– Me estrené muy pronto en mi vocación de Titania –

julio 10, 2006

Cosa curiosa, me bajo la grabadora y en teoría ayer funcionaba perfectamente…

 

… pero hoy no se escucha absolutamente ningún archivo. Ni de los que grabé ayer en la playa ni de los anteriores.

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Eso tal vez podría significar algo. Son dos horas de grabaciones y es como si los últimos avances se hubieran borrado. También es cierto que ayer en la playa se me cayó a la arena mojada y eso puede que la haya dañado.

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Veo a Laura. Hoy va vestida de blanco. Con una de esas camisas ibicencas de tirantes y vuelo. Se asoma a la esquina de la iglesia. Mira hacia el parque. No me ve.

Betlem

He llegado al bar de Ella cuando aún estaban colocando las mesas en la terraza. No he visto a Máximo pero he presentido que él estaba dentro del bar donde hace un par de años había pintado un mural con una puesta de sol. Es una auténtica putada que se hayan borrado esos archivos de voz de ayer. Los que grabé en la playa. Los otros ni siquiera me preocupan ya.

No eran de este tipo Historias que no le confías a tu memoria. Poesía de las Sensaciones. Porque eso es lo que había ayer. Mucha poesía de las sensaciones en la playa.

 

Ayer Él me dijo algo que me impresionó. Me dijo que lo que vio el primer día en Ella fue Amor. Debo despreocuparme por todo. Es importante que aprenda a marcarme objetivos. Las ideas no fluyen en esta terraza. ¿Pero cuál era la idea principal? Creo que Belén la profe del niño de Nora está sentada en la mesa de al lado. Creo que me ha mirado intentando reconocerme.

Y antes he sabido algo. He sabido que si alguien va a enamorarse de mí y convertirme en su Ella va a hacerlo por esto. Por mi auténtica manera de ser.

 

En realidad eso fue lo que sucedió con ese tipo que se obsesionó conmigo en el parque y también con el novio de Ella.

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A ver, ayer, regresa a ayer, a cuando llegaste ayer a la playa. Ella hoy viste una camiseta blanca con lunares negros o azul marino. Muy menudos. Y no quiero que Él me salude si me ve alguna mañana sentada aquí. Hoy tienen un camarero nuevo. Es un chico que lleva un tatuaje vertical en el brazo derecho.

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Ahora me he vuelto. He escuchado tras mis espaldas el canto de una madre acunando a su bebé. Me he vuelto. Tiene un niño vestido de rojo en sus brazos. Nos hemos sonreído. El niño balbucea. La madre ha recibido una llamada de teléfono y el niño ha empezado a hacerlo. El chico del tatuaje es muy joven. También lleva un pendiente de azabache negro. O eso me ha parecido, azabache.

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Pero a ver, ayer en la playa… los grititos de alegría del pequeño que está a mi espalda y que ocupan toda la atención de la madre… me alejan de ese lugar. Si por lo menos pudiese recuperar esos archivos tendría algo fidedigno que transcribir pero al menos eso, por el momento, no es posible. Sé que llegaba a decir cosas muy bellas y reales en ellos. Ahora Ella habla con el niño. Hace un momento se ha acercado a mi mesa y ha retirado el servilletero. No me ha dicho ni una palabra. Evita hablarme y sonreírme y eso sólo puede tener que ver con lo que el otro día sucedió en el bar del hermano de N., con su novio. Llevo aquí sentada unos cuarenta minutos.

Al principio he visto a Miguel avanzando hacia mí. He sentido asco ante ese anciano prematuro. Ese que fue la segunda persona que idealicé. El amor de mi adolescencia. Me estrené muy pronto en mi vocación de Titania. Tenía ocho años la primera vez.

 

Mañana deberé ocupar otro lugar que no sea esta esquina. Con Miguel he sido cortante cuando se ha acercado a mí. Y es cierto que Ella tiene una voz muy dulce. Será una protagonista maravillosa para mi historia de Amor. Ahora le limpia la mesa al tipo que se ha sentado frente a mí. Y yo anhelo la concentración de ese chico moreno y con barba en el que me fijé ayer en la playa. El tipo de la mesa de enfrente está acompañado. Una rubia con pinta de holandesa cándida se ha sentado junto a él y se zampa la croqueta en dos bocados. Llegan dos conocidos, dos amigos del chico del tatuaje y le preguntan: ¿cómo tú por aquí en lunes? Se ha levantado una brisa muy desagradable. La tarde amenaza lluvia. Desde hace un par de horas lo hace y daría la vida por escucharme en esas grabaciones de ayer. Definiendo el sonido y los colores de aquel mar. Ayer hubo tres hombres. En realidad tres chicos distintos. Ya no sé por qué no puedo fijarme en los hombres maduros. No me llaman la atención. Coga dice que es porque me estoy haciendo vieja. Ahora he visto a un hombre corriendo. Ha sido después de que levantase la vista y me fijase en esa mujer de gafas que no me quitaba los ojos de encima. Y me han dado ganas de seguirle. De Escapar.

titania

– FUSELI-

One Response to “– Me estrené muy pronto en mi vocación de Titania –”

  1. lasalamandra Says:

    anotación veintiuno de Julio

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