Exordio … Ana Torroja (A contratiempo)

agosto 18, 2005

 .

Hay una persona que me cae bien, me es relativamente simpática pero me conecto poco con él y esa persona no logra entenderlo. Con esta persona llego a decir cosas interesantes. Pero interesantes sólo para mí. Eso lo tengo claro. Yo lo interesante nunca me lo cuestiono fuera de mí. Lo mismo que cuando te hago un regalo… te hago el regalo que a mí me gustaría regalarte, con el que me sentiría bien, casi siempre un libro, no quizás el regalo que tú querrías recibir, casi seguro, no el que habías pensado, el que esperas que adivine… Te regalo, por ejemplo, ’Señor Dios soy Anna’, el libro al que más apego le tengo, y nunca me arrepiento. El deseo no es adivinable, sólo expresable. Como el mío ayer:

02h05min… ’Además da igual, desde el deseo nada importa realmente, nada es relevante, sólo el deseo y yo a ti te Deseo, desde que te Sé te Deseo, te deseo tanto que hasta duele y sé que no, que el deseo quema pero eso no es el dolor

También podrías pedirme lo que quisieras, incluso que no te hiciera regalos si esos no están incluidos en esa lista que no me dices porque tú nunca me dices nada. Me hablas de impuestos, sí. Me amenazas con ellos. ¿A ti qué te parecería si yo te enviase el impuesto de sociedades que tengo que cubrir cada tres meses? Y yo te diría: ’Chico no es lo mismo’. Pero para mí sí, para mí ese impuesto de sociedades es tan aburrido cómo esas emociones que sientes por otros y de las que tú me hablas. Pero para ti corazón, para ti. ¿Cómo te tengo que decir que no me interesa? ¿No te das cuenta de que es como si me obligaras a estar presente en una autopsia? Soy pudoroso. Me desagrada tu universo emocional. Es pegajoso, es insostenible. Y yo no doy crédito. ¿Esta siendo capaz de compararme un formulario con mis sentimientos? ¿Está situando unos papeles a la misma altura de mis latidos, de mis coordenadas, de mi respiración? ¿Lo experimenta como si le estuviera vomitando encima? Y a mí entonces eso me parece una ofensa pero a mi inteligencia, un mero truco de domador mental. Ras, Ras, ahora saco el látigo y le planto delante la banqueta y la fiera de mi niña se va reculando contra las rejas del fondo, por dónde tiene la entrada y la salida, cuando yo quiera, cuando termine su número. Pero no es ningún argumento convincente, porque no es capaz ni de darme un ejemplo más personal con el que ese argumento cobrase vigencia. ¿Qué existen?. ¡Ah! pues estoy segura de que sí, pero ninguno debe sonarle ni a él mismo lo bastante pausible. Bueno, miento sí, antes se ha puesto a hablarme del fútbol. Lo ha intentado también con eso. Habrá sido uno de esos jovenzuelos feos e incomprendidos por su novia, que se acostumbron a hacer de los partidos el colmo de la libertad personal, por eso porque los polvetes eran mucho más escasos y para los putos cavernícolas montárselo sólo de puto cavernícola es muy importante: o sea follar y poner a alguien pingando cuando no hay caza de la que alimentarse, ¡oh, la catarsis!, ahora que ya no quedan teatros griegos y que todos somos tan civilizados que hay que estarse de buen rollo a todas las jodidas horas, y creerá que yo soy lo mismo y que los tiempos no han cambiado o algo así, o peor que las mujeres somos todas iguales, en el fondo sí pero eso es que tú no conoces a mi chico interior, tampoco es maduro, ni cercano, ni paciente, pero se parece sospechosamente a ti… la útima palabra es confusa, de hecho no es esa palabra de la que tendríamos que hablar, de la que tú te defiendes y sé que puedo demostrártelo, aunque no ahora: ¿y qué te parecería si yo que soy un apasionado del futbol te llamara cada cinco minutos para retransmitirte los partidos del Jetafe?, me dices. Pues no lo sé. ¿Me parecerías sólo humano? A lo mejor tengo que pedirte que no lo hagas, porque el teléfono no es como una carta que puedes leer o no lo leer, o pasar por alto. Se escribe como si se hablara sin interrupción, sí, Jules Renard tenía razón pero lo que se dice es tan prescindible cómo si nunca se hubiera dicho. No puedo comprender que te moleste algo que sólo tú decides luego si te tomas la molestia o el trabajo de leer. Pero el teléfono es otra cosa. Es inmediatez. A no ser que se me ocurriera llenar tu contestador de voz con esas mismas cartas. Vale sí, lo hice una noche. Pero tú me asegurastes que no te molestaba nada. Entonces cuídate tú, cerciorate de tus expresiones. Ponte un veto o un bozal. ¡Hostias! No trates de ponérmelo a mí, que yo no me dejo. Ahí está la única parte a la que puedes poner un freno. A tu boca, a tus sensaciones, a tu felicidad, ya lo haces, no dejas de hacerlo nunca. Es lo único que haces. Controlar todo lo que puedes controlar. Eres un controlador. Pero yo no soy dominable. Yo no soy condicionable. Yo te voy a engañar. Voy a decirte que sí, que no lo haré si no es lo que quieres pero terminaré por hacerlo, porque soy de criterio independiente, siempre lo he sido. Sólo porque lo necesito: necesito serlo y necesito expresarlo y tarde más o menos descubriré la manera. Tu eres retentivo y yo soy una expulsiva. Entonces no te dejes llevar por el entusiasmo de tus gonadas. Es sencillo. Pero nunca. Así es imposible que tengas problemas o que nadie se confunda contigo y con motivo. O sea que te ates los huevos macho. No pretendas que yo deje de poducir estrógenos con mis ovarios, porque aunque odie esas putas reglas… lo cierto es que cuando ya no las pueda tener por mi misma, solicitaré que me pongan parches. ¿Entiendes? Te pregunté si te molestaban mis cartas. Te lo pregunté directamente, mirándote a los ojos. Yo soy así, soy franca, directa, aunque luego por dentro a ti te resulte enrevesada. Aunque tambén sea evasiva. No soy de decir nada a las espaldas de nadie. Porque terminaré declarándolo en alto… algún imperativo interno y que desconozco por qué existe, me obligará a ello. A ser honesta en el 80 por ciento de las circunstancias. Aunque yo prefiero llamarlo integridad, o coherencia, la propiedad intelectual que cohesiona nuestras moléculas. No, no, dijiste, en absoluto, mándame tantas como quieras, cuéntame lo que sea. De ti me va interesar ¿Seguro? Es que yo tengo mis dudas a ese respecto. Y seguía mirándote a los ojos… pero luego te contradeciste, y luego te contradecías más… ¿Sabes lo que pienso? que tú todavía te estorbas a ti mismo, que yo me llevo muy bien con mi chico interior, que he conseguido que el temido ’animus’, o como cojones quieras llamarlo tú porque a mí las terminologías me son indiferentes, no me estorbe; al contrario, que sea mi aliado, pero que tú tal vez no has conseguido eso mismo con ’tu princesa’… y llámame antigua si quieres por recitarte a Jung pero no te engañes, tu delicadeza procede de ella, y si tú y yo tuvimos un idilio fue porque esas figuras nuestras se constelaron… A ’Mi chico’ le atrajo ella, y ese sí que es valiente, para que te voy a mentir,¡Menudos líos en que me mete! Yo tiemblo cada vez que él se pone en acción y toma el mando. Y a mí me atrajiste tú, el que se reía como un goliardo cuando dijo aquello de ’se te ha puesto cara de niña desde hace un rato’. Ocurrió en ese instante y por eso continúo aquí, porque soy incapaz de olvidarme de que ese hombre también eras tú. Aunque veces hasta parezca mentira que fueras el mismo. ¿No te das cuenta? Tú no luchas. Lucho yo. Bueno yo no. Yo sólo sé llorar como Psique, y compadecerme de mi misma y hasta querer morir. Pero tengo un caballero que lucha por mí. Por lo que deseo.. y él lleva mi pañuelo, así que si lo vieras no seas idiota y no eches a correr. ¡Joder! Pon el culo, te gustará, te lo digo yo, que también quiero follarte así.

Y ahora, de nuevo lo otro, la dificultad de darle sentido a estas conversaciones que mantengo con esta persona estriba en que tengo que respetar su privacidad porque sé que a él no le gustaría encontrarse nada suyo expuesto a la luz. No tenemos el mismo concepto de privacidad. Por ejemplo, a mí me sentaría como un tiro que le hablase de mí en privado a una tercera persona, a alguien que conocemos y tratamos los dos y aunque fuera con la mejor de las excusas o intenciones: ’Oye, que yo estoy preocupado por esta mujer. ¿No crees que podría hacer algo terminal? ¿No crees que podría estar avisando de que lo hará?’. No lo puedo evitar pero para mí eso sería mucho más grave que el hecho de reproducir sus conversaciones punto por punto. Incluso aquella en la que se desnuda, la que sostuvimos la primera vez. Luego yo procuré que eso no volviera a suceder. Cuando me recuperé de la sorpresa. Es que a ver, la información tiene un peso, y yo ese peso, con otro, tengo que estar muy segura de que deseo sostenerlo, asi que nunca aliento a nadie a que se desnude, no me comprometo a ello… Y bueno, me criticais, no lo entendeis, no comprendéis que neurotransmisores deben andar jodidos por mi cabeza para que yo extienda mi intimidad ante vuestros ojos como un panorama desolador… Pero eso todos lo hacéis, hablais de terceras personas cuando no están presentes, con terceras personas. Les contáis vuestros secretos en un bis a bis, y luego les pedís que los olviden o que nunca digan nada… No sois diferentes a mí. Sólo en los métodos. Utilizais la coacción como moneda de cambio. Tratáis de comprometeros y de comprometer. O pagáis por el secreto de vuestros confesores, vuestros psicólogos, vuestros curas. Yo procuro que eso ocurra sólo aquí, de que no existan los precios, de que nadie tenga que pasarme la factura porque a mí no me gustan las minutas; tal vez por eso nunca las presento porque soy incapaz de contradecirme de esa manera, en mis pricipios. Y siempre trato de decir las cosas a la cara e incluso si me descubro pensando algo a espaldas de una persona, algo que no es favorable o que no es positivo me siento ’’culpable’’ por ello. Así que lo trato, de alguna manera lo hago. Cierto. Como si fuera una enfermedad. Me curo de ello. Y para que no te llames a engaño. En realidad lo hago porque me joden las recriminaciones al dorso. Y siempre suelo saber cual es mi problema y cuál es el tuyo. Y estar dolida no es lo mismo que estar enfadada. Tampoco todo el mundo tiene esa clara capacidad para causarme dolor. Eso ocurre contigo quiera o no quiera. Pero es un problema mío, ¿ves?. Lo sé. Yo no me llamo a engaño y además me alegro, fíjate bien. Y por eso no se me ocurriría echarte nada en cara. No es eso lo que hago ahora. Te matizo, eso sí. Te importe o no te importe. Lo encuentres interesante o no. Para mí lo fue conocerme a traves de ti. No pretendía otra cosa. Salí ganando. Aprendí más de lo que esperaba. No esperaba conocer a nadie como tú. A nadie que resultara ser una fuente inagotable ’’de inspiración’’. Por eso te estoy agradecida. Porque aunque no nos vieramos más, ya no podría olvidarte nunca. Y eso no es algo común. Al final nunca terminas de echar a nadie verdaderamente de menos porque sueles sentir que en el fondo, por una cosa u otra, te encuentras mejor sin él. Pero eso contigo no ocurre. Siempre dije que era un bicho ético, e incluso cuando no se ven mis actos procuro que estos sean tan limpios, o tan sanos, o tan claros, que no importase el hecho de exponerlos a la luz. Sólo las tinieblas y lo tenebroso no temen a la oscuridad. Sólo las tinieblas y lo tenebroso las necesitan para sobrevivir. No sé, quizás exista o halles alguna otra excepción. Pero hoy en día se sabe que hasta la luz de los rayos ultravioletas se propaga como un sonido por el fondo abisal de los océanos. Y lo que quería explicarte es que en mí algunos conceptos están cambiados, no son cómo tú los comprendes o los has asimilado… están tiznados de mis acepciones propias. Están encadenados inseparablemente a la emoción y a la vivencia interior. Lo que trataba de decirte en ese primer mensaje que acababa así:

00h30min… pensé entonces que eras el tipo más valiente y más maduro que había conocido y lo recordé hace un par de horas y lo volví a pensar… tú no sabes a lo que llamo yo cobardía o madurez o si también está cambiado eso como algunas otras cosas importantes… un beso

P.S: Quiero reproducir esas dos conversaciones aquí.

2 Responses to “Exordio … Ana Torroja (A contratiempo)”

  1. candelaarias Says:

    Autor: Androgen
    Hoy debo estar zote, porque lo más me llama la atención es el fenómeno del alargamiento de los títulos que ultimamente se da en algunos de tus comentarios y me descubro intentando buscarle un sentido oculto a ese suceso…

    Un abrazo

    Fecha: 12/08/2005 14:49.

    Autor: sabbat
    Nada olvídate de encontrarle sentido. Es un mensaje dirigido en exclusivamente a alguien y para llamar su atención. Nada que debas comprender tú :)

    un abrazo.

    Fecha: 12/08/2005 14:53.

    Autor: sabbat 2
    Es más… estoy releyendo ahora lo que escribí y ya sé dónde puedes estar confundiéndote… Ni lo del futbol va por ti, ni lo de las conversaciones interesantes. Tú aquí siempre tienes un nombre y no existe ninguna necesidad de encriptarlo… En serio. No te compliques más la vida y leelo con distancia, ya verás como así se entiende. De uno de esos hombres estoy enamorada y con el otro hablo por el messenger de vez en cuando. Sólo el primero me interesa de manera personal. El segundo es una persona más de las que hay por el mundo, alguien, que imagino que querría ser mi amigo pero que de momento no lo es, alguien amistoso y amigable…

    Fecha: 12/08/2005 14:59.

    Autor: María
    Ya te lo dije mil veces…
    Leerte, es como leerme.
    Por suerte, hay fin de semana largo acá, y como te dije, en algún otro comentario, voy a leer algo de tu pasado.
    Un besote

    Fecha: 12/08/2005 15:53.

    Autor: María
    Me olvidé…
    La foto de éste post, me encantó.
    Y el título, es perfecto, desde ahí, ya se ve.
    Otro besote

    Fecha: 12/08/2005 15:56.

    Autor: Androgen
    Nononono, no era eso, me refería a por ejemplo cuando usas sabbat o imaginate, a si lo de los títulos era también una pista de estados de ánimo o como te encontrabas, sólo eso, no se me pasó por la cabeza el pensar que hablarás de mí, en serio. :)

    Un beso

    Fecha: 12/08/2005 16:16.

    Autor: sabbat
    Utilizo sabbat sólo cuando la otra persona sabe con quién habla. Imaginate es sólo una página. Esa es su función, pero el nombre que yo elegí era sonoro, el más sonoro que encontré y me define.

    Y sobre lo que se te pase por la cabeza… yo también soy una controladora. De mi vida. Y la quiero de determinada manera y como persona consecuente que soy invierto todas las energías necesarias en ello. No admito confusiones. Sé que yo puedo evitarlas y me pongo a ello. Las mentes a veces crean espejismos, y la tuya es proclive a ellos… Así que te daré todos los mordiscos de realidad que considere que son necesarios. Espero que no te importe. Hacerlo es mi derecho y si a ti no te gustan… pues… y no me digas como aquel uruguayo que no los consideras necesarios porque para mí son necesarios de momento, y cunado considere que sobran dejaré de propinártelos :)

    un abrazo

    Con respecto al título… ya habrás leído a María, pues muy simple un llamado de atención, desde ahí se ve de que estoy hablando

    Fecha: 12/08/2005 16:34.

    Autor: sabbat a maría
    María ‘el loco’ te lee?

    Fecha: 12/08/2005 16:35.

    Autor: María
    No creo que lo haga.
    No tenía idea que yo escribía un blog. No se lo dije nunca. Cuando yo lo empecé, el año pasado, cuando descubrí los blogs, yo ya hacía meses que no tenía noticias de él… Reapareció después… pero eso ya te lo voy a contar, voy a escribir hasta la última vez que supe de él.
    Pero estuve pensando eso, que me gustaría que él lo lea. Pero al mismo tiempo, pienso para qué ???
    Creo que él se confundiría, creo que él pensaría que yo quiero volver con él, que yo lo extraño a él, que yo lo sigo amando.
    Y la verdad es que no quiero volver con él, yo no lo amo, yo lo quiero un montón y lo único que extraño, es la “magia”… pero no la quiero tener con él, sé que no se podría repetir…
    Yo ando buscando lo que le contesté a Felipe y Mario…
    Me gustaría tener EL NOMBRE, y quizás estoy buscando al príncipe que me despierte con un beso “mágico”.

    Fecha: 12/08/2005 18:17.

    Autor: María
    No es que lo estoy buscando… No No No…
    Deseo con el alma que aparezca…
    No me gusta salir a buscar, me gusta que aparezca…
    Si una vez apareció sóla, y donde menos esperaba encontrarla, por qué otra vez no se puede repetir ?
    Tengo fe, y mucha, de que va a volver a suceder
    Otro besote

    Fecha: 12/08/2005 18:22.

    Autor: María
    Más que creo, estoy segura que él va a pensar que yo sigo pensando en él…
    Creo que todavía no puede creer que yo no piense más en él…
    Creo que le voy a decir que lo lea, cuando termine de contar la historia.
    No quiero malas interpretaciones

    Fecha: 12/08/2005 18:30.

    Autor: reflejos
    De nuevo me haces pensar, pero hoy no sé donde estoy, ¿en él, en tí,tengo princesa o muchacho? Me hace falta volver a leerlo y te comentaré.Necesito encerrarme en mí para no mentirme.
    Gracias por hacerme salir de donde estaba.Un beso.

    Fecha: 12/08/2005 19:26.

    Autor: felipe
    te leo siempre en muchas perspectivas, te leo hoy con más simplicidad y ma allano a tu sugerencia de la tarde, vamos a ensayar…ensayare. un beso, sabbat, un beso es decirte no solo leo, te leo y te admiro. Es decir, expreso algún sentimiento

    Fecha: 13/08/2005 02:30.

    Autor: sabbat
    Ahora entiendo un poco más:
    Me espero… me quedo con estos comentarios que hiciste y si acaso te pregunto …

    Reflejos… me encantara que me comentes…

    Felipe, yo no quiero que tengas sentimientos por mí… ni de admiración, ¿de acuerdo? Lo que quisiera sería que igual que tú me lees y vas conociéndome a través de mis sentimientos… tú fueras dejando por aquí alguna vivencia tuya presente o pasada, de tu vida cotidiana para tratar de ir conociéndote a nuestra vez. Uno conoce al otro en las cosas que le ocurren todos los días y cómo las experimenta, creo que así vas a entenderme mejor

    Besos a los tres

    Fecha: 13/08/2005 03:14.

    Autor: su
    Me divierte que Fernando trate de encontrarle sentido oculto a los títulos :-), si hiciese eso yo a veces me perdería, por eso te hago caso y lo leo “con distancia2 como si fuese una historia que me estuviesen contando sin dobleces, y sólo así la entiendo con claridad.

    Un beso

    Fecha: 14/08/2005 13:10.

  2. Rosa Candela Says:

    Hola:Ana Torroja
    ¡como estás! darle recuerdos ha mari sol por favor es mi profesora personal te quiero mucho Ana

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