Sé que estoy en horas de bajamar…

junio 3, 2006

.

división

*imagen

.

Me salté las clases de V. Ayer algunos habíamos hecho los test y creí que hoy sólo los harían los que quedaban… así que no me pareció importante. Por cierto, la primera vez que salto longitud con los pies juntos y estática alcanzo los 170 cms. Es la marca superior entre las mujeres de mi grupo. Y también doy máximo en el test de flexibilidad 9’5 cms por encima de la marca… las demás mediciones son ostensiblemente menores o iguales que las de mis compañeras. Pero en estos test se supone que sólo competimos contra nosotros mismos. También me salto el partido de fútbol. No me atrae nada la idea de encerrarme en el gimnasio de un colegio a pegarme un hartada de sudar. Lo que si hago es pasarme por esa plazuela de los barriles… el lugar a esas horas está cerrado y Máximo no está en la terraza de al lado. Pero mi atrevimiento sigue en pie. Quiero verle pero tampoco me preocupa demasiado esperar hasta julio para ello. Sobre el día 15 de este mes Máximo y su familia como todos los años, supongo que se irán de vacaciones al mediterráneo. Luego me doy un paseo por el pueblo. Quiero presentarme a última, eso sí, más que nada por firmar la hoja de asistencia. A. se presenta en la cafetería. Hace días que no puedo llamarle el hombre que sabe acariciar con la mirada porque para mí su mirada ha perdido su encanto. Tampoco siento ningún deseo por A. No creo que pasase de ser un polvo y en estos momentos no es lo que me apetece. Tampoco es que tenga claro que lograse hacérmelo con él pero eso ha dejado de ser una motivación. Demasiado poco prometedor. A. también es más joven que yo. Cinco años. Me enteré el otro día. Sólo que A. parece incluso mayor que yo pero tiene la mente de un niño, todos sus amigos lo dicen. Cuando voy camino del colegio hay un grupo de chicos sentados a una mesa. Rondan los 30. Mira que churry! dicen dos de ellos. Odio eso. Normalmente lo odio. Pero cuando luego a mis espaldas añaden: ¡Pero cómo está la tía para tener ya sus años! Reflexiono y pienso que debo de alegrarme. Pero entonces por qué no me alegra… En el gimnasio todo ha declinado desde hace cosa de un mes. No sé por qué ya no me fijo en los hombres. Me doy cuenta de que no me interesan sus cuerpos. Ni siquiera sé quién está allí. Nora me hace una llamada. Me espera en la puerta. Yo podía haber aprovechado la oportunidad de que mi compañera de ordenador tampoco está para tener para mí sola la atención de A. pero me concentro en la hoja de cálculo y me olvido de todo lo que hay a mis espaldas. Es pereza.

Salgo antes que los demás y Nora me informa de que su marido está con su hermano y su mujer en la terraza del abacoart. Así que evitamos pasar por ahí y tomamos otra dirección distinta. Máximo tampoco está en esa plaza. Sé que por el verano a esas horas suele estar allí pero no hay rastro de él. Yo quiero sentarme en la iglesia que fue dónde el viernes de hace quince días nos sentamos pero a Nora le apetece más quedarse en el interior de ese bar de la casa amarilla por culpa de su familia. Para evitarles. Aún así su marido la llama y nos encontramos con ellos en la iglesia. Y es sentarme y el amigo del chico de la frente exagerada salé como un disparo de la Calendula roja. su mujer lo sigue pero no tiene la misma cara del otro día. Es como si algo se la hubiera avinagrado. Y yo creo que guardaba algún tipo de relación con la actitud de su pareja. El amigo del chico de la frente se sitúa a unos pasos de mí y me saluda. Horror. Se muestra demasiado interesado. Pero del chico de la frente exagerada no hay ni rastro. Y qué le vamos a hacer no todos los viernes son iguales. También los hermanos de N. salen del mismo bar. Y también me saludan cordiales. Yo no les noto nada. Aunque Nora la semana pasada insistía en que ahora me saludaban de una manera diferente… Estamos un par de horas allí y luego nos vamos. Ceno en casa de ellos. Todos madrugamos pero a mí me habría gustado irme a tomar una copa a algún sitio tranquilo con música y a charlar. Pienso en la posibilidad de pasarme por el bar de Stanislaw pero la idea de que él pueda pensar que lo busco de una forma sexual me causa disgusto. Porque lo cierto es que el sexo se murió entre nosotros de muerte natural. Al menos para mí y creo que nunca volveré a sentir ningún deseo de estar con él. Y desde luego la conversación no es tan buena como para que yo me arriesgue a pasar por ese trance. Quiero algo Especial para mí. Eso lo tengo claro. Ahora sé más lo que quiero porque sé lo que debería de sentir dentro de una cama. Y sí que me gustaría volver a ver al chico de la frente exagerada pero el rollo de su amigo me corta bastante. Así que creo que es una Señal para que deje eso quieto. No sé, me dio mal rollo. No tengo ninguna prisa de momento por encontrar a nadie. Es más prefiero a ser posible que me Encuentren. Eso nunca me ha sucedido y estoy bastante harta de ser yo la que siempre se esfuerza al máximo. Creo que al menos durante un tiempo me voy a poner el vestido de la desgana y a ver qué Ocurre. Ya he pasado por esto otras veces. Pero ahora quiero que sea sin aditivos ni conservantes. Sólo Autenticidad. Sólo lo Inequívoco. Y es curioso, ayer sentía que mi Deseo era invencible porque era Real pero hoy… hoy siento que el Deseo es como las mareas, como el enamoramiento. Sé que estoy en horas de bajamar. Y no tengo ni la más remota idea de cuándo me volveré a encontrar en una marea alta pero tengo la sensación de que eso va a tardar en suceder. Y creo que es indicativo que poco a poco todo lo que me despertaba cierto interés en estos últimos tres meses haya ido dejando de interesarme. O eso, o no sé lo que me ocurre porque lo cierto es que yo nunca he sido muy biunívoca que se diga. Y no me parece que esta sea la mejor ocasión para convertirme en ello. Así que lo mejor será que evite la marihuana hasta que se vuelva a presentar la ocasión de fumarla dentro de lo que yo llamo una relación humana. Más cine. Más literatura. Más estimulación mental y menos humos fatuos. De todas formas… esas transcripciones del sábado pasado imagino que si que las dejaré aquí bajo estas líneas aunque sólo sea para conocerme un poco más. A mí y a mis anhelos.

Ayer no me gustó nada descubrir ciertos oscuros secretos míos. Aunque mejor sería decir Deseos, deseos oscuros y matizar que eso sucedió esta mañana. Ayer de madrugada todo estaba bien aún. Fue esta mañana cuando me leí y recapacité cuando dejé de verlo todo tan claro o empecé a verlo así. Pero el problema de abrir puertas siempre he pensado que no es abrirlas y asomarse para ver lo que hay, eso está bien, eso es genuino… sino después de eso… poder cerrarlas. Es que es tremendo haber descubierto que me liberé de un Hombre cruel que no era cruel pero al que yo convertí en cruel o le di el poder de serlo pero que dentro de mí Existe el Anhelo de un hombre Cruel… ¿Sinceramente me gustaría ser utilizada de esa forma? Eso me parece que es lo próximo con lo que siento que debería de trabajar ahora. Y será mucho mejor que lo haga antes de que ese hombre que Urano en tránsito anuncia… se presente.

.

.

Escuchas Capítulo Cerrado’. Uno de los temas que me acompañan desde hace años. Lo he escuchado cientos y cientos de veces. No digo que sea mi canción preferida pero se acerca mucho a serlo. ¡Ah! y estoy empezando a echar mucho mucho de menos el deporte en mi vida. Llevo tres meses sin jugar y lo había estado practicando casi sin interrupción durante los últimos ocho años. Así que creo que como no logre golpear pronto una bola pero como parte de mi rutina, me voy a volver loca.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s