El tejo mágico de la vida y de la muerte, el bibliotecario nuevo y Balthus – i –

junio 17, 2005

.
… sombra, luz y espejos…
.

bibliotecarios

.

Hoy viste con una camisa ibicenca y me reconoce. Está muy bronceado entre el visual blanco de la organza. Es un bibliotecario nuevo que probablemente esté haciendo una suplencia por vacaciones. Allí estaba el último día. Debe tener unos cuarenta años y está muy delgado, y más que delgado huesudo. Yo creo que es homosexual pero muestra cierta ansiedad cuando me coloco en la fila que atiende la hermana de Thomás, el filólogo de clásicas… así que no logro estar segura de ello; y mientras, él me mira a los ojos sin insistencia pero directo. Yo diría que por lo que sea algo le atrae de mí y entonces es cuando caigo en la cuenta de a quién me recuerda, y del por qué hilo deducciones tan apresuradas. El tipo, al menos sentado, guarda cierto parecido con el Ed Harrys de ‘Las horas’.

Al final él se apura y los dos acaban casi a un tiempo pero ella una fracción antes; y cuando dudo y voy a entregarle los libros a ella por seguir un orden estricto, él extiende su mano y la ansiedad estalla en impaciencia entre los tendones de sus dedos. A lo mejor es que ella se lo ha pedido. No sé, la hermana de Thomás y yo nunca nos gustamos demasiado, y nuestro antagonismo ya procede de la infancia. Yo la encuentro indefinida como mujer; es para mí, desde el colegio de monjas al que fuimos las dos, algo amorfo y siempre tuve la impresión de que ella juzgaba duramente mi femenino, que lo consideraba banal cursilería. Probablemente sólo fuese un problema de comunicación pero ahora ya me trae sin cuidado, y sólo por eso, por no tener que actuar con ella como si la reconociera, merecería la pena no arreglar nunca lo mío con Thomás. Venga sí, ahora yo seré siempre para ella ‘lahijadeputa’ que hizo polvo a su hermano; y ella para mí sólo la gemela pedorra del listo de turno. Thomás decía que su hermana no era normal, que le daba pena porque estaba amargada pero yo la percibo contenta con su trabajo; aunque a lo mejor es una presunción, porque tal vez cómo es el que a mí me gustaría…

– Estos son para dejar (la biografía de Tamara Lempicka que apenas he leído pero que no quiero prorrogar, y la cinta de ‘Los Otros’) y estos para llevar (la biografía de Balthus, por Gilles Néret y la cinta de ‘Plenilunio’)

– ¿Tienes ya el nuevo carné?

– No. ¿Es que ya debo renovarlo?

– No, sólo que ahora habrá un carné único para todas las bibliotecas y no es necesario ni foto ni nada, sólo que traigas tu DNI.

– Ah vale, pues si a ti no te viene mal, lo hacemos ahora…

– Muy bien. Serán sólo unos minutos

– Oye, pero qué colgante tan precioso llevas -exagero, por supuesto, pero tiene una forma qué extraña y llama la atención.

– Es que yo soy piscis y esto es una jibia.

.

jibia

.

– ¡Ah! pues qué bonito -digo y me callo… quiero decir que no quiero entrar ni salir en el tema de horóscopos pero de piscis el tío sí que da el tipo; lo mismo que Ed Harris en ese papel de poeta visionario que interpreta en la película basada en la obra de Michael Cunningham… el que tiene que morir, según lo ve la Wolfe, cuando rescata a Mrs. Dalloway. A Piscis le va mucho eso de los motivos marinos y de los sacrificios…

– ¿sabbat? ¿Sabbat@hotmail.com? Y no tienes fijo.

– No, de verdad que no, sólo móvil y sí, sabbat. ¿Quieres otro correo electrónico?

– No, no, el que tú utilices.

– Entonces ése está bien.

– Bueno pues ya está y el carné puedes venir a buscarlo en un par de días.

– Gracias – dicho con sonrisa deslumbrante, y a los cuatro minutos me he sentado a la sombra del monumental tejo del jardín vecino dónde me tomo una fotografía y envío el siguiente mms:

Creo que ahora te gustaría estar aquí… bajo la espléndida sombra de este tejo centenario y hablando de lo que decía Balthus

Y yo lo del lugar se lo decía porque fuera de allí la elevada temperatura era para morirse y me imaginaba lo que sería en Madrid pero bajo él… ¡ay dios mío, qué felicidad!. ¿Y tú sabías que el tejo es el llamado árbol de la vida y de la muerte? Por ejemplo Julio César cuenta que Catuvalcus, jefe de los eburones, se suicidó con una infusión de tejo; y se dice que los caballos que mastican sus hojas y ramillas caen fulminados, aunque parece ser que los gatos son inmunes a la taxina que se encuentra por todas partes menos en sus bayas rojas. Los druidas se hacían ”bastones mágicos” con sus ramas y con sus palillos adivinaban el futuro; y cuenta la leyenda que sus raíces llegaban a la boca de los cadáveres (era el árbol preferido de los cementerios porque en nuestra tradición es uno de los árboles sagrados, y el roble el otro)… Hay mucha muerte bajo el tejo, lo dice el suelo, en el que la hierba no crece alrededor suyo; o yo no la vi. Y hay mucha vida porque su follaje es siempre verde, de un verde oscuro y perenne; y sus frutos arrojados sobre un hombre simbolizaban el amor; y otra paradoja es que antiguamente su madera servía para hacer arcos con los que combatían los arqueros del bosque de Sherwood; al menos se dice que el arco de Robin Hood era de este material. Pero en la década de los 70 se supo que el tejo del pacífico además era estupendo para luchar contra el cáncer; lo cual no fue precisamente una suerte para él porque resultó esquilmado; y un tejo, por mucho que te esfuerces luego en repoblar, no te crece en cuatro días…

.

Balthus portada

‘Es posible ser realista de lo irreal y figurativo de lo invisible’

Y Balthus porque me fascinó en esa frase. Un tipo que sin duda nadó contra la corriente de su época cuando todos se congregaban en torno al surrealismo y la abstracción: ‘Cathy vistiéndose’ (1933), ‘la lección de guitarra’ (1934): obra escandalosa que Balthus reconoció pintar por llamar la atención, y que tras exponerse en 1934 en la galería de Pier Loeb, aunque en un recodo apartado, no volvió a exhibirse en público hasta 1977, en la residencia neoyorquina de Matisse y siguió conociendo diversas prohibiciones y vicisitudes, muestra una maestra con un seno al descubierto, que sostiene en sus rodillas, como si de una guitarra se tratara, a una niña con la falda remangada y el sexo lampiño. Con una mano estira los cabellos de la alumna como si asiera el mástil de una guitarra, mientras con la otra parece rascar las cuerdas invisibles insinuadas por los tres surcos del pubis de la niña. Su ”víctima” se aprieta contra ella y le pellizca el pezón que sobresale de la blusa abierta… ‘la falda blanca’ (1937), que es esa pintura que ves entre mis piernas, y para la que posó Antoinette de Watteville, la esposa del pintor y quien se obstinó en posar con sujetador: ‘No quería ver expuestos mis senos en un museo’, confesó más tarde; y Balthus pintó un sostén pero tan transparente que la imagen resultaba más sugerente aún. ¿Recordáis ‘El origen del mundo’ de Courbet? Al parecer Balthus, como Picasso o Rembrandt, cuanto más amor sentía por su modelo más deseaba mostrarla al mundo entero… ‘Thérèse soñando’ (1938), ‘Desnudo con gato’ (1948-1950) y también llamado desnudo con barreño… y ‘la habitación’ (1952-1954) de la que Néret dice que es su obra más célebre y que fue inspirada por la obra de Fuseli ‘La pesadilla’ (1781); y que yo veo reflejada en este otro cuadro que me he encontrado por la red y en el que una vez alguien en el asiento de un bar en penumbra, al mostrármelo, dijo que me reconocía…

.

La chambre

* (Este cuadro está inspirado en Balthus pero no es él, y sé que generó bastante confusión. No recuerdo ahora mismo quién es el pintor… pero cuando vuelva a dar con él ya lo comento)

7 Responses to “El tejo mágico de la vida y de la muerte, el bibliotecario nuevo y Balthus – i –”

  1. gregorio Says:

    hola magnifico blog
    quiero invitarte a participar en mi modesto blog de votaciones
    aquiestatublog.blogspot.com
    te dará a conocer un poco mas,perdona por usar los comentarios
    esto no es spam,pues voy de blog en blog invitando a los que son especiales,si lo consideras spam,perdoname
    me gusto mucho el diseño del blog

    ______________________

    ::::::::::::::::::::::::::

    Faltaría más caballero :)
    Te fuiste al spam pero ya has sido rescatado ;)

  2. tugidaq Says:

    .este kuadro me ha atrapad0 :)) el de los espejos. Me rekuerda a kuando me perdia y me akostaba en el suelo de mi habitacion frente ami espej0.

  3. candelaarias Says:

    Este tío me parece que era alemán… cuando de con él te voy a pasar su página para que flipes… Espero que no la haya tirado abajo. La última vez que lo comprobé no estaba… y no hay manera ahora de dar con él pero yo por aquí debo guardar su link :)

    Para mí ya te digo, es un momento precioso en un bar donde alguien me estaba metiendo mano pero muy bien :)

    Besazo.


  4. […] tú sabías que el tejo es el llamado árbol de la vida y de la muerte? (leer más) […]


  5. […] que fue inspirada por la obra de Fuseli ‘La pesadilla’ (1781);  que yo veo reflejada en este otro cuadro que me he encontrado por la red y en el que una vez alguien en el asiento de un bar en penumbra, al […]


  6. Y por eso elegí para dejarla un lugar bajo una imagen de ese Henning von Gierke que pinta imagenes de mujeres melancólicas (no era Balthus no, pero ésta en concreto estaba basada en un cuadro suyo: ‘la chambre’, en el que Balthus, a su vez, se inspiró en Fuseli, en su célebre pesadilla) que hace meses dijiste que te recordaba a mí. Pero eso de esta tarde no importa, y además se que a Alma también le encantará cuando se lo lea, porque luego en seguida desconecté de esa emoción y me puse a escuchar ‘Fallen’, aunque no en la versión de Lauren Woods…

    https://criaturasimaginarias.wordpress.com/2005/09/30/en-la-ventana-de-cindy-sherman-o-de-que-color-es-el-asco/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s