La primera noche en el Café Vila do Dondo… (Mozambique)

diciembre 30, 2005

Cuando los cimientos se estremecen hasta el alma hay algo interior que ya no se detiene.

Quiero hacer ese puto viaje y también viajar a la Capadocia para volar en globo sobre las chimeneas de las hadas. Y ayer sucedió algo. Coga me abrió una carta. Jamás me había hecho algo así. Y creo que el cuarzo rosa también lo hizo desaparecer él. Como si así pudiera evitar lo que ya ha sucedido. Me fui dando muchos portazos. En tres minutos tal vez golpeé las puertas con furia 15 veces. Yo no soy violenta de dar voces o de perderme en insultos. Pero puedo llegar a ser muy violenta con las cosas, con aquello que no sufre por los golpes. Él se lo tomó como una amenaza. Pero no lo fue. Sólo que supe que lo nuestro tiene los días contados y que me tengo que buscar la vida para acortarlos como sea. La balsa se acabó. Me fui a las siete y primero estuve con Nora pero después llamé a R. Luis y a las once quedamos en vernos para visitar ese local de copas. Era diferente. Nunca había estado en un lugar así.

Lola es de Mozambique. Joder, ni siquiera sé donde queda Mozambique y tampoco había conocido jamás a nadie como ella.

Le dije que volvería más tarde para quedarme y probar. Regresé cerca de la una y me metí detrás de la barra con ella.

.

Elis Regina É com esse que eu vou

.

Un par de metros de barra. Hoy no lo tengo nada claro pero tampoco había vivido nunca una noche como la de ayer. Ayer bailé lentos y fados. Y hacía muchos años que no bailaba con un desconocido y menos uno que lo único que pretende es divertirse a tu costa, y de paso echarle un pulso a eso que tú llamas integridad y que sabes que es lo único que tienes. Llegué a casa a las siete de la mañana con los pies destrozados y las manos congeladas por el agua del fregadero pero con 35 euros más en la cartera. Y os acordáis de Vitorina, en ‘La Colmena’. Pues fue una cosa así. Primero me quedé en la mesa esquina con R. Luis. Hay sólo dos mesas en el local. Y una guitarra. Y cientos de Cds de música de todo tipo. Y luz tenue. Cada vez más tenue a medida que pasan las horas. Y tan tenue que para leer cualquier cosa tienes que hasta encender un mechero. Lola también baila. Y grita y ríe. Y se desenvuelve en ese mundo con un desgaste tremendo.

Hay un tipo. Parece un gángster. Viene con otros. El más alto me asusta por como la trata a ella… pero ella sabe que nada va en serio y me presenta. Lo que veo no es otra cosa que el producto de la confianza. Son sus clientes. Y van allí sólo por verla. Me ha advertido que son buena gente pero que no debo escandalizarme de lo que me digan, que si estoy muy buena y nena que tetas tienes y cosas como esas. En realidad no van a pasarse conmigo a no ser que yo les deje. Allí sólo beben empresarios. Políticos. Abogados de renombre. Deportistas. Músicos. Lo que a ella le interesa. Por lo menos a esas horas… gente que sólo busca relajarse y armar mucho ruido. Tal vez el mismo que callan en sus empresas. Y el gángster me agarra. Me ha estado mirando con fijeza pero yo sólo he cruzado una mirada con él. Dice: ‘vamos a bailar’… más cerca, relájate, más cerca. Me tiembla el labio. Quiero disimularlo pero me tiembla. Es como si tuviera un tic. Y él lo sabe. Sabe que estoy nerviosa y que tengo miedo. ¿Cuánto dura eso? Tal vez una hora. Sin embargo mirarle a los ojos no me da miedo. Sé que con los ojos soy fuerte. ¿Me vas a hipnotizar? -dice. Ahí está mi resistencia. Es un hombre muy atractivo pero no me excita. Dice: tú misma. Sé tú misma. Entonces lo sé. Y como ya lo sé lo digo. Tengo las palabras mágicas a punto de brotar en la boca.

¿Pero tú que quieres que sólo te guste a ti, lo que estás haciendo, o que nos guste a los dos?

El efecto es inmediato. Tal vez no tengo precio o quizás es sólo que todavía no me lo han puesto. Entonces se separa, primero unos centímetros. Y luego unos metros. Ya no volvemos a bailar. Bailo con su amigo. Más bajo, más amable, más indefenso. Y soy yo quién le llevo. Nunca me han llevado tan bién -dice. Ahora me siento más segura. Sigo sonriendo mucho pero el labio ya no tiembla. Ya no vuelve a temblar por esta noche. Quizás en la siguiente. Soy un desastre detrás de la barra. No sé donde está nada. Me pierdo con las bebidas. Hay dos o tres neveras. Ni siquiera recuerdo eso. Pero he aprendido a manejarme con la máquina del hielo. Lola es explosiva y Titio abusa de ello. ¿Cómo es Titio? ¡Uff! Habría que verlo. Un pelo canoso y un flequillo rebelde. Ya he conocido un pelo como ese. Luego me dice en un aparte que sólo lo hace por tocarle los cojones a Lola. Así. Y mucho más tarde, a mí que no hago nada allí. Eres guapa sí pero qué pintas tú aquí. No sirves para esto. Pensamos lo mismo. Así que no me ofendo. ¿Cuántos días crees que vas a aguantar? No lo sé. Tal vez un par de horas más. De todas formas creí que serían un par de horas menos. Ya estoy aguantando mucho, mucho más de lo que pensé. Pero no me he ido. Casi todos llegan y se presentan. Me dan la mano y un beso. Rigen las mismas distancias que con los subnormales. Yo he trabajado con ellos. No hay barreras. Sólo las que mi mente sea capaz de levantarle a mi cuerpo. El empresario bajito se me ”enamora”. Lo sé por como me mira y hablamos de follar. Él lo llama hacer el amor. Yo no. Y Titio dice que hace un siglo que no se le levanta. El gángster ahora me tiene un poco más de respeto. No tanto como yo a él pero de momento. El gángster también es empresario y se parece a Suárez, ese duque que fue presidente de gobierno. Ese tipo de hombre. Y no veo la coca pero sé que corre en el baño como el polvo mágico de las hadas. El baño es infecto pero lo mejor de todo es que yo no tengo que fregarlo. Una mujer viene y se encarga a la mañana de hacer eso. Y hablo con un mallorquín. Está de paso. Parece buena gente. Llegan dos mujeres diez o quince años más jóvenes que yo. La rubia baila pero la morena está avinagrada porque tiene problemas internos. Escucho algo. Dice algo que me suena. ¿Cómo es posible que yo no conozca a nadie en esta ciudad y todos me conozcan a mí y me señalen con el dedo? Es guapa, es joven. Tiene un hijo. El gángster y la rubia dejan de bailar y se sientan con ella. Luego el hombre llamado Titio también se sienta con ellos. Ahora comienza la tranquilidad. El abogado rojo y sonriente se ha ido. Es un laboralista. Los que llegan cuando él también se van y también sonríen todo el tiempo. No dejan de beber y de sonreír todo el tiempo. El alcalde y su grupo hace un par de horas que se fueron. La música suena mucho más bajo. Lola dice que hay que respetar el entorno, a los vecinos que ella se lleva bien con todo el mundo. Más tarde me entero de por qué se hunde en aquella depresión. Es por su hija. La mayor. Una belleza. Está con los padres de Lola en Portugal y pasa por una ”mala época”. Lola dice que sus padres se quejan. La chica ha cambiado. Llega todos los días a las siete de la mañana a casa. Ella viaja en agosto para verla. Y discuten. Lola se ha puesto en contacto con el padre de su hija y le ha pedido que se haga cargo de ella. Y la hija no tolera eso. Con mi madre pasó lo mismo. Entonces me casé y mi madre se quedó tranquila como quién se quita de en medio un problema. Así que ya no se hablan y cuando Lola vuelve cae en una depresión profunda que le hace encerrarse durante un mes en su apartamento. No abre el negocio. No habla con la gente. Sólo sabe decir que está bien y que quiere estar sola. Y se hunde. Se hunde cada vez. Una mujer fuerte que nunca ha sido débil, que se burlaba de las depresiones de los demás. Me lo cuenta con los ojos húmedos cerca de la bifurcación dónde nos separamos. Vamos, no puede ser tan terrible eso -decía. Pero no lo es mientras no atraviesas ese infierno. Ahora comparte piso con dos compañeras. Dice que es para combatir la soledad. Para saber que si algo le ocurre hay gente amiga cerca. Más tarde hablo con Ángel. Y Ángel dice: ‘me gusta esta chica… es inteligente’. Hemos estado hablando de la India y uno de sus sueños: bautizar a su hijo de cuatro años en el Jordán. Yo le he contado algo acerca de los palacios rojos de Jaipur. Y de cultura. Su escritor es García Márquez y lleva a su hijo a un colegio británico. Y tiene una idea en mente. Quiere inculcarle valores y dice que quiere traerse a una china de la China como ‘au pair’. Y que quiere darle una habitación y dignidad y pagarle unos estudios en la universidad si hace falta. Y que a cambio sólo quiere que su hijo aprenda el chino mandarín. Curioso. No está mal pensado como lo cuenta. Eso es visión de futuro. Él que está con él no sabe de nada pero habla como si supiera de todo. Es un bocazas pero no un mal tipo. Yo me siento entre ellos en un taburete y como Pizza fría. Y mazapanes. También le doy unas caladas a un porro de maría que Lola ha apagado a primera hora de la tarde. No sé, ha sido intenso y hoy volveré a intentarlo. Quizás me quede un par de horas. O quizás… Lola busca a alguien para trabajarse el negocio a medias.

.

Mozambique

.

Mozambique está situado sobre el trópico de Capricornio y dos grandes ríos lo atraviesan, el Zambeze, en la parte central, y el Limpopo, al sur.

.

3 Responses to “La primera noche en el Café Vila do Dondo… (Mozambique)”

  1. nandara Says:

    Emocionante video :( :), emocionante post :) :)

    __________________________
    ____________________________

    Sí que fue emocionante y no veas los días emocionantes que siguieron :)

  2. nandara Says:

    ¿Comprendes qué dice la cantante en la presentación de la canción? (yo, no) . Es puro sentimiento, parece llegar a sufrir.. y remontar :)

    _______________________
    _________________________

    No todo pero algo sí. No es sufrimiento. Es memoria… el deseo que se arrastra a través de la melancolía del alma… El carnaval… Y al final… recuerda a alguien en especial. El fado es una experiencia del alma.

  3. candelaarias Says:

    Autor: Su
    :-D Vaya!!! cada día me sorprendes más, así que un bar de luz tenue…

    Un abrazo y no bailes mucho hoy, ni te quedes afónica armando ruido, recuerda que que tenemos que gritar como nunca a la orilla de la playa ;-)

    Fecha: 30/12/2005 19:17.

    gravatar.com
    Autor: Montañero Paparazzi
    La Capadocia dicen que es increible. Una amiga mía tiene un novio turco y ha estado, dice que es muy bonito

    Fecha: 02/01/2006 11:10.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s