… del amor y otros demonios … (ilustraciones de Gustavo Aimar)

junio 16, 2005

Saludo a alguien que no es klaus:

El Saludo Final de Gustavo Aimar

‘Saludo Final’ de Gustavo Aimar

… más o menos bien, ¿y tú?… ¡ah! eso es genial, ¿y emocionalmente?… ¡ostras!… cómo me habría gustado haber hecho unas jornadas… habría sido un detalle, sí… ya, me imaginaba que no me llevas a todas horas en la cabeza (sonrisa)… pero con días, ¿eh?… a lo mejor sólo hago tres… pero lo de los preparativos puede darme para un buen rato… ¿Lo hiciste entero?… Lo hiciste entero por el Norte. Yo también lo hice por el norte, desde Mirallos… En Lugo, los últimos 100km… ¡qué morro! Cuéntame tú por qué estás estable (risas)… lo sé pero no quiero aburrir a nadie; no con medias tintas…

Bueno porque he renunciado a algo bonito pero porque creo que … más adelante me va a esperar algo mejor… No es amor si no es mutuo… entonces sólo es algo bonito…

Por la suya, imagino… yo ya sentí que iba a entrar en ello… El amor se anuncia aunque digan que no... Se anuncia en uno. Es como un embarazo. De repente algo te cambia dentro y te revuelve la sangre, te lo revuelve todo, como una revolución y sabes que gestas, entonces, tú decides qué haces en ese punto: sigues con tu embarazo hacia adelante o lo abortas. Es tu oportunidad de decidir. Luego ya no decides nada. Luego ya llega lo inevitable. Me he hecho vieja para el amor. Ahora le conozco… No hablo de vejez de oxido o de pena… hablo de vejez de experiencia… y eso tú… que no lo estudias… Yo soy una estudiosa del amor; dentro de mí. No sé lo que es el amor fuera… Yo no digo que me lo sepa todo del amor… Digo que se anuncia. Como una presentación, como una carta de presentación, dónde te pide permiso… Me gustaría. No dije vieja como gastada. A ver… la primera vez que vas al cole… es algo temible o mágico pero cuando empiezas séptimo… ya sabes lo que es el cole, lo que no sabes es lo que vas a aprender… Bueno, pues avísame (risas), porque si no te vas a aburrir… Todo es inesperado en el amor pero no sé si será ya ese el amor que yo busco… El amor comienza por un enamoramiento… luego como dice ese psicólogo transpersonal, tan transpersonal… para amar de verdad, hay que desenamorarse (Peck)… ¿Sabes a qué me suena eso de transpersonal? a transoceánico; siempre me pasa lo mismo, cómo si las personas fuéramos eso, océanos… inmensos… De acuerdo… basta con el propio espejismo… Bueno, yo si estoy dispuesta a trabajar sobre ello y a luchar para amar pero… he llegado a una conclusión, que el permiso del otro, ya no te digo colaboración, sólo permiso, es fundamental. Así que se lo he pedido: ¿me das permiso para amarte? Y no lo comprendió… o no quiso… Parece que estoy hablando de un castigo pero te aseguro que es todo lo contrario… Gracias… Cuánto más vieja eres más te afectan… es extraño… ¡Ah! pues no, no puedes… ¿Eres bueno como amante?… ¿Ves? es un síntoma, ya llega la vejez, la vejez que se aproxima (risas) … Sí… (teléfono)… Lo siento chico pero tengo que salir pitando… me voy a la ciudad de Falbalá… ¿Lo discutimos más tarde? … (sonrisa) … Un beso (guiño)… Vale, dame tu dirección que llevo champagne… Menos mal que te has reído. Un beso… De acuerdo, trato hecho.

Ilustración para frasco gitano de Gustavo Aimar

ilustración del libro ‘Frasco Gitano’ por Gustavo Aimar

Nora me recoge. Hablamos durante el trayecto. Hablamos en la consulta. No se lo esperaba. Ella está conociendo gente muy interesante en el trabajo. Le ofrezco un teléfono móvil viejo para que se compre una tarjeta. No sé si quiero duarme con ella. Creo que voy a esperar por ese alguien con el que me apetezca hablar todos los días. Debería de ser así. Pero tengo un grupo. Uno de esos grupos: ‘crepuscular’, creo que le puse al mío. Creo que fue una señal que él ya estuviera duado y no tuviera ni un espacio para mí. No creo que me precipitase con lo del teléfono. No creo que me precipitase con nada. Todo eran señales a última hora, en las que yo sólo era una pompa de jabón. Humberto me lo dijo. ¡Ojalá que no estalle cuando llegue el momento! Yo siempre me acuerdo de esas cosas que me dicen. Creí que estaría peor pero con Nora me río muchísimo. Para eso pasa uno por los infiernos, para aprender a reconocerlos. Es aquello que dice Calvino en ‘las ciudades invisibles’:

”’El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio”’

Y yo sufrí el sábado y también el domingo. Había sido muy feliz en esta relación con esta persona. Pero también sentía que me caía continuamente, que continuamente no entendía las cosas, y que… y que eso era culpa mía… Y estuve tentada de aceptar el infierno… de volverme otra vez parte de él… porque el amor cuando no es amor, cuando sólo es conveniencia, sólo es una Venda… con el Deseo era distinto, esas cosas no importaban… pero creo que el cometió un fallo grande en aquella última conversación que sostuvimos antes de que se fuera… y la comenzó él, a mí me habría sobrado, me confundió, me llevo al terreno de las esperanzas, un terreno baldío porque luego no sentí que me cuidaba, le entregué lo frágil que había en mí y no sentí que me cuidaba… y el amor es cuidarse, y luego entendí porque yo no veo nunca el futuro… No lo veo porque no existe, porque para mí el futuro sólo es algo que tiene un valor sentimental… Como cuándo pierdes el bolso o te roban la cartera y vas a denunciarlo y te preguntan: ¿Había algo de valor?… ¡Qué pregunta! … y te tambaleas y contestas: ‘No, sólo cosas que para mí tenían un valor sentimental’. Para mí el futuro hubiera sido escribir juntos el futuro, inventárnoslo para vivirlo… que yo sintiera que le importaba… y luego estuvo aquella conversación, qué patética me sentí… y a continuación la pregunta que le hice a Susana…

y más tarde estoy con klaus, a la madrugada…

Caperucita de Gustavo Aimar

‘Caperucita’ de Gustavo Aimar

… Me gusta lo de una vez dijo amor. Se poblaron sus labios de ceniza… Nunca he visto unos labios poblarse de canela… He estado en algunos besos. Pero sobre todo he estado con este hombre de la red… Pero me gusta especialmente, ¿quién eres tú?… En sus email cada vez hay más de todo. Me ofrece más no menos pero diría que a condición de que no me cierre, de que haga por conocer a otros hombres, tener más experiencias, él no se piensa limitar, y yo no sé si sabré hacer eso y sentir lo mismo… yo sé moverme en el vértigo. No he hecho otra cosa en toda mi vida. Conozco sus vórtices como si fueran una rayuela… ya lo estoy haciendo klaus… estoy conociendo a tus poetas para equilibrarme. Ha sido curioso que hablases hoy porque es cierto que tu carta llegó justo cuando se abría el agujero de succión del vértigo. Yo estaba convencida de que no había nada que hablar con nadie. Pero ha sido un rato agradable, así comienzan todas las cosas que merecen la pena. Hay una frase que me intriga: ‘Nos duele envejecer pero resulta más difícil aún comprender que se ama solamente aquello que envejece’. Es de habitaciones separadas

(perdón, no era en esta; ahora busco eso)

… Hoy me han ametrallado… Por supuesto que esquivé todas las balas pero no pude con el dolor de cabeza… Esa mujer que sale volando… ¿por qué no se va lejos?… Me gustan las máscaras de Chagall. Son máscaras con la sombra de otro… ¿tú lo eres?… Yo soy libre pero me gustaría ser libre con otro… Ya, pero se torció. Si él no quería que lo hubiera descubierto.. podría haberlo evitado fácilmente, aunque eso no le hubiera hecho libre… Porque no quiso evitarlo… pero sólo a medias… A ver… yo sabía que había otras mujeres… sí, pero no creo que me tomara muy en serio… Querría comprobarlo. No sé… es cómo cuándo dices… tú eres libre pero en el fondo no te imaginas lo que es la libertad en otro que no eres tú; no te imaginas la libertad como una lluvia que te cala y te empapa… Lo que me dolió (la cabeza) es saberme los diálogos y sobre todo que la otra persona crea que me está alimentando. Me recordó a mí cuando me tengo que esconder; ahora alguien mira, de otra forma. No me gusta sentirme mirada de esa manera. Por eso me gustó aquella carta tuya; porque me veías en un parque y yo nunca lo sentí como una molestia. Ya… más direcciones contrapuestas… ¿Por qué se miente?… ¿Tú vas a sentirlo próximamente?… Si puedo evitarlo no… Porque me lo dice el corazón. De repente me he caído, ¿recuerdas?. Estaba preparada para leer una verdad. No una carta acorazada… ¿A qué hueles?… A mí me gusta el olor a sudor salado… A salado. Hoy por lo menos… No sé ni lo que me ocurre ahora mismo klaus. Hay una carta abierta bajo esta ventana. No soy capaz a leerla. Sólo palabras que me golpean desde algún punto, como si fueran puñetazos, salen de cualquier parte, puede ser la expresión inhalar, como la palabra poema… Podría leerte Rayuela pero no esa carta. No sería ético o sería otra cosa tal vez, sería Complicidad… Creo que nada… No, estoy cómoda… A lo mejor te digo hoy que no… y mañana escribo 50 folios pero me he quedado extraña… Tenía dos dedos apoyados en las gafas, dos dedos de la mano izquierda y fruncía el entrecejo. Intentaba comprender… Bueno, he comprendido que tengo ganas de reírme. Estoy hasta el culo de tratar de ser comprensiva. Y es lo que se merece, que le den mucho por el saco. ¡Joder! No se puede uno ligar a una pava como yo y no empaparse de ella a muerte. No se merece nada más. Ya no tengo corazón, ¿contento?… ¿Me abrazarías y me dejarías llorar ahora? ¿o eres un mostruo? Como aquel gigante del jardín, el que no dejaba robar la fruta a los niños… ¿Me llamarías?… Bueno, procuraré hacerlo

Pajarito de Gustavo Aimar

ilustración de ‘Los tres pajaritos’ de Gustavo Aimar

Nora dice: ¿Y si no lo dejo él? ¿Y si es cierto lo que te aseguró? ¿Y si ella te mintió?. Y yo le digo: Pero aunque fuera así, eso no cambia nada Nora. No cambia que no me quiere. No cambia que no tiene sentimientos por mí. No había escrito ningún sentimiento en esa carta y él es de tener sentimientos. Amo a alguien que no le quería. Me lo dijo y yo vi su pena… sufrió. Sería distinto si nunca hubiera amado a nadie… entonces tal vez no importaría nada que tampoco pudiera quererme a mí … Luego ella y yo nos separamos y yo me dirigí a la biblioteca. Un libro: ‘El escritor de diarios’ de Andrés Trapiello.

Más tarde me conecto y vuelvo a hablar con ese hombre que no es klaus

Después de Flo de Gustavo Aimar

‘Después de Flo’ por Gustavo Aimar

¿Has visto ‘Frágil’?…. Sí, no sé nada de ella pero estaba en la casa de la cultura esta tarde y vi que la ponían. Me saqué una entrada. Debería haberte invitado…. Me atrajo el título… Es una peli de Juanjo Navajo Ulloa. ‘Es amor no existe’ rezaba la leyenda (¡MENTIRA!: el director era Juanma Bajo Ulloa y la leyenda rezaba: ‘El amor verdadero es un cuento’)

¿Tú crees que existe?… ¿Y entonces qué ocurre con tu amiga?… ¿Crees que sabrías identificarlo?… Yo no. Yo vivo la felicidad en el instante qué ocurre; sé que estoy en la felicidad… No, siempre… Lo de las etapas es una maravilla… Yo también estoy atravesando por una etapa feliz. Si no lo estuviera… esto del duelo me estaría haciendo polvo y no es así… ¡Ah no!, yo no soy de esas personas… ya ves… Duelo de luto… No se ha muerto nadie en mi corazón… No, esta vez no ocurre así. Nunca son iguales los sentimientos… Una vez leí una frase de Castaneda. Algo que me encantó. Era sobre los caminos… ¿Así mejor? Esa es a lo Sara Montiel… ¿Y así?… ¡Jope! ¿Y esa? ¿Nos quedamos con esa?… Depende de para que la quieras… Sí, menos cuando beso… Vamos a probar con esta… Sí, pero es la más antigua. Tiene dos años. Casi ni soy yo… Bueno sí, más o menos (risas)… Sí, la dice Don Juan, el indio yaki. ‘Pregúntate siempre: ¿tiene corazón este camino? Todos los caminos son el mismo. Atraviesan la maleza’… Bueno, no recuerdo el orden real de la frase pero el sentido es ese, que hay que buscar el camino del corazón, y yo quiero buscar ese camino… Es más hermoso ver a alguien encontrando… ¿Has contemplado la cara de ilusión de los nños cuándo encuentran?… Ya sé que Cavafis lo veía de esa manera… El viaje es la búsqueda… Yo no me sentí así… ¿Cuándo crees que llegaste a Santiago?… Cuándo firmaste tu compostela o cuándo viste Santiago desde el Monte del Gozo, o cuándo ocurrió algo cercano… Bueno, cuando llegaste a la catedral… entonces ese momento… A nosotros nos la entregaron en un acto masivo, y yo sentí que me la había ganado. No vi nada de religioso en ello… ¿Habías estado ya antes en Santiago?… A mí nadie me preguntó por ningún motivo… ¿Y por qué no lo rompiste delante de ellos?… Entonces hay que entenderlo como algo administrativo, un puro trámite… Pues eso que me has contado ahora… es un poco lo que ocurre a veces con la felicidad… ¿Cuánto tiempo nos queda de que veas?… Hablo de que elijas algo que te gustaría ver conmigo y para lo que se necesite la vista de los ojos… Vamos, utiliza tu intuición… luego tendrás que abusar de ella todo el tiempo… Estás de suerte.. no pienso perderla. No sé sonreír a una cámara en la que no hay nadie delante… La mayoría de mis fotos son autofotos. Me refería a mi sonrisa… es mejor oírla. Tiene sonidos… ¿A cuántas personas quieres?… He encontrado la peli… Las respuesta era muy buena. Lo del corazón espacioso… el mío lo es… ¿Y eso te importa todavía? Claro que sí… ¿Estás ahora enamorado de dos personas a la vez?

Y ahora si es con Klaus…

Marioska por Gustavo Aimar

‘Matrioska’ por Gustavo Aimar

Hola… Pues se está comiendo el tarro porque estuve hablando con un chico muy majo de una ciudad vecina y sin previo aviso, me dio el punto y me desconecté y no sé si debo disculparme. ¿Tú querrías que me disculpase si me pasa eso?… No, no… y es adorable… Mientras estoy contigo voy a abrirle para contarle lo que me ocurre, ¿de acuerdo? Nunca hablo con dos personas a la vez… Tampoco tengo nada claro si quiero hacerlo… Me parece que lo que me desconectó es la sensación de que no vamos a profundizar rápidamente… Porque yo no creo que él busque eso. Pues calma… en principio la sensación de sosiego. Cuando necesitamos aprobarnos… no es sencillo… casi que no va a ocurrir… No, yo no lo necesito. No hablaba de mí. A mí me da exactamente igual lo que piense el otro… Me gustan las conversaciones agradables, sí pero no las frívolas o las políticamente correctas… (me he reído toda la tarde Klaus)… No estoy tan triste como creía que estaría.. Han sido todas rojas… Rojo vino… rojo vino rosado… No lo he probado pero había un rosado navarro que me encantaba (como siempre no recuerdo el nombre)… Me parece una idea muy atrayente… yo quería ir con el hombre del tatuaje a perderme en un bosque… No, porque no puedo ir contigo a ningún bosque… antes tenemos que pasar por la experiencia de la maría… para romper las distancias… o algo así (sonrisa)… ¿Fumas?… Sólo fume una vez, una madrugada… Me gustó mucho lo que ocurrió….

Pues fue extraño porque no estaba sintiendo nada especial por ese hombre. Era sólo un hombre más, un hombre que mentía… si me estaba gustando su cuerpo pero tampoco es que me fuera a morir por volver a estar con él. Entonces después de cenar… regresamos a la habitación y yo me quité las lentillas porque claro… y fumé con él… entonces le contaba cosas e iba sintiendo como una nube se formaba en mi estómago, hasta que me mareé. Primero me puse triste… inmediatamente antes… contándole algo triste pero le dije que no me dejara caer ahí… y tuve que tumbarme desnuda a su lado… Él me acariciaba el sexo y me di cuenta que estaba seca como nunca lo había estado. Me dio hasta vergüenza y muy muy mareada. Tenía que cerrar los ojos y me quité las medias… (llevaba unas medias negras de esas con liga incorporada)… Espera, espera, ¿has visto cuándo todo el mar se va en retroceso y arrastra la arena y de pronto se forma una gran ola que viene a tragarse la playa? Fue así. No sé que me ocurrió. Me volví loca de deseo. No quería más que meterme dentro de él. Pero dentro de una manera increíble; quería entrarle por el pecho y me lo estaba comiendo. No podía moverse del ataque pasional que me entró. Y estuve así dos horas, riéndome a carcajadas, pero a carcajadas que a la mañana siguiente creí que no me atrevería a salir de la habitación, y en extasis… ¿Y por qué?…

Fue la experiencia de mi vida. Me muero por repetirla porque me cogió desprevenida y no supe ser feliz como yo sé serlo. Estaba preocupada porque perdería aquella sensación. No quería que se fuera. Y yo nunca me preocupo de eso… Me vuelve loca el gazpacho. No de la misma manera pero me chifla… ¿Vive cerca de ti?… Yo tampoco dejo entrar a mi madre en mi casa por el mismo motivo… cicatrices… Sí, una cosa así me ocurre a mí. La experimento como un juez… creo que lo va a mirar todo y a opinar acerca de todo; así que la última vez que me mudé dije que no entraría nadie y que no querría nadie aquí y lo he cumplido. Bueno, una vez tuve que dejar entrar a los fontaneros pero no es lo mismo… Mi padre decía que la casa era sagrada. Nunca lo entendí. Yo metía a todo el mundo en ella. Mi habitación era muy pequeña pero a veces igual estábamos siete… de pronto, cuando mi casa era mía… sentí que mi padre tenía razón.. la casa es sagrada. Y yo vivo con alguien… No, mi marido… No… es sólo mi marido… Creo que puedo buscarte una foto, ¿quieres conocerle?… Sin trampa ni cartón… Estaba muy bueno cuando lo conocí… Pues ahora es así, cómo lo ves.. en reposo la tiene pequeña y luego no es que crezca mucho más pero a mí las pollas grandes me pueden hacer daño (me está dando un ataque de risa, tío)… No, mi marido está muy bien físicamente… es un tipo muy guapo (fue) y con su polla no tengo tratos hace mucho. Espera voy a buscarte alguna sólo de medio cuerpo… más de cerca; dame un par de minutos… Es ese… No tiene ningún color… es traslucido… Más que nadie. Estuvo más cerca que nadie… Porque no me hace daño desde el 95, muy al contrario, me hace mucho bien… Me hizo daño porque yo era una emocional pura y él era sólo un alexitímico… No tiene emociones… no tiene inteligencia emocional.. sólo le gusta la emoción de la violencia cuando la experimenta a través del televisor… Antes no le gustaba siquiera el fútbol y no es el típico que se va de bares con los amigos… para nada. Es extraño de otras maneras… Le gustaba follar y lo hacía muy bien. Él es el mejor amante que se puede conseguir cualquier mujer pero no es tierno ni sensible. No sabe abrazarte. No entiende las lágrimas… Yo creo que me enamoré del hombre del tatuaje sólo por cómo me abrazó aquella madrugada… No, es cierto. Unos brazos no son una mentira. ¿Tú cómo abrazas?… Dice la hija de mi amiga… que cuando yo la abrazo… siente como una energía sale de mi vientre… una energía positiva, y la envuelve, entonces dice que se siente muy bien. Y la hija de mi amiga es muy distante, de lo más frío que yo he conocido… Pues yo diría que sabbat es conmovedora abrazando, los abrazos y los besos lentos y profundos son mi especialidad… pero lo de los besos… tiene que ser parejo… no se besa a una boca… te besas con otra boca… ¿En qué instante? … Conozco la sensación… no me ha sucedido contigo pero la reconozco. Hoy le dejé escuchar a mi amiga tu voz. Le encantó… supongo que por lo de compañera… Porque está en mi contestador, ¿te olvidaste de ello?… ¿Te has puesto nervioso? (más carcajadas)… Es que no entiendo nada de lo que dice ahí.. Digo yo, a ver si ahora me tartamudea, jajjajaja. ¡Qué morro tengo! … (me escacharro tío)… Es buena señal… Es muy muy bueno, es lo mejor que me podía pasar. A mí se me gana por la risa (¡ey! que no digo que tú me quieras ganar sino que me ocurre eso)… Sí, para que nos vamos a engañar, soy de risa fácil. Venga sí, lo confieso. Me echan de todas partes por ella. Cefontes no existió en primavera por culpa de mi risa… Sí, demonios, sí. Es que ya te dije que me pasé horas pedo y riéndome… y Cefontes era una casa rural, y estábamos nosotros solos. Se escuchaba a los dueños salir pegando golpes por el pasillo de lo amargados que estaban porque eran las cuatro de la mañana y yo no me podía parar de reír. No me atreví a regresar allí… ¿También has estado en el Japón?… Es bonito eso. Yo hubo una vez que reí hacia adentro y me gustó mucho… ¿Y qué hacías en el Japón haciendo judo? (uno de los sueños de mi marido era ir al Kodokan a sacarse un cinturón)…

Me caí… cuéntame… mitológico sensaciones… (me excusé con él)… ¿una cosa así como los baños de Chihiro?… ¿Y sueles gustarles a las personas?… Lo cierto es que eres casi tan mal hablado como yo ;)… Otra de las cosas que le conté a mi amiga… fue la escena que me pintaste del niño aquel gritando: ¡LOS QUIERO TODOS! en medio del Toys’r us (como se escriba) … Se partía… Yo lo vi así. Alguien insaciable. Me encantan los niños insaciables. Eso es la pasión. El deseo en estado puro… ¡Madre mía! soy insaciable (carcajadas)… Klaus no me hagas esas preguntas que estoy de duelo, ¿no ves que no me puedo reír?… Es extraño pero esta sigue siendo una época feliz de mi vida. Me siento luminosa, no lúgubre…

¡Hay una imagen! La veo en mi cabeza. Cuando me siento luminosa la veo. Es la luz filtrándose, desparramándose, a través de la vidriera de colores de una catedral… y hay una niña bajo ella, o frente a ella… No deja de mirar la descomposición de la luz… Es fascinante…

Bueno, pues nada… si algún día nos conocemos y nos gustamos cuenta para eso conmigo. Fíjate lo bien que iba a quedar luego escribirlo.. derroche sacrílego de fantasía. Me acordé de algo… alguien me firmó esta dedicatoria en un libro (firma virtual). ‘Para María la niña bajo el rosetón de Rowen’… Un tipo que nunca llegué a conocer. Íbamos a viajar a Palenque juntos. Se suponía que nos adentraríamos en la selva lacandona y tratariamos de alcanzar el arroyo Diablo (no sé si existe siquiera ese arroyo)… Si, Chiapas… Ya sabes… tenemos un pequeño problema.. antes tengo que ser solvente económicamente… mucho más solvente e lo que soy ahora (risas). ¿No hay ninguna catedral dónde podamos follar en Madrid? ¿Alguna con un rosetón?… Vale, trato hecho… si nos conocemos y nos gustamos… follamos en la de Salamanca o en la de Santiago (aunque sea mucho más oscura) entre el barullo de los peregrinos. Siempre he querido hacer algo verdaderamente escandaloso…. Pero qué estrofa, compañero, qué estrofa… ¿Te sabes todas las canciones de Silvio?… Eso es una malevolencia… Oye, pues yo me voy a tener que ir porque mañana me tengo que pegar un buen madrugón pero, ¿sabes qué me he acordado de ti cuándo estaba en la biblioteca y me he sacado un dvd de pintura para ver si localizamos eso de mi pintor? … (de las vanguardias a la postmodernidad, ¡cágate!)… ¿Piensas que va a ser un asunto tan complejo?… ¿Pero qué pasa que a ti no te asusta nada o qué? Porque te he amenazado con una colección de dvd y te has quedado igual, ¿eh? A ver si voy a tener que ir a buscar una pecera… Claro, porque llevo pestañas postizas… una pecera como en el cuento de Juan sin miedo, al final le asustó eso… ¿Qué sombra?… Eso de la grecorromana está empezando a sonarme muy bien… si fumamos María, seguro que te salva de algún apuro… Bues, pues un beso… qué me voy… Mañana al mediodía conoceré por fin a alguien que escribe en mi blog… Hoy hablamos por teléfono y quedamos… Es un chico encantador… Es un cielo… lo tengo adoptado como hermanito. Contigo no me ocurre eso… Perdona que te diga que yo no adopto a luchadores de grecorromana que querrán follar conmigo bajo el rosetón de Notredame… Supongo que la compensación es que seáis buenos amantes, de los que abrazan ;)

2 Responses to “… del amor y otros demonios … (ilustraciones de Gustavo Aimar)”

  1. candelaarias Says:

    Autor: sergio
    “Las mujeres se enamoran de los hombres q logran abrazar su alma…” o algo así ¿no?, y perdona q sea tan recurrente, pero es lo q sucede cuando vuelves a vivir (a leer en este caso) algo con intensidad, una intensidad diferente porq te han abierto los ojos hacia ella…

    Un beso.

    Fecha: 16/06/2005 10:55.

    Autor: sergio
    Mi absoluta falta de concentración para según q cosas, hacen q no sea un entendido de nada y por eso me cuesta visualizar rápidamente… por ejemplo a Chagall, pero cuando las cosas me marcan sí las tengo en la cabeza, como por ejemplo a Klimt… y si estoy escribiéndote, a mi mente viene “Mujer con sombrero y boa” (y si leo la descripción del cuadro, ya ni te cuento)… Creo q ya no te puedo ver sin sombrero…

    Fecha: 16/06/2005 11:13.

    Autor: Anónimo

    Fecha: 16/06/2005 11:57.

    Autor: Androgen
    Yo estoy convencido de una cosa: si se te ama, hay que entregarse y vivirte plenamente.
    Hacerlo de otra manera es un pecado.

    Y de tus abrazos decir que es como sentir que atraes hacia un vendaval para volar juntos y descubrir maravillas, que vas a sostener el vuelo torpe del que empieza a mirar hacia arriba y no le vas a dejar caer.
    Abrazas de maravilla.

    Y me acabas de derretir por dentro con las últimas frases, ya estoy sonriendo otra vez :)

    Un besazo :)

    Fecha: 16/06/2005 13:10.

    Autor: Polen
    Tengo mi dúo telefonico. No lo dudé, tuve la certeza de que era la persona con la que quería hablar todos los días, a cualquier hora de cualquier cosa…
    Y esas conversaciones han sido maravillosas, lágrimas, risas, placer…
    Nunca me arrepentiré, cada vez estoy más satisfecha de haber elegido a mi dúo

    Fecha: 16/06/2005 13:38.

    Autor: LeeTamargo
    …Más o menos la cita venía a decir así: “Recorrer caminos que tengan corazón hasta perder el aliento”… Entrañable Matus y nunca bien ponderado Carlitos, aprendiz de hombre: deberíamos hacernos esa pregunta mucho más de continuo…
    SALUDOS, IMAGINATE:
    LeeTamargo.-

    Fecha: 16/06/2005 16:54.


  2. […] ♦ … del amor y otros demonios … (ilustraciones de Gustavo Aimar) 16 de junio […]

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