. Las de ella. ¿Puedes conducir? Y dijo que sí. Y a mí no es que me guste verla llorar pero esta vez no hice nada por detenerlas. Tampoco la abracé. Tenía que llorar el golpe. Eso era todo. Desahogarse de una emoción negativa que la estaba ahogando. Luego le dije que yo también me callaba muchas cosas, que sabía de sobra, que de saberlas ella, le harían daño, que eso es una decisión personal que hay que tomar; por ejemplo, que alguien me hablase mal de su hija, o me contase un chisme… yo no le iría a Nora con el cuento.

– Pero, ¿por qué te enfadas conmigo? -le pregunto-. ¿No decías que te daba igual lo que tu marido pudiera encontrarse en mi diario?

– Y me daba igual pero no quería que escribieras eso de ellos; no quería que se descubriera por mi culpa.

– Claro, o sea qué yo tengo que aguantarme con sus husmeares por mi vida interior, porque esos no os pueden perjudicar a vosotros, pero vuestros trapos sucios con los vecinos, por lo que veo, son sagrados… pero él me encontró por ti, Nora, no lo olvides, porque no tuviste el suficiente cuidado.

Nora infravalora a su marido. Y no es sólo que lo desmerezca. Es que yo creo que ignora hasta los sentimientos que le hiere continuamente. Cómo ocurría, en este caso, conmigo

– Vale, ¿ y por qué no te mudas de blog y está vez no me lo das? O me borro de Internet.

– Nora, ¡joder! Porque no quiero tener que irme otra vez. ¿Hasta cuándo? Me gusta el sitio que he creado. Me siento muy cómoda en él.

– Entonces me borro yo y se acabó.

– ¿Pero tú crees, en serio, que él va a dejar de conectarse desde el trabajo?

– No puede allí, ahora.

– Vale, no me lo creo pero me es indiferente. Lo hará desde dónde sea.

Al final hemos estado un par de horas juntas y lo hemos aclarado. También le hablé de mis reparos. Creo que estoy siendo espiada desde este ordenador, y ella cree que podría ser cosa de su marido y de su jefe… un conocido nuestro… pero yo creo que no. Entonces hablamos de posibilidades… ¿Y si fuera así? -me pregunta ella. ¿Qué harías?

– Si todo fuera un experimento científico… ¿quieres decir?

– Pues ahora yo no puedo hacer nada que no sea seguir hacia adelante… Trataría de jugarme el todo por el todo. Tal vez probar suerte como contigo. Tu reacción de esta tarde me anima bastante. Y sobre lo otro, ¿qué te parece?

Hablo de algo que le he contado sólo a ella y no he escrito aquí.

– ¿Qué quieres que te diga? Qué hay cientos de libros que ya quisieran un argumento tan interesante como ese.

Y entonces nos vamos en el coche pero Yago no quiere irse y sigue sin acordarse de preguntarme por el dragón, y en el coche tiene una rabieta porque quiere que su madre le lleve a casa de unos parientes que viven en dirección contraria a la que vamos; pero su madre le contesta que eso es imposible porque tienen que acercarme a mí hasta su casa, y entonces él, ¿qué termina por decirme? Impresionante dice: ‘Te rayé el Cd de Chihiro para que no lo puedas ver más’ Y bueno, me imagino que habrá llegado disgustado a casa (por no salirse con la suya), habrá visto a su padre, y le habrá dicho algo así como que yo hice llorar a su mamá.

Dorothy Hale me pregunta que tal voy con la Rayuela.

Detenida por el momento. Pero me encantó esa parte que tú decías que te gustaba especialmente… es la que continúa al capítulo que dejé ayer de madrugada en el contestador del hombre del tatuaje.

“Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al vesre. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos al salir de un concierto.”

Y devastador continúa…

”’Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se venga como pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden. ¿Por qué, por qué, porquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? Miralas ahí en ese poema de Nashe, convertidas en abejas. Y ahí, en dos versos de Octavio Paz, muslos del sol, recintos de verano. Pero un mismo cuerpo de mujer en María y la Brinvilliers, los ojos que se nublan mirando un bello ocaso son la misma óptica que se regala con los retorcimientos de un ahorcado. Tengo miedo de ese proxenetismo, de tinta y de voces, mar de lenguas lamiendo el culo del mundo. Miel y leche ahí debajo de tu lengua…”’

¡Jo-der! Como me habría gustado terminar ahí mi llamada de ayer, en esa devastadora frase y como quisiera ser capaz de escribir así, como posesa de lo que parece un desgarro creativo; y nadie había sido capaz de contarminarme de esa ansia en mi vida…

Me gusta Rayuela y me gusta mi voz cuando leo. Me encantaría que me pagaran, por ejemplo, por leerles a las viejecitas en los parques. Me encantaba leerle a Alma así. Me gustaba escuchar la sensación de la que parecía que se impregnaban las palabras, cuando las interpretaba sin prisas pero sin pausas y desde el matiz emocional con el que yo me imaginaba que fueron escritas, dichas, pensadas, sentidas… interpretar las inflexiones sentimentales de otro, y no todos los libros ni las lecturas se prestan a ello, pero de lo poco que llevo descubierto en Rayuela, he comprendido que esta novela se presta a ello como ninguna. Fijaros en lo que dice:

”’En guerra con la palabra, en guerra, todo lo que sea necesario aunque haya que renunciar a la inteligencia… Curioso, muy curioso que Puttenham sintiera las palabras como si fueran objetos, y hasta criaturas con vida propia. También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo… Logos, faute èclatante! Concebir una raza que se expresara por el dibujo, la danza, el macramé o una mímica abstracta. ¿Evitarían las connotaciones, raíz del engaño?”’

Creo que me gusta la mujer madura en la que me parece convertirme cuando leo en voz alta. Y creo que en la madrugada de anoche, eso quise que él conociera. Pero hoy creo que ya no tengo nada que ver con la mujer que fui ayer. Será por esa chiquilla que me falta, no me gusta tener que encerrarla en la oscuridad pero está claro que tampoco puedo dejarla existir a todas horas. Es demasiado frágil para no resentirse por el espíritu inquieto y el hambre de conocimiento y experimentación del hombre del tatuaje. Y yo debería ir pensándome lo de regalarle una tiza blanca para que pinte una rayuela sobre las baldosas frías del suelo oscuro de su cuarto.

One Response to “Oscuridad…. luz de oriente….”

  1. candelaarias Says:

    Autor: LeeTamargo
    …Leer en voz alta nos da el tono justo de las cosas: ¿por qué sólo lo hacemos siempre que nos quedamos solos? Tal vez por ello andemos perdidos más tiempo de lo acostumbrado…
    SALUDANDO: LeeTamargo.-

    Fecha: 10/06/2005 10:14.

    Autor: su
    No sabes cuanto hubiese agradecido hace muchos años que alguien me dijese ‘No te preocupes pequeña…’ ‘Nadie va a dejar de quererte por desear seguir experimentando sensaciones nuevas’ .

    Lo hubiese agradecido infinitamente, y creérmelo me hubiese ahorrado bastantes disgustos, quebraderos de cabeza y bastantes inseguridades. Muchas de ellas estoy segura que las arrastro todavía…

    Qué cabrón Yago “te rayé el cd para que no lo pudieses ver más”; ¿serán los niños conscientes de la maldad que encierran algunas de sus acciones?
    (Por cierto, este finde veo la peli :-))

    Y Nora… Nora suele producirme angustia cada vez que la leo, más bien cada vez que hablas de ellas. Sus lagrimas… creo que un día debería por fin decidirse a vaciarlas todas, a soltar absolutamente todo lo que la está atormentado y empezar de cero.

    Claro que también se, que yo no soy nadie para decirles a los demás lo que hacer con su vida.

    De todas formas es sólo una sensación, la misma que tengo para conmigo a veces.

    Después de leer esos fragmentos, quiero rescatar Rayuela y leérmelo, eso de que uno no elige la lluvia que le va a calar, me gustó mucho.

    Un beso muy fuerte e inexplicablemente feliz.

    Fecha: 10/06/2005 10:36.

    gravatar.com
    Autor: sergio
    “Hoy creo que ya no tengo nada que ver con la mujer que fui ayer”. Hace tiempo me dijeron q el ser humano moría cada noche, q cada día antes de acostarnos realizábamos una autopsia a nuestro Yo recién muerto para despertar de nuevo al día siguiente…
    Escribir con ansia, sentir con ansia, vivir con ansia, amar con ansia cada día por si acaso el Yo decide no despertar…

    Fecha: 10/06/2005 14:02.

    Autor: imaginate
    ¿Por no molestar a los otros, Lee? ;)

    Y Yago sí Su, porque eso me lo dijo después de pretender que yo me fuera andando kilómetros hasta mi casa (me culpaba por poder ir dónde quería, que era justo en la dirección contraria) y es mentira que lo hizo. No rayó el Cd, dijo que lo había hecho cómo venganza a toro pasado; en vez de pedirme el dragón (refuerzo positivo), utizó un refuerzo negativo, en la misma onda, para castigarme… Nuestros niños naciendo psicólogos; mucho más de lo que nosotras fuimos ;)

    Sergio, hoy, te he parafraseado en el comentario siguiente… de tanto que me ha gustado lo que has escrito… en general el comentario, pero me quedé sólo con algo de lo que llegaba en ese momento…

    Esto es la realidad virtual chicos… besos

    Fecha: 10/06/2005 15:01.

    Autor: LeeTamargo
    ¿O por escucharnos mejor? También, también, Imaginate… OK, SALUDANDO:
    LeeTamargo.-

    Fecha: 10/06/2005 15:09.

    Autor: B
    Nos gustas por tu sentido de la estetica, por tu sentido de la vida. por tus sentidos.
    continua gustandonos. besos

    Fecha: 12/06/2005 00:47.

    Autor: imaginate
    ¿B es mi querido B? Si eres tú deberías ir pensándote lo de hacerme el amor… es nuestra hora.

    Fecha: 12/06/2005 01:07.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s